Some classic american popular songs

my car´s songs

Hotel California

Roberta Flack – Killing Me Softly With His Song

Mary Hopkin – Those Were the Days 1968

America – Horse With No Name (From “Live in Central Park” DVD)

Don McLean – American Pie

California Dreamin – Mamas & The Papas

Baccara – Yes Sir I Can Boogie

Albert Hammond – It Never Rains In Southern California

FLASHDANCE! What a Feeling

Rolling Stones – Paint It Black [British, obviously]

Billy Joel “Pianoman” Original Video

Mamas & Papas – Monday, Monday (Live, ’67)

A-Ha – Take On Me

Led Zeppelin – Stairway to Heaven Live (original)

Dire Straits – Sultans Of Swing (Alchemy Live)

Peter Noone – No milk today 2010 (1966)

The Carpenters – There’s a kind of hush

Irene Cara. Fame

John Paul Young – Love Is In The Air (1978)

R.E.M. – Everybody Hurts (Video)

 

R.E.M. Losing my religion

Eric Burdon – House of the Rising Sun

Terry Jacks – Seasons In The Sun

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La vanidad de los pueblos

Description: Front side (obverse) of one of th...

Medalla A. Nobel

La vanidad de los pueblos

Virtuosos por asociación

El chauvinismo se niega a reconocer que todos los pueblos han engendrado ángeles y demonios, genios y necios.

Durante su larga diáspora y especialmente en el siglo XX, el pueblo judío se ha destacado, entre otras cosas, por sus intelectuales. El comercio y el trabajo intelectual, despreciados en la Europa medieval, eran los dos únicos espacios existenciales permitidos a un pueblo sin derecho a la tierra o a títulos de nobleza.

Hoy en día algunos judíos que debaten sobre los derechos de los palestinos a su tierra y a su libertad, echan mano a argumentos que no tienen nada que ver con los derechos de un pueblo o del otro. Es común leer la mención a genios como Albert Einstein seguidos de la pregunta “¿y los árabes que aportaron?”. Este tipo de preguntas retóricas que llevan la respuesta implícita, también llevan una pesada carga de ignorancia histórica. Increíblemente fue usada también por periodistas como Oriana Fallaci en 2002. (Mi respuesta, para quien le interese, se resume en el breve ensayo El lento suicidio de Occidente.)

No obstante, creo que el problema no radica en una competencia de inventos, de Coeficientes Intelectuales o sobre quien la tiene más grande.

Esta actitud, por lo general, implica que quien habla se siente incluido dentro del grupo de los genios sólo por pertenecer a un determinado pueblo, sin considerar que las mentes más brillantes procedentes de dichos pueblos nunca, o rara vez, usaron semejante silogismo chauvinista. Sin considerar que la sola pretensión (más allá de demostrar que quien habla pertenece al grupo de los tontos que cada etnia se reserva para conservar su condición humana) es simple y nunca inocente racismo.

Este tipo de razonamientos es clásico en la historia y sólo prueba que la pobreza mental es funcional a un poder ya establecido. Cuando en 1550 Ginés de Sepúlveda se enfrentó en debate público ante un probable judío converso, Fray Bartolomé de las Casas, hizo orgulloso recurso del método. Sepúlveda argumentó que era correcto, ante el Rey y ante Dios, esclavizar a los indígenas americanos porque, obviamente, éstos poseían menos inteligencia que los blancos europeos. Todo lo cual, afirmó, estaba escrito en el Libro de Proverbios (11: 29) de la Sagrada Biblia.

Por entonces, también árabes y judíos, que durante buena parte de la Edad Media supieron convivir y mantener la filosofía y las ciencias en Europa, estaban incapacitados para cualquier linaje de nobleza. Cualquier incompetente, como el rey Carlos II, se creía superior por pertenecer a la familia más noble de Europa. La superioridad de este rey con agudo e irreversible retardo mental se demostraba por la extensión de su reino y de su poder.

Aun luego, en el apogeo de la cultura centroeuropea, era común entender que los judíos no eran capaces de finezas espirituales como la música sinfónica o la filosofía racional. Y todo esto era funcional no solo al antisemitismo sino al nacionalismo de turno, que pocos se atreven a cuestionar.

Porque todos tienen la mente muy abierta cuando las críticas apuntan a otros pueblos, pero se les cierra con sereno fanatismo apenas sobrevuelan su propio territorio.

 

Los pueblos que colaboraron con la historia

También podríamos decir que el mayor aporte de un pueblo no necesariamente radica en los inventos que dio a la humanidad. Bastaría con que haya sabido vivir en paz con sus vecinos y consigo mismo.

Aún dejando de lado esta virtud de la modestia, no recuerdo pueblo en la historia que no haya aportado algo en filosofía, arte, pensamiento, ciencias o tecnología. Desde el humilde cero de los hindúes, sin el cual la ciencia moderna de los últimos siglos y la informática de los últimos años serían impensables hasta el álgebra de Muhammad ibn Musa al-Khwarizmi, los números arábigos y los innumerables aportes en ciencias y medicina.

Al decir de Eduardo Subirats, Averroes, un árabe, fue el primer filósofo ilustrado de Europa. Pensamiento sin el cual sería imposible la filosofía y la política moderna.

Recientemente otros genios han aportado ideas novedosas, como que toda la ciencia y el pensamiento que nos rodea hoy surgieron por generación espontánea a principios del siglo XX, en Europa o en Estados Unidos. Patrón de pensamiento que se asemeja a la idea de que el mundo nació hace algo menos de diez mil años y que todo lo que lo contradiga son solo teorías y retórica, no hechos.

Cada pueblo dejó algo en un momento determinado de la historia que lo encontró como protagonista. Es inútil hablar de las religiones, porque es allí, en nombre del amor, la justicia y la paz, donde radican los principales odios de la historia y de los tiempos actuales. No por culpa de las religiones y mucho menos de Dios, sino por la soberbia de Sus ministros, la avaricia de Sus administradores y la hipocresía de Sus voceros.

El racismo siempre está vivo y es una misión humanista resistirlo. Superarlo es una utopía, pero quizás la mejor de todas las utopías que ha creado la humanidad, porque de ella derivan otras virtudes, como la igualdad de derechos y, de ésta, deriva una de las más recientes virtudes morales y culturales que, no por casualidad, también están en concordancia con la vital dinámica de la biología: la diversidad.

La historia, entonces, registra innumerables pueblos con sus innumerables aportes. No registra, en cambio, cual fue el primer pueblo que no se consideró elegido por sus propios dioses y procedió como tal. Es curioso, porque solo ese descubrimiento ha sido uno de los aportes más importantes a la historia de la humanidad.

Jorge Majfud

Lincoln University, abril 2010.

Milenio (Mexico)

Odpusti Nam Naše Grehe

ODPUSTI NAM NAŠE GREHE

Jorge Majfud

Translated by/prevedel Jurij Kunaver.

Ediciones Baile del Sol

NAUČITI SE ODPUŠČATI

Nekoč mi je pisatelj Mauricio Langón povedal anekdoto o svoji družini.

Eden od Mauricijevih vnukov je udaril svojo babico.

– Babice se ne tepe! – je rekla strogo otrokova mati. – Opraviči se ji!

Otrok se ji je opravičil.

– Že dobro, Juanma – je spravljivo rekla babica. – Vem, da tega nisi storil nalašč. Oprostim ti.

Kasneje je Juan Manuel spet zamahoval s plastičnim loparjem. Mati ga je prestregla, rekoč:

– Babice se ne tepe!

Juan Manuel ji je, z bistroumnostjo, ki je še ni pokvarila izumetničenost, pojasnil:

– Potem se ji bom opravičil.

VSA TEŽA ZAKONA

27. JULIJA DOPOLDNE so časopisi in televizija objavili novico o nenavadnem zločinu, ki je bil storjen v Sayagu. Dva reveža sta ubila tretjega reveža, verjetno ponoči prejšnjega dne. Mnoge je novica presenetila, četudi jih ni vznemirila. Logično in bolj običajno je ubijati zaradi denarja, časti ali kakšne družinske stiske. Napol človek, živeč na mestnem odpadu, ne more imeti nobene od teh reči.

Nikoli se ni natančno izvedelo za motiv pretepa; nikogar več niso zanimale  podrobnosti, potem ko je sodnik morilcema naložil deset let ječe. Toda jaz, sodnik, tega primera nisem nikoli čisto pozabil. Nekaj let pozneje sem obsojenca obiskal v ječi. To sem izpeljal skoraj naskrivaj, kot vse ostalo, ker ljudje radi rečejo, da sem naklonjen kriminalcem in ne žrtvam. Če bi danes moral ponovno izreči sodbo, bi jima naložil še dodatnih deset let ječe; ne zaradi pravičnosti, temveč iz usmiljenja. Upam, da mi bo uspelo to pojasniti.

Umrli revež je bil doktor Enríquez, ki je živel kot brezdomec zadnjih šest mesecev. Eusebio Enríquez je bil zdravnik kirurg in je izgubil svojo starejšo hčer med operacijo, 24. januarja, ko ji je sam poskušal pomagati pri neozdravljivi bolezni. Kirurg ni imel razlogov, da bi samega sebe krivil zaradi smrti svoje hčere, toda razlogi niso bili pomembni, ker se mu je nenadoma pomračil um in je neke noči odšel od doma. Prečkal je mesto, ko je padal januarski dež, in pričel životariti blizu železniških tirov v Sayagu. Pustil si je rasti brado, zamazal je oblačila, naglo je shujšal, njegov obraz je postajal vedno bolj mračen in upadel, kar mu je dajalo neprepoznaven videz hindujskega sanjasina. Živel je tako na robu, da je nehal obstajati za oblasti in za družbo, zato ga nikoli niso mogli najti. Kmalu je spoznal Facunda in Barbarrojo, moška, ki sta ga kasneje ubila z železnimi palicami.

Ne Facundo ne Barbarroja nista bila zločinca, vendar so se ju ljudje bali, ali bolje rečeno, so se jima izogibali, kot bi bila revščina nalezljiva. Dokler so obstajali ljudje, ki so verjeli v Boga ali v pekel, je bila tudi miloščina. Toda kmalu nato so dobra vest in davek slabe vesti upadli in nesrečnika sta postala del narodnega nezavednega, skrita sramota uspešnega oziroma stremuškega gospodarstva.

Ta dva moška sta živela skoraj nomadsko življenje. Prebivala sta po vseh oziroma v kateremkoli kotičku stare železniške postaje in pri tem vedno pazila, da ju ni stražar našel spati v katerem izmed opuščenih vagonov ali v skladišču za železje, kamor sta se zatekla v deževnih dneh. »Ta kraj je žalosten – si je rekel Enríquez – ; dobro je, da onadva tega ne vesta.«

Toda, ponavljam, noben od njiju ni bil sposoben ubiti niti ptice. Res je tudi, da ju je Enríquez v tistih šestih mesecih skupnega življenja ogovoril enkrat samkrat. Vsekakor berača zaradi tega nista bila nanj jezna. Vedela sta, da je ubog norec, ki je nekoč živel tako kot običajni ljudje,  najbrž imel hišo in avto in celo družino, ker sta ga videla, ko se je skril pred neko elegantno žensko v čisti obleki. Naučila sta se živeti skupaj z njim kot družina, ki ima nemega ali invalidnega člana. Včasih, ko je bil mraz neznosen in so čeljusti pričele šklepetati, sta mu ponudila konzervo prevretka iz zdravilnih zelišč. Ni odklonil.

Tista zima pa je bila ena najhujših, kar so jih berači pomnili. Temperature so padle pod ničlo; luže so bile ob zori zamrznjene in pašniki beli od slane. Bilo je vedno težje, če ne kar nemogoče dobiti steklenice, kaj šele jih prodati. To pa zato, ker so se ljudje oddaljili od teh moških, ki sta imela brade in obleke vsako leto v slabšem stanju. In tako sta, počasi, izgubila  tistega malo govornega stika, ki ju je povezoval s svetom.

Barbarroja je od lakote zbolel, Facundo pa se je začel vse noči pritoževati zaradi revme ali kakšne druge zagonetne stvari.

Bolezni in trpljenje so se kopičili in se na koncu zlili v en sam pekel. Kljub temu sta oba berača še naprej čakala pomlad in toploto poletja, ki se je vsak dan zdelo bolj oddaljeno. Enríquez je to vedel. Vedel je, da bi ta pomlad lahko bila za njegova spremljevalca zadnja: njune noge so bile otekle in temno vijoličaste barve, obraza bleda in upadla, njune roke neuporabne. Po njegovem prepričanju jima je pomagal samo neki mučni optimizem.

Nekega dopoldneva je Enríquez odprl usta, da bi jima prebral smrtno obsodbo.

Tistega dne je bilo zadnjič, da so se vsi trije med seboj pogovarjali, govorili pa so več ur. Facundo in Barbarroja sta spoznala, kdo je ta norec, in skoraj bi lahko potrdila, kar sta domnevala. Dejansko je bil norec nekoč ali še vedno premožen človek. Malomeščan za svoje znance, za ta dva marginalca pa bogataš.

Pogovor se je zaključil s predlogom norca.

– Prišel bo še večji mraz – jima je dejal – vidva pa bosta umrla. Nimata več zaščite, vajini telesi se borita s smrtjo. Vajino trpljenje se bo vleklo do septembra, v najslabšem slučaju do oktobra. Vendar bosta umrla. Če bosta imela srečo, da preživita to leto, bosta umrla naslednje leto, potem ko bosta trpela dvakrat huje kot že trpita to zimo. Tako sta bedna, da si tega sploh ne moreta predstavljati. Ne bosta vedela, kako priti iz tega pekla. Niti na najlažji način. Tako bedna sta, da sploh nista razmišljala, da bi šla v ječo, kjer so obtoženci deležni postelje z odejami in strehe, in kjer jedo skoraj vsak dan. Vidva sta tako uboga, da sploh ne bi zmogla oropati tržnice, ker če bi to poskusila, bi vaju vrgli ven in  končala bi s krvavečim čelom ob tlaku. Če pa vaju zaprejo v ječo zaradi tatvine, vaju bodo vrnili na ulico po dveh dneh, ker so ječe polne in ker bi celo sodnik imel usmiljenje z dvema lačnima podležema. Ker pa sem jaz zdravnik, vama bom povedal, kaj morata narediti, da se rešita.

Berača sta se vprašujoče spogledala. Nista dobro vedela, kaj naj si mislita. Skoraj bi podvomila v zgodbo, ki jima jo je povedal na začetku o svoji družini in prejšnjem življenju.

– Zato, da bi šla v ječo za veliko let, me morata ubiti. Ne glejta me tako kot dva idiota. Prikrijta to pošteno neumnost, ki smrdi iz vajinih oblek.

Facundo in Barbarroja sta vedela oziroma domnevala, da je norec tistega dne bolj nor kot kdajkoli. Toda on je vztrajal, s fanatično stvarnostjo, kako koristno bi bilo žrtvovanje enega od treh.

– Bog naju bo kaznoval – je rekel Barbarroja.

– Bog vaju je že kaznoval. Ali si morda predstavljata hujši pekel, kot je ta? Ali razumeta, kaj vama govorim? Tako bedna sta, da nimata pojma. Nič več ne razmišljata. Sem moral priti jaz, da vama povem, kaj je treba storiti? Poleg tega, zakaj bi Bog kaznoval nekoga, ki je ubil morilca? Sveto pismo pravi: »Oko za oko in zob za zob.« Ubil sem deklico, mojo lastno hčer. Ali sočustvujeta z mano?

Berača sta vstala in se prestrašena odmaknila. Norec jima je začel resnično vlivati strah. Preteklo je nekaj časa, kak teden ali dva, ne da bi spet govorili. Niti slučajno se mu nista približala in sta se celo izogibala, da bi ga pogledala. Štiriindvajsetega v mesecu je močno deževalo. Facundo in Barbarroja sta se preselila v zapuščeno lopo železniške postaje. Kot sem prej rekel, sta hodila tja samo ob deževnih dnevih, ker ju je stražnik gnjavil, če ju je našel znotraj. Po drugi strani pa mislim, da sta raje imela vagon brez strehe, ker je bil manj vpadljiv, in ju ni motila črna praznina višine tistega skladišča. (Kljub temu, da sta prebivala na ulici, sem odkril, da sta oba trpela za neko redko obliko agorafobije.) 

Tistega dne norec ni vstopil v lopo.  Na dežju je ostal vso noč, kakor prikazen, z rokami v žepih, zroč tu in tam v nebo, ki ga je izrisovalo z bliski in spet zabrisovalo s temnim dežjem.

Petindvajsetega v mesecu se je norec, izčrpan od lakote, mraza in šibke volje do življenja, zrušil nezavesten. Šestindvajsetega dne sta se berača odločila, da mu prineseta konzervo prevretka iz zdravilnih zelišč, vendar se norec ni več odzival. Njegov pogled je bil odsoten, komaj je lahko premikal veke. Njegova koža je bila bleda in mrzla, brez kakršnegakoli odziva ali občutljivosti. Facundo je prislonil uho na norčeve prsi in ugotovil, da mu srce skoraj več ne utripa. Ves večer tistega dne sta moška nadzorovala v tišini skoraj nezaznavne udarce, s katerimi je bilo norčevo srce. Čakala sta oziroma ga varovala s strahom in tesnobo. Barbarroja se je začel tresti kot še nikoli, ves sključen. Ni več mogel nadzorovati ustnic, za katere se je zdelo, da recitirajo neslišen govor. Sedemindvajsetega srca norca ni bilo več slišati, in zvečer sta mislila, da je mrtev. Vendar ni bil mrtev. Zatorej je bil sklep mrliškega oglednika pravilen: Eusebio Enríquez ni umrl zaradi mraza niti zaradi lakote; z udarci sta ga ubila berača, ki sta priznala svoj zločin in se rešila pred gotovim kamenjanjem pri izhodu sodne palače, ker ju je policija privlekla do kombija, kamor so ju naložili kot smeti.

La peor canción de la historia es la más exitosa del mundo

Según Lady Gaga (una de las personas más influyentes del mundo, según TIME, cosa de la que he dejado de dudar), Rebecca Black “is a genius” (en suma, dos genios de La cultura Pooph). [fuente >>]

La canción obtuvo 18.000.000 de visitas en youtube sólo en la primera semana.

Para un análisis m’as profundo del genio, aquí va la letra:

(Yeah, Ah-Ah-Ah-Ah-Ah-Ark)
Oo-ooh-ooh, hoo yeah, yeah
Yeah, yeah
Yeah-ah-ah
Yeah-ah-ah
Yeah-ah-ah
Yeah-ah-ah
Yeah, yeah, yeah

Seven a.m., waking up in the morning
Gotta be fresh, gotta go downstairs
Gotta have my bowl, gotta have cereal
Seein’ everything, the time is goin’
Tickin’ on and on, everybody’s rushin’
Gotta get down to the bus stop
Gotta catch my bus, I see my friends (My friends)

Kickin’ in the front seat
Sittin’ in the back seat
Gotta make my mind up
Which seat can I take?

It’s Friday, Friday
Gotta get down on Friday
Everybody’s lookin’ forward to the weekend, weekend
Friday, Friday
Gettin’ down on Friday
Everybody’s lookin’ forward to the weekend

Partyin’, partyin’ (Yeah)
Partyin’, partyin’ (Yeah)
Fun, fun, fun, fun
Lookin’ forward to the weekend

7:45, we’re drivin’ on the highway
Cruisin’ so fast, I want time to fly
Fun, fun, think about fun
You know what it is
I got this, you got this
My friend is by my right, ay
I got this, you got this
Now you know it

Kickin’ in the front seat
Sittin’ in the back seat
Gotta make my mind up
Which seat can I take?

It’s Friday, Friday
Gotta get down on Friday
Everybody’s lookin’ forward to the weekend, weekend
Friday, Friday
Gettin’ down on Friday
Everybody’s lookin’ forward to the weekend

[ From: http://www.metrolyrics.com/friday-lyrics-rebecca-black.html ]

Partyin’, partyin’ (Yeah)
Partyin’, partyin’ (Yeah)
Fun, fun, fun, fun
Lookin’ forward to the weekend

Yesterday was Thursday, Thursday
Today i-is Friday, Friday (Partyin’)
We-we-we so excited
We so excited
We gonna have a ball today

Tomorrow is Saturday
And Sunday comes after … wards
I don’t want this weekend to end

R-B, Rebecca Black
So chillin’ in the front seat (In the front seat)
In the back seat (In the back seat)
I’m drivin’, cruisin’ (Yeah, yeah)
Fast lanes, switchin’ lanes
Wit’ a car up on my side (Woo!)
(C’mon) Passin’ by is a school bus in front of me
Makes tick tock, tick tock, wanna scream
Check my time, it’s Friday, it’s a weekend
We gonna have fun, c’mon, c’mon, y’all

It’s Friday, Friday
Gotta get down on Friday
Everybody’s lookin’ forward to the weekend, weekend
Friday, Friday
Gettin’ down on Friday
Everybody’s lookin’ forward to the weekend

Partyin’, partyin’ (Yeah)
Partyin’, partyin’ (Yeah)
Fun, fun, fun, fun
Lookin’ forward to the weekend

It’s Friday, Friday
Gotta get down on Friday
Everybody’s lookin’ forward to the weekend, weekend
Friday, Friday
Gettin’ down on Friday
Everybody’s lookin’ forward to the weekend

Partyin’, partyin’ (Yeah)
Partyin’, partyin’ (Yeah)
Fun, fun, fun, fun
Lookin’ forward to the weekend

 

Fasinpat.

Libro de Cerámica. Eduardo Galeano (Jorge Majfud, prólogo) Hace unos años (o no hace un año?) los obreros de Fasinpat/Zanon le propusieron a Eduardo Galeano este proyecto y luego me pidieron a mí el prólogo. Una idea extraña y creativa que se comenzó a colocar en algunos edificios públicos.  >>

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Vientos de odio

Gov. Sarah Palin has breakfast and visits with...

Image via Wikipedia

Vientos de odio


 

El arte de odiar, I

Pocos días después del atentado contra la congresista Gabrielle Gifford de Arizona, circuló un video del pastor de una iglesia, del mismo Estado, que daba gracias a Dios por haber enviado al asesino. No importa que el asesino sea ateo o simplemente se trata de otro misterio divino. Este pastor, con pocos seguidores pero cada vez más famoso, suele difundir en Internet su propia lista de las cosas que Dios odia (los homosexuales, los científicos, los liberales). Para este autoproclamado ministro de Dios, uno entre tantos miles, el dios cristiano del Amor se define por su odio y, al igual que el famoso Pat Robertson, recomiendan abiertamente sacar la pistola y limpiar de vez en cuando a un pecador en nombre de Dios. Alguien anónimo, no sin sorna, ha preguntado si pegarle un tiro al mencionado pastor podría ser interpretado como la voluntad de Dios.

Casi al mismo tiempo, la ex gobernadora de Alaska, la cada vez más célebre Sarah Palin, se defendió en YouTube de las críticas sobre la influencia de su mensaje incendiario en los desequilibrados y asesinos como Jared Lee Loughn, diciendo que los actos criminales de un individuo “begin and end with the criminals who commit them (comienzan y terminan con los criminales que los realizan)”. Obviamente, esta ley moral no se aplica para los criminales de otras culturas (bárbaras, periféricas): si un fanático masacra a un grupo de inocentes, todo su pueblo y toda su cultura son responsables. Y se actúa en consecuencia.

Un viejo amigo profesor, pionero en la reflexión sobre hipertexto y democracia, entusiasta defensor de Internet desde los años 80, me decía que un aspecto positivo de la Red era que había “igualado la voz” de las personas alrededor del mundo (tendencia humanista que ambos venimos destacando desde hace años). Pero el aspecto negativo era que, de igual forma, también había dado voz a unos pocos fanáticos, y que cuanto menos cultura y educación tenía una persona, más fácil presa era de este fanatismo. Agregué que temía que uno de los aspectos negativos de esta cultura es que los fanáticos (anónimos y encumbrados) tienen más rating que los individuos más racionales. Basta ver el número de vistas en YouTube que tiene el video de un lunático que afirma que la Tierra es plana y el de un científico que demuestra lo contrario.

Pera el fanatismo no es sólo propiedad de la gente inculta. La Alemania de los años treinta era uno de los países más educados del mundo. Ni que hablar de los imperios de turno.

En una entrevista radial mencioné al pasar que, entre otras razones que parecían de mayor peso, tal vez la condición de judía de Gabrielle Gifford no fuese un detalle insignificante para explicar las motivaciones del acto. No es que la creyera una razón central. Simplemente, no la subestimaba.

Al día siguiente recibí un par de correos acusándome de “judío sionista”. Lo que contrasta con otras supuestas acusaciones parecidas de ser “musulmán” por el simple hecho de denunciar la muerte de decena de niños palestinos en un solo bombardeo israelí.

Debería ser un dato irrelevante: no soy ni judío ni musulmán. No lo digo como desagravio, claro. Lo digo simplemente porque es verdad y porque me demuestra, en carne propia, el tamaño de la estupidez humana. Apenas soy un hombre imperfecto y contradictorio, como cualquier hombre, como cualquier mujer, capaz de tolerar muchas cosas pero irremediablemente incapaz de soportar el dolor de un solo niño ni la barbarie medieval de andar masacrando hombres y mujeres en nombre de Dios; incapaz de soportar la barbarie moderna de masacrar individuos y hasta pueblos enteros en nombre de la Justicia, la Igualdad, la Libertad y todas las Buenas Razones que se nos puedan ocurrir con mayúsculas.

El arte de odiar, II

En Internet circulan listas de premios Nobel discriminados por nacionalidades, la mayoría confeccionadas por autores fantasmas. De ahí se deduce la superioridad de unos pueblos sobre otros, como si la academia sueca fuese el dedo de Dios. Los peores, sin ningún rigor académico, está de más decir, vinculan estas estadísticas a diferencias biológicas (si Alfred Nobel hubiese nacido en tiempos de Tutankhamun, “las razas superiores” serían, sucesivamente, los egipcios, los persas, los chinos, los indios, los judíos, los griegos, los romanos, los árabes, los mayas, los ingleses, los americanos…).

Algunos atribuyen estas diferencias a la superioridad de una cultura o de una religión sobre las otras. Los más razonables, entiendo, las consideran culturales, vinculadas a circunstancias históricas.

Algunas listas reciben el apoyo de innumerables opinantes que las redireccionan masivamente a nuestros correos. Como las que comparan el número proporcional de premios Nobel ganados por judíos y el número de premios ganado por árabes y de ahí deducen la superioridad de “un pueblo” (cuando no de una raza) sobre el otro e, incluso la superioridad intelectual de unos individuos sobre los otros por el solo hecho de pertenecer a uno de los pueblos con más premios Nobel. (Por lo menos desde la Edad Media, al pueblo judío se le negó derechos de propiedad y nobleza, lo que acentuó su tendencia a refugiarse en el trabajo intelectual, el cual, por ser trabajo, fue despreciado por la nobleza, casi tanto como el trabajo manual).

Estas listas comparativas se parecen en algo a esas otras que enumeran las veces que el pueblo judío fue expulsado de diferentes países en los últimos tres mil años, por lo que se infiere que el mensaje explicaría una especie de karma nacional.

La gran cantidad de premios Nobel ganados por un pueblo o un país X no deja de ser un mérito. Pero tampoco deja de ser un merito relativo, del cual no hay que deducir superpoderes culturales, ideológicos o raciales. Menos derechos especiales. La Alemania de los años treinta era el país que tenía más premios Nobel y también fue el país que más fácil se dejó engañar por un fanático que llevó a medio pueblo a organizar o tolerar uno de los peores holocaustos, si no el peor, de la historia moderna (del holocausto indoamericano casi no se habla).

Ahora, si revemos estas listas, también veremos una predominancia abrumadora de hombres sobre mujeres. ¿Vamos a deducir, entonces, que las mujeres son tanto menos inteligentes o capaces? O por el contrario, ¿el dato no indica, acaso, alguna circunstancia histórica que las oprimió en la misma proporción?

Si despreciamos a aquellos inmigrantes que proceden de culturas que no han trabajado en el sentido en que sería necesario para acumular premios Nobel (leer “¡Qué error hemos cometido!”, de un inexistente Sebastián Vivar Rodríguez), ¿vamos a despreciar igualmente a las mujeres?

Me gustaría ver la misma consistencia en los argumentos y leer de esos mismos grupos racistas gritando: “No dejen entrar más mujeres a este país. Dejen entrar sólo hombres, porque gracias a ellos tendremos más premios Nobel, porque gracias a ellos el mundo es un lugar más próspero”.

Claro, alguno, dentro de estos grupos, se opondrá diciendo: “No, hay que dejar entrar también a las mujeres. De lo contrario aumentaría la homosexualidad. De lo contrario no habría madres que dieran hijos varones que produjeran premios Nobel, que no trajeran progreso y prosperidad”.

También seria consecuente. Porque no otra cosa practican algunos dejando entrar a inmigrantes procedentes de culturas marginales, sin premios Nobel, para que limpien los baños de los premios Nobel, para que planten y recojan las siembras que alimentan a los premios Nobel, para que se enlisten en los ejércitos que luego irán a poner orden en esos pueblos barbaros que no tienen premios Nobel.

Jorge Majfud

Jacksonville University

 

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