Prohibir ideas en nombre de la libertad de expresión

En 2021, el gobernador de Florida Ron De Santis, en sintonía con el presidente neofascista de Brasil, capitán Jair Bolsonaro, firmó una ley permitiendo a los estudiantes universitarios grabar a los profesores para detectar alguna tendencia ideológica. Siempre y cuando no se tratase de la ideología verdadera. En diciembre de ese año, el gobernador firmó otro proyecto de ley para “darle a las empresas, empleados, niños y familias las herramientas necesarias para luchar contra el adoctrinamiento llamado WOKE” (“despierto”, en dialecto afroamericano), el cual se propone una relectura de la historia desde el punto de vista de los grupos marginales al poder. Para los fanáticos, llevar un niño de cinco años todas las semanas a un templo religioso o plantarlo cuatro horas por día frente a la televisión para que consuma propaganda mercantilista, no es adoctrinación. Pero si un joven de 20 años entra en una universidad donde podría aprender alguna nueva idea, entonces, eso sí es “adoctrinación” y “lavado de cerebro”.

La ley que prohíbe una discusión abierta sobre el racismo (ya vendrá el turno de prohibir la palabra imperialismo) porque los jóvenes blancos se podían sentir incómodos estudiando la esclavitud y la discriminación, se sumó a otra ley salida de la misma oficina, por la cual se prohíbe en las secundarias públicas hablar de la existencia de gays y lesbianas en nombre de una lucha “contra la ideología de género”. La ideología de género dominante por siglos, el machismo, no está en discusión. Por el contrario, hay que protegerla a fuerza de fanática ignorancia.

Una especialidad de los capeones de la libertad es prohibir todo lo que no se acomode a sus intereses, como la Ley de Libertad Individual que prohíbe a cualquier empresa requerir a sus empleados realizar cursos de concientización contra el racismo. Su repetida “libertad de expresión” es libertad de acoso y censura. Este tsunami de prohibiciones en la educación y en la academia es sólo la continuación de la prohibición de decenas de libros iniciada antes en Estados Unidos, al mejor estilo república bananera. Esta misma ideología, con sus frases y sus tics copiados de los libertarios estadounidenses, es repetida como un copia-y-pega en América latina, todo lo que recuerda a los artículos y doctrinas plantadas por la CIA en decenas de países, las que germinaron, maduraron y continúan dando frutos décadas después de la Guerra Fría.

Tarde o temprano iban a venir por las universidades. Es la mayor espina de los Exitosos Hombres de Negocios y sus mayordomos. La cultura y las universidades no han sido fáciles de comprar, aunque las corporaciones han hecho un buen trabajo comercializando la educación y la investigación. Según los fanáticos conservadores, las universidades son reductos de liberales (izquierdistas) donde se adoctrina a la juventud. Se quejan de que la mayoría de los profesores son de izquierda y que, por lo tanto, se debe legislar para equilibrar la proporción de conservadores. No existe ninguna propuesta semejante para equilibrar las ideologías en las poderosas iglesias, en las multimillonarias corporaciones, en las bolsas de valores, en los poderosos lobbies de Washington o en las donaciones sin límite a los partidos políticos.

La solución natural para equilibrar las tendencias políticas en las universidades es que los Futuros Hombres de Negocios se pongan a estudiar en serio alguna vez en su puta vida. Pero claro, si alguien ama el dinero y el poder, difícilmente invertirá décadas haciendo investigación gratis. Sobre todo sabiendo que, luego de décadas de esfuerzo ajeno, cuando aparecen los resultados, los Exitosos Hombres de Negocios los van a secuestrar de forma inmediata y en nombre de la Libertad.  

 En teoría, el fascismo y el liberalismo son opuestos. Sin embargo, hace décadas que el neoliberalismo (económico) logró poner en un mismo combo un menú diverso. Así, en un mismo partido iban los capitalistas y belicistas más radicales justo con los cristianos que no tenían nada que ver con el Jesús de los Evangelios, sino más bien con Judas, alguien que podía vender a su propio amigo por treinta monedad de plata. Así, defender a Jesús implicó defender a los mercaderes injustamente expulsados del templo y meter al maldito camello por el ojo de la maldita aguja y a los imperios que crucificaron a otros rebeldes. Los señores del dinero, los directorios de corporaciones que desparramaron dictaduras bananeras por todo el mundo y dictaduras legalizadas en sus propios países, todo en nombre de la libertad y la democracia como en tiempos de la esclavitud, lograron unir las dos ideologías opuestas. Los neoliberales de la última mitad del siglo XX son los libertarios de hoy y beben en el bar con neonazis y neofascistas con total comodidad.

Claro que no todos son fanáticos del Santo Oficio. En agosto de 2022, el juez federal Mark Walker bloqueó (temporalmente) la ley “Anti WOKE” de Florida argumentando que, según la ley, “los profesores pueden ejercer su ‘libertad académica’ siempre y cuando expresen solo aquellos puntos de vista que el Estado aprueba”. Lógico, pero provisorio. Un mes después, el gobernador De Santis arrasó en las elecciones. Fue reelecto gobernador y se posicionó como uno de los candidatos más fuertes del Partido republicano para las presidenciales de 2024.

Cada vez que un político conservador atiza la ira de la Inquisición, logra excelentes resultados. Lo cual demuestra, una vez más, que continuamos caminando hacia una nueva Edad Media. Todo con el silencio, la timidez o la complicidad de la academia y de lo que alguna vez fue la heroica resistencia por los Derechos Civiles.

Mientras algunos académicos están demasiado preocupados con un modelo que explique la inflación en las Maldivas o cómo citar a Sócrates en una revista que nadie leerá, los Hombres de Negocios continúan con sus planes para neutralizar o tomar posesión de uno de los últimos rincones de las sociedades que aún no pueden dominar del todo, pese a la mercantilización de la educación. He escuchado que, “bueno, ese es el trabajo de los profesores”. Es decir, no deben ocuparse de la gran política. No es lo suyo.

No se dice lo mismo de un exitoso dueño de casinos o de un vendedor de almohadas que aspira a ser gobernador o presidente. No, porque los Exitosos Hombres de Negocios están acostumbrados a mandar y a ser exitosos… No pocos profesores guardan silencio, temiendo lo que en las asambleas y en los corredores se repite como “fear of retaliation” (miedo a represalias) por decir lo que piensan. Incluso los “tenured” (efectivos) temen protestar, pese a que legalmente son inamovibles.

En Estados Unidos, el tenure fue creado en 1940 para evitar que los profesores pudiesen ser despedidos por sus ideas y opiniones radicales o inconvenientes. Por esta misma razón, hace años que el tenure está bajo ataque en este país. No sólo se intenta eliminarlo sino que se lo ha ido reduciendo al mínimo, con un doble propósito: (1) precarizar del trabajo académico (deprimir  de los salarios) y (2) silenciar teorías inconvenientes para el dogma dominante.

Pero los profesores con tenure temen otras formas de represalia. Por ejemplo, la reducción de sus salarios, algo que luego las autoridades no alcanzan a explicar sin recurrir a excusas infantiles basadas en el dogma dominante como, por ejemplo, la Ley de la oferta y la demanda… Como si esa ley no estuviese recargada de política.

De esa forma, los profesores también somos neutralizados en nuestro compromiso ético con el resto de la sociedad, con el conocimiento transformador, con el desafío de las normas establecidas y con la lucha de una sociedad y un mundo mejor.

jorge majfud, 2022

English> https://majfud.org/2022/11/30/academia-under-attack-in-the-name-of-freedom/

https://www.commondreams.org/views/2022/11/30/cynical-name-freedom-desantis-puts-academia-under-attack

Academia Under Attack, In the Name of Freedom


In 2021, Florida Governor Ron DeSantis, in agreement with Brazil’s neo-fascist president, Captain Jair Bolsonaro, signed a law allowing college students to record professors to detect any ideological bias. As long as it wasn’t the true ideology–his. In December of that year, the Governor signed another bill that was going to “give businesses, employees, children and families tools to fight back against woke indoctrination”, which aims to give a re-reading of history from the point of view of the marginalized groups. For fanatics, taking a five-year-old child every week to a religious temple or planting them for hours a day in front of the television to consume mercantilist propaganda is not in-doctrination. But if a 20-year-old enters a university where she might learn some new idea, then that is “indoctrination” and “brainwashing.”  

The law prohibits an open discussion on because young whites could feel uncomfortable studying slavery and discrimination. Another law from the same office prohibits public high schools from speaking about the existence of gays and lesbians in the name of a fight against “gender ideology.” The dominant gender ideology for centuries, machismo (toxic masculinity), is not under discussion. On the contrary, it must stay protected with the force of extreme ignorance and law.  

A specialty of the champions of freedom is to prohibit everything that does not suit their interests. Their repeated “free speech” means “freedom to harass and censor.” This tsunami of prohibitions in education and academia is only the continuation of the prohibition of dozens of books started earlier in the United States, in the best banana republic style. Sooner or later, they were going to come through the universities. It is the biggest resentment of Successful Businessmen and their butlers. Culture and universities have not been easy to buy, although corporations have done a good job of commercializing education and research.  

According to conservative fanatics, universities are strongholds for liberals where youth are indoctrinated. They complain that most of the professors are “leftists” and that, therefore, legislation must be approved to balance the proportion of conservatives. There is no such proposal to balance the ideologies in the most powerful churches, in the multi-million-dollar corporations, in the stock markets, in the powerful lobbies of Washington or in the unlimited donations to the political parties.  

The natural solution to balance the political trends in universities is for conservatives to start studying seriously. But of course, if someone loves money and power, he will hardly spend decades doing research for free. Above all knowing that, after decades of efforts, when the results appear, the Successful Businessmen are going to kidnap all those achievements immediately and in the name of Freedom.  

 In theory, fascism and liberalism are opposites. However, decades ago neoliberalism (neocon) managed to put a diverse menu in the same electoral combo. Thus, in the same party, the most radical capitalists and warmongers went together with the Christians who had nothing to do with the Jesus of the Gospels, but rather with Judas, someone who could sell his friend for thirty silver coins. Thus, defending Jesus implied defending the merchants expelled from the temple, putting the damn camel through the eye of the damn needle, and saluting the empires that crucified other rebels like Jesus. The money lords, the corporate boards that spread banana dictatorships all over the world and legalized dictatorships in their own countries, all in the name of freedom and democracy as in the times of slavery, managed to unite the two opposing ideologies. The neoliberals of the last half of the 20th century are the libertarians of today, drinking at the bar with neo-Nazis and neo-fascists in complete comfort.  

In August 2022, Federal Judge Mark Walker (temporarily) blocked Florida’s “Anti WOKE” law, arguing that “under this Act, professors enjoy ‘academic freedom’ so long as they express only those viewpoints of which the State approves”. A month later, Governor DeSantis swept the elections. He was re-elected governor and positioned himself as one of the strongest Republican Party candidates for the 2024 presidential elections. This shows, once again, that we continue walking towards a new Middle Ages. All with the silence, shyness, or complicity of the academy and what was once the heroic resistance for Civil Rights.  

While some academics are too preoccupied with a model to explain inflation in the Maldives or how to quote Socrates in a magazine no one will read, the Big Businessmen continue with their plans to neutralize or take over one of the last corners of society they still cannot fully control, despite the commodification of education. I’ve heard that “well, that’s the professor’s job”. That is, they should not deal with big politics. It’s not their thing. The same is not said of a successful casino owner or a pillow salesman who aspires to be governor or president. No, because Successful Businessmen are used to commanding and being successful… Shamefully, not a few professors remain silent, fearing what is repeated in assemblies and in corridors as “fear of retaliation”, just for saying what they think. Even the tenured professors are afraid to protest. Why?  

Tenure was created in 1940 to prevent professors from being fired for their radical ideas or inconvenient opinions. For this very reason, tenure has been under attack in this country for years. Not only is the business ideology trying to eliminate it, but it has been reduced to a minimum, with a double purpose: (1) to make academic work more precarious and (2) to silence inconvenient theories for the dominant dogma.  

But even tenured professors fear other forms of retaliation. For example, the reduction of their salaries, something that later the (businessmen) authorities cannot explain without resorting to childish excuses based on some dominant dogma such as the Law of supply and demand… As if that law were not overloaded with politics.  

In this subtle but very efficient way, we professors are also neutralized in our ethical commitment to the rest of society, with transformative knowledge, with the challenge of established norms, and with the fight for a better society and world.  

jorge majfud, 2022  

https://www.commondreams.org/views/2022/11/30/cynical-name-freedom-desantis-puts-academia-under-attack

In Spanish https://majfud.org/2022/11/30/prohibir-ideas-en-nombre-de-la-libertad-de-expresion/

Caperucita roja cumple mil años

En política, como en el resto del mercado, existen dos motores fundamentales: el miedo y el deseo. Más en una cultura basada en el consumo y en un sistema mercantil y exitista, casi siempre presentados como si se tratase de un organismo natural regido por una única ley, la Ley de la oferta y la demanda. Esa misma cultura se retroalimenta de la idea de que ambos, el mercado y su Ley primera son expresiones lógicas, abstractas y universales; no un sistema y una ley regulados y dirigidos por una ideología hegemónica y sus diferentes políticas locales. Pero todo sistema social dominante se basa, a su vez, en la explotación por parte del poder de las emociones más primitivas del ser humano.

El arte, aunque con un propósito diferente, también está lleno de obras que combinan estos dos poderosos motores de la vida psicológica y social. Los ejemplos más descarnados se encuentran en los cuentos de hadas, en las historias sobre seres misteriosos en todos los continentes. No por casualidad las áreas del cerebro que disparan estas dos emociones profundas se encuentran casi en el mismo vecindario neuronal.

En la antigua Grecia, este impulso miedo-deseo se ilustró con los sátiros. Mil años más tarde, una de las historias surrealistas más antiguas, luego consideradas como cuentos para niños, (mucho antes de los hermanos Grimm) es el de la Caperucita roja. Como en un sueño, esta historia (sobre todo en sus versiones originales antes que Disney la higienizara con moralina protestante) mezcla sexo, crueldad, misterio, engaño y muerte de formas tan inverosímiles como poderosas, lo cual se prueba con la misma edad del cuento en su versión escrita en latín: en 2023 la inocente Caperucita cumplirá mil años sobreviviendo al peligro del lobo en el bosque y en la casa del campo.

Pero del par erótico miedo-deseo, solo el primer término representa la moralización del poder para reprimir al segundo par, el que lleva a la tentación y al rompimiento de la prohibición, de la fruta del Edén. Represión y seguridad se confunden, como el miedo y el deseo se confunden en el amor o en la violencia. La prohibición (la escrita y la interiorizada en la auto represión) representa la civilización, la ley, civil, moral o religiosa (Crítica de la pasión pura, 1998). Por estas mismas razones, el miedo es la cara visible de la luna. Del otro lado está el deseo, la necesidad de transgresión, de cambio.

El miedo y el deseo llenan también las novelas policiales, de misterio, las películas comerciales y hasta el cine-arte. Crímenes, violaciones, la bella y la bestia, vampiros que clavan sus dientes en el sensual cuello de la indefensa mujer… Por no ir a la siempre recurrente Grecia antigua o al Renacimiento, con sus estereotipos sexuales: los hombres racionales tenían un pene minúsculo, tipo el David o el Adán de Miguel Ángel, mientras los peligrosos y holgazanes sátiros del bosque (fantasías dionisíacas, irracionales) eran representados con penes tamaño burro de carga. La misma percepción se lee en las cartas de los esclavistas blancos del siglo XIX, temerosos de que la liberación de los negros esclavos condujera a una violación masiva de las mujeres blancas, cuando la realidad indicaba lo contrario: no sólo los hombres negros debían sufrir del látigo y el fusil, sino que las violaciones eran de los amos y patrones blancos contra sus esclavas o sirvientas negras, casi siempre menores de edad, como fue el caso del Padre fundador de la democracia estadounidense Thomas Jefferson y de prácticamente todos los demás honorables esclavistas desde Canadá hasta la Argentina. Este miedo-deseo pornográfico linchó a miles de negros liberados luego de la Guerra Civil en Estados Unidos. Linchamientos preventivos—y legales, como lo recomendaba la educadora, feminista y primera senadora por Georgia Rebecca Latimer Felton, quien en 1898 recomendó linchar a los negros que ganaron las elecciones en Carolina del Norte, ya que, afirmaba, los negros, cuanto más educados y cuanto más participan en política, mayor amenaza suponían a la virginidad de las mujeres blancas.

El mismo patrón es explotado actualmente y desde hace generaciones, por la poderosa industria de la pornografía, la cual abunda en “hombres negros sobre mujeres blancas”. Es decir, el miedo del poder abre una válvula de escape en su propia imaginación. Es la tradición de la festividad que rompe las reglas sociales y da vuelta su orden político una o dos veces al año, en contraste con la necesidad del ritual que, tanto en las religiones como en los tics psicológicos, necesita repetir cierto orden para sentir que tiene algún control sobre el futuro incierto, sobre lo inesperado, sobre lo temido, sobre lo que en realidad no tiene control.

 Según Stephens-Davidowitz en su análisis de Big Data (Everybody Lies, 2017), las mujeres consumen dos veces más videos pornográficos donde se ejerce violencia contra las mujeres que los hombres. No hace falta aclarar que esto no significa ninguna valoración moral o ética, ya que refiere a fenómenos psicológicos. Uno de los personajes de mi novela Crisis (2012), uno de esos personajes detestados por su propio autor, lo había resumido así: “Al final, después que todas estas tonterías pasan, las aburriditas amas de casa, las correctas profesionales de corte feminista desean un macho que las humille en la cama. Sólo así recuperan sus olvidadas capacidades orgásmicas, deseando todo lo que su educación y su buena moral aborrece…” Está en el índice de cualquier libro de Freud: en las ficciones, en los cuentos populares, el sexo ha sido cubierto por una espesa capa de simbolismo, como en los sueños. Hay que agregar: cubierto por el término más visible y represivo: el miedo.

Este factor constituyente de miedo y deseo también tiene una explicación en la más profunda prehistoria. En 2008, el profesor de psicología de la Universidad de Michigan (miembro del Laboratorio de Biopsicología y Neurociencia Afectiva) Kent Berridge observó que la dopamina, procedente del núcleo accumbens (área central del hipotálamo) y motivador de los animales en su búsqueda de recompensas placenteras (comida, sexo, drogas), también es responsable de la producción de miedo. Una vez que el equipo Michigan inhibió la producción de dopamina en ratones, no sólo decreció en ellos el deseo por recompensas, sino también, de forma simultánea, las ansiedades producidas por el miedo. El mismo equipo logró identificar las áreas del cerebro que efectivamente se relacionan con el miedo y el deseo, y encontraron que ambas estaban separadas por milímetros. Tanto el miedo como el placer son los responsables del éxito de supervivencia de la especie. Un éxito, claro, plagado de conflictos, de euforia y de dolor.

Una vez más, no es casualidad que los poderes del momento, desde los regímenes autoritarios clásicos hasta las democracias liberales dominadas por la ideología del mercado y un número reducido de señores feudales, dueños de unas pocas corporaciones, hayan explotado y amplificado en su beneficio estas dos reacciones constitucionales de cada individuo. Desde los discursos políticos hasta los masivos anuncios publicitarios y, más recientemente, la dinámica algorítmica de las redes sociales.

(Fragmento del próximo libro del autor, Moscas en la telaraña)

jorge majfud, noviembre 2022

https://www.pagina12.com.ar/501971-caperucita-roja-cumple-mil-anos

El único país del mundo que tenía jugadores negros en la selección nacional

«Los negros», de Eduardo Galeano

En 1916, en el primer campeonato sudamericano, Uruguay goleó a Chile 4-0. Al día siguiente, la delegación chilena exigió la anulación del partido «porque Uruguay alineó a dos africanos». Eran los jugadores Isabelino Gradín y Juan Delgado.

Bisnieto de esclavos, Gradín (1897-1944) había nacido en Montevideo. La gente se levantaba de sus asientos cuando él se lanzaba a una velocidad pasmosa, dominando la pelota como quien camina, y sin detenerse esquivaba a los rivales y remataba a la carrera. Tenía cara de pan de Dios y era un tipo de esos que cuando se hacen los malos, nadie les cree. Delgado (1891-1961), también bisnieto de esclavos, había nacido en Florida, interior de Uruguay.

Mucho se lucía Delgado bailando la escoba en los carnavales y la pelota en las canchas. Mientras jugaba, conversaba, y les tomaba el pelo a los adversarios.

Descolgame ese racimo–, decía, elevando la pelota. Y lanzándola, decía:

Tirate, que hay arenita.

Uruguay era, en aquel etonces, el único país del mundo que tenía jugadores negros en la selección nacional.

Eduardo Galeano

El fútbol a sol y sombra.

Once problemas de nuestro tiempo

(VII Congreso Interoceánico de Estudios Latinoamericanos. Facultad de Filosofía y Letras. Universidad Nacional de Cuyo, Argentina. 17 de noviembre de 2022.)

La necesidad real de un pensamiento latinoamericano propio continúa siendo una vieja utopía, no porque no haya materia pensante en nuestro continente sino porque todas las formas propias fueron reprimidas y demonizadas desde el año 1492. Desde entonces, el continente ha pasado de mano en mano hasta nuestros días, en que la ideología dominante y neocolonial del mercado asfixia cualquier alternativa, bajo el antiguo y efectivo recurso de la demonización, pagada por las corporaciones financieras y propagadas por los medios que la sirven y por los fanáticos que la sufren.

Aunque en proporciones diversas, el poder ha estado siempre en manos de una minoría. Si consideramos como progreso social la distribución equitativa de poder en una sociedad, podemos ver que, por lo menos en los últimos quinientos años en Occidente, todos los progresos políticos, sociales y económicos han sido consecuencia de otras minorías alejadas del poder. Estas minorías fueron criminalizadas, demonizadas, desacreditadas y sufrieron amenazas, ejecuciones, matanzas o, simplemente, el silencio de las mayorías cómplices del poder. Así, mientras estas minorías criticaban y resistían la brutalidad del sistema esclavista, no pocos negros, indios, mujeres y pobres enseñaban a otros negros, indios, mujeres y pobres a ser buenos negros, indios, mujeres y pobres. 

Ahora, no sin paradoja, los islamófobos están llevando a Occidente al mismo proceso que produjeron las potencias occidentales en el mundo persa-árabe, transformando países seculares y socialistas en paradigmas del fanatismo religioso (“El lento suicidio de Occidente”, 2002). La teocratización de la política actual no se reduce a presumir de que Dios vota a nuestro partido político y nos ayuda a ganar campeonatos de fútbol, sino al entrenamiento cultural (producto de una adoctrinación que comienza en la infancia) por la cual el mayor mérito intelectual es tener fe a cualquier precio. Si bien esto es incuestionable dentro de cualquier religión, pierde sentido cuando esos mismos individuos salen de sus tempos y confunden su religión con su ideología y su iglesia con su país.

Para cualquier ciencia, hasta una evidencia está condicionada a nuevos datos de la realidad que la corrija. En una religión ocurre precisamente lo contrario: si la realidad contradice nuestros deseos, peor para la realidad. No existe ninguna institución o filosofía más radicalmente negacionista que una religión. Lo digo desde un punto de vista técnico de la palabra, en principio sin valoración de juicio. Si este negacionismo está bien dentro de un dogma o un credo religioso, no podemos decir lo mismo en lo que se refiere al mundo factual.

De ahí, por ejemplo, la nueva moda de la negación de las elecciones sin indicios para hacerlo y sólo cuando los fanáticos las pierden. Ocurre en todo el mundo donde esta cultura religiosa madurada en el sur esclavista de Estados Unidos se ha propagado, probando una vez más la naturaleza neocolonial de un centro hegemónico, decadente pero todavía con dientes. 

11 necesidades a considerar:

1.      Un nuevo paradigma democrático y ecologista, que supere el consumismo y el dogma del mercado. Para ello, es urgente limitar las donaciones corporativas a los políticos.

2.     Un derecho universal a la verdad y la transparencia. Las corporaciones que crezcan más allá de un límite de poder político y social desproporcionado deberán ser limitadas de diferentes formas, como la inclusión de representantes del pueblo con idoneidad en el área para controlar las acciones de la corporación. Estos comités deberán tener una naturaleza internacional. 

3.      Reducción radical de la concentración del poder acumulado por las corporaciones privadas y transnacionales. No existe democracia ni trasparencia en sus acciones ante un poder desbordado.

5.      Descentralización del poder, tanto de las corporaciones como de los países que las protegen con sus gigantescos poderíos militares. 

6.      Eliminación de las agencias secretas como órganos ejecutivos de gobiernos paralelos. 

7.      Recuperación de una neoilustración, donde el paradigma del individuo culto, de la lucha por la igual-libertad vuelva a ser tenida en cuenta como elemento fundamental en la lucha por la verdad y contra el actual fanatismo neomedieval.

8.      Necesidad de una democratización efectiva. A principios del Renacimiento europeo, el capitalismo significó una forma de democratización, reemplazando en cierta medida los privilegios hereditarios de la nobleza por el valor más impersonal del dinero. Pero el capitalismo no inventó la democracia ni siquiera la democracia moderna. Por el contrario, la usó cuando no pudo destruirla. El proceso de democratización en Europa comenzó con los humanistas a mediados del siglo XV, y muy probablemente hubo una forma de proto democracia en los primeros tres siglos del cristianismo, cuando sus miembros eran inmigrantes perseguidos y su forma de subsistencia comunitaria había estimulado por primera vez la idea de igualdad. Por su parte, los nativos americanos no sólo eran menos machistas que los europeos, sino que practicaban diferentes formas de democracia, tolerancia y diversidad, como los iroqués en Norteamérica, aún antes de que llegaran los conquistadores que los masacraron y corrompieron con una sobrada arrogancia racista que continúa hasta hoy. El capitalismo corporativo de los últimos siglos es la reproducción del sistema esclavista americano y del feudalismo europeo al que se opuso en sus inicios.

9.      Internacionalización de derechos básicos, no solo en sus declaraciones sino en su ejecución. La ONU es un perro sin dientes, donde se da el absurdo de que, por ejemplo, desde hace décadas casi todas las naciones del mundo votan contra el bloqueo de Cuba y éste se mantiene con el voto de dos países. Es un organismo necesario, pero anacrónico en su arquitectura, la cual debe ser reestructurada, por ejemplo, en el aumento de numero de países con derecho al veto en el Consejo de seguridad. O directamente eliminando el derecho discriminatorio al veto.

10.  Salario Universal. La crítica a esta propuesta basada en la promoción de holgazanes es arbitraria. Los holgazanes siempre han existido en cualquier clase social. Aunque se repite que los pobres son pobres por no esforzarse lo suficiente, podemos entender que los ricos no son ricos por esforzarse más que el resto. Más allá de los méritos, que existen en casos ejemplares y excepcionales, éstos no explican la realidad: el sistema capitalista acumula los beneficios de una forma patológica, y una vez que este proceso comienza casi al azar, luego no hay espacio para ninguna competencia. Un multimillonario y expresidente como Trump lanzó su propia red social para competir con Twitter y fracasó. Las super compañías crecen y monopolizan un mercado hasta que mueren por nuevos inventos, ninguno de los cuales es producto de sus propietarios, aplaudidos como genios por la masa obediente. El salario universal no eliminará al salario tradicional ni a los nuevos emprendimientos; por el contrario, los potenciará. La mayoría de la actividad creativa se ha realizado siempre de forma gratuita o sin pensar directamente en los beneficios. El salario universal no solo potenciará las fuerzas creativas de los individuos sino que, al no depender su existencia de un salario condicionado a su obediencia, también los liberará de su miedo a exigir verdad, justicia y más democracia, algo que la minoría en el poder teme como a la muerte. 

4.      Descomercialización de la información. Casi todos los grandes inventos tecnológicos, como los descubrimientos científicos y los progresos sociales fueron realizados por gente que no estaba pensando en las ganancias económicas de su esfuerzo. Cuando no fueron desarrollos de los Estados. Tanto la radio como Internet no se desarrollaron por la inversión de ninguna empresa privada. Ambas fueron secuestradas (privatizadas) en su plena madurez: la radio en los 30s e Internet en los 90s. La información se corrompió cuando se convirtió en un producto, sobre todo en un producto al servicio del poder de turno bajo el disfraz de la libertad y el pragmatismo. Como en tiempos de la esclavitud, la libertad del dueño del dinero y del látigo. Sin caer en la tentación de la censura estatal (para eso los comités de control antes mencionados) los gobiernos del mundo pueden hacer mucho si se deciden a regular (es decir, a revertir) el poderoso mercado de la opinión pública. Mucho más si coordinan esfuerzos y se logra, por ejemplo, una unión de naciones latinoamericanas.

11.  Inversión en educación pública y descomericalización de la educación. Reestablecer un equilibrio entre las humanidades y las asignaturas técnicas. Volver al estudiante como educando y no como cliente. La (1) comercialización de la educación, como (2) la salud y (3) los comercialización de los medios de comunicación, han producido una comercialización de la vida. Es decir, una nueva forma de esclavitud voluntaria, lo que hasta el siglo XIX se llamaba indenture y servidumbre.

jorge majfud, noviembre 2022

VII congreso interoceánico de estudios latinoamericanos


El lugar de la crítica en la cultura contemporánea

16, 17 y 18 de noviembre de 2022
Facultad de Filosofía y Letras
Universidad Nacional de Cuyo – Mendoza – Argentina

«La narración de lo invisible»

1- ¿Cómo se narra lo invisible, según “La narración de lo invisible” (2005)? ¿Qué es lo invisible en América Latina? 


Esa fue una elaboración teórica sobre los campos semánticos, según la cual las sociedades luchan por un significado del lenguaje (desde palabras como ideoléxicos hasta ideas) para mantener un poder o para desafiarlo. Es decir, el componente político (no necesariamente partidario) es fundamental.  

Cuando hice “orientación científica” en la secundaria y luego en la facultad de arquitectura estudié matemáticas, teoría y arte al mismo tiempo, observé con cierta inquietud que el mundo del pensamiento filosófico y político pocas veces se basaba en métodos científicos básicos, como la deducción, etc., sino en la construcción de significado a través de fórmulas como A = B.  

A partir de 2003 me encontré en Estados Unidos con una forma de pensamiento que me impactó por extraña y hoy es moneda común en América latina, como la criminalización d ellos pobres (en América latina los pobres nunca fueron bien tratados, pero la explicación protestante de la pobreza no era considerada a ese grado, por lo menos no en Uruguay y Argentina) o la creencia del individuo como prueba suficiente de un hecho.  

Uno de los carteles de los racistas en la Arkansas de 1959 rezaba “Race mixing is Communism” (“La integración racial es comunismo”) fue el inicio de esa elaboración donde se narran realidades no objetivas (“invisibles”) y así, se crea y destruye la realidad objetiva. A un ideoléxico en disputa (race mixing) se lo asocia con otro ideoléxico focilizado y con valoración negativa (communism). Si se logra vencer en esa lucha dialéctica y propagandística, se logra dominar el centro de valoración ideológica, social y política: el antirracismo es el mal (A = B). Este es un ejemplo muy simple pero fundamental.  

En el caso de quienes luchaban por mantener la segregación racial, perdieron la disputa semántica, aunque no desaparecieron y hoy se han reagrupado en la misma lucha semántica (ahora le dicen “guerra cultural”), en parte inducida por realidades más materiales, como las frustraciones económicas y geopolíticas.   

2- En su libro, que ya es un clásico ¿cuáles son o cómo se entiende la expresión “significados ideológicos de América Latina”? 

Luego del desarrollo de esa teoría, pasé a analizar ejemplos concretos como la definición de libertad por parte de los teólogos de la liberación y de El Vaticano, a través del cardenal Joseph Ratzinger (Instrucciones sobre algunos aspectos de la Teología de la Liberación, 1984-86) quien luchaba por recuperar el dominio del significado la palabra libertad, por ejemplo, definiendo los bordes de los campos semánticos (campos positivo y negativo), algo típico en teología: A es B, pero A no es C, sin las imposiciones lógicas del método científico.  

Luego pasé a ejemplos más extensos, oponiendo los métodos de análisis o retórica de Las venas abiertas de América latina de Galeano (1971) y su antagónico Las raíces torcidas de América latina de Carlos Alberto Montaner (2001). Ahora, en esa lucha política por el significado, los medios juegan un rol central. Lo supieron siempre los lobbies comerciales y las agencias secretas. El ideoléxico libertad sigue siendo un “ideoléxico inestable” o en disputa en el ámbito de la política partidaria y casi siempre está definido por la ideología hegemónica del mercado y del poder anglosajón y contestada o cuestionada por el pensamiento crítico (no financiado), más próximo a la tradición de la ilustración. 

3- Frente a la situación mundial actual, en este congreso que pretende reflexionar sobre la crítica en la cultura contemporánea, podría usted dar alguna pista acerca de cómo orientar dicha reflexión? 

Por suerte, no tengo ninguna posibilidad de orientar ninguna reflexión. Participaré con alguna propuesta. Trataré de aportar una breve lista de puntos a considerar, como insistir con la vieja necesidad de propiciar un pensamiento latinoamericano propio (este pensamiento ha existido por siglos, pero ha sido reprimido y desacreditado por razones coloniales e imperiales) hasta propuestas más modestas pero más probables y efectivas como la reforma del funcionamiento y las estructuras de los grandes medios narrativos, como los medios tradicionales y las redes sociales. Nada nuevo, porque hace años que venimos insistiendo en lo mismo, pero tal vez resumirlo en unos pocos puntos pueda servir para un debate civilizado productivo, eso que está tan ausente hoy en día. Hay que revindicar el pensamiento radical como productor de ideas; no la radicalidad ciega del fanatismo.  


Esta nueva edición del Congreso Interoceánico de Estudios Latinoamericanos propone reunir a especialistas pertenecientes a las ciencias humanas y sociales dedicados a estudiar temas relevantes para la región de América Latina y el Caribe. La invitación a participar está abierta a investigadores de las siguientes áreas: literatura, lingüística, historia, educación, antropología, arqueología, economía, derecho, filosofía, geografía, arte, sociología, politología, estudios de género, comunicación, arquitectura, ambientalismo y otras disciplinas afines.

La temática general del encuentro está dedicada a indagar sobre el lugar de la crítica en la cultura contemporánea. Se parte de la idea acerca de que la crítica es una función del pensar, que se ejerce en distintos ámbitos de la experiencia humana y disciplinas del conocimiento. De este modo, la función crítica está presente en discursos y prácticas que comprenden la crítica social, la crítica en el pensamiento filosófico, la crítica en el campo literario, la crítica epistemológica, la crítica estética y en la creación artística, entre otras manifestaciones.

La crítica se asocia igualmente al concepto de crisis, teniendo en cuenta que el mundo contemporáneo evidencia una serie de situaciones límite que requieren ser consideradas desde una revisión de sus consecuencias. Desde esta perspectiva se recupera también el papel que puede desempeñar el pensamiento crítico para efectuar un diagnóstico y proponer alternativas ante las aporías y dificultades que se experimentan en nuestro presente. Más allá de las modalidades en que el pensar crítico se desarrolla actualmente como una forma habitual de la producción y circulación de los saberes, se precisa de una profundización de su capacidad de cuestionamiento y su carácter prospectivo para dar cuenta de las graves crisis en que nos encontramos, que abarcan un conjunto de problemas sociales, económicos, políticos, culturales y ambientales.

Otro motivo que forma parte de las deliberaciones de este encuentro se refiere al centenario del natalicio del pensador mendocino Arturo Andrés Roig. En este sentido, se propone una consideración particular de los aportes y vigencia de su obra en relación con la filosofía y la historia de las ideas latinoamericanas.
Asimismo, se plantean otros ejes temáticos referidos a aspectos de interés en los estudios latinoamericanos que son abordados desde distintos campos disciplinares, o bien desde una convergencia interdisciplinaria, teniendo en cuenta su incidencia en los procesos actuales que se vienen desarrollando en nuestra región.

Las tres R y las tres C

Luego de 20 años vamos a repetir un obvio: de las tres R (Reciclar, Reusar, Reducir) sólo la última, Reducir, tiene un impacto concreto e incuestionable en el planeta.

Es decir, hay que suprar la cultura de las tres C del Exitoso: Capitalista, Consumista y Conservador.

Se puede.

JM, November 2022.

“El resto del mundo está despertando y los grandes poderes tradicionales occidentales ya no son los que dictan”

Con el profesor Jorge Majfud desde EEUU, 3 de noviembre de 2022

(Sean Connor. Copy from https://www.radio36.com.uy/entrevistas/2022/11/14/majfud.html )

“Hay ciertos momentos -y además se repite mucho en las redes sociales- que el hombre está perdido y sí que tiene cosas que uno podría sospechar. Y no hay candidatos, dentro de los demócratas absolutamente nada, no hay nada que uno pueda decir este es nuevo, este puede producir un cambio; yo creo que ya estamos, en esta década posicionados para un cambio no ideológico sino político hacia la izquierda. La juventud está bastante fastidiada, las perspectivas ya no son las de sus padres y hay una creciente consciencia de que el modelo que se vendía de cuanto mejor estén los millonarios, que Elon Musk, Bill Gates, etc., son los responsables de nuestra prosperidad, la juventud ya está comenzando a cuestionar y yo creo que eso va a seguir creciendo porque es insostenible si no es con propaganda. Y como Estados Unidos va a seguir siendo una potencia económica por varias décadas seguramente, pero relativamente ya no es como Europa, no es la que dictaba y ordenaba tan fácilmente, porque hay jugadores de peso ahora como China, Rusia, Brasil en cierta medida aunque se desinfló mucho en los últimos años. Pero inevitablemente el resto del mundo está comenzando a despertarse y entonces los grandes poderes tradicionales occidentales ya no son los que dictan”, dijo el profesor uruguayo Jorge Majfud, residente en los Estados Unidos, en contacto con CX36.

Transcribimos la nota que puede volver a escuchar aquí: https://archive.org/details/2022-11-03-jorge-majfud

María de los Ángeles Balparda: Bueno, estamos muy contentos de recibir a este invitado, lo tuvimos una vez acá en el estudio, después nos comunicamos telefónicamente pero estábamos necesitando conversar sobre las elecciones que va a haber en Estados Unidos ahora la semana que viene el día 8 y por eso es que llamamos a Jorge Majfud, este compatriota que es profesor, que es escritor y que vive en Estados Unidos, y bueno, nos da la chance de tener una mirada desde el lugar.
Buen día, Jorge. ¿Cómo estás?

Jorge Majfud: Buen día a todos. ¿Cómo están ustedes?

MAB: Muy bien, Jorge, con ganas de escuchar un poco con tu mirada de cuál es el clima este previo a las elecciones, lo que está en juego y los hilos que se están moviendo ¿no?

JM: Bueno, ustedes y algunos pocos de acá hemos seguido las elecciones de Brasil y tienen muy fresco no sólo los datos, los hechos sino también el clima. Y podría decir, para resumirlo brevemente que más o menos ese es el clima que estamos viviendo acá. Tal vez no tan caricaturesco en algunos aspectos como ir a golpear los cuarteles y pedir defender la Constitución con otro golpe de Estado, acá son más finos en ese aspecto, lo legalizan todo.
Pero la idea es más o menos la misma, de hecho hace muchos años que estamos repitiendo que todas las cosas de la extrema derecha que surgen acá a los pocos años se repiten en América Latina y Brasil es uno de esos casos clarísimos. Hasta los modos, hasta los tics, los clichés, es todo una copia muy burda, pero eso ya es tan repetido que hasta vergüenza da decirlo.

MAB: Claro, pero en esta elección, venimos de un tiempo en que estuvo Donald Trump de presidente, recordamos la campaña electoral aquella. Incluso ahora cuando se hablaba de las elecciones en Brasil muchas veces se hizo mención, se recordó a Donald Trump, bueno, esto se parece a lo que hizo Donald Trump, bueno, esto se parece a lo que hizo Donald Trump.
Ahora, igual que Trump no habló, Bolsonaro no habló, o sea, hay como una mirada allí comparando. ¿Pero cómo es dentro de Estados Unidos eso? ¿Dónde está Donald Trump? ¿En qué lugar quedó con todo esto que ha sucedido?

JM: Bueno, después de las elecciones, después de toda esa intentona de golpe de Estado y luego del asalto del 6 de enero del 2021, los ánimos quedaron muy caldeados pero él lentamente se fue retirando un poco, el FBI le ha requisado la casa, le ha sacado cientos de documentos clasificados que se había llevado. Es algo hasta gracioso, todos saben que un presidente no puede hacer eso, pero bueno, también es una tradición muy grande, muy larga aquí en Estados Unidos que la Casa Blanca filtra sus propios documentos clasificados cuando le interesa, incluso la CIA también lo hace, se culpan a unos pocos pero lo hacen también.
Entonces Donald Trump ha estado básicamente un poquito retirado, hace algunos discursos, tiene varias cuentas con la Justicia, con varios jueces que están intentando, algunos bloquean y otros intentan hacer público sus declaraciones de impuestos. Pero él tiene una gran tradición de tirar los abogados encima para ganar tiempo, hace 10 o 20 años que viene comprando tiempo con sus abogados, lo que demuestra que la ley es igual para todos pero no se aplica igual para todos. Y eso es bastante obvio, el que tiene buenos abogados, tiene más posibilidades de salirse con la suya.
Pero creo que él está tanteando un regreso para el 2024, muy probablemente se va a presentar para el 2024. Las elecciones ahora de término medio que toman lugar ahora, el último día es el martes que viene, el 8 de noviembre, se realizan el 8 de noviembre, ya se está votando antes obviamente, pero esas puede indicar la temperatura del electorado y tal vez decidir más rápidamente la posibilidad de que Trump se presente.
Va a tener rivales de su propia casa, incluso uno de los más fuertes es el gobernador de Florida, Ron DeSantis, era una copia. Así como Bolsonaro era el Trump tropical, bueno, DeSantis era y es el Trump del sur.
Pero poco a poco se van a ir rompiendo las amistades porque también tiene muchas ambiciones y repiten más o menos el lenguaje y los símbolos. Eso que también ahí en Uruguay ustedes ven, la bandera con «no pasen sobre mi» (dont tread on me) esa bandera amarilla con la serpiente, eso es de acá del Tea Party de hace 15 años y algunos políticos que no tienen la menor idea de nada, creo que se llama (…) un muchachito ahí, tal vez tenga éxito porque hoy en día cuanto menos se sabe de nada más popular se hace.
Bueno, pero eso se ha ido desparramando, ideas muy simples, muy fragmentadas, venden mucho, la izquierda sigue con políticos que hacen el trabajo se supone de aquellos analistas o intelectuales que tienen que ir al dato, a la complejidad, etc., pero en política no funcionan así las cosas, por algo los intelectuales o hay gente muy complicada y no tienen mucha posibilidad en la política. Y mucho menos en la política pos 2016 o pos verdad o como quieran llamarle, tiene que ser simplificada lamentablemente. Porque es un mercado y en la cultura del consumismo todo lo que sea complicado no se vende, entonces, tiene que ser simple tanto de izquierda, derecha o como sea. Y la izquierda es muy complicada porque ha madurado en la cultura de la ilustración del libro, de la idea compleja, de la idea globalizadora, etc.
Errado no, pero esa ha sido su maduración, es la cultura del libro y de la prensa escrita.
La nueva cultura de las redes sociales es inmediata, muy superficial y muy visceral. Entonces, si los políticos de izquierda no se adaptan a ese nuevo perfil del consumidor que ya no son votantes ni ciudadanos, son consumidores, bueno, van a perder.

MAB: ¿Vos decís de aceptar que son consumidores?

JM: Bueno, no, ver la realidad, aceptar que esa es la realidad. No aplaudir la realidad, supuestamente todos intentamos mejorar la realidad. Cambiarla para mejor, pero no podemos jugar al básquetbol en una cancha de fútbol o viceversa, hay que hacer un buen diagnóstico primero y luego cierta estrategia. No para mentir sino para darse cuenta que no se puede ir a la guerra con un tenedor.
Y los trumpistas acá o los del Tea Party digamos que vienen de la época de la esclavitud todas sus estrategias y sus discursos, la negación del ganador, eso ya viene de la era de la esclavitud. Acá en el siglo XIX habían golpes de Estado cuando los negros se transformaron en ciudadanos y participaron en algunas elecciones, hubo hordas que rompieron prensas, sacaron a los ganadores de las Alcaldías, etc., típico golpe de Estado bananero y es la tradición de la derecha del sur estadounidense que se ha propagado. De la misma forma que el concepto del comercio, de la gran corporación, según como yo lo entiendo y creo que muchos potros, es el modelo de la esclavitud en el cual el de arriba es el responsable y además el beneficiario de la prosperidad de los esclavos de abajo.
Entonces, podemos hablar muchísimo sobre esto y me voy a poner complicad de nuevo, pero quiero decir que todo eso se ha vendido muy fácil, por algo Walmart tuvo tanto éxito, vender algo rápido, McDonald´s también, un gran, gran menú de lo mismo.
Es decir, la otra vez le decía a una en mi clase, tenía la lista de votación, está bien, todavía tenemos la posibilidad de votar por muchos candidatos y diferente a todo el mundo en mi casa estudié cada uno de los candidatos que eran como 50 de distintas posiciones y sentí que estaba entrando a un McDonald´s, un larga lista de lo mismo, no hay opciones. Entonces se crea la ilusión de un cambio, de alternativas, cuando en el sistema no hay, y de hecho el sistema electoral de Estados Unidos es una herencia de la esclavitud, eso está claro, podemos también hablar horas sobre eso.
Pero entonces, eso es lo que tiene éxito en el mercado electoral, y aunque suene feo es un mercado electoral. Y es muy visceral porque el consumismo, uno no compra un producto, o la mayoría no lo hace pensando en sus cualidades racionales, por algo la publicidad es muy irracional y muy sexualizada, muchachas jóvenes y felices, todos son felices, porque eso no tiene nada de racional obviamente. Eso es viejo.
Lo mismo está ocurriendo en la política, y si tenemos la mayoría de los votantes que están hechos en esa cultura del consumo, van a reaccionar y se van a comportar de esa forma.
Que además tenemos que agregar en el sur estadounidense está la cultura religiosa en la cual, cuanto más repito y más creo algo, la realidad cambia. Y vemos acá en Estados Unidos, ahora en Brasil, la gente arrodillándose para que cambie, y como no cambia la realidad, bueno, vamos a pedirle al sustituto de Dios que son los militares para salvar la Constitución.
Y así seguimos, ese es el centro más fuerte del trumpismo, del bolsonarismo y así seguimos en muchas otras partes del mundo, también en Europa.

MAB: Claro.
Y para estas elecciones que vienen el martes, el trumpismo es uno de los que va con fuerza digamos. Te digo sumándote esto también, por lo que vos decías, esto es un mercado, hay que simplificar todo, es visceral, digo porque muchas veces hay como una fantasía de que Donald Trump es Donald Trump él, es él solo, él con su jopo, con su forma de actuar, con su prepo, pero no se tiene en cuenta quién lo sostiene, por qué es que llega a donde llega. Es como que hay quienes dieron con el hombre que tenían que dar

JM: Claro, es como decir que el nazismo era Adolf Hitler, no tiene ningún sentido. El personaje estaba ahí en el momento indicado, en el lugar indicado. Lo mismo pasa con Trump, no es que esté comparando directamente con Hitler pero es la misma lógica, el trumpismo ya existía de antes, con el Tea Party y con muchos otros movimientos. Y aparecieron algunos oportunistas, de hecho Trump ni quería ser presidente, era un tema de marketing también, sus empresas estaban cayendo y tiene muchos fracasos como hombre de negocios pero en fin, se vende bien.
Y en este momento sí que hay un resurgimiento, hay unanarrativa de que la economía está muy mal, lo peor que ocurre acá en este momento es una inflación del 8 y algo por ciento que es alta, para el estándar de acá que es un 2%, 8% es muy alta.
Pero los republicanos le echan la culpa a las ayudas durante la pandemia del gobierno, y si vemos sí se enviaron cheques, dinero, etc., pero eso ha ocurrido desde el 2008, recuerdan cuando salvaron los bancos y se imprimían dólares como tonto, más o menos 80 billones, o mil millones en español, por mes y la inflación era 0.7 a 1% durante muchos años, incluso después que se salió de la recesión.
Cuanto Trump hizo una especie de grandes reducciones de impuestos a los millonarios, fueron 2 trillones de impuestos que los millonarios, los ultrarricos dejaron de pagar y la economía no mejoró para nada, siguió estando más o menos igual nada más que el déficit aumentó dramáticamente.
Y además podemos seguir también, las distracciones de las guerras, bueno, recuerdan que cuando terminó la guerra de Afganistán dijimos, esperen que viene otra porque es necesario siempre un conflicto de ese tipo. Pero no están en el centro de la discusión de Estados Unidos sino la economía.
Ahora, la economía en los números está creciendo razonablemente, 2.5 el último semestre, pero la narrativa es más fuerte que la realidad en ese aspecto, entonces es muy probable que los republicanos recuperen The House of Representatives o la Cámara de Representantes y van a pelear en el Senado sobre todo si gana en Arizona y Georgia van a dar vuelta. En este momento son 50 y 50 senadores de un lado y del otro, desempata la vicepresidenta que es demócrata, 2 de los que se cuenta como demócratas son independientes pero sólo 2 y 1 de ellos es Bernie Sanders.
Pero es muy probable, están ahí muy bien posicionados los republicanos para tomar posición de las dos Cámaras, por lo menos la Cámara Baja seguro.

MAB: Claro, son dos partidos ahí, son dos opciones, no hay más que dos opciones.

JM: Sí, dos opciones, los independientes se tienen que sumar a uno de ellos. Como decía Bernie Sanders, el socialista de Vermont, se suma a los demócratas porque es lo más parecido a él, pero tampoco es que sea una gran diferencia un partido con el otro, republicanos y demócratas

MAB: ¿Y los demócratas cómo están para esta elección?

JM: No están muy bien por el ánimo, en realidad no han hecho nada terrible dentro del estándar, ningún error muy grande. El presidente, bueno, todos saben que Biden está un poco ido intelectualmente. Ayer o antes de ayer dio un discurso que a mí me sorprendió, no por bueno sino porque mostró cierta claridad intelectual en gran parte del momento y uno dice, bueno, el hombre no está con Alzheimer todavía. Pero hay ciertos momentos y además se repite mucho en las redes sociales que el hombre está perdido y sí que tiene cosas que uno podría sospechar.
Y no hay candidatos, dentro de los demócratas absolutamente nada, no hay nada que uno pueda decir este es nuevo, este puede producir un cambio. Y yo creo que ya estamos, en esta década ya estamos posicionados para un cambio no ideológico sino político hacia la izquierda claramente. La juventud está bastante fastidiada, no sólo las perspectivas ya no son las de sus padres sino que hay una creciente consciencia de que el modelo que se vendía de cuanto mejor estén los millonarios, que Elon Musk, Bill Gates, etc., son los responsables de nuestra prosperidad, la juventud ya está comenzando a cuestionar y yo creo que eso va a seguir creciendo porque es insostenible si no es con propaganda.
Y como Estados Unidos va a seguir siendo una potencia económica por varias décadas seguramente, pero relativamente ya no es como Europa, no es la que dictaba y ordenaba tan fácilmente, porque hay jugadores de peso ahora como China, Rusia, Brasil en cierta medida aunque se desinfló mucho en los últimos años. Pero inevitablemente el resto del mundo está comenzando a despertarse y entonces los grandes poderes tradicionales occidentales ya no son los que dictan.
Y eso genera una gran frustración en Europa y un gran odio de la extrema derecha, y similar ocurre acá en Estados Unidos.
¿Entonces, cómo se sale de ese callejón sin salida? Entendiendo cuál es la realidad, dónde estamos parados, que nos estamos beneficiando por generaciones de una posición de privilegio, que también en una clase alguien, un estudiante hablaba de la cultura del trabajo de Estados Unidos y yo le recordaba que en realidad hay muchos países que trabajan mucho más que acá en Estados Unidos individualmente, los pobres trabajan más que los ricos en la gran mayoría, que holgazanes hay en todas las clases sociales, todos lo sabemos, pero teníamos una posición geopolítica como Europa muy ventajosa explotando y destruyendo y robando materias primas, imponiendo gobiernos, imprimiendo el dólar y desparramando bases militares por todo el mundo.
¿Pero entonces cómo no va a haber cierta ventaja económica? ¿Cuántas veces se ha dicho, si este país, Argentina, Brasil hiciera lo mismo que Estados Unidos, seríamos superpotencias? Yo repito mil veces, no señores, para que sean superpotencias ustedes primero tienen que imprimir la moneda global, segundo tienen que dominar militarmente y tener bases militares por todo el mundo, etc., no es simplemente el idealismo de que trabajamos y somos efectivos y vamos a ser potencias del mundo, tienen que dominar otros países, por lo menos según el modelo anterior, esperemos que en el siglo XXI no sea un modelo simplemente de canibalismo, pero eso es una esperanza…

HS: ¿Jorge, cómo está jugando el tema inmigración en estas elecciones que sabemos que hay acusaciones dentro del debate político interno de Estados Unidos, de algunos gobernadores de determinados Estados que acusan a otros?

JM: Es el viejo recurso del chivo expiatorio, el inmigrante es el ideal para crear miedo. En política hay dos elementos fundamentales, como en el mercado, uno es el deseo, el sistema capitalista se basa en promover el deseo y castigar el placer. Y otro es el miedo, pero en política el miedo es más importante que el deseo.
¿Y cómo generamos miedo? Bueno, es un momento hondeando la bandera de que vienen los comunistas, ahí vienen .los comunistas, pero como eso ya no es muy creíble, ahí vienen los inmigrantes. Y los inmigrantes no pueden votar, son 10 millones de personas, porque son ilegales la abrumadora mayoría no pueden votar, son una víctima muy fácil de una política muy cobarde. Y yo lo he dicho 500 mil veces, ¿ustedes son los cristianos que son tan amables con los amos, los que tienen tanto dinero y son tan miserables con la gente que realmente está necesitando? Que además no nos van a invadir, aunque fueran miles y miles, son poquísimos comparado a otros países.
Y aun así, que podemos decir, bueno, obviamente no podemos recibir a todos los inmigrantes que tienen problemas, bueno, es un tema práctico, pero paremos de criminalizarlo. Gente que realmente está tratando de escapar del caos que este mismo país creó por ejemplo en Centroamérica durante muchas décadas, vienen a acá y resulta que tenemos que cuidar nuestra frontera cuando violamos todas las fronteras ajenas.
Y Marco Rubio lo pone en la televisión, inmigrantes cruzando la frontera como si fueran a venir a matarnos. Incluso Trump decía tienen una potencia sexual importante.
O sea, la pornografía ya existía en el sistema esclavista que justificaba por qué no liberamos a los negros, porque van a tomar a nuestras muchachitas rubias. Y ahora son los inmigrantes, los pobres, gente que viene a buscar trabajo y no a asaltar bancos, son de los cuales tenemos que salvarnos. Y yo soy el gran político que defiendo a este país, defiendo las fronteras y voy a ser duro con los inmigrantes.
Claro, qué fácil… pero qué cobarde ¿no? Ese es el mayor discurso y especialmente en Florida, un estado totalmente represivo, tenemos un gobernador totalmente represivo que incluso hasta prohíbe estudiar y discutir una historia que no sea oficial.
Mi libro «La frontera salvaje», por ejemplo, está prohibido en la Secundaria, no se puede porque expone una perspectiva totalmente distinta, y muchos otros, esa es la democracia que se juega en las elecciones

HS: Pero está pasando algo de eso de, la verdad que entre tantos titulares que miramos de una situación interna ahí de gobernadores que acusan a otros Estados de estar más flexibles con la inmigración y que se van a mandar entre ellos los inmigrantes, una cosa así…

JM: Bueno sí, el mismo gobernador de Florida, Ron DeSantis, envió aviones a Massachusetts por ejemplo que son más receptivos con los inmigrantes. Recordemos también que Estados Unidos va a necesitar y ya está necesitando inmigrantes, nada más que la retórica es la opuesta por un tema político e ideológico.
Pero sí que son necesarios, de hecho la inflación se baja con más inmigrantes y ha estado baja por los inmigrantes.
Entonces Ron DeSantis envió aviones, incluso venezolanos supuestamente huyendo del malo de Maduro, pero bueno, no importa eso porque mucha gente no sabe ni cuál es la bandera venezolana y hay todo un tema ahí. Pero los envió y bueno, alguna gente de Massachusetts los recibió bien, pero claro, son algunos miles o algunos cientos, es jugar con la necesidad ajena gastando miles de dólares en aviones, etc. simplemente para jugar al ajedrez político, de decirle les vamos a enviar la basura. Así como nosotros enviamos la basura de computadoras y toda la basura que tenemos acá a África, allá viven de eso, bueno, lo mismo estamos haciendo porque la gente es basura. Es la misma mentalidad de Elon Musk que dice voy a limpiar la casa y voy a despedir a la mitad del plantel.
Bueno, serán mala gente los de Twitter pero es siempre la misma mentalidad que los que trabajan o tienen un empleo o son asalariados son basura. Es la mentalidad esclavista del siglo XIX, para mí es muy claro y evidente.

MAB: ¿Hay clima electoral allí en Estados Unidos? ¿La gente habla del tema? Vos que conocés cómo son las campañas electorales acá, ¿llega a nivel de la población esto o simplemente se reduce a los debates?

JM: Si tú caminas por una calle vas a ver todo muy bien ordenado, también hemos escrito sobre eso porque es una necesidad de tener todo bajo control, la gente está adentro de las casas. En política pasa lo mismo, especialmente el sur de Estados Unidos es muy amable políticamente, «polite» como dicen acá, pero lo que ellos piensan a veces es radicalmente distinto a lo que están diciendo.
Entonces, de hecho las estadísticas actualmente no preguntan a quién va a votar usted, preguntan a quién cree usted que va a votar el vecino. Porque si le preguntan a quién va a votar usted, muchos mienten o dicen lo contrario. Pero generalmente nadie miente si dice, tengo un vecino que no me gusta o el vecino que sí es amigo mío, es más probable que sean honestos en ese aspecto.
Entonces eso es parte de esa lógica, no hay una expresión abierta sino más bien escondida y luego tenemos varias sorpresas en las elecciones.
Pero creo que las estadísticas han considerado ese tema que le acabo de mencionar y han mejorado un poquito sus resultados

MAB: Claro, claro.
Bueno, por supuesto que esperaremos, no sé qué están dando las estadísticas. ¿Qué están diciendo?

JM: Que los republicanos van a tomar la Cámara de Diputados y la de Senadores está más peleada. Vamos a ver qué pasa en Georgia, en Arizona, Wisconsin, en casi todas, si hay cambios van a ser cambios para los republicanos. Pero los demócratas deben mantener lo que tienen a toda costa

MAB: Ante la falta de candidatos de los demócratas, que vos decías no se ven nuevos, Obama apareció otra vez ¿no?

JM: Sí, Obama y Biden al final generalmente aparecen, no se quieren quemar mucho y en algún discurso de algún candidato que tiene posibilidades de ganar. Bueno, Trump también lo hace.
Pero sí apareció, es una figura que arrastra gente, pero no es salvadora tampoco

MAB: Claro, claro.
Muy bien Jorge, te agradecemos mucho por este tiempo, te vamos a estar convocando por supuesto después de conocidos los resultados

JM: Claro que sí.
Quisiera seguir hablando con ustedes pero me voy corriendo a una clase

MAB: Dale tranquilo, un abrazo

JM: Chau, que pasen bien.

(Sean Connor. Copy from https://www.radio36.com.uy/entrevistas/2022/11/14/majfud.html )

La demagogia de Coca Cola

Producir un litro de Coca Cola requiere cinco de agua. No sólo es un veneno dulce para los humanos, como Pepsi, sino la responsable de iniciar la catástrofe de las botellas de plástico, algo imposible de reciclar. (Sí, usted ha estado separando los pásticos en el tacho de reciclaje de buena fe, pero debe saber que reciclar plástico es casi imposible: de hecho, cada intento contamina aun más).

¿Ahora Coca Cola es sponsor de la cumbre sobre el clima en Egipto? Nos están tomando el pelo.

No son sólo hipócritas. Son genocidas y ecocidas, todos bajo la ideología arrasadora de «la libertad del mercado» y «los negocios primero». Nada muy difernete al exterminio de la Amazonas por parte del gobierno de Jair Bolsonaro y su horda de fanáticos mercaderes en nombre de Jesús.

JM, nov. 2022.

¿Es el fascismo el futuro de la Humanidad?

El 29 de octubre se cumplieron los cien años la Marcha sobre Roma, asalto que instaló (legalmente) a Benito Mussolini en el poder de Italia. El mismo día, fue el aniversario de la creación del partido Falangista de España, fundado por el dictador Primo de Rivera en 1933 para iniciar la destrucción de la Segunda República, una rara experiencia democrática que universalizó el voto y creó miles de escuelas públicas en sus pocos años de existencia.

El 29 de octubre de este año se realizó en Ciudad de México un concierto de rock nazi (también conocido como RAC, Rock Against Communism) titulado “El imperio contraataca”, el que reunió a 300 asistentes convencidos de su raza superior. El instinto tribal tuvo una orgía de promesas de combatir a los seres inferiores que no los dejan ser libres.

Los asistentes fueron motivados por la banda fascista de Madrid “Batallón de Castigo”, formada en los años 90 en una prisión. Sus miembros no fueron condenados por alguna razón política sino por robo y asesinato. Todos parte de una poderosa religión que venera sus propias tripas. Las camisas anunciaban eslóganes orgullosos como “Por mi Klan” (Clan como tribu y Klan, con K, por el Ku Klux Klan). Precisamente, la idea y obsesión de un reemplazo y aniquilación de “la raza bella” ya había sido articulada en libros publicados en los imperios anglosajones a finales del siglo XIX, todos madurados en la larga experiencia esclavista y en las frustraciones de la derrota en la Guerra Civil, mucho antes de que Hitler se inspirase en estos “patriotas amantes de la libertad”.

El universo digital dio a fascistas y neonazis la protección del anonimato, el que, con los años de práctica, maduró el odio y unas pocas ideas básicas, como la “lucha contra el comunismo” y “contra la ideología de género”. Poco a poco, esta catarsis llevó al rescate y reforzamiento de una ideología que se había propagado un siglo antes con la novedad de la radio. De un estancamiento frustrante, pasaron a una salida gradual del closet, sobre todo a través de opciones políticas de extrema derecha sin la parafernalia nazi.

Luego de que la Unión Soviética derrotase a Hitler (con ayuda de su aliado, Washington), los conservadores en Estados Unidos prohibieron la entrada de rojos al país. El Partido Comunista estadounidense estaba lleno de negros y el FBI perseguía a los homosexuales por su condición de futuros comunistas. En 1954 prohibieron ese partido. No les importó contratar mil nazis alemanes para la NASA y dejar entrar otros nueve mil “refugiados”. Incluso hoy los trámites de inmigración y de nacionalización preguntan si el aplicante ha pertenecido alguna vez a un partido comunista (los suegros de Donald Trump se saltearon esa pregunta) y ni una palabra sobre pertenecer a algún grupo fascista o neonazi.

En México, los nazis no tuvieron el éxito abrumador que tuvieron en Estados Unidos antes de la guerra. Su membrecía apenas rondaba los 150 entusiastas. La relación del gobierno de Lázaro Cárdenas con Hitler fue puramente estratégica (la sustitución de Estados Unidos como cliente por unos años hizo posible la nacionalización del petróleo mexicano). Más intensa e ideológica fue la relación de Hitler con Washington y, sobre todo, con los grandes hombres de negocios de ese país.

Pero los fascistas y neonazis que hoy penetran América latina están mejor organizados y son más peligrosos, incluso más peligrosos que los nazis que escaparon a América del Sur o los que envió la CIA para “luchar contra el comunismo”, apoyando dictaduras que protegían los intereses de las transnacionales.

Ahora, ente el 28 y 29 de noviembre, decenas de políticos de la extrema derecha internacional se reunirán en Ciudad de México en un evento organizado por el Movimiento Viva México y la Conservative Political Action Conference (CPAC, Conferencia Política de Acción Conservadora) en una internacional fascista. Luego de décadas, la CPAC ha decidido salir de Estados Unidos y celebrar eventos propagandísticos en Brasil y México.

A este evento asistirán, entre otros, el chileno hijo de nazi, pinochetista convencido y empresario José Antonio Kast; el Boris Johnson argentino, Javier Milei; el hijo del presidente brasileño Eduardo Bolsonaro; el estratega de Donald Trump e instigador del asalto al Capitolio, Steve Bannon; el nieto del dictador Rafael Trujillo y hombre de negocios estadounidense, Ramfis Domínguez-Trujillo; la hija del genocida guatemalteco Efraín Ríos Montt y congresista por su país, Zuri Ríos; y unas decenas de otros oradores distinguidos. Todos caucásicos y con preferencia por los ojos azules, con la única excepción del indo-estadounidense Shiva Ayyadurai, el cual se presenta como “El inventor del email”, a pesar de que el email ya se había desarrollado en mientras él era un niño en India. Pero bueno, sabemos que la realidad para esta gente no cuenta sino lo que ellos creen y dice que es.

El primer orador será el ultraconservador católico Lech Walesa, según el cual “las minorías sexuales oprimen a los heterosexuales”. En muchos de ellos, desde Trump hasta Milei, el lenguaje corporal es más importante que sus ideas. Sus furiosos discursos son similares a los de Hitler y Mussolini. Entonces y ahora, expresan la frustración de una clase que ya sabe que no es un imperio o que no manda sobre la peonada, pero no sabe a quién culpar sino a los de abajo que no se pueden defender ni siquiera con un voto, como es el caso de los inmigrantes.

Pese al tan mentado patriotismo, en América Latina las ideologías de derecha han sido importadas e impuestas desde arriba y desde afuera. Las culturas de los pueblos nativos siempre fueron más afines a lo que en Occidente se llamó “izquierda”. Una de las invitadas al CPAC, la mexicana y congresista de Texas, Mayra Flores, asegura que “los mexicanos somos conservadores”. Se refiere al dogma anglosajón de “la empresa privada” y las corporaciones. Las comunidades indígenas de México, como las de todas las Américas, debieron sufrir el despojo a través de la imposición de la privatización de sus tierras y de sus vidas, desde el México de Porfirio Díaz hasta la ola neoliberal cien años después. Esta milenaria tradición, demonizada como socialista, no cuenta como conservadora.

Estaremos aquí, defendiendo la libertad de América”, dice una frase promocional del evento. ¿Cuál libertad? La libertad de las elites, apoyadas por una parte de los de abajo gracias a los combos políticos que incluyen un poco de religión y de “valores tradicionales”, como la familia, el machismo y el odio a los otros de más abajo. Es la misma lucha por la libertad de los esclavistas del siglo XIX quienes repetían que expandían la esclavitud para “luchar por la civilización” y “la libertad”. Una de las ponencias (titulada “¿Cómo salvar la libertad religiosa?”) es un clásico de la derecha. Asume que la libertad religiosa se ejerce cuando se mete su sagrada religión en un gobierno y se combate el mal del secularismo. No sin ironía, el secularismo, la laicidad de los Estados, fueron inventados para proteger las libertades religiosas, incluido el derecho a no tener religión.

El American Conservative Union (ACU) y el CPAC nacieron y tomaron el control del Partido Republicano a partir de los 60s y 70s, como reacción a las derrotas ante el Movimiento por los derechos civiles de Martin Luther King y otros. Este movimiento de “El imperio contraataca” también es una reacción, no sólo a la ola de derrotas en América latina sino, sobre todo, ante la conciencia de que este orden es insostenible y tarde o temprano tendremos una generación que pondrá en peligro los privilegios de los de arriba. 

Si nos pudiéramos parar en 1922 y nos preguntáramos “¿Es el fascismo el futuro?” no sabríamos qué responder. En 1940 habríamos respondido que y que no cinco años después.

Una vez que el fascismo logre extender su poder hasta donde alcanza su deseo dejarán un tendal de destrucción y muerte. Luego escaparán como ratas, una vez más, de vuelta al anonimato y a la auto victimización.

JM, 2022.

https://www.pagina12.com.ar/498421-es-el-fascismo-el-futuro-de-la-humanidad

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Estados Unidos: una elección más hacia la Edad Media

Estados Unidos: una elección más hacia la Edad Media

Nuestras sociedades están moldeadas en la comercialización de la vida, la cual, en Estados Unidos, ya existía desde mucho antes (¿qué no fue el sistema esclavista sino eso mismo?), pero comenzó a radicalizarse en sus formas actuales a principios del siglo XX. El mercado y su púlpito mediático se basan en dos sentimientos básicos y primitivos que hicieron posible la sobrevivencia de la especie: el miedo y el deseo. Dos fortalezas que hoy son debilidades. Para el mercado, el deseo se centra en su impulso sexual (sin sexo no se venden ni autos ni canciones) y en la promoción del miedo.

En las democracias secuestradas, la política es un mercado, no solo del poder sino al servicio del mercado financiero. Por lo tanto, el miedo y el deseo también son sus dos componentes fundamentales. El deseo (la utopía) ha sido un bastión de la izquierda, como el miedo (la distopía) lo ha sido de la derecha. Como estamos en un tiempo histórico claramente distópico (ya no intentamos imaginar un mundo justo y feliz, sino salvarlo de la catástrofe social y climática) la derecha vende más fácil.

Es lo que está ocurriendo en casi todo Occidente y, en particular, en el centro ideológico de ese mundo comercializado, propenso a la narrativa irracional de la propaganda comercial y del sermón religioso, despegado de toda evidencia. De ahí, por ejemplo, que los negacionistas de las elecciones suelen ser los partidos de derecha. ¿Qué más negacionista que una religión o la cultura del consumo?

Los anuncios políticos de los republicanos, como en Florida, se centraron en la inoculación del miedo a los inmigrantes y a la “ideología de género”. Los diez millones de inmigrantes ilegales, los trabajadores más abnegados del país, poseen en su conjunto una criminalidad mucho más baja que el resto de la sociedad, pero son el blanco perfecto de la industria del miedo porque no sólo no pueden hacer lobby como la mafia de Florida sino, además, no votan. Por su parte, la “ideología de género” no es un mal reciente que va a destruir a la Humanidad, como plantean estos políticos, sino que es más vieja que las pirámides de Egipto: es el milenario machismo, con su necesidad de poder y con sus miedos sexuales. Si supieran que la aristocracia europea usaba peluca, calzas y tacones altos (símbolo de masculinidad, debido al uso en la equitación que le dieron los árabes), que los niños en de la clase alta hasta hace poco eran vestidos de niñas, como el caso del presidente F. D. Roosevelt, y que los colores rosa y celeste por sexo fueron una invención reciente de las tiendas estadounidenses, se caerían de espaldas. O, más probable, lo negarían.

En otra publicidad, el candidato republicano a la gobernación de Arizona apareció en un pueblo del siglo XIX en el Lejano Oeste batiéndose a duelo con su oponente, con el Viejo Biden y con la senadora Pelosi, mientras detrás suyo un cowboy (el violador histórico de todas las leyes y fronteras) grita: “estamos cansados de las fronteras abiertas”. Otro, un cochero desde su carroza, agrega: “estamos cansados del precio del combustible…”

La elecciones de termino medio de ayer han sido solo un capítulo más en este descenso a la pornografía política. Aunque sumaron victorias en la cámara baja y en la elecciones de gobernadores, los republicanos no lograron dividir las aguas del Mar Rojo, lo que significa una frustración con dos resultados movilizadores para las elecciones presidenciales de 2024.

Primero, el candidato indiscutible del partido, Donald Trump, recibió un golpe anímico, ya que los votantes lo identifican a nivel nacional, como con el candidato a la gobernación de Pensilvania, la estrella de programas de televisión seudocientíficos, el Doctor Oz. Tal vez porque Oz es un turco musulmán, sus credenciales de conservador trumpista no le dieron para derrotar a un candidato demócrata que lucha por unir dos frases, debido a un reciente accidente cardiovascular.

Segundo, el discípulo preferido de Trump, el gobernador de Florida, Ron DeSantis, arrasó en su estado, siendo reelegido con casi un 60 por ciento de los votos. Si este fenómeno no se dio en el resto del país y perjudicó a Trump, la buena votación de DeSantis lo catapulta para las elecciones de 2024. Los votantes frustrados correrán a sus brazos, a pesar de que hasta ayer, según las encuestas, tenía la mitad de apoyo que Trump. De hecho, ya ha comenzado a dar discursos eufóricos, como si hubiese sido elegido presidente y estuviese listo para extender su cruzada neo medieval, llevando sus prohibiciones a mencionar la existencia de gays, de revisar la historia racista en las secundarias o sugerir que los estudiantes universitarios graben a sus profesores buscando alguna inclinación ideológica.

Los ideólogos de la “libertad del mercado” (para los dueños del mercado), naturalmente, pidieron el voto para los republicanos. El hombre más rico del mundo, el afroamericano Elon Musk, luego de comprar Twitter por 44 mil millones prometiendo “luchar por la libertad” y “mantener la red social políticamente neutral”, no solo suspendió la cuenta de una comediante por imitarlo, sino que le pidió a sus 100 millones de seguidores en Twitter que votasen por los republicanos. El mismo que felicitó a la golpista Jeanine Áñez en Bolivia y, ante la acusación de haber participado en el golpe contra Evo Morales por el litio para sus autos Tesla, aseguró que “seguiremos dando golpes de estado cuando se nos antoje”.

Este estilo de exabrupto impune es un clásico de las derechas que tienen derechos especiales. El racismo, el clasismo y el sexismo están permitidos por la gracia de algún dios, lo cual quedó demostrado en Brasil con Bolsonaro y en muchos otros países.

Es probable que la frustración de este triunfo amargo en la elecciones de ayer lleve a Trump a redoblar esta estrategia para competir contra DeSantis. Pocas horas atrás afirmó que la filtración realizada por la periodista que informó antes de tiempo sobre la reciente decisión de la Corte Suprema de revocar el derecho al aborto bajo circunstancias especiales, debe ser castigada con la cárcel para que allí encuentre una esposa más fuerte que la viole. El público conservador lo aplaudió con entusiasmo.

Sin candidatos jóvenes de peso, hasta el 2024 los demócratas echarán mano a las cartas que le quedan, como el uso del veto del presidente Biden.

Cuando las aguas y la violencia social llegue a las puertas de las mansiones de Florida y Texas, tal vez haya un nuevo ciclo político como el de los años 60. O tal vez la gradualidad de la catástrofe solo consolide el negacionismo fanático de la realidad.

JM 2022

https://www.pagina12.com.ar/496314-estados-unidos-una-eleccion-mas-hacia-la-edad-media

https://www.diariopanorama.com/noticia/431007/estados-unidos-eleccion-mas-hacia-edad-media

https://www.pagina12.com.ar/495980-elecciones-legislativas-en-ee-uu-como-seguira-el-gobierno-de

Lectura de Javier Milreles

Ideología de género

En diciembre de 2021, la activista conservadora Lisa Hansen denunció que había escuchado que en las escuelas estaban poniendo cajas de arena en los baños para “los estudiantes que se identifican como gatos”. La fantasía fue repetida por varios políticos republicanos a lo largo del año 2022, como el senador de Minnesota, Scott Jensen, legisladores de Tennessee, Heidi Ganahl de Colorado, la nominada republicana Catalina Lauf por Illinois, al menos otros 20 candidatos a representantes y múltiples padres en asambleas de escuelas a lo largo de Estados Unidos, todos indignados con “la ideología de género”. Las denuncias se convirtieron en virales, alcanzando en algunos videos de TikTok millones de visitas. Nunca se encontró ninguna cajita de arena en ninguna escuela ni a ningún grupo revindicando su condición de gato. Lo más evidente, el odio a la gente diferente con nuestros mismos derechos, pasó frente a todos, como pasa el aire invisible.

No por casualidad y de forma simultánea, en los parlamentos de América latina, los representantes de la derecha repitieron indignaciones semejantes, aunque no llegaron a la fantasía de los gatos.

La realeza europea usaba peluca, calzas y tacones altos (signo masculinidad, debido a que los musulmanes lo inventaron para montar más rápido; con eso y su propio fanatismo, conquistaron un imperio). Unas generaciones atrás, los niños de la clase alta eran vestidos como niñas para las fotos (ver al presidente F. D. Roosevelt, de niño, por ejemplo). Todos vestían de blanco. Los colores rosa y celeste como propiedad de géneros no existía hasta el siglo XX, invento de las grandes tiendas de Estados Unidos por razones comerciales: al principio el rosado era masculino y el celeste femenino pero por una razón fortuita, se fijó el rosadospara las niñas y el celeste para los varones y los fanáticos dijeron que así había sido todo desde que se creó el mundo.

Nada de esto es natural sino productos culturales que gente inculta no entiende, pero, por eso mismo, se ofenden y realizan discursos llenos de convicciones en los parlamentos y desde sus tarimas virtuales.

La “ideología de género” no es un mal reciente que va a destruir a la Humanidad, sino que es tan vieja como las primeras religiones: es el machismo, con su necesidad de poder y con sus miedos sexuales.

jm, nov. 2022

La Mafia latina y las elecciones en Estados Unidos

En diciembre de 1980, meses después del asesinato de Monseñor Oscar Romero y por las mismas razones, cuatro monjas estadounidenses fueron emboscadas en una carretera de El Salvador. Luego de violarlas, las asesinaron, las enterraron en un pozo e incendiaron la camioneta en la que viajaban.

Por años, el gobierno de Estados Unidos intentó culpar del incidente a las guerrillas de izquierda, en las cuales se habían refugiado campesinos acosados por la brutalidad genocida del gobierno de la Junta militar de El Salvador. Pero a los familiares de las monjas no les convencieron los argumentos que salían de la Casa Blanca y se reproducían en la gran prensa. Luego de la masacre de los jesuitas en 1989 a manos del grupo paramilitar Atlácatl, otra creación de la School of the Americas y responsable de múltiples matanzas, como la de El Mozote en 1981, comenzaron a aparecer grietas en la narrativa y los soldados que participaron en el asesinato de las cuatro monjas empezaron a hablar.

Las monjas estadounidenses y los jesuitas españoles eran seres humanos con nombre y apellido, es decir, gente con derechos. Los 75 mil salvadoreños masacrados en sólo 12 años, la abrumadora mayoría a manos de los militares y paramilitares del régimen apoyado por Washington, nunca fueron suficientes para forzar algún cambio político o las negociaciones de paz que siguieron en los años 90.

Miles de sobrevivientes de otro genocidio sin importancia lograron escapar de las matanzas, del caos económico y del terror social que se continuó a lo que convenientemente se llamó “Guerra civil”. Las esposas, hijos y hermanos de los masacrados (en algunos casos, el ejército tomaba a los niños de los pies y los reventaban en las piedras para ahorrar balas), alguno de los cuales conozco, como el poeta Carlos Ernesto García, debieron emigrar. La mayoría vinieron a Estados Unidos, por una simple razón de posibilidades laborales.

Como en el resto de las dictaduras desde el siglo XIX, la de la Junta Revolucionaria, la de Napoleón Duarte y de la oligarquía salvadoreña estaba protegida y financiada por Washington y por sectores privados. La misma historia ocurrió en el Panamá del narco preferido de la CIA, Manuel Noriega, en la Honduras del Batallón 3-16 (otro grupo paramilitar entrenado por la CIA) y en la Guatemala del genocida Ríos Montt, quien no sólo recibió el apoyo moral, militar y económico del gobierno de Ronald Reagan sino también de iglesias protestantes como la del poderoso tele evangelista Pat Robertson, el mismo que apoyó a dictaduras en África y que propuso en 2005 el asesinato de Hugo Chávez como “la forma más económica” de resolver “el problema” de otro presidente democráticamente electo pero desobediente.

Una vez que los nadies huyeron del caos de América Central y cruzaron la frontera sur de Estados Unidos, fueron recibidos a balazos por diferentes grupos paramilitares, como el CMA (Civilian Materiel Assistance, creado por la CIA en 1984 para actuar en América Central y con lazos con el KKK de Alabama), y otros mercenarios que en los 80s habían entrenado al grupo terrorista de los Contras en Nicaragua. Una vez de regreso a su país, repitieron el conocido discurso de “este es un país de leyes y tenemos derecho a proteger nuestras fronteras de los invasores”.

Al mismo tiempo que se criminalizaba a las víctimas de la barbarie impuesta y financiada en las ex repúblicas bananeras, los generales responsables de las matanzas en esos mismos países, como lo indica la tradición, volaban a Florida, donde comenzaron una nueva vida, no por casualidad, llena de éxitos en los negocios. Fue el caso de los dos generales responsables de la matanza de las cuatro monjas estadounidenses en 1980, Carlos Vides Casanova y José Guillermo García. En Miami se pusieron saco y corbata e iniciaron negocios con ayuda de “la comunidad”. Nadie que los veía en reuniones o caminando por las calles de Miami (excepto un médico y un profesor que los reconocieron décadas después) sospechaba que esos señores tan respetables, en realidad, eran genocidas.

De la misma forma, muy pocos pudieron adivinar que terroristas como los cubanos Luis Posada Carriles, Orlando Bosh y tantos otros (en La frontera salvaje detallo varios casos) clasificados como “terroristas” por el mismo FBI, tomaban sol en las playas de Miami y se reunían con los “hombres de negocios” más exitosos del país. Todos “luchadores por la libertad” planificando atentados con bombas (como el asesinato de Orlando Letelier y su secretaria con un auto bomba a pasos de la Casa Blanca, o con la bomba en el vuelo de Cubana 455 que mató a 73 personas) o simplemente para acosar o eliminar gente incómoda con métodos más convencionales.

La lista de organizaciones mafiosas y terroristas con sede en Miami es demasiado extensa como para incluirla en un artículo, pero bastará con decir que, con excepciones, es consistente con su grado de impunidad, algunos por haber pertenecido a la CIA y otros por sus conexiones políticas. El Center for Justice and Accountability, con sede en California, registra más de mil criminales extranjeros, clase VIP, viviendo en Estados Unidos. Ahora, no es necesario ser un genio para adivinar a qué candidatos apoyan estos “exitosos hombres de negocios”, responsables de genocidios varios.

En la más reciente campaña electoral en Estaos Unidos, la prensa tradicional, la televisión y las redes sociales nos bombardean con una propaganda política que es una copia de todas las anteriores. Una de ella es la del poderoso senador por Florida, Marco Rubio (en el congreso desde hace 22 años), con la simplicidad propia del menú de McDonald’s que tanto le gusta a la extrema derecha. En todas, aparece el senador con imágenes de pobres inmigrantes cruzando la frontera como si fuesen a invadir la todavía primera potencia mundial. En otros discursos se acusa a estos hombres de tener un apetito sexual desproporcionado, es decir, la misma acusación de la imaginación pornográfica que los esclavistas del siglo XIX tenían sobre una posible liberación de los esclavos y la violación de las muchachitas rubias.

En uno de esos avisos, el senador Rubio repite un cliché que ya he contestado antes (El Correo de la UNESCO, 2019): “Nos acusan de racismo por defender nuestras las leyes (y) por defender nuestras fronteras” (octubre 2022). Una vieja obra maestra de la hipocresía que, para resolver la contradicción entre dos términos, se elimina uno. Eliminan la historia (en Florida el gobernador DeSantis logró la prohibición de revisarla) y simplifican hasta un grado estratégico, que es la mejor forma de ganar elecciones.

Es así como llegamos a la hipocresía criminal del poderoso establishment “latino”, sobre todo el de Florida, por el cual se criminaliza a las víctimas de la barbarie diseñada en sus países (que, además, no votan), mientras los genocidas de esos mismos países disfrutan de la legalidad y de la vieja red mafiosa y, naturalmente, contribuyen con dinero a las campañas políticas de aquellos que los van a beneficiar y proteger.

Todo en nombre de la libertad, la lucha contra el comunismo, contra los herejes y la invasión alienígena.

JM, octubre 2022.

Voz de Javier Mireles

Google, YouTube y la Moralfare

En marzo de 2022, un mes después del inicio de la guerra en Ucrania, el gigante Google, dueño de YouTube, advirtió a los productores de contenido (aunque con derechos cosméticos, son los principales empleados de la super plataforma; quienes logran al menos 1.000 subscriptores y 4.000 horas de visualizaciones reciben el primer dólar) que tengan cuidado con sus productos audiovisuales y se abstengan de expresar alguna idea u opinión que “explota, descarta o aprueba” la guerra en Ucrania.

Naturalmente, ninguna de estas advertencias fue nunca ejercida para las guerras lideradas por la OTAN, ni siquiera las más recientes en Medio Oriente y Noráfrica. Por el contrario, la brutal invasión de Irak en base a “información falsa” y narrativas para niños, la que dejó un millón de muertos, millones de desplazados y medio continente sumido en el caos más violento que se hubiese podido imaginar, fue apoyada por estos mismos medios en base, por ejemplo, al “Patriot Act” aprobado en Washington en octubre de 2001, por el cual ni siquiera estaba permitido publicar las fotos de los muertos propios retornando al país ni los muertos ajenos hundiéndose en el olvido; por otra parte, se exigía que cada reporte “desde el lugar de los hechos” fuese acompañado con la repetida referencia al ataque de las Torres Gemelas. Por no mencionar guerras más recientes, masacres, bombardeos sistemáticos de drones, matanzas ocultadas a la opinión pública, rebeliones inoculadas o secuestradas, magnicidios de dictadores o líderes rebeldes, como el de Muamar el Gadafi, y más violaciones en curso de los derechos humanos por parte de gobiernos poderosos, como los abusos y exterminios en masa de los pueblos en Yemen, Siria y Palestina.

Una forma sutil y por demás efectiva de censura de los pequeños y grandes productores de contenido cultural, de entretenimiento o de noticias en YouTube, consistió en la mejor estrategia de censura que cualquier sistema democrático o dictatorial conoció en los últimos siglos, desde el Panóptico de Jeremy Bentham en el siglo XVIII hasta el miedo de los usuarios de que la CIA o la NSA y otras agencias secretas estén vigilando sus actividades en Internet, pasando por innumerables dictaduras, como las dictaduras militar-capitalistas en América Latina durante el siglo XX.

En este caso, la autocensura comenzó con la amenaza, por parte de Google y YouTube, de una desmonetización. Es decir, eres libre de pensar lo que quieras, pero si dices algo con lo cual no estamos de acuerdo, dejaremos de pagarte por tu trabajo y no hay gremio que pueda defenderte. De hecho, es lo que le ocurrió a muchos de los periodistas independientes en la plataforma, algunos de los cuales son mis amigos.

En otras palabras, las mega plataformas, nacidas y con residencia legal en Estados Unidos, no respetan siquiera la constitución de su país, la cual, en su Primera enmienda, garantiza la libertad de expresión, sin importar si ésta es la expresión del KKK o de los nazis, neonazis y renazis. Hecho que resulta en una grave contradicción al derecho extraterritorial de las mismas leyes estadounidenses que se aplican, incluso, en países como China, en las instalaciones de compañías como Apple o Microsoft, como si tuviesen inmunidad diplomática.

Google remató su amenaza con el siguiente sermón moral, propio de la doble vara de las grandes potencias y de las grandes corporaciones: las políticas de la empresa se violan cuando, por ejemplo, se publica “contenido peligroso o despectivo… que incite a la violencia o niegue eventos trágicos” en Ucrania. Si existe un lawfare, está claro que los poderosos de siempre han inventado un moralfare (sobre todo en empresas privadas que escriben sus propias leyes) para secuestrar principios caros a los de abajo.

Las víctimas son víctimas en cualquier caso (desde el Sahara hasta Madrid, desde Libia hasta Paris, desde Sud África y el Congo hasta Londres y Bruselas, desde Guatemala y Chile hasta Washington, desde Siria y Palestina hasta Ucrania), pero la moralfare se usa solo para compadecerse y apoyar con toda la fuerza de los medios, la propaganda y la narrativa internacional, a unas víctimas e invisibilizar a otras.

La mafia de las corporaciones del Primer Mundo son un pulpo con tentáculos globales y todas tienen un factor común: dinero, medios y poder. La selección de Rusia fue excluida del mundial de fútbol de Catar de 2022, sin que nadie se horrorice por los 7.000 inmigrantes muertos para preparar la fiesta mundial del fútbol en esa petrodictadura del Golfo Pérsico, donde, como en Arabia Saudita, no hay espacio para la indignación de las mujeres oprimidas ni indignación de las mujeres de la OTAN por razones mediáticas y estratégicas. La misma FIFA fue cómplice del fascismo italiano que hizo posible la obtención de los campeonatos de fútbol en 1934 y 1938; el mismo caso de Argentina 1978, cuando la brutal dictadura del general Videla no fue castigada sino premiada por la mafia internacional. Estados Unidos participó del mundial de 2002 en Corea del Sur y Japón, pese a los masivos bombardeos, torturas y masacres en Irak.

En 2011 el jugador de fútbol del Sevilla, Frederic Kanouté, fue sancionado por mostrar su apoyo al pueblo palestino. Apenas iniciada la guerra en Ucrania, todas las transmisiones de los partidos de la popular y poderosa La Liga española fueron acompañadas sin tregua por una bandera de ese país al lado del cronómetro, como forma de solidaridad ante la agresión de un país más fuerte (los medios informan de una guerra de Rusia contra Ucrania, no la más obvia guerra de Rusia contra la OTAN). Clubes de fútbol europeos, como el Atlético de Madrid, iluminaron sus estadios con los colores de la bandera ucraniana, por lo cual recibieron felicitaciones por su acto de heroísmo y solidaridad con los Derechos Humanos. Lo mismo ocurrió en otros estadios, como el Wembley de Inglaterra. En muchos partidos de la también poderosa Premier League de Inglaterra, los jugadores fueron obligados a entrar al campo de juego con la bandera ucraniana, como signo de neutralidad deportiva.

Como lo estableció y practicó el padre de la propaganda moderna, Edward Bernays, la mejor forma de administrar una democracia es diciéndole a los ciudadanos lo que deben pensar. “La manipulación consciente e inteligente de los hábitos y opiniones organizados de las masas es un elemento importante en una sociedad democrática”. Según un informe de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU) publicado en 2022, “la Corte Suprema de los Estados Unidos reconoció en 1936 que ‘un público informado es la más poderosa de todas las restricciones contra los abusos del gobierno. Sin embargo, hoy en día, gran parte de los asuntos de nuestros gobiernos se llevan a cabo en secreto. Existe una multitud de agencias secretas, de comités secretos del Congreso, tribunales secretos e, incluso, existen leyes secretas. Este estado secreto en permanente expansión representa una amenaza seria a la libertad individual y socava la misma noción de gobierno de, por y para el pueblo”.

JM. Parte del próximo libro del autor, Moscas en la telaraña (2024)

El espionaje ilegal de las agencias secretas en «El país de las Leyes». ThinkLab


Mavier Mireles, México 2022

Google, YouTube, and the Moralfere

In March 2022, a month after the start of the war in Ukraine, the giant Google, owner of YouTube, warned content producers (albeit with cosmetic rights, they are the main employees of the super-platform, if each one manages to get at least 1,000 subscribers and 4,000 hours of views to receive the first dollar) to be careful with their video products and refrain from expressing any idea or opinion that “exploits, dismisses, or condones” the war in Ukraine.

Naturally, none of these warnings were ever exercised for NATO-led wars, not even the most recent ones in the Middle East and North Africa. On the contrary, the brutal invasion of Iraq based on “wrong information” according to former president George W. Bush (he recently added it was “a wholly unjustified and brutal invasion”) and narratives for children, which left a million dead, millions displaced, and half a continent plunged into the most violent social chaos that could have been imagined, was supported by these same media based on, for example, the “Patriot Act” approved in Washington in October 2001, by which it was not even allowed to publish pictures of their own dead soldiers returning to the country nor the dead of others sinking into oblivion. On the other hand, it was required that each report “from the scene” be accompanied by a repeated reference to “the attack on the Twin Towers”. Not to mention more recent wars, massacres, systematic drone bombings, massacres hidden from public opinion, inoculated or hijacked rebellions, assassinations of dictators or rebel leaders, such as Muammar Gaddafi, and more ongoing violations of human rights by part of powerful governments, such as the abuses and mass exterminations of peoples in Yemen, Syria, and Palestine.

A subtle and effective form of censorship of small and large producers of cultural content, entertainment or news on YouTube, consisted of the best censorship strategy that any democratic or dictatorial system has known in recent centuries, since the Panopticon of Jeremy Bentham in the 18th century to Internet users’ fear that the CIA or NSA and other secret agencies are monitoring their activities on the Internet, going through countless dictatorships, such as the military-capitalist dictatorships in Latin America during the 20th century. In this case, the self-censorship began with the threat, by Google and YouTube, of demonetization. That is, you are free to think whatever you want, but if you say something with which we do not agree, we will stop paying you for your work–and there is no union that can defend you. In fact, this is what happened to many of the freelance journalists on the platform, some of whom are friends of mine.

In other words, the mega-platforms, born and legally residing in the United States, do not even respect the constitution of their own country, which, in its First Amendment, guarantees freedom of expression, regardless of whether it is the expression of the KKK, Nazis, Neo-Nazis or Ultra-Nazis. The fact that results in a serious contradiction to the extraterritorial right of the same US laws that are applied, even in countries like China, in the facilities of companies like Apple or Microsoft, as if they had diplomatic immunity.

Google finished off its threat with the following moral sermon, typical of the double standard of great powers and large corporations: the company’s policies are violated when, for example, “dangerous or derogatory content… that incites violence” is published or deny tragic events” in Ukraine. If there is a lawfare, it is clear that the powerful have already invented a moralfare (especially in private companies that write their own laws) to kidnap old and sensitive vindications from those below.

Victims are victims in any case (from the Sahara to Madrid, from Libya to Paris, from South Africa and Congo to London and Brussels, from Guatemala and Chile to Washington, from Syria and Palestine to the Ukraine), but moralfare is used to sympathize and support with all the force of the media, propaganda and international narrative, only some victims and make others invisible—as usual.

The mafia of First World corporations is like an octopus with global tentacles and they all have a common factor: money, media, and power. The Russian national soccer team was excluded from the 2022 Qatar World Cup, without anyone being horrified by the 7,000 immigrants dead to prepare for the world football World party in that petro-dictatorship of the Persian Gulf, where, as in Saudi Arabia, there is no space for the outrage of oppressed women or the outrage of NATO women for media and strategic reasons. FIFA itself was an accomplice of Italian fascism that made it possible to obtain soccer championships in 1934 and 1938 and the same was the case of Argentina in 1978 when the brutal dictatorships were not punished but rewarded by the international mafia. The United States participated in the 2002 World Cup in South Korea and Japan, despite the massive bombings, torture, and massacres in Iraq.

In 2011, Sevilla football player Frederic Kanouté was sanctioned for showing his support for the Palestinian people. As soon as the war in Ukraine began, all the broadcasts of the matches of the popular and powerful Spanish soccer La Liga were relentlessly accompanied by a flag of Ukraine next to time and score, as a form of solidarity in the face of the aggression of another stronger country (of course, the media reports a Russian war against Ukraine, not the most obvious: Russia against NATO). European football clubs, such as Atlético de Madrid, illuminated their stadiums with the colors of the Ukrainian flag, for which they received congratulations for their act of heroism and solidarity with Human Rights. The same thing happened in other stadiums, such as Wembley in England. In many matches of the equally powerful English Premier League, the players were forced to enter the field with the Ukrainian flag, as a sign of sporting neutrality.

As established and practiced one century ago by the father of modern propaganda, Edward Bernays, the best way to run a democracy is by telling citizens what to think. “The conscious and intelligent manipulation of the organized habits and opinions of the masses is an important element in a democratic society.” According to an American Civil Liberties Union (ACLU) report published in 2022, “As the U.S. Supreme Court recognized in 1936, ‘an informed public is the most potent of all restraints upon misgovernment.’ Yet today, much of our government’s business is conducted in secret. There are a multitude of secret agencies, secret committees of Congress, a secret court, and even secret laws. This sprawling—and growing—secret establishment presents an active threat to individual liberty and undermines the very notion of government of, by, and for the people.

Jorge Majfud. Part of the author’s next book, Flies in the Web (2024)

Google, Youtube e a «moralfare» 

Moscas na tea de araña (fragmento)

En marzo de 2022, un mes despois do inicio da guerra na Ucraína, o xigante Google, dono de Youtube, advertiu aos produtores de contido (aínda que con dereitos cosméticos, son os principais empregados da superplataforma; quen consegue polo menos 1.000 suscritores e 4.000 horas de visualizacións recibe o primeiro dólar) que teñan coidado cos seus produtos audiovisuais e se absteñan de expresar algunha idea ou opinión que “explota, descarta ou aproba” a guerra en Ucraína.

Naturalmente, ningunha destas advertencias foi nunca exercida para as guerras lideradas pola OTAN, nin sequera as máis recentes no medio Oriente e o Norte deÁfrica. Ao contrario, a brutal invasión do Iraque en base a “información falsa” e narrativas para crianzas, a que deixou un millón de mortos, millóns de deslocados e medio continente sumido no caos máis violento xamais imaxinado, foi apoiada por estes mesmos medios en base, por exemplo, ao “Patriot Act” aprobado en Washington en outubro de 2001, polo cal nin sequera estaba permitido publicar as fotos dos mortos propios no seu retorno ao país nin os mortos alleos afundindo no esquecemento; por outro lado, esixíase que cada reportaxe “desde o lugar dos feitos” fose acompañado coa repetida referencia ao ataque das Torres Xémeas.

Por non mencionar guerras máis recentes, masacres, bombardeos sistemáticos de drones, matanzas ocultadas á opinión pública, rebelións inoculadas ou secuestradas, magnicidios de ditadores ou líderes rebeldes, como o de Muamar el Gadafi, e máis violacións en curso dos dereitos humanos por parte de gobernos poderosos, como os abusos e exterminios en masa dos pobos nos Iemen, Siria e Palestina. Unha forma sutil e por demais efectiva de censura dos pequenos e grandes produtores de contido cultural, de entretenimento ou de noticias no Youtube, consistiu na mellor estratexia de censura que calquera sistema democrático ou ditatorial coñeceu nos últimos séculos, desde o Panóptico de Jeremy Bentham no século XVIII até o medo dos usuarios de que a CIA ou a NSA e outras axencias secretas vixien as súas actividades na Internet, pasando por innumerabeis ditaduras, como as ditaduras militar-capitalistas na América Latina durante o século XX.

Neste caso, a autocensura comezou coa ameaza, por parte de Google e Youtube, dunha desmonetización. Por outras palabras, ti es libre de pensar o que queiras, mais se dis algo co cal nós non estamos de acordo, deixaremos de pagarche polo teu traballo e non hai gremio que poida defenderte. De feito, foi o que aconteceu a moitos dos xornalistas independentes na plataforma, algúns deles amigos meus. Noutras palabras, as mega plataformas, nacidas e con residencia legal nos Estados Unidos, non respectan sequera a constitución do seu país, que, na súa Primeira emenda, garante a liberdade de expresión, sen importar se esta é a expresión do KKK ou dos nazis, neonazis e renazis. Feito que resulta nunha grave contradición ao dereito extraterritorial das mesmas leis estadunidenses que se aplican, inclusive, en países como a China, nas instalacións de compañías como Apple ou Microsoft, como se tivesen inmunidade diplomática.

Google rematou a súa ameaza co seguinte sermón moral, propio dos dous pesos e dúas medidas das grandes potencias e das grandes corporacións: as políticas da empresa viólanse cando, por exemplo, é publicado  “contido perigoso ou despectivo… que incite á violencia ou negue eventos tráxicos” na Ucraína. Se existe un lawfare, está claro que os poderosos de sempre inventaron un moralfare (sobretodo en empresas privadas que escriben as súas propias leis) para secuestraren principios caros aos de abaixo.

As vítimas son vítimas en calquera caso (do Sahara a Madrid, da Libia a Paris, da África do Sur e o Congo a Londres e Bruxelas, de Guatemala e Chile a Washington, da Siria e Palestina á Ucraína), mais a moralfare é usado só para se compadeceren e apoiaren con toda a forza dos medios, a propaganda e a narrativa internacional, unhas vítimas e invisibilizaren outras.

A mafia das corporacións do Primeiro Mundo son un polbo con tentáculos globais e todas teñen un factor común: diñeiro, medios e poder. A selección da Rusia foi excluída do mundial de fútbol de Catar de 2022, sen que ninguén se arrepíe polos 7.000 inmigrantes mortos para preparar a festa mundial do fútbol nesa petroditadura do Golfo Pérsico, onde, como na Arabia Saudita, non hai espazo para a indignación das mulleres oprimidas nin indignación das mulleres da OTAN por razóns mediáticas e estratéxicas.

A mesma FIFA foi cómplice do fascismo italiano que fixo posíbel a obtención dos campionatos de fútbol en 1934 e 1938; o mesmo caso da Arxentina 1978, cando a brutal ditadura do xeneral Videla non foi castigada senón premiada pola mafia internacional. Os Estados Unidos participaron do mundial de 2002 na Corea do Sur e o Xapón, apesar dos masivos bombardeos, torturas e masacres no Iraque. En 2011 o xogador de fútbol do Sevilla, Frederic Kanouté, foi sancionado por mostrar o seu apoio ao pobo palestino. Apenas iniciada a guerra na Ucraína, todas as transmisións dos partidos da popular e poderosa La liga española foron acompañadas sen tregua por unha bandeira dese país xunto ao cronómetro, como forma de solidariedade ante a agresión dun país máis forte (os medios informan dunha guerra da Rusia contra a Ucraína, non a máis obvia guerra de Rusia contra a OTAN). Clubes de fútbol europeos, como o Atlético de Madrid, iluminaron os seus estadios coas cores da bandeira ucraína, polo cal recibiron parabén polo seu acto de heroísmo e solidariedade cos Dereitos Humanos. O mesmo ocorreu noutros estadios, como o Wembley de Inglaterra. En moitos xogos da tamén poderosa Premier League de Inglaterra, os xogadores foron obrigados a entrar ao campo coa bandeira ucraína, como signo de neutralidade deportiva. Como o estableceu e practicou o pai da propaganda moderna, Edward Bernays, a mellor forma de administrar unha democracia é dicindo aos cidadáns o que deben pensar. “A manipulación consciente e intelixente dos hábitos e opinións organizados das masas é un elemento importante nunha sociedade democrática”.

Segundo un relatorio da Unión Estadunidense polas Liberdades Civís (ACLU) publicado en 2022, “a Corte Suprema dos Estados Unidos recoñeceu en 1936 que ‘un público informado é a máis poderosa de todas as restricións contra os abusos do goberno. Contodo, hoxe en día, os nosos gobernos levan a cabo en segredo grande parte dos asuntos. Existe unha multitude de axencias secretas, de comités secretos do Congreso, tribunais secretos e até existen leis secretas. Este estado secreto en permanente expansión representa unha ameaza seria á liberdade individual e socava a mesma noción de goberno de, por e para o pobo”.

Nota: Este texto forma parte do próximo libro do autor, Moscas na tea de araña (2024).

Iran

Apoyo la lucha de las mujeres en Irán para que recuperen por lo menos las libertades seculares que tenían antes que las potencias imperiales destruyeran la democracia de Mohammad Mossadeq en 1953, y voto para que otra rebelión no sea inoculada y secuestrada por las mismas agencias secretas de siempre, ahora a través de las redes sociales como antes lo hacían con la radio y los periódicos.

También apoyo a las mujeres (y todos los disidentes que son condenados a la cárcel y el castigo físico) en la brutal dictadura de Arabia Saudita, mucho peor y más hermética que la de los más conservadores de Irán. Esa vieja dictadura que esas mismas potencias occidentales apoyan con dinero, con la hipocresía mediática y con un largo, profundo y cobarde silencio cómplice de una gran parte de sus pueblos.

Como en tantos otros casos, está de más aclarar.

JM.

I support the struggle of women in Iran to regain at least the secular freedoms they had before the imperial powers destroyed Mohammad Mosaddeq’s democracy in 1953, and I vote that another rebellion is not inoculated and hijacked by the same secret agencies as always, now through social media as they used to do with radio and newspapers.

I also support women (and all dissidents who are sentenced to prison and physical punishment just for writing a blog) in the brutal dictatorship of Saudi Arabia, much worse and more conservative than the most conservative one in Iran. That old dictatorship that those same Western Superpowers support with money, with media hypocrisy, and with a long, profound, and cowardly silence, complicit in a large part of their peoples.

As in so many other cases, needless to say.

JM.

Cuando las filtraciones de información secreta las practica el poder secreto

En 2022, el FBI allanó la mansión arabesca del expresidente Donald Trump en Florida. Se lo acusa de robarse cientos de documentos clasificados. De los casos más impactantes de publicación de documentos clasificados luego de los “Pentágono papers” están los de WikiLeaks de Julián Assange, las revelaciones de la soldado Chelsea Manning y del ex agente de la CIA y la NSA Edward Snowden. Sin embargo, el filtrado de información clasificada, secreta, ha sido por mucho tiempo una práctica de los poderes oscuros de Washington, la mayoría de las veces con propósitos propagandísticos.

Cuando en 2013 la filtración de miles de documentos secretos de la NSA probó que Washington no sólo espiaba a ciudadanos de otros países, el presidente Barack Obama salió a la prensa para negarlo. El 18 de junio, afirmó: “Lo que puedo asegurarles es que si usted es un ciudadano de Estados Unidos, la NSA no puede escuchar sus conversaciones telefónicas… Eso por ley”. Las palabras del presidente ocultaban una realidad más tenebrosa: la recopilación de billones de metadatos no se tipifica como “escucha directa” sino la recolección y guardado de quién hizo un llamado, a quién, a qué hora, desde dónde. Combinando tres o cuatro de estos eventos, las historias personales de cada individuo saltan solas: problemas psicológicos, embarazos no deseados, deudas, visita a laguna página pornográfica o donación a algún sindicato o grupo de activistas y cualquier otro evento normal en cualquier ciudadano que nunca ha violado ninguna ley pero que podrá ser usado en su contra cuando sea necesario.

En 2012, Washington alertó de la posibilidad de que las compañías chinas de telecomunicación, Huawei y ZTE, pudieran estar “violando las leyes estadounidenses”, al mismo tiempo que la NSA instalaba chips espías en routers y computadoras que las compañías estadounidenses exportaban a diferentes países. Los routers exportados por Cisco, por ejemplo, estaban infestados con programas espías, probablemente sin el conocimiento de la compañía, ya que esta práctica se realizaba (o se realiza) interceptando los equipos listos para la exportación e insertándoles bugs capaces de apropiarse de redes enteras en otros países. La NSA también instaló back doors en las computadoras de millones de estadounidenses, interceptó los servidores, las computadoras y los teléfonos de decenas de millones de estadounidenses para recoger y guardar sus datos personales. En el caso de las compañías estadounidenses que producen en China, la ley por la cual se rigen no es la china sino la estadounidense. Razón por la cual la limitación de la independencia de las compañías extranjeras, como las chinas, suelen correr a cargo de una especie de “jurisdicción extraterritorial” de la justicia de Washington, como ocurrió con Huawei en 2018.

La publicación de los documentos que probaron el espionaje de casi todos los ciudadanos estadounidenses por parte de la NSA también mostró que esta super agencia secreta también entregó estos datos a la unidad Cuerpos de Inteligencia del ejército de Israel, al mismo tiempo que se quejaba de que Israel no era recíproco sino que, por el contrario, espiaba a los ciudadanos estadounidenses, definiendo a los servicios secretos de Israel como “uno de los espionajes más agresivos contra Estados Unidos”. Un documento filtrado afirma que una NIE (National Intelligence Estimate) ubica a Israel como “el tercer servicio de Inteligencia extranjero más agresivo contra Estados Unidos”. Dos años después de estas revelaciones, en 2015, el primer ministro de Israel Benjamin Netanyahu negó un informe del Wall Street Journal, filtrado por la Casa Blanca de Obama.

Cuando ese mismo año, 2015, un informe del Senado de Estados Unidos reveló que la CIA no sólo había torturado sospechosos inocentes en la prisión ilegal de Guantánamo, sino que también le había mentido al Senado y a la Casa Blanca, la misma CIA filtró parte de su propios documentos secretos para generar en la Opinión Publica la idea de que la tortura (“interrogación mejorada”) había sido, de alguna forma, efectiva para mantener el país libre de atentados terroristas. Algo que se probó falso, aunque no es necesaria ninguna comisión investigadora para darse cuenta de que ninguno de los mayores eventos históricos fueron alguna vez detectados “a tiempo” por “inteligencia”.

En la página 401 del mismo informe, se concluye que “la CIA filtró información clasificada a algunos periodistas sobre su programa aún secreto sobre Detención e Interrogación, la que luego fue publicada”. El objetivo era lavar su imagen. Los Assanges y los Greenwalds del poder nunca fueron perseguidos ni demandados ante justicia o tribunal de ningún tipo. Por ejemplo, “como lo afirma un email interno, la CIA ________ nunca abrió investigación alguna sobre el libro The CIA at War de Ronald Kessler, a pesar de que contenía información clasificada… El asesor jurídico John Rezzo escribió que esta decisión se había basado en que la relación de la CIA con el escritor Kessler había sido bendecida por el director de la Agencia. Otro ejemplo es cuando los oficiales de la CIA y los integrantes del Comité Selecto Permanente de Inteligencia de la Cámara de Representantes observaron que un artículo escrito por Douglas Jehl en el New York Times contenía una cantidad importante de información clasificada”. A pesar del acceso ilegal y privilegiado de información secreta, no por casualidad, la misma comisión del Senado concluye que “tanto el libro de Kessler como el artículo de Jehl contienen afirmaciones falsas sobre la efectividad del programa de interrogación de la CIA”. Antes de pulir sus artículos, Jehl proveía de una copia a los agentes de la Agencia, incluso asegurándoles que el texto enfatizaba en las virtudes de las técnicas del programa secreto de “interrogación mejorada”. Lo mismo hizo Ronald Kessler en 2007 para otro de sus libros: no sólo le entregó a la CIA el borrador sino que incluyó los cambios y críticas que la agencia le había devuelto. (El best seller de John Barron, KGB: The Secret Work of Soviet Secret Agents también había recibido fondos y promoción de la CIA.)

La lista de logros detallados por los dos periodistas (captura de terroristas, prevención de ataques) se probó falsa. Pero la maquinaria de propaganda de la Agencia necesitaba “hacer público ‘nuestra historia’ para crear opinión pública y en el Congreso”. Ya en abril de 2005, la Agencia había seleccionado información conveniente para preparar a los oficiales que iban a ser entrevistados por el periodista el periodista Tom Brokaw de NBC News sobre el Programa de Interrogación en las cárceles secretas en el exterior. Más tarde se sabría que el programa Dateline NBC no sólo contenía información clasificada sino también historias inventadas sobre logros de la CIA en la captura de terroristas que no fueron registrados ni siquiera por parte de la misma agencia. Según el director de Counterterrorism Center, Phillips Mud, si la CIA no era capaz de venderse bien ante el público, el Congreso podría “limitar nuestras atribuciones y meterse con nuestro presupuesto; tenemos que dejar claro que lo que estamos haciendo es algo bueno; debemos ser más agresivos allá afuera: o contamos nuestra versión de la historia o nos comen”.

En gran medida, la competencia de la CIA con el FBI y el robo mutuo de atribuciones y créditos se basa en celos profesionales y en una vieja lucha por presupuestos, a pesar de compartir la misma ideología política y geopolítica de la dominación de los siempre peligrosos “otros de abajo”. En un email del 15 de abril de 2015 a varios abogados de la CIA, un oficial expresó su preocupación por esta práctica de la misma Agencia de filtrar información secreta. No se conoce respuesta alguna.

Sí se conoce que la CIA destruyó los videos que había grabado en las sesiones de tortura, de la misma forma que, después de algún tiempo, suele quemar los documentos clasificados que, de ser filtrados por gente más independiente, no dejaría una buena imagen de la maquinaria y el fantasma de los recortes presupuestarios podría volver a tocar la puerta. El mismo informe de la comisión del Senado, en sus datos de apéndice, comparó las declaraciones de la CIA en el Congreso con los documentos de la misma CIA y concluyó que sus agentes mintieron ante los legisladores y ante la ciudadanía. Naturalmente, sin consecuencias legales y sin pasar o pasando como una golondrina por la conciencia de la Opinión Pública.

¿Cuál es el destino, el uso que futuros gobiernos, futuros paranoicos y futuros análisis de Inteligencia Artificial harán de esos billones de datos personales de cientos de millones de ciudadanos? Para mí la respuesta es inevitable, si continuamos la misma lógica de espionaje individual y la manipulación de la verdad colectiva: en un futuro no muy lejano, los análisis de ADN y los diagnósticos psicológicos de los individuos serán usados para clasificar a los individuos. Por ejemplo, aquellos diagnosticados con “Trastorno de Oposición Desafiante” (TOD, o, como bien se conoce en una “segunda” interpretación psicológica “Trastorno de las Ansias de Libertad”), serán automáticamente acosados y marginados, no sólo en sus posibilidades políticas sino, también, laborales.

Por si fuese poco, los sistemas de espionaje tienen la capacidad de buscar información en todos aquellos archivos que creímos eliminar de las nubes y hasta de nuestros discos duros de nuestras computadoras privadas. Esta información ha sido filtrada ilegalmente por disidentes; sin embargo, también sabemos que las mismas agencias secretas, incluido el FBI, han practicado la extorción masiva permitiendo que la población sepa del espionaje masivo que practican (algo que podríamos llamar “estrategia de la paranoia ajena”). Esto no sólo crea una autocensura pública sino también una autocensura privada y, más allá, autocensura de pensamiento como en los peores momentos de la Inquisición europea.

Jorge Majfud, setiembre 2022. (Capítulo abreviado del próximo libro del autor.)

https://www.pagina12.com.ar/485387-cia-licencia-para-violar-sus-propias-leyes

Necesitamos más autistas

En una de esas reuniones de colegas y con algún que otro desconocido, una de esas donde (me han dicho y se leen en las memorias de manipuladores jubilados) suelen ir los agentes secretos con un vaso de whisky en la mano a conversar de cultura, un señor de Texas, aficionado a la historia de América Central, me preguntó mi opinión sobre Julian Assange y Edward Snowden. Ellos saben que pocos profesores resisten la tentación de dar respuestas radicales cuando alguien entra en sus áreas de estudio. Tampoco resultaba difícil saber que en los últimos meses yo había comprado varios libros sobre el tema, aparte de mis investigaciones en el National Archive. En pocos minutos, el señor de la corbata morada había llegado al punto previsible:

¿Ha observado usted que todos ellos tienen algún problema psicológico? Assange es un womanizer (mujeriego). El exagente Snowden está bien casado, pero ni siquiera llegó a graduarse de la secundaria, a pesar de su notable inteligencia. El soldado Bradley Manning, luego Chelsea Manning, se reveló como una mujer atrapada en el cuerpo de un hombre. Glenn Greenwald se enamoró de un hombre brasileño y se fue a vivir allá… No digo que ser homosexual o transgénero sea algo malo, sólo que es un factor común que comparten todos ellos. ¿Qué significa este patrón psicológico?”.

“No, pero…” Por entonces, me acordé de la persecución de negros, gays y lesbianas que en Estados Unidos había puesto en práctica el senador Arthur McCarty y el infame director del FBI, Edgar Hoover, durante la Guerra Fría, por considerar que los negros y homosexuales eran propensos a traicionar a su país y a su religión al simpatizar con las causas comunistas de justicia e igualdad.

En 2019 y después, el mismo presidente de Brasil, Capitán Jair Bolsonaro, se refirió a Greenwald repetidas veces haciendo referencia a su sexualidad (“Do you burn the donut?”) como forma de descalificación personal e ideológica, a lo que el periodista estadounidense contestó observando la clara fijación anal del presidente. Luego de las revelaciones de Snowden en 2013, Greenwald y su proyecto The Intercept también fueron claves para denunciar la corrupción del sistema político brasileño, desde los corruptos jueces anticorrupción como Sergio Moro, quien logró poner en la cárcel al entonces candidato favorito a la presidencia, Lula, hasta los parlamentarios más corruptos que años antes habían destituido a Dilma Rousseff bajo alegaciones de corrupción.

De las etiquetas más comunes en disidentes incómodos como Julian Assange, Chelsea Manning y Edward Snowden están los de “narcisista” o algo relacionado con alguna discapacidad. Bob Schieffer, el periodista estrella de CBS (irónicamente, en un programa titulado “Face the Nation”), intentó deslegitimar las revelaciones de Snowden, calificándolo de “joven narcisista que se cree más listo que todos nosotros” y comparándolo con los riesgos que corrió Martin Luther King, quien se quedó en el país luego de violar las leyes injustas de su época. Para continuar el tejido de la tradicional telaraña mediática, el poderoso Business Insider tituló: “Bob Schieffer de CBS destruye a Edward Snowden en 90 segundos”. Edward Snowden y Glenn Greenwald (el periodista que publicó los documentos filtrados por Snowden) fueron calificados repetidas veces de “cobardes” y de “traidores”, uno por huir a Hong Kong y el otro por mudarse a Brasil. El veterano periodista de CBS no mencionó que Martin Luther King fue perseguido por el FBI y finalmente asesinado, como la mayoría de los líderes de la época, por “individuos no vinculados al poder”.

¿Qué significa este patrón psicológico para usted, profesor?” insistió el señor del whisky con mucho hielo, a quien nunca había visto antes pero que me había aclarado de entrada que no era un profesor nuevo.

Para mí significa que el mundo necesita más gays, más transexuales y más autistas”, fue lo único que se me ocurrió decir, creo que más bien para deshacerme de aquel señor con una autoestima tan elevada y con una mal fingida ignorancia. Funcionó, por el momento.

Unos años después, una de mis estudiantes más avanzadas que escuchó el diálogo se pasó por mi oficina para discutir detalles del curso que estaba tomando y me mencionó una investigación que había leído sobre ética y autismo. El estudio, publicado en The Journal of Neuroscience en febrero de 2021 por un grupo internacional de nueve expertos (“Right Temporoparietal Junction Underlies Avoidance of Moral Transgression in Autism Spectrum Disorder”), realizó un experimento con dos grupos de personas, uno compuesto por individuos clasificados dentro del “espectro autista” y el otro con gente fuera del mismo, es decir, en lenguaje popular, “gente normal como nosotros”. A ambos grupos se le propuso donar una suma de dinero para asociaciones, una benéfica (para la educación de niños y adolescentes en Brasil) y otra que permite la crueldad animal (eliminación de perros y gatos de las calles) en dos contextos diferentes: unas donaciones hechas con audiencia y otras de forma anónima. En un caso, se ofreció una ganancia económica personal por apoyar la crueldad animal. El modelo computacional reveló que el grupo de personas con autismo no aceptaron esta ventaja personal en detrimento del dolor ajeno, aún cuando seleccionaban la mejor opción de forma anónima.

Podemos inferir que este estudio no sólo desarma la idea de la valoración débil del contexto moral de los autistas que, con frecuencia, los lleva a involucrarse en problemas sociales, sino que revela su contrario: un sentido moral superior al de la “gente normal”. Es decir, esta normalidad no sería otra cosa que la adaptación del entorno a los intereses personales (corrupción) y la manipulación de la opinión ajena que termina valorándolos como “gente exitosa”, a pesar de que deberían estar en un intenso tratamiento psicológico, de no ser por una cultura enferma que los protege, premia y aplaude.

Esa “gente normal” es la que está en el poder económico y político de los países. Cuando David Miranda, esposo de Glenn Greenwald, se encontraba de paso en Inglaterra, los servicios secretos lo detuvieron y acusaron de terrorismo. Terrorista por ser pareja de un terrorista, definido en la acusación de la siguiente forma: “El señor Miranda lleva a sabiendas material cuya divulgación pondría en peligro la vida de las personas. Además, la divulgación, o amenaza de divulgación, está diseñada para influir en un gobierno y se realiza con el fin de promover una causa política o ideológica. Por lo tanto, esto entra dentro de la definición de terrorismo”.

Cuando las agencias secretas deciden ataques secretos, mortales y devastadores en territorio extranjero, ¿no ponen en peligro la vida de ninguna persona? Cuando plantan artículos o hacen circular rumores falsos ¿no generan opinión en medios masivos? ¿No están tratando de influir en ningún gobierno a través de la Opinión Pública? Los gobiernos paralelos nunca son calificados de terroristas, según sus propias y muy elásticas definiciones de terrorismo. Es la manera obvia de pensar. Ellos están en el poder; a sus poderosas ficciones llaman realidad y normalidad, no “problemas mentales”.

JM, agosto 2022

https://www.pagina12.com.ar/479274-quien-es-la-gente-normal

Psychopatriotism 

By a 1994 law (Holocaust Education Bill), there is a subject called Holocaust in Florida public schools, by which the racist atrocities that occurred in Europe against the Jewish people are studied. In 2020, Governor Ron DeSantis signed another law requiring all schools to certify that they are teaching new generations about the Holocaust. At that time, the congressmen of the Afro community managed to include in the programs the mention of the Ocoee Massacre, where more than 30 black people were murdered in 1920, which, to understand the endemic racism and social injustices, comes to be like explaining the human body by its shadow. 

By another law, since 2022, in those same high schools in Florida, it is prohibited to openly discuss the racist history of the United States. The reason is, according to Governor Ron DeSantis, that “No one should be instructed to feel as if they are not equal or shamed because of their race (…) In Florida, we will not let the far-left woke agenda take over our schools and workplaces. There is no place for indoctrination or discrimination in Florida.” 

If that is not talked about, that does not exist. On this side of the Atlantic, racism does not exist and never did. 

The same slave owners who defined millions of slaves (the basis of the country’s prosperity) as “private property” based on their skin color, called that system the “blessing of slavery,” which they wanted to “expand throughout the world” to “fight for freedom” while calling their system of government “democracy” (Brown, 1858). 

The same ones who robbed and exterminated native peoples much more democratic and civilized than the new gold rush nation before the gold rush called it “self-defense” against “unprovoked attacks” by savages (Jackson, 1833; Wayne, 1972). 

The same ones who invented the independence of Texas to reinstate slavery and then the war against Mexico to appropriate half of its territory, the same ones who killed and raped women in front of their children and husbands, did so by the unquestionable design of “Manifest destiny” of God (Scott, 1846). 

The same ones who practiced the sport of killing blacks in the Philippines did so to fulfill “The White Man’s Burden” of civilizing the world (Kipling, 1899). 

The same ones that invaded, corrupted, and plagued Latin America with banana republics, destroyed democracies and planted dozens and dozens of bloody dictatorships, did so to fight for freedom and democracy (Beveridge, 1900; Washington Post, 1920; CIA, XXX). 

The same ones who rained Asia with atomic bombs, millions of more beneficial bombs without a year of truce, chemical agents on millions of human beings and left thousands dead wherever they passed, called this extreme exercise of racism “heroic victory”, even when they were humiliating defeats (Johnson, 1964; Bush, 2003). 

But you can’t talk about that because it can offend someone with white skin who feels identified with all those champions of freedom, democracy, and divine justice. 

As a popular song to recruit volunteers for the invented war against Mexico said: 

Justice is our motto 

our country, always right (Pratt, 1847). 

Not by chance, every time these groups of fanatics felt that their privileges were threatened by the never accepted equity, they invented theories of self-victimization, such as the “white extermination” theory, articulated in the 19th century to justify colonialism and oppression of non-Caucasian peoples (Pearson, 1893) and has now been reborn as a novelty as the “Replacement Theory” that criminalizes immigrants from non-European countries as “dangerous invaders” (Camus, 2010). 

Not by chance, Adolf Hitler was inspired by the then institutionalized racism of the American far-right that indoctrinated millions of people to feel superior because of their skin color and millions of others to accept their inferiority for the same reason (Grant, 1916). 

Not coincidentally, Hitler awarded America’s great businessmen and forbade the teaching of “leftist stuff” in public education. Before persecuting and killing Jews, in 1933 he closed the famous Bauhaus school for being full of “anti-Germans” and being a “refuge for leftists” who wanted to question and change history. 

In Florida and throughout the country, education systems should start with a subject called “Patriotic Hypocrisy” to develop some of the intellectual capacity to face historical reality without sugar coating it and without the fantasies of Hollywood, Disney World, the Ku Klux Klan, and other sects. 

We are not responsible for our ancestors’ crimes, but we assume them as our own when we deny or justify them. We are responsible for the crimes and injustices that are committed today thanks to the denial of reality that, not without fanaticism, we call patriotism. A criminal and racist denialism, since, once again, it denies justice and the basic right to the truth of the victims so as not to disturb the sensibilities of others, the dominant group for more than two centuries, the one that insists on the strategy of complacency and self-victimization to calm their frustrations and foundational hatred. Even worse when that right to truth has been curtailed by laws and a culture full of taboos, all in the name of a democracy that hinders them and they use it, as it was used by the demagogues of ancient Athenian Democracy to demonize and then execute Socrates for question too much. Everything legally, needless to say, until the laws are written by others. 

What greater indoctrination than denialism or the prohibition of revising history? What more indoctrination than imposing complicit silence or a “patriotic history” in schools, replete with myths created post factum and without documentary support? 

Jorge Majfud 

Terroristas

Para aplicar la Teoría política de los campos semánticos, los grupos marginados del poder, los colonizados y los oprimidos del mundo, deberían empezar a devolver el favor calificando de «terroristas» (así, de forma indiscriminada, por las dudas y sin sentimiento de culpa) a los dueños del dinero, de los medios y de las armas.

De esa forma, tarde o temprano, los terroristas de arriba ya no podrán llamar terroristas a los de abajo, cada vez que algo no les convenga, sin tener que, por lo menos, hacer un esfuerzo de explicación lógica y racional de sus interminables e insaciables abusos.

jm, agosto 2022.

Psicopatriotismo

Por una ley de 1994 (Holocaust Education Bill), en las escuelas públicas de Florida hay una materia llamada “Holocausto”, por la cual se estudian las atrocidades racistas ocurridas en Europa contra el pueblo judío. En 2020, el gobernador Ron DeSantis promulgó otra ley que exige que todas las escuelas primarias y secundarias certifiquen que están enseñando a las nuevas generaciones sobre el Holocausto. Por entonces, los senadores de la comunidad afro lograron que también se incluya en los programas la mención a la Masacre de Ocoee, donde 30 personas negras fueron asesinadas en 1920, lo que, para entender el racismo endémico y las injusticias sociales, viene a ser como explicar el cuerpo humano por su sombra.

Por ley, también, desde el año 2022, en esas mismas escuelas secundarias de Florida, está prohibido discutir la historia racista de Estados Unidos. La razón radica, según el gobernador Ron DeSantis, en que “no se debe instruir a nadie para que se sienta como si no fuera igual o avergonzado por su raza. En Florida, no permitiremos que la agenda de la extrema izquierda se apodere de nuestras escuelas y lugares de trabajo. No hay lugar para el adoctrinamiento o la discriminación en Florida”.

Si de eso no se habla, eso no existe. De este lado del Atlántico, el racismo no existe y nunca existió.

Los mismos esclavistas que definían como “propiedad privada” a millones de esclavos (la base de la prosperidad del país) en base a su color de piel, llamaron a ese sistema “bendición de la esclavitud”, la que querían “expandir por todo el mundo” para “luchar por la libertad”, al tiempo que a su sistema de gobierno llamaban “democracia” (Brown, 1858).

Los mismos que robaron y exterminaron a pueblos nativos mucho más democráticos y civilizados que la nueva nación de la fiebre del oro antes de la fiebre del oro, lo llamaron “defensa propia” ante “ataques no provocados” de los salvajes (Jackson, 1833; Wayne, 1972).

Los mismos que inventaron la independencia de Texas para reinstaurar la esclavitud y luego la guerra contra México para apropiarse de la mitad de su territorio, los mismos que mataron y violaron a mujeres frente a hijos y esposos, lo hicieron por el designio divino del “destino manifiesto” de Dios (Scott , 1846).

Los mismos que practicaban el deporte de matar negros en Filipinas lo hicieron para cumplir con “la pesada carga del hombre blanco” de civilizar el mundo (Kipling, 1899).

Los mismos que invadieron, corrompieron y plagaron América latina de repúblicas bananeras, destruyeron democracias y plantaron decenas y decenas de dictaduras sangrientas, lo hicieron para luchar por la libertad y la democracia (Beveridge, 1900; Washington Post, 1920; CIA, XXX).

Los mismos que regaron Asia con bombas atómicas, millones de bombas más benéficas sin un año de tregua, agentes químicos sobre millones de seres humanos y dejaron millares de muertos por donde pasaron, llamaron a ese ejercicio extremo de racismo “heroica victoria”, aun cuando fueron humillantes derrotas (Johnson, 1964; Bush, 2003).

Pero de eso no se puede hablar porque puede ofender a alguien de piel blanca que se sienta identificado con todos esos campeones de la libertad, la democracia y la justicia divina.

Como decía una canción popular para reclutar voluntarios para la guerra inventada contra México:

La justicia es el lema de nuestro país

el que siempre tiene razón (Pratt, 1847).

No por casualidad, cada vez que esos grupos de fanáticos sintieron que sus privilegios estaban amenazados por la nunca aceptada igualdad, inventaron teorías de auto victimización, como la teoría del “exterminio blanco”, articulada en el siglo XIX para justificar el colonialismo y la opresión de pueblos no caucásicos (Pearson, 1893) y ahora ha renacido como una novedad como la “Teoría del reemplazo” que criminaliza a los inmigrantes de países no europeos como “peligrosos invasores” (Camus, 2010).

No por casualidad, Adolf Hitler se inspiró en el por entonces institucionalizado racismo de la extrema derecha estadounidense que adoctrinó a millones de personas a sentirse superior por su color de piel y a otros millones a aceptar su inferioridad por la misma razón (Grant, 1916).

No por casualidad, Hitler condecoró a los grandes hombres de negocios de Estados Unidos y prohibió que en la educación pública se enseñe “cosas de izquierdistas”. Antes de perseguir y matar judíos, en 1933 cerró la célebre escuela Bauhaus por estar lleno de “anti-alemanes” y ser un “refugio de izquierdistas” que querían cuestionar y cambiar la historia.

En Florida y en todo el país, los sistemas de educación deberían empezar por una materia llamada “Hipocresía patriótica” para desarrollar en algo la capacidad intelectual de enfrentar la realidad histórica sin edulcorantes y sin las fantasías de Hollywood, de Disney World y del Ku Klux Klan.

No somos responsable de los crímenes de nuestros antepasados, pero somos responsables de adoptarlos como propios al negarlos o justificarlos. Somos responsables de los crímenes y de las injusticias que se cometen hoy gracias al negacionismo de la realidad que, no sin fanatismo, llamamos patriotismo. Un negacionismo criminal y racista, ya que, otra vez, niega justicia y el básico derecho a la verdad de las víctimas para no incomodar la sensibilidad de los demás, el grupo dominante desde hace más de dos siglos, el que insiste en la estrategia de la autocomplacencia y la auto victimización como forma de calmar sus frustraciones y su odio fundacional. Peor aun cuando ese derecho a la verdad se ha cercenado por leyes y una cultura llena de tabúes, todo en nombre de una democracia que les estorba y usan, como a los demagogos de la antigua Atenas la usaron para demonizar y luego ejecutar a Sócrates por andar cuestionando demasiado. Todo de forma legal, está de más decir, hasta que las leyes son escritas  por otros.

¿Qué mayor adoctrinación que el negacionismo o la prohibición de revisar la historia? ¿Qué más adoctrinación que imponer el silencio cómplice o una “historia patriótica” en las escuelas, recargada de mitos creados post factum y sin sustento documental?

jm, agosto 2022

https://www.pagina12.com.ar/476737-psicopatriotismo

Psychopatriotisme yankee

Jorge Majfud, 21/8/2022
Traduit par Fausto Giudice, Tlaxcala

En vertu d’une loi de 1994 (Holocaust Education Bill), les écoles publiques de Floride ont une matière appelée “Holocauste”, dans laquelle sont étudiées les atrocités racistes commises en Europe contre les juifs. En 2020, le gouverneur Ron DeSantis a promulgué une autre loi exigeant que toutes les écoles primaires et secondaires certifient qu’elles enseignent l’Holocauste aux nouvelles générations. Dans le même temps, les sénateurs de la communauté afro ont réussi à faire inclure dans le programme la mention du massacre d’Ocoee, où au moins 30 Noirs ont été tués en 1920, ce qui, pour comprendre le racisme endémique et les injustices sociales, revient à expliquer le corps humain par son ombre.

Par la loi également, à partir de 2022, dans ces mêmes lycées de Floride, il est interdit de discuter de l’histoire raciste usaméricaine. La raison, selon le gouverneur Ron DeSantis, est que « personne ne devrait apprendre à se sentir inégal ou à avoir honte de sa race. En Floride, nous ne laisserons pas l’agenda de l’extrême-gauche prendre le contrôle de nos écoles et de nos lieux de travail. Il n’y a pas de place pour l’endoctrinement ou la discrimination en Floride ».

Si on n’en parle pas, ça n’existe pas. De ce côté-ci de l’Atlantique, le racisme n’existe pas et n’a jamais existé.

Les mêmes esclavagistes qui définissaient des millions d’esclaves (la base de la prospérité du pays) comme “propriété privée” sur la base de leur couleur de peau, appelaient ce système une “bénédiction de l’esclavage”, qu’ils voulaient “répandre dans le monde entier” pour “lutter pour la liberté” tout en appelant leur système de gouvernement “démocratie” (Brown, 1858).

Les mêmes personnes qui ont volé et exterminé des peuples autochtones bien plus démocratiques et civilisés que la nouvelle nation de la ruée vers l’or avant la ruée vers l’or, ont appelé cela de la “légitime défense” contre des “attaques non provoquées” de sauvages (Jackson, 1833 ; Wayne, 1972).

Les mêmes personnes qui ont inventé l’indépendance du Texas pour rétablir l’esclavage, puis la guerre contre le Mexique pour s’approprier la moitié de son territoire, les mêmes personnes qui ont tué et violé des femmes devant leurs fils et leurs maris, l’ont fait selon le dessein divin de la “destinée manifeste” de Dieu (Scott, 1846).

Ceux qui pratiquaient le sport de tuer les Noirs aux Philippines le faisaient pour assumer “le lourd fardeau de l’homme blanc” de civiliser le monde (Kipling, 1899).

Ceux-là mêmes qui ont envahi, corrompu et affligé l’Amérique latine de républiques bananières, détruit des démocraties et implanté des dizaines et des dizaines de dictatures sanglantes, l’ont fait pour lutter pour la liberté et la démocratie (Beveridge, 1900 ; Washington Post, 1920 ; CIA, XXX).

Les mêmes personnes qui ont arrosé l’Asie de bombes atomiques, de millions d’autres bombes bénéfiques sans trêve, d’agents chimiques sur des millions d’êtres humains et qui ont laissé des milliers de morts partout où ils sont passés, ont qualifié cet exercice extrême du racisme de “victoire héroïque”, même s’il s’agissait de défaites humiliantes (Johnson, 1964 ; Bush, 2003).

Mais nous ne pouvons pas en parler car cela pourrait offenser une personne à la peau blanche qui s’identifie à tous ces champions de la liberté, de la démocratie et de la justice divine.

Comme le disait une chanson populaire utilisée pour recruter des volontaires pour la guerre inventée contre le Mexique :

La justice est la devise de notre pays
Celui qui a toujours raison (Pratt, 1847).

Ce n’est pas un hasard si, chaque fois que ces groupes de fanatiques ont senti que leurs privilèges étaient menacés par l’égalité jamais acceptée, ils ont inventé des théories d’auto-victimisation, comme la théorie de “l’extermination des Blancs”, formulée au XIXe siècle pour justifier le colonialisme et l’oppression des peuples non caucasiens (Pearson, 1893) et qui renaît aujourd’hui sous la forme d’une nouveauté, la “théorie du grand remplacement”, qui criminalise les immigrants des pays non européens en les qualifiant de “dangereux envahisseurs” (Camus, 2010).

Ce n’est pas une hasard si Adolf Hitler a été inspiré par le racisme institutionnalisé de l’extrême droite usaméricaine qui a endoctriné des millions de personnes à se sentir supérieures en raison de la couleur de leur peau et des millions d’autres à accepter leur infériorité pour la même raison (Grant, 1916).

Ce n’est pas un hasard si Hitler a décoré les grands hommes d’affaires usaméricains et a interdit l’enseignement des “choses de gauche” dans l’éducation publique. Avant de persécuter et de tuer les Juifs, il a fermé en 1933 la célèbre école du Bauhaus parce qu’elle était remplie d’“anti-allemands” et qu’elle était un “repaire de gauchistes” qui voulaient remettre en question et changer l’histoire.

En Floride et dans tout le pays, les systèmes éducatifs devraient commencer par une matière appelée “Hypocrisie patriotique” pour développer une certaine capacité intellectuelle à faire face à la réalité historique sans les édulcorants et les fantasmes d’Hollywood, de Disney World et du Ku Klux Klan.

Nous ne sommes pas responsables des crimes de nos ancêtres, mais nous sommes responsables de les faire nôtres en les niant ou en les justifiant. Nous sommes responsables des crimes et des injustices qui sont commis aujourd’hui grâce au déni de la réalité que, non sans fanatisme, nous appelons patriotisme. Un négationnisme criminel et raciste, car, une fois de plus, il nie la justice et le droit fondamental à la vérité des victimes pour ne pas froisser la sensibilité des autres, le groupe dominant depuis plus de deux siècles, celui qui insiste sur la stratégie de l’auto-indulgence et de l’auto-victimisation pour calmer ses frustrations et sa haine fondatrice. Pire encore lorsque ce droit à la vérité a été restreint par des lois et une culture pleine de tabous, tout cela au nom d’une démocratie qui les entrave et qu’ils utilisent, comme les démagogues de l’Athènes antique l’ont fait pour diaboliser puis exécuter Socrate pour avoir posé trop de questions. Tout cela est légal, cela va sans dire, jusqu’à ce que les lois soient écrites par d’autres.

Quel plus grand endoctrinement que le négationnisme ou l’interdiction de réviser l’histoire ? Quel plus grand endoctrinement que d’imposer un silence complice ou une “histoire patriotique” dans les écoles, surchargée de mythes créés post factum et sans support documentaire ?