Reparaciones y distracciones

Estados Unidos está embarcado en una discusión por una posible “reparación” a los descendientes de esclavos propuesta por la izquierda 170 años después de la Guerra Civil. No se menciona los linchamientos que siguieron después y no es necesario ser un genio para saber cómo terminará esta discusión nacional ahora de moda.

Sin embargo, si vamos a discutir reparaciones por los brutales crímenes racistas cometidos contra un sector de la sociedad más de un siglo atrás, bien se podría empezar por hacer algo para reducir el rampante racismo actual.

Bien se podría comenzar por reparar a las víctimas de los numerosos y sangrientos golpes de Estados en diversas partes del mundo (en África y, sobre todo, en América Latina), crímenes internacionales que sus gobiernos perpetuaron, promovieron o apoyaron. Todos crímenes reconocidos por sus propios documentos desclasificados.

Para no entrar a hablar de guerras criminales como la más reciente de Irak o los cientos de prisioneros que fueron torturados en Guantánamo por una década antes de ser declarados inocentes y sin compensación alguna.

Muchas de estas víctimas y muchos de sus hijos todavía están vivos, porque toda esa barbarie no fue cometida hace un siglo sino más bien ayer, en términos históricos.

Entonces, señores, si de verdad queremos ser justos y buenos, recordemos que aquellos que no son ciudadanos estadounidenses también son seres humanos.

Claro que no daría ninguna fortuna para compensar una mínima fracción de tantas víctimas y lo mejor es siempre distraer la atención planteando imposibles.

 

JM, abril 2019.

 

Reparations and distractions

The United States is embarking on a discussion for a possible “reparation” to the descendants of slaves proposed by the left 170 years after the Civil War. There is no mention of the lynchings that followed, and it is not necessary to be a genius to know how this current national discussion will end.

However, if we are going to discuss reparations for the brutal racist crimes committed against a sector of society more than one century ago, we could begin by doing something to reduce the current rampant racism.

We could begin by repairing the victims of the numerous and bloody coup d’états to place brutal military dictatorships in numerous parts of the world (in Africa and, above all, in Latin America), international crimes that American governments perpetuated, promoted or supported. All crimes recognized by their own declassified documents.

Not to talk about criminal wars like the most recent in Iraq (“based on wrong information”) or the hundreds of prisoners who were tortured in Guantanamo for a decade before being declared innocent and without compensation.

Many of these victims and many of their children are still alive, because all that barbarism was not committed a century ago but rather yesterday, in historical terms.

So, Ladies and Gentlemen, if we really want to be fair and right, remember that those who are not US citizens are also human beings.

Of course, no country’s fortune would be enough to compensate a fraction of so many victims, and the best thing is always to distract people’s attention proposing some impossible nice idea.

 

JM, April 2019.

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Golpes de Estado

A modo de ficción

La nueva constitucionalidad de los golpes de Estado


Demoncracia

Shadows in the late afternoon.

No te quejes, mujer. Si te rompí el tabique nasal fue por tu bien. Desde que te salvé de Ramón –aquel novio degenerado que tenías y que ahora está preso por violación–, no has hecho más que protestar y querer hacer lo que se te viene en ganas sin saber lo que haces, sin tener idea de lo que te conviene y sin preocuparte por la seguridad y el porvenir de nuestros hijos y de toda la familia. Estás ciega y no quieres reconocerlo. Tus amigos te lavaron la cabeza y luego te la llenaron de papelitos. No, no me vengas con teorías. Lo que importan son los hechos, los hechos, esos que los idiotas nunca quieren ver. Mira dónde están ahora tus viejos amiguitos, casi todos fracasados. De no ser por la sabia y oportuna intervención de tus padres que te alejaron de las malas juntas, alguno de ellos podría haber sido tu esposo y el padre de tus hijos. También ellos se rompieron la nariz, pero contra el muro de la realidad que esos delirantes nunca ven hasta que lo tienen encima.

Hoy lloras, pero mañana me lo agradecerás. Te romí la nariz para salvarte, para evitar un mal mayor. ¿Qué prefieres, una nariz rota o una violación? ¿Ves que tengo razón? Sí, claro que debes agradecérmelo, es lo menos que espero.

Estuviste a punto de reincidir saliendo vestida así a la calle.  Seguramente te hubiese visto Ricardo, el dueño del bar de la esquina. Yo sé de lo que hablo porque lo vi con mis propios ojos y lo escuché con mis propios oídos. Nadie me lo contó. Lo veo todos los días y sé lo que habla y piensa ese degenerado. Es un mujeriego perdido. No tengo dudas que si hubieses pasado por su esquina con ese vestido tan escotado Ricardo hubiese empezado a comentar con sus amigotes sobre tus posibles virtudes en la cama. Claro, habla porque no sabe, pero habla. Y como yo lo escucho todas las tardes, sé con qué frecuencia pasa de las palabras a los hechos. El segundo o el tercer día te hubiese seguido para piropearte y no me quedan dudas que el enfermo no se iba a quedar ahí no más en eso.

Así que en recuerdo del degenerado de Ramón y para prevenirte del libertino de Ricardo, te rompí la nariz. ¿Piensas que estarías mejor con un criminal como Ramón? ¿Quieres probar a ver qué te pasa si lo provocas a Ricardo?

Ya ves que tus hijos están de acuerdo conmigo y que comprenden que lo que hice lo hice por tu bien y por el bien de la familia.

No te preocupes. Ninguno dirá más que la verdad y sólo la verdad: que otra vez te salvé de ser violada, y de quién sabe qué más, y tus hijos te salvarán de andar contando por ahí que su madre es una perdida. Ya veo otra vez a tu madre aquí, trayendo esos pasteles de perro que tengo que comer por pura delicadeza. Bien sabes que hasta tus padres me admiran por haber logrado lo que ellos no pudieron. No en vano me han llamado héroe más de una vez, aunque tal vez exageran. Pero está claro que me admiran por tener los valores morales sólidos y el suficiente valor para imponerlos, para cuidar que esta familia que tanto me ha costado construir no se hunda en el caos y el libertinaje. Porque no hay libertad sin responsabilidad. Así es el mundo desde que es mundo y, aunque me cueste sangre, sudor y lagrimas, no voy a permitir que se violen las leyes fundamentales de la moral.

Un día, cuando logren ver los hechos y la realidad tal como son, sabrán agradecérmelo como corresponde. Yo ya no estaré en este mundo que ustedes disfrutarán gracias al sacrificio de hombres como yo.

 


Jorge Majfud

Diario Dominicano (RD)

Panamá América

Golpe o no golpe.

mapa America Latina, acepción geopolítica

Cuando un presidente puesto de golpe dice que no ha sido golpe, es porque es un golpe

Fernando Lugo no era un santo, eso es obvio. Siempre trato de desligarme de la clasificación derecha-izquierda porque suele llevar a cómodas confusiones. Prefiero clasificar la política menor entre los de arriba y los de abajo, los conservadores y los progresistas (a pesar de las manipulaciones de esta última palabra). Creo que es una clasificación real que es ocultada por las discusiones entre izquierda y derecha. 
Ahora, yendo a la historia, casi no registro golpes de Estado en América Latina contra presidentes de derecha… Sería interesante hacer una lista de dos columnas. Las razones (históricas y económicas) son comprensibles, no hay misterio en esto, más allá de los discursos de derecha y las retoricas de izquierda.

JM