Diálogos con Gabriel Conte III

Barack_Obama_Young

Obama y los misterios de la historia”

 

Con Gabbriel Conte

Jorge Majfud

 

 

G.C. Cuando se dice que Obama expresó una serie de palabras en sentido “progresista”, ¿debemos entender al término como “de carácter más hacia la izquierda que el común de los presidentes norteamericanos”?

 

J.M. Sí, si consideramos los últimos presidentes, desde Jimmy Carter. No, si consideramos un número mayor. Por ejemplo, Se podría considerar a los redactores de la constitución americana, la primera y la única, como fuertemente progresistas, como revolucionarios radicales. Es muy difícil encontrar en la historia de la humanidad la fundación de una nación sobre ideas y leyes tan radicales para la época. Se podría considerar a Thomas Jefferson como un presidente progresista, a pesar de que también fue un hombre de su tiempo, un propietario de tierras y esclavos. Pero cuando juzgamos a un hombre o a una mujer desde una perspectiva histórica, lo que importa es la diferencia que cada uno pueda hacer como progresista o conservador, como revolucionario o como reaccionario, como humanista o como enemigo de la humanidad. También podemos considerar como presidentes progresistas al republicano Abraham Lincoln y al demócrata Franklin Roosevelt, que no solo sacó a Estados Unidos de su peor depresión sino que además fue el creador de los programas sociales mas importantes que existen hoy, además de sus políticas económicas que en su momento fueron consideradas estatistas o keynesianas por los conservadores y por los seguidores de Milton Friedman. Desde un punto de vista más especifico, es evidente que las políticas de Obama, fácilmente reconocibles, se están inclinando a la izquierda (los conservadores lo acusan de socialista y liberal), aunque también el grado de filiación depende de quien lo mida. Como ya lo hemos repetido hasta el cansancio, incluso antes de su triunfo en el 2008, su segundo mandato iba a ser más radical. Ya lo es desde el tono de poca paciencia que está mostrando en sus discursos y en las negociaciones con los republicanos, que todavía dominan la cámara baja y tienen todo el poder de trabar la mayoría de sus proyectos. Creo que poco a poco, de aquí hasta su vejez, al igual que Jimmy Carter, Obama volverá a sus raíces intelectuales, que están en sus años ochenta, cuando en la universidad de Columbia leía escritores críticos y asistía y a reuniones de obreros e intelectuales que hubiesen escandalizado a los reaganistas y lo hubiesen llevado a la cárcel en los años cincuenta. A Obama se lo ha acusado erróneamente de muchas cosas, como de no haber nacido en Estados Unidos. Nació en Hawái, es decir, en la Polinesia, cuando Hawái hacía un par de años que se había convertido en el estado cincuenta de Estados Unidos. Hubiese sido un hijo ilegítimo en varios otros estados, ya que el matrimonio entre un negro y una blanca por entonces estaba prohibido. Aquel niño creció y se educó en el país islámico más poblado del mundo, Indonesia, pero no es musulmán, como una gran parte de la población cree. Se llama Barck Hussein Obama, un nombre lleno de reminiscencias a los enemigos obsesivos de Estados Unidos, según el discurso oficial y popular de las últimas décadas. Estuvo afiliado a una iglesia simpatizante a la teoría de la liberación, un invento latinoamericano de los sesenta y, para peor, como algunos biógrafos como Stanley Kurtz en su libro Radical-in-Chief: Barack Obama and the Untold Story of American Socialism (“El comandante radical: Barack Obama y la historia oculta del Socialismo estadounidense”) se encargan de subrayar, el joven Obama en sus años de universidad leía a Karl Marx y asistía a “conferencias de académicos socialistas”. Títulos que uno adivina son puestos más por los enemigos que por los amigos. Todo eso hace una diferencia con, por ejemplo, los tiempos no tan lejanos de Ronald Reagan, que pocos alcanzan a distinguir. Por otro lado, podríamos observar que esta tendencia a la izquierda se expresa más a nivel nacional que a nivel internacional. También si observamos las acciones de los presidentes socialistas de Europa, como el de François Hollande en Francia, por ejemplo, la regla de oro sigue siendo la misma que alguna vez improvisó Winston Churchill cuando le preguntaron qué países tenía Inglaterra como amigos. Churchill dijo, “señor, Inglaterra no tiene amigos; tiene intereses”. Sinceridad de viejo.

Barack Obama and Michelle Obama

G.C. Entonces ¿se podría decir que Obama es el más “progresista”, en ese sentido, de todos los demócratas?

J.M. Tal vez sí, si consideramos las mayores figuras de su partido hoy en día. No obstante, en política internacional, el republicano Ron Paul es mucho más “progresista” para el estándar latinoamericano, con su insistencia radical contra las guerras, contra las bases militares y contra los intervencionismo en otros países, con su acusación al gobierno de Estados Unidos de crear reacciones y líderes “antiimperialistas” los cuales, según lo ha repetido en muchos debates, son naturales reacciones a los intervencionismos norteamericanos, etc. Fuera de los demócratas también podríamos mencionar al senador socialista Bernie Sanders.

G.C. Recuerdo el año pasado haber hablado con una decepcionada Aviva Chomsky, a quien aprecio mucho por su gran capacidad de análisis e investigación sobre los procesos migratorios. Ella dejó de creer en Obama y de hecho en las últimas elecciones pensó que era mejor apoyar al partido Verde, aunque también era bueno darle un voto de confianza al actual mandatario en aquellos estados en donde el voto estaba “peleado”. ¿A quién le habla Obama cuando lo hace en tono “progresista”? ¿Quiere reconquistar a sus desencantados seguidores de la gestión anterior? ¿O “queda bien” decir esas cosas y nada más?

 J.M. Bueno, es natural que un intelectual deba ser un critico radical. Si uno no es radical en su crítica significa que no está yendo a la raíz de un problema. No obstante yo prescribiría, otra vez, “piensa radical, actúa moderado”. Y creo que Noam Chomsky, su padre, básicamente ha practicado esta línea y la ha articulado en sus conferencias y libros cuando insiste que no es posible tener un plan totalizador que solucione todos los problemas de una sociedad, porque las sociedades son naturalmente complejas y cambiantes. Por lo tanto, dice Noam Chomsky, lo mejor es tener ciertos principios claros de hacia dónde se quiere llegar y luego proponer ciertos cambios, llevarlos a la práctica de una forma concreta, y observar los resultados antes de continuar por ese camino. También Chomsky ha sido muy crítico con Obama. ¡Cómo no serlo con un presidente! Mucho más con el presidente de la principal potencia mundial. El problema, me parece a mí, es que un político, sea bueno o malo, siempre tiene que lidiar con la basura de la realidad política, con los intereses, con lo posible dentro de lo deseable. Los llamados intelectuales, los críticos, en cierta forma estamos libre toda esa basura, lo cual no nos hace mejores personas pero nos da cierta independencia que algunos preferimos mantener. Una independencia relativa, claro, ya que vivimos en un mundo concreto, en una sociedad llena de conflictos y no en un ideal espacio platónico. De cualquier forma, tenemos una independencia mayor de la que puede tener cualquier político de la actual era de las democracias representativas. Personalmente, yo nunca creí en Obama ni en ningún político. De hecho, creo que no deberíamos guiarnos por creencias sino por escepticismos. Pero por otro lado siempre hay que tomar una decisión. No votar, por ejemplo, es renunciar a esa minúscula parte que cada uno tiene para hacer una diferencia mayor a largo plazo. Por lo tanto, en cada elección, en cada referéndum, en cada situación en la cual tenemos más de una opción, uno siempre debe elegir el mal menor. Esto no quiere decir ser conformista, sino reconocer que nadie puede imponer sus ideales al resto ni nadie puede cambiar un mundo dominado por fuerzas infinitamente mayores a cualquier grupo o individuo. De ahí el valor de la critica radical y de las acciones colectivas. Un ejemplo simple y concreto es la lucha contra el tabaco. ¿Cómo es posible que aquellas grandes corporaciones tabacaleras de hace pocas décadas atrás fueron, en gran medida, derrotadas por el bien colectivo que comenzó con acciones de pequeños grupos de activistas?

G.C. ¿Piensa que Obama puede cumplir con esa agenda que prometió en su discurso?
J.M. Eso es como predecir el resultado de un partido de futbol. Yo diría que tiene una gran oportunidad y fuerzas moderadas para hacerlo. No olvidemos que sus adversarios no son solo los republicanos sino, quizás sobre todo, los grandes lobbies, las grandes corporaciones que todos conocemos. Y aun así no podemos estar totalmente seguros si esas fuerzas son realmente sus adversarios o sus aliados. Sólo él, su almohada y Dios lo saben mejor que el resto de nosotros.

G.C. ¿Cuál cree que sería el sesgo o el tono que tendrían sus discurso si tradujera en palabras sus acciones en el exterior?

J.M. Hasta ahora sus acciones a nivel internacional han sido poco diferentes a las iniciadas por George Bush. Con algunas diferencias, claro: un tono menos belicista, un intento por explotar alianzas estratégicas, etc. Es lo que se llama el “poder blando”, que normalmente suele ser ejercitado más por el más fuerte del vecindario, es decir, por aquel que es respetado por un “poder duro” que se reserva, que por los más débiles que deben recurrir acciones más violentas para hacer alguna diferencia a su favor. Su idea de un estado palestino y uno israelí según las fronteras de 1967 chocó contra un muro. Su aparente desinterés por África y America Latina continúa. No creo que haya una gran contradicción entre sus discursos y sus acciones. A mí lo que más me interesa son sus verdaderas intenciones, y creo que eso hay que leerlo siempre entre líneas, como si hiciéramos un trabajo psicoanalítico. Eso es lo verdaderamente importante cuando hablamos de Obama y muchos otros líderes mundiales. Ahora, que lo interesante sean más sus intenciones más íntimas, no significa al final termine haciendo una gran diferencia con respecto a las verdaderas intenciones de las titánicas fuerzas de las sectas financieras que todavía administran gran parte del poder del mundo. Al fin y al cabo, Obama es sólo un hombre.

Milenio I, II, III, IV x  (Mexico)

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El factor cultural en la política

BARAK OBAMA AT WRIGHT STATE UNIVERSITY RALLY 2...

BARAK OBAMA AT WRIGHT STATE UNIVERSITY 

El factor cultural en la política

Un repaso al 2012

 

Jorge Majfud en diálogos con Gustavo Bornia

 

G.B. ¿Qué significará el nuevo triunfo de Barak Obama para la sociedad estadounidense?

J. M. Significará la confirmación de un recambio generacional; la decadencia de la ola conservadora de los años ochenta en casi todas las áreas de la vida social; leyes más liberales y más sociales como la ley de salud universal y más conflictos entre las cámara baja y la de senadores, al menos hasta el 2014; una posible reversión de la tendencia a recortar impuestos a la clase más rica que, básicamente, procede de los primeros años de la administración Bush hijo. Es probable que se apruebe una nueva ley de inmigración en los próximos dos años que de un camino a la legalización de casi doce millones de indocumentados y facilite la residencia con títulos de posdoctorado a nivel de Ph.D. En suma, una segunda presidencia más arriesgada que la primera.  

 

G.B. ¿Por qué los ciudadanos optaron por Obama y no por Mitt Romney?

J. M. Ninguna minoría social votó por Romney y los republicanos todavía no aceptaron un hecho de la realidad que nadie puede cambiar: el mapa demográfico de Estados Unidos ha cambiado, como muchas otras veces, y lo que ha dejado como resultado es que las minorías son la mayoría del país, aunque (o sobre todo) en esto todo depende de las representaciones asignadas o reconocidas. Cualquier minoría apoyó a Obama con mayorías que pasan el sesenta o setenta por ciento. Por lo que he percibido, una buena parte votó por lo que consideraban el menos malo (the least evil), lo cual es algo lógico y casi la norma en cualquier elección de cualquier país más o menos democrático o con un sistema electoralista. También una gran mayoría de mujeres votaron por Obama, lo que reduce aún más el perfil del votante republicano, dominante en las décadas anteriores: hombre, blanco, religioso y poco sofisticado intelectualmente. Es un estereotipo, sí, pero sirve para tener una idea de la etapa anterior y del cambio. Por otro lado, claramente la opción fue planteada entre dos visiones ideológicas: la de los demócratas, insistiendo en el rol de los trabajadores y maestros y del Estado como agente de cambio, de planificación e inversión, como en los casos de las grandes automotoras salvadas en el 2009, cuando Romney aconsejaba dejarlas quebrar para ajustarse al dogma del libre mercado y la competencia darwiniana que tanto aman los conservadores religiosos. Por el otro lado los republicanos, insistiendo, en línea con la moral calvinista, en que el éxito de una compañía o de un individuo se debe únicamente a sus propios méritos, por lo cual la idea de Obama de que el éxito de uno también implica obreros, profesores y un Estado aportando una infraestructura y equilibrando una sociedad sería ridícula para ellos. Por esta razón los republicanos todavía intentan revertir el proyecto de salud universal (Obamacare) y continúan proponiendo todo tipo de privatizaciones, incluso del Seguro Social, invento de otro acusado de socialista, el cuatro veces presidente Franklin D. Roosevelt en los treinta y que actualmente se autofinancia solo. Para hacerlo más breve, recordemos que una semana antes de las elecciones golpeó Sandy en el Noreste; “la tormenta perfecta” dejó una gran devastación. Si Katrina en el 2005 sirvió a los conservadores para hacer todo tipo de especulaciones religiosas, Sandy pudo haber sido un gran golpe de suerte para ellos, ya que golpeó el área tradicionalmente más liberal del país. Pero el resultado fue totalmente el contrario. Por dos razones, creo. Primero porque se vio, o se recordó, que el Estado, a través de FEMA y otros organismos era el único capaz de enfrentar situaciones del estilo, a pesar de la propuesta de los republicanos de privatizar FEMA en diversas compañías privadas. Segundo, entiendo, la interpretación y el efecto de Sandy es una demostración de la debilidad del discurso conservador y religioso a más puro estilo medieval, que en otras épocas era decisivo.

 

G.B. ¿Qué diferencias sustanciales había entre ambos candidatos?

 

J.M. Depende desde dónde se los mire. Muchas y muy pocas. Por un lado, si un presidente no es un dictador seguramente tendrá un poder muy limitado. Por otro lado, un presidente en una superpotencia que está rodeado de poderes e intereses económicos corporativos, sus propios poderes en la práctica están más limitados aun. Ambos tenían claras diferencias de personalidad y de clase social. Uno, un millonario que decía que si un estudiante era pobre debía pedirle un préstamo a su padre en lugar de recurrir al Estado; y el otro, venido de una familia que cincuenta años atrás hubiese sido ilegal, debido a las leyes segregacionistas, etc. En fin, una larga lista de diferencias en sus historias y en sus habilidades personales…

 

G.B. Siempre se habla que el corporativismo juega un papel importante en la elección del Presidente de Estados Unidos, ¿es tan así? ¿Hasta adonde alcanza?

J.M. Hasta dónde alcanza es algo imposible de saberlo. Todo poder es siempre como un iceberg. Si no fuese así no estaría completo. Estas últimas elecciones costaron billones de dólares y si repasamos las listas de donantes veremos muchos individuos con donaciones de muchos millones de dólares. Ni que hablar las corporaciones. Fácilmente se puede entender que las grandes empresas cuando ponen fortunas en una elección lo hacen como inversión. Es el espíritu que las define y las mantiene donde están. Por supuesto que si alguien invierte en algo luego querrá retornos, y en política no es difícil imaginar que esos retornos están en las leyes que se aprueben o en los capitales estatales que se inviertan. Según esas listas, las corporaciones apoyaron más claramente a los republicanos. No se puede decir que perdieron, pero sí que su poder no es absoluto. Este tema lo ha tratado Noam Chomsky con su admirable estilo en su último libro que publicamos este año (por estas mismas razones, originalmente pensé titularlo La guerra de los ricos, y así apareció en la contratapa de otro libro anterior, pero luego me pareció más abarcativo Ilusionistas, y él estuvo de acuerdo).

 

G.B. El tema emigratorio escaseó en el discurso electoral, ¿fue así? ¿Y por qué?

 

J.M. Sí. Porque los ilegales no votan y porque el discurso conservador antiinmigrante estaba algo gastado. Alguna gente ha dejado de comprar ese discurso erróneo de que los inmigrantes ilegales son una carga para el Estado o un peligro para la seguridad nacional. Desde hace décadas los estudios indican precisamente lo contrario en ambos temas, pero es imposible mencionar estudios académicos a grupos que están mentalmente formados en la obligación de creer a sus líderes y pastores y en la demonización de la crítica, la duda y el cuestionamiento. Pero los estudios también indican que estos grupos más radicales vienen disminuyendo en número e influencia desde hace al menos veinte años.

 

G.B. ¿Cómo es la participación latina en la campaña electoral? ¿Y por qué se vuelcan a favor de Barak Obama?

J.M. Los latinos son más apasionados por los asuntos políticos que los anglosajones. Esto tiene sus aspectos positivos y negativos, que podríamos discutir en otro espacio. Votaron por Obama porque se sintieron más identificados con un representante de una minoría que en lugar de demonizar a los pobres, como lo hace la tradición conservadora, insistió, al menos en su discurso y en algunos proyectos de leyes, en que el Estado puede ayudar a aquellos que sin nada tienen la potencialidad y voluntad de esfuerzo. Por otro lado, los latinos han sido tradicionalmente demócratas por diferentes razones. Incluso la comunidad cubana de Miami sur ha cambiado su perfil, y de ser votantes republicanos han votado esta vez a los demócratas. Lo cual confirma otro recambio generacional. En lo personal (y no por este cambio en Miami) espero algunos cambios importantes en las relaciones Cuba-Estados Unidos, con todos los beneficios y los riesgos que este cambio va a significar. Por parte de Washington y de La Habana.

 

G.B. En América Latina la ciudadanía participa apasionadamente de las campañas electorales, ¿es similar en Estados Unidos?

J.M. Estados Unidos es un país muy extenso y muy diverso en muchos sentidos, desde el cultural hasta el ideológico. La población anglosajona muestra su pasión de formas más esquematizada: hay un espacio y un momento para todo. Lo negativo, entiendo, es que este interés por la política luego de las elecciones se convierte a veces en falta de conciencia política, sobre todo en los negocios internacionales. En los países latinos el carnaval suele ser más desordenado y lo impregna todo. El mayor problema es cuando la política (me refiero a la política partidaria) impregna hasta el ámbito laboral y le quita profesionalismo a otras áreas sociales, eso cuando no estimula la corrupción también. Otro problema que hemos tenido en América Latina desde los tiempos de la colonia es la cultura del caudillo, del jefe: se critica pero se tolera; se practica el caudillismo desde las oficinas del gobierno y de los partidos políticos hasta los sindicatos. Luego cada hombre o mujer que asciende al poder político rápidamente se enamora de él y busca todos los recursos para mantenerse allí por todos los medios y con todas las buenas excusas posibles, lo cual es una tradición centenaria y un cáncer para cualquier cultura democrática.

 

G.B. ¿Qué debemos esperar los latinoamericanos de esta nueva administración Obama?

J.M. No deberíamos esperar nada. No es necesario esperar nada de los demás sino proponer cosas, proponer e impulsar cambios (sin cambios no existe ninguna democracia) y exigir un trato digno e igualitario. Que los demás lo traten a uno con dignidad, respeto y de acuerdo con las leyes en curso no es un beneficio que nos hacen sino el cumplimiento de obligaciones recíprocas. Es muy simple. Si uno quiere ser respetado debe comenzar a respetar y respetarse a sí mismo. Lo mismo las sociedades y los países.

 

G.B. ¿Cómo visualiza el Presidente Obama la actual situación sudamericana? Teniendo en cuenta la UNASUR y la gravitación de países como Brasil o la propia Venezuela en el actual concierto mundial.

J.M. El principal comprador del petróleo venezolano es Estados Unidos. Sin embargo, debido a las nuevas tecnologías de extracción de petróleo no convencional (otra materia de discusión), Estados Unidos se convertirá en uno de los mayores productores de petróleo en las próximas décadas, lo que podría cambiar algunas piezas en el ajedrez geopolítico. Las mismas inversiones en el nuevo petróleo de Brasil, que se ha anunciado con tanto entusiasmo en la última década, podrían perder algo de su brillo, aunque esto es sólo la opinión de alguien que no es un experto en la materia. De cualquier forma siempre hay que esperar cambios y sorpresas en el mapa de intereses internacionales. Más allá de todos los nuevos grupos de países y todas las buenas declaraciones que cada tanto tenemos, América Latina debe seguir invirtiendo en su gente y terminando con la cultura del ponguismo. Si tiene memoria, también debería desconfiar de sus balances positivos debido a las exportaciones de materias primas. Esto ya lo hemos visto varias veces antes. Sospecho que Obama no tiene a América Latina como prioridad, lo cual no es bueno ni malo. Depende de sus propuestas, que no son muy debatidas aquí. América Latina y Estados Unidos tienen mucho más en común de lo que creen ambos. De hecho una parte de Estados Unidos es América Latina y no sería la cultura un obstáculo para el relacionamiento interregional como podría serlo con China, por ejemplo. El problema, entonces, no es tanto la cultura sino la política. El mayor obstáculo será que Estados Unidos cambie su actitud paternalista y termine por liquidar los vestigios del intervencionismo y, por su parte, América Latina logre superar un sistemático rechazo a todo lo “americano”, rechazo y resistencia que tienen reales sustentos históricos pero que resulta una actitud ciega, necia y estancada cuando se generaliza. No existe “el americano” como no existe “el argentino” o “el brasuca” a secas. Esas son construcciones provincianas que más allá de las razones concretas (como las políticas intervencionistas ya señaladas) son fantasmas que sólo aportan malentendidos e incomprensión. Por eso se cura con un mayor diálogo intercultural, es decir entre una relación más abierta y desprejuiciada entre iguales.  

 

G.B. ¿Los países chicos como Uruguay cuentan para algo en esta visualización?

J.M. No sé si lo que cuenta Uruguay en el Mercosur no es más que con un valor simbólico, o casi simbólico. Lamentablemente la historia más lejana y la más reciente confirman que lo que cuenta es el poder de cada país y éste procede de su poder económico, como lo entendía la democrática e imperialista Atenas, hace veinticinco siglos. Ahora está de moda medírsela. Cada país justifica su éxito y su fracaso por su PIB o por el crecimiento anual de su PIB. Creo que Uruguay debería preocuparse más por la calidad de vida se sus ciudadanos. Un pequeño país como el nuestro tiene mucho que enseñar todavía. Como he expresado antes, su escala y la relativa buena educación de sus ciudadanos lo hace apto para retomar una olvidada tradición de experimentos sociales. Podría enseñarle a muchos países, por ejemplo, que invertir en la gente sin recursos además de justo, humano y razonable es también el mejor negocio que pueda hacer un país. Lo cual no quiero decir que se deba dar limosnas. Todo lo contrario: el país debe tener una política de inversión en la cultura del trabajo y la creatividad. Y premiarlos.

 

 

Milenio  I (Mexico)

Milenio II (Mexico)

The big donors – Eletion 2012 – CNN.com

The big donors – CNN.com – CNN.com.

TheBig donors

More than $4 billion: That’s how much experts anticipate have been spent trying to win your vote. It’s the most expensive election in U.S. history. With the Supreme Court ruling on Citizens United in 2010, the floodgates opened, allowing outside groups to spend record amounts: more than $970 million for this election cycle alone. Who exactly spent this kind of money may surprise you. Election spending doesn’t just come from hedge-fund managers and people with big family fortunes anymore. It’s an eclectic group: a 21-year-old college student is spending his inheritance on his own conservative super PAC, a man with a species of monkey named for him, an expert in heirloom plants, a speech recognition expert who spends his free time playing with model trains in his basement. Check out these fascinating people and the nonprofits that placed a big bet on this election.

Individual donors

Donors spent record amounts on Super PACs, which are legally allowed to raise and spend unlimited amounts as long as they don’t donate directly to the candidate or coordinate with their campaigns. Corporations, individuals, unions, and associations can all contribute. Donors are disclosed to the FEC.

Democratic

Republican

Fred Eychaner$12,000,000Newsweb Corporation
James H. Simons$7,575,000Renaissance Technologies
Amy Goldman$3,400,000Solil Management
Steve Mostyn$3,203,850Mostyn Law Firm
Jeffrey Katzenberg$3,150,000DreamWorks Animation SKG
Irwin M. Jacobs$2,300,000Qualcomm Inc
Jon Stryker$2,250,000Arcus Foundation
Anne Cox Chambers$2,100,000Cox Enterprises
Anne Earhart$1,600,000Investor
S. Donald Sussman$1,350,000Paloma Partners
Sheldon & Miriam Adelson$53,066,147Las Vegas Sands/Adelson Drug Clinic
Harold & Annette Simmons$23,840,000Contran Corp
Robert J. Perry$23,840,000Perry Homes
Peter A. Thiel$4,735,000Clarium Capital Management
Jerrold A. Perenchio$4,100,000Chartwell Partners
Robert L. Mercer$4,039,354Renaissance Technologies
John Childs$3,375,000JW Childs Assoc.
John Ramsey$2,845,933Student
Foster Friess$2,521,744Friess Assoc.
William Dore$2,300,000Dore Energy
Bundlers These are some of the presidential candidates’ $1 million-plus bundlers. Bundlers are people who, after giving their personal contribution limit, then ask friends for checks which they can give to candidates in one big “bundle.”

Democratic

Republican

Jeffrey Katzenberg$2,334,092DreamWorks Animation SKG
Lisa and Doug Goldman$1,579,368Certain Software, Inc.
Jay Snyder$1,462,137HBJ Investments
Wayne Jordan$1,431,353Jordan Real Estate Investments
Michael Sacks$1,266,361Grosvenor Capital Management
Stewart Bainum$1,248,965Choice Hotels International
Fred Eychaner$1,220,550Newsweb Corporation
Jane Stetson$1,197,426Democratic National Committee
David and Rhonda Cohen$1,152,431Comcast Corp.
Bill Graves$1,677,850American Trucking Assoc.
David Beightol$1,280,961Dutko Wordlwide
Dirk W. Van Dongen$1,189,834National Assoc. of Wholesale Distributors
Patrick J. Durkin$1,111,790Barclay’s Capital
501(c)(4) and 501(c)(6) groups Known as “shadow” or “dark” money groups because they are not required to disclose who funds them, these organizations spent record amounts on ads, “non-political” activities and “issue advocacy” which are not clearly defined but generally relate to promoting specific candidates in the election.

Democratic

Republican

Planned Parenthood Action Fund$8,505,345
League of Conservation Voters$6,781,119
Patriot Majority USA$5,848,360
VoteVets.org$1,143,154
NARAL Pro-Choice America$1,122,920
National Wildlife Federation Association$277,931
Environment America$158,965
Human Rights Campaign$48,523
Working America$18,750
Sierra Club$11,286
Crossroads GPS$38,459,009
Americans for Prosperity$33,157,383
U.S. Chamber of Commerce$25,900,056
American Future Fund$8,937,171
Americans for Job Security$8,878,339
Americans for Tax Reform$7,582,145
American Action Network$4,761,684
Republican Jewish Coalition$4,593,548
NRA Institute for Legislation Action$3,891,144
American Energy Alliance$845,116
Source: Center for Responsive Politics, Federal Election Commission, CNN Money | Data current as of October 25, 2012

El factor “expectativas”

The lads

The lads (Photo credit: KatherineKenny)

Debates presidenciales

El factor “expectativas” en las sociedades de consumo

Unas horas antes del segundo debate presidencial en Estados Unidos entre el republicano Mitt Romney y el presidente Barack Obama, mis estudiantes me pidieron una predicción sobre el resultado de esa noche. Considerando que había acertado en los puntos centrales del “sorpresivo” primer debate en el que el candidato republicano emergió como vencedor revirtiendo dramáticamente la caída libre en la que se encontraba según las encuestas de las semanas anteriores, quisieron probar mi método de predicción.

Aunque los individuos se definen por un alto grado de impredictibilidad, no tanto así las sociedades o los grupos numerosos. Resumiendo, mi respuesta fue que esa noche se decidía el presidente de Estados Unidos y que esta vez la pésima imagen que dejó el presidente Obama en el debate anterior, contrariamente a lo que se hablaba en todos los rincones, sería fácilmente reversible debido al factor “expectativas” que, como lo adelantamos en el primer debate, iba a perjudicarlo de forma dramática.

En todo debate político, sobre todo en una cultura post-libros, existen dos pilares centrales: el primero, el dialéctico, es una batalla que no todos entienden. El vencedor dialéctico no es necesariamente el vencedor anímico. Este es el segundo pilar: el psicológico, y se refiere por un lado al candidato y por el otro al público.

Para la mayoría de los votantes, el psicológico es el único que realmente cuenta, aunque digan lo contrario. Tanto el primer debate como el segundo (como en el debate entre los vicepresidentes), la gente prestó atención y luego recordó la actitud de cada uno. ¿Por qué Obama fue un “desastre” en el primero? No por los datos o los argumentos que expuso. Simplemente porque no se mostró como el hombre energético que se supone es; porque no miró a su adversario o evitó su mirada; porque tomó demasiadas notas y por esa razón vimos a un hombre cabizbajo la mayor parte del tiempo. Este body language (lenguaje corporal), esta actitud del individuo decidió la preferencia de millones de personas, según las encuestas. La culpable de esta catástrofe para Obama y la gracia para Romney se resume, otra vez, en una palabra: las expectativas. Este fue mi argumento en las radios y la televisión latinoamericana horas antes del primer debate.

Básicamente la explicación previa al segundo fue la siguiente: vivimos (sobre todo en Estados Unidos) en una cultura moldeada por el consumo y las finanzas. Razón por la cual, si observamos con cuidado la psicología del mercado (que es fundamental en casi todos sus conductas bipolares), tendremos la clave para comprender muchos otros fenómenos de esta sociedad, sobre todo el fenómeno político, que básicamente está cruzado por las leyes del mercado y la cultura del consumo: se invierte en candidatos y en políticas, se consumen candidatos y narrativas sociales.

Observemos qué ocurre en Estados Unidos el primer viernes de cada mes a las 8: 30 AM. Un nuevo informe oficial sobre la creación de puestos de trabajo durante el mes anterior es aguardado con gran expectativa por todos los grandes medios que ponen el tono de lo que es importante y lo que no lo es. En las horas previas se discute el numero que espera el mercado, que es el resultado de un promedio de opiniones entre economistas. Al menos eso es lo que se afirma. Pero lo importante no es realmente el número sino la diferencia entre este número y el oficial, que es tomado como “la realidad”, aunque luego sea revisada dramáticamente al mes siguiente. A diferencia que en otros países donde se mienten los números para mostrarlos mejores de lo que son, en Estados Unidos el gobierno normalmente predice un numero menos favorable. ¿Por qué? Probablemente porque han entendido el factor “expectativas”.

A las 8:31 de ese viernes se anuncia el “numero real” de nuevos puestos de trabajo creado (o destruidos). Si ese número es inferior al esperado, el Dow Jones y Wall Street en general se deprimen, lo que en alguna parte significa la evaporación de algunos cientos de millones de dólares. Si es superior, estos mismos templos celebran con subidas eufóricas, las que luego se van moderando.

Lo mismo ocurre el ultimo viernes de un trimestre, esta vez a las 9: 30 AM, cuando suena la campana de Wall Street. Todas las expectativas giran entorno a un numero esperado sobre el PIB de ese período. Otra vez, los economistas dan sus opiniones, las que son promediadas para alcanzar un numero, digamos 1,5 por ciento. Y la historia se repite: cualquier punto por encima o por debajo definen si las bolsas suben o bajan. Si alguien manipulara ese número y lo llevase al uno por ciento, cualquier resultado mayor a uno e inferior a 1,5 producirían un alza en esas mismas bolsas. Pero el resultado es el opuesto cuando se espera un numero mayor.

Lo mismo ocurre en Europa con la prima de riesgo, por ejemplo. Si Moody’s amenaza con rebajar la calificación de los bonos de un país a “bonos basura” y luego no lo hace, las bolsas suben. (En ingles “mood” es “humor” y “moody’s” puede traducirse como “lo del humor cambiante”.)

No importa la realidad sino las expectativas que se hayan establecido acerca de esa realidad (virtual). De la misma forma que en la prensa las imágenes no valen por mil palabras ni son objetivas de nada, sino esclavas del texto que “dicen” qué significa realmente esa imagen, lo mismo ocurre con los números en la economía actual, dominada por los símbolos: no importa si un numero es bueno o es malo. De hecho no es ni bueno ni malo hasta que un político o los medios nos convencen que realmente es un número bueno o es malo. La batalla semántica por la valoración de un número, como de un ideoléxico, es decisiva. Y para ello están la propaganda y el discurso, que básicamente son dominados por los medios que a su vez son dominados por los grandes capitales.

Esta ilusión no solo es una forma de realidad sino que tiene la virtud de cambiar muchas realidades. No otra cosa son los “estímulos” a las economías, que básicamente consisten en inyecciones de símbolos, sobre todo símbolos numéricos. El problema radica en que cada cierto tiempo las comunidades financieras despiertan o se dan por enteradas de que no pueden continuar haciendo dinero de esas realidades virtuales. Entonces viene lo que se llama “crisis”, las cuales no son más que fuertes depresiones de las expectativas que llevan a los mercados y a las sociedades a una espiral histérica que afecta la economía real.

Jorge Majfud

Jacksonville University

Pagina/12 (Argentina)

Memoria, igualdad y democracia

Romney

Romney (Photo credit: Talk Radio News Service)

1. Igualdad y democracia

 

Las leyes medievales, como las recogidas y dictadas por los escribas de Alfonso el Sabio en el siglo XIII, afirmaban que todo lo prohibido y prescripto estaba basado en la voluntad de Dios y en las mejores tradiciones religiosas, cuyos siglos de permanencia probaban sus bondades. La tortura y la pena de muerte que se ensañaban con las mujeres, moros y judíos, pobres y vasallos, no eran aplicables a la nobleza. Obviamente, no se podía juzgar igual la nobleza de un noble con la vileza de un villano. Por eso, para defender su verdad y honor los caballeros, los “hijosdalgo”, podían lidiar a caballo mientras los hijos de nadie debían hacerlo de a pie. Por entonces, las leyes escritas se justificaban diciendo que ésta era la mejor forma de poner a salvo el honor de un noble, sin tener que exponerlo al terrible método de una investigación que podría perjudicarlo con las mentiras del vulgo. Todo según la voluntad de Dios, según sus intérpretes oficiales.

La historia ha traído algunos progresos, como el reconocimiento de todos los seres humano a ser considerados iguales por el derecho, lo que luego incluyó el igual derecho a ser diferentes. Aunque ahora el discurso de los arengadores conservadores intente secuestrar la autoría de estos logros, ninguno de ellos fue posible por las iglesias en el poder sino a pesar de ellas.

La igualdad fue un valor importante o incipiente entre los cristianos mientras fueron ilegales en el imperio romano, pero desapareció como por arte de magia tres siglos después de la primera crucifixión de Jesús, cuando el imperio los adoptó como la religión oficial.

Diecisiete siglos más tarde, cuando los “teólogos de la liberación”, mal o bien intentaron retomar aquel espíritu igualitario que favorecía a los pobres y marginados de este mundo, fueron literalmente asesinados poco después de ser etiquetados como “marxistas” o “curas rojos”.

 

 2. Memoria y democracia

 

Por tradición tendemos a confundir a la democracia con los sistemas que la sirven, como lo es el sistema electoral, el Estado de derecho, las voluntades de la mayoría, la protección de las minorías y de las libertades en general.

Estamos de acuerdo que es el menos malo de todos los sistemas. Pero todas las “democracias” sufren de sus propias deficiencias que distinguen la palabra y la idea con ostentosas comillas. Las comillas son su corona de espinas. La democrática Atenas se dejó convencer por los demagogos de Anito para ejecutar a Sócrates, uno de sus mejores ciudadanos y probablemente el griego mas universal de todos los siglos. En nuestro tiempo, por ejemplo, una de las mayores debilidades de la democracia es la memoria de la gente, intoxicada por las densas humaredas que emanan de la industria de la información. A su vez, esta debilidad de la democracia es la mayor fortaleza de los políticos, de los Anitos de nuestro tiempo.

Por ejemplo, en Estados Unidos se ha vuelto un lugar común culpar al Estado y a sus servicios sociales por la crisis económica. Obviamente olvidan que la crisis de 2008 fue creada por el sector privado, más específicamente por el sector financiero, por los bancos y por las mega compañías. Una vez instaurada una crisis sin precedentes desde la Gran Depresión de los años treinta, el Estado salió a salvar esos bancos y esas compañías, con relativo éxito. Esta operación no podía realizarse sin generar deuda publica. Ahora, como retribución de la mala memoria de la gente, se culpa al Estado por la deuda que tiene y como solución al déficit y a la ineficiencia estatal, se proponen nuevas reducciones de servicios y, por supuesto, nuevas privatizaciones.

Todo lo cual resulta a la larga muy lógico, desde una mentalidad maquiavélica: el sector de las grandes compañías y sectas privadas crean una deuda, son salvadas por el Estado, es decir por el pueblo, y luego, como solución al endeudamiento, proponen más privatizaciones. Y el pueblo, que se hizo cargo de financiar la salvación de las mismas sectas privadas que crearon la crisis, aplaude la solución con entusiasmo.

 

 

Jorge Majfud

Jacksonville University

majfud.org

La Republica (Uruguay)

La Republica II (Uruguay)

Milenio (Mexico)

Milenio II (Mexico)

It’s the culture, stupid

“52% Of Mississippi GOP Voters Say Obama Is Muslim” h
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Obama’s Religion Still A Campaign Issue: Many Alabama, Mississippi Voters Believe President Is Muslim

The Huffington Post  |  By Chris Gentilviso Posted: 03/12/2012 11:12 am Updated: 03/12/2012 4:44 pm

US President Barack Obama speaks during a campaign event at Minute Maid Park in Houston, Texas, on March 9, 2012. (JEWEL SAMAD/AFP/Getty Images)

Ask President Barack Obama about his religious affiliation, and he’s a Christian. Ask Mississippi or Alabama voters, and you might find a different answer.

In the midst of tight GOP primaries in both states, Public Policy Polling (PPP) hasreleased information showing that a majority of likely GOP primary voters in the Deep South do not see Obama as a Christian. PPP’s Alabama survey of 600 likely GOP primary voters found that only 14 percent consider Obama a Christian, while 45 percent said he is a Muslim and 41 percent answered that they were not sure.

A similar picture surfaced in Mississippi. Of 656 likely GOP primary voters surveyed, 12 percent said Obama was a Christian, 52 percent classified him as a Muslim, and 36 percent fell in the “not sure” category.

The survey emerges on the heels of a recent stream of public questioning regarding Obama’s religion. Back on Feb. 18, Rick Santorum took aim at the president’s beliefs, charging that his White House decisions are driven by a “different theology.”

“It’s not about your quality of life,” Santorum told supporters at a Tea Party rally in Columbus, Ohio. “It’s not about your jobs. It’s about some phony ideal. Some phony theology. Oh, not a theology based on the Bible.”

Three days later, evangelist Franklin Graham joined the chorus, leaning toward the same opinion of those unsure Southern voters. Obama “has said he’s a Christian, so I just have to assume that he is,” Graham said on MSNBC’s “Morning Joe.”

Facing criticism from prominent black religious leaders, Graham later apologized for his remarks.

“I regret any comments I have ever made which may have cast any doubt on the personal faith of our president, Mr. Obama,” he said in a statement.

Religion rumors are nothing new for Obama. Back in August 2010, a poll showed that almost one-fifth of all Americans believed he is a Muslim. Obama responded in an interview with “NBC Nightly News” saying that “the facts are the facts” regarding his Christian faith.

[Source : http://www.huffingtonpost.com ]

Le patriotisme des riches

Donald Trump

Donald Trump

Politique et économie aux États-Unis : Le patriotisme des riches

par Jorge Majfud *

Dans tout le monde, le riches presque ils n’émigrent pas, presque n’entrent pas dans le forces armée qu’ils envoient à ses guerres et qui rassasient tout de suite des honneurs et d’applaudissements, et ils maudissent l’État qui leur suce le sang. Quand les économies vont bien, ils exigent des diminutions d’impôts pour soutenir la prospérité et quand les choses vont mal exigent que le maudit État les sauve de la catastrophe (avec l’argent des impôts, ceci va sans dire).

Depuis la crise financière de 2008, le plus grand souci de la classe moyenne usaméricaine a été le chômage et le déficit, les deux hérités du gouvernement républicain de George Bush. A l’intérieur de ce parti, le « Tea Party » a surgi avec une force qui lui a permis de dominer sa rhétorique mais peut-être ceci sera sa propre ruine dans les proches élections, qui en principe se leur présentent favorables. Son drapeau est l’idéologie Reagan-Thatcher et l’orthodoxie de s’opposer à toute augmentation des impôts. Ils assurent que l’on ne peut pas pénaliser ceux qui triomphent, les riches, avec des impôts, parce qu’ils sont les riches qui créent les postes de travail quand la richesse commence à se répandre depuis là-haut. Dans un débat en 2008, Obama a commenté que les partisans de cette théorie (plutôt, une idéologie) avec la crise avaient découvert que quand on attend que la richesse ruisselle depuis là-haut, la douleur commence à monter depuis en bas.

Les actuelles données (pour ne pas aller loin) contredisent la théorie du « trickle-down » portée à l’extrême par le dernier gouvernement républicain, puisque la capacité d’avarice de « là-haut » est illimitée, pour ne pas dire à l’infinie, et le chômage n’a pas baissé dans ces dernières années, mais le contraire.

Bien que dans le pays 700.000 postes de travail ne soient pas détruits par mois comme a été fait il y a une paire d’années, la création de nouveaux postes continue d’être faible (entre 15.000 et 250.000 par mois ; un rythme salutaire pour descendre 9.2 pour cent de chômage devrait être de 300.000 nouveaux postes par mois).

D’un autre côté, dans la dernière année la productivité a grandi dans des proportions plus grands et, surtout, les bénéfices des grandes compagnies. Chaque semaine on peut lire dans les quotidiens spécialisés les résultats de bénéfices gigantesques, d’un industriel ou des services qui ont augmenté ses gains de 30, 50 ou 60 pour cent, comme quelque chose de normal et routinier. N’importe lequel de ces pourcentages ils signifient quelques milliards de dollars. En incluant les auparavant laisse pour mortes automotrices de Detroit. Sans entrer dans des détails comment la classe moyenne, a travers l’État, a financé le sauvetage de tous ces géants, sans élection et sous la menace dont quelque chose de pire pouvait avoir arriver.

Depuis les années 80, la richesse d’haut continue de s’accumuler et le chômage en bas continue attendre depuis 2009 des niveaux historiques. Des études ont montré que cette différence entre riches et pauvres (Bureau of Economic Analysis), une caractéristique latinomericaine, a grandi sous cette idéologie du trickle-down .

Bien avant la crise de 2008, quand existait encore un excédent hérité de l’administration Clinton, les républicains ont réussi à réduire les impôts pour les couches les plus riches, parmi eux les groupes pétroliers. Cette période de faveur prenait fin cette année et il a été étendu par le propre Obama sous pression républicaine, peu de temps après que les Démocrates perdaient le contrôle de la Chambre basse. Alors, le président Obama a été fort critiqué par son propre parti pour donner plus de concessions aux Républicains que pour exiger de ceux-ci un peu en échange.

Cependant, dans ces dernières semaines les positions se sont polarisées. Dans l’une des dernières réunions avec les républicains, Obama, lui qui ne perd jamais son calme, il s’est s’abruptement levé en menaçant : « ne me prouvez pas ». Devant les négociations pour augmenter le plafond d’endettement (une pratique normale aux États-Unis et dans beaucoup d’autres pays ; seulement dans l’administration Bush la même mesure a été votée sept fois) les républicains continuent d’essayer de suspendre et d’éliminer plusieurs programmes d’aide sociale et en se refusant de monter radicalement les impôts aux plus riches (dans de nombreux cas, des multimillionnaires).

Parleur part, les démocrates et le président Obama se refusent à réduire les services sociaux et dans une contrepartie ils exigent augmenter les impôts aux plus riches. J’ai écouté certains millionnaires en se demandant pourquoi ils ne payaient pas plus impôts quand ce sont eux, précisément, qu’ont plus de possibilités de contribuer quand le pays a besoin. Quand le pays de la moitié vers le bas a besoin de cela, faudrait préciser. Mais ils ne sont pas apparemment ces millionnaires qui font du lobbies en faisant pression dans les congrès des pays.

De toute façon, et malgré tout ce mise-en-scène républicaine, je n’ai pas de doutes de ce qu’avant le 2 août le parlement votera une nouvelle hausse du plafond d’endettement. Pourquoi ? Simplement parce que cella arrange aux dieux investisseurs de Wall Street. Non parce qu’il y a des travailleurs au chômage ou des soldats sans jambes dans l’attente de la charité de l’État qui les a envoyés au front en échange d’un discours et des quelques médailles.

Jorge Majfud
Jacksonville University

Paris, le 20 juillet 2011.

Traduit de l’espagnol pour El Correo par : Estelle et Carlos Debiasi

Social Security has a $2.6 trillion surplus today

“Social Security is funded by the payroll tax, not by the U.S. Treasury. Social Security has a $2.6 trillion surplus today”

Congratulations Sen. Coburn

 

 If there was ever a time in the modern history of America that the American people should become engaged in what’s going on here in Washington, now is that time. Decisions are being made that will impact not only our generation but the lives of our children and our grandchildren for decades to come, and I fear very much that the decisions being contemplated are not good decisions, are not fair decisions.

There is increased understanding that that defaulting for the first time in our history on our debts would be a disaster for the American economy and for the world’s economy. We should not do that.

There also is increased discussion about long-term deficit reduction and how we address the crisis which we face today of a record-breaking deficit of $1.4 trillion and a $14 trillion-plus national debt.

One of the long-term deficit reduction plans came from the so-called Gang of Six. We do not know all of the details of that proposal. In fact, we never will know because a lot of the decisions are booted to committees to work out the details.

It is fair to say, however, that Senators Coburn, Senator Crapo and Chambliss deserve congratulations. Clearly, they have won this debate in a very significant way. My guess is that they will probably get 80 percent or 90 percent of what they wanted. In this town, that is quite an achievement, but they have stood firm in their desire to represent the wealthy and the powerful and multinational corporations. They have threatened. They have been smart. They have been determined. And at the end of the day, they will get almost all of what they want. That is their victory, and I congratulate them.

Unfortunately, their victory will be a disaster for working families in this country, for the elderly, for the sick, for the children and for low-income people.

Based on the limited information that we have, I think it is important to highlight some of what is in this so-called Gang of Six proposal that the corporate media, among others, are enthralled about.

Some may remember that for a number of years, leading Democrats said that we will do everything that we can to protect Social Security, that Social Security has been an extraordinary success in our country, that for 75 years, with such volatility in the economy, Social Security has paid out every nickel owed to every eligible American. I heard Democrats say that Social Security has nothing to do with the deficit. That is right because Social Security is funded by the payroll tax, not by the U.S. Treasury. Social Security has a $2.6 trillion surplus today. It can pay out every benefit owed to every eligible American for the next 25 years. It is an enormously popular program. Poll after poll from the American people says doesn’t cut Social Security. Two and a half years ago when Barack Obama, then a senator from Illinois, ran for president of the United States, he made it very clear if you voted for him there would be no cuts in Social Security.

What Senators Coburn, Crapo and Chambliss have managed to do in the Gang of Six is reach an agreement where there will be major cuts in Social Security. Don’t let anybody kid you about this being some minor thing. It is not. What we are talking about is that Social Security cuts would go into effect virtually immediately. Ten years from now, the typical 75-year-old person will see their Social Security benefits cut by $560 a year. The average 85-year-old will see a cut of $1,000 a year. Now, for some people here in Washington, maybe the big lobbyists who make hundreds of thousands a year, $560 a year or $1,000 a year may not seem like a lot of money, but if you are a senior trying to get by on $14,000, $15,000, $18,000 a year and you’re 85 years old, the end of your life, you’re totally vulnerable, you’re sick — a $1,000 per year cut in what you otherwise would have received is a major, major blow.

So I congratulate Senator Coburn, Senator Crapo, Senator Chambliss for doing what president Obama said would not happen under his watch, what the Democrats have said would not happen under their watch.

But it’s not just Social Security. We have 50 million Americans today who have no health insurance at all. Under the Gang of Six proposals, there will be cuts in Medicare over a 10-year period of almost $300 billion. There will be massive cuts in Medicaid and other health care programs. There will be caps on spending, which mean that there will be major cuts in education. If you are a working-class family, hoping that you’re going to be able to send your kid to college and thinking that you will be eligible for a Pell grant, think twice about that. Pell grants may not be there. If you’re a senior who relies on a nutrition program, that nutrition program may not be there. If you think it’s a good idea that we enforce clean air and clean water provisions so that our kids can be healthy, those provisions may not be there because there will be major cuts in environmental protection.

Some people think that’s not so good, but at least our Republican friends are saying we need revenue and we’re going to get $1 trillion in revenue. But wait a minute,. If you read the proposal, there are very, very clear provisions making sure that we are going to make massive cuts in programs for working families, for the elderly, for the children. Those cuts are written in black and white. What about the revenue? Well, it’s kind of vague. The projection is that we would rise over a 10-year period $100 billion in revenue. Where is that going to come? Is it necessarily going to come from the wealthiest people in this economy? Is it going to come from large corporations who are enjoying huge tax breaks? That is not clear at all. I want middle-class families to understand that when we talk about increased revenues, do you know where that comes from? It may come from cutbacks in the home mortgage interest deduction program, which is so very important to millions and millions of families. It may mean that if you have a health care program today, that health care program may be taxed. That’s a way to raise revenue. It may be that there will be increased taxes on your retirement programs, your I.R.A.’s, your 401(k)’s. But we don’t have the details for that. All we have is some kind of vague promise that we’re going to raise $1 trillion over the next 10 years, no enforcement mechanism and no clarity as to where that revenue will come from.

That is why it is so terribly important that the American people become engaged in this debate which will have a huge impact on them, on their parents and on their children. The American people must fight for a fair deal. At a time when the wealthiest people in this country are doing phenomenally well and their effective tax rate is the lowest on record, at a time when the top 400 individuals in this country own more wealth than 150 million Americans, at a time when corporate profits are soaring and in many instances corporations, these same corporations pay nothing in taxes, at a time when we have tripled military spending since 1997, there are fair ways to move toward deficit reduction which do not slash programs that working families and children and the elderly desperately depend upon.

This senator is going to fight back. I was not elected to the United States Senate to make devastating cuts in Social Security, in Medicare, in Medicaid, in children’s programs while lowering tax rates for the wealthiest people in this country.

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Sanders es el único senador estadounidense que se declara abiertamente como un socialista, siendo apoyado en su última campaña electoral por partidos progresistas y movimientos de izquierda minoritarios de Vermont, llegando a obtener un 65% de las preferencias de ese estado.

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El patriotismo de los ricos

Wall Street

Wall Street

The patriotism of the rich (English)

Le patriotisme des riches (French)

El patriotismo de los ricos

En todo el mundo, los ricos casi no emigran, casi no integran los ejércitos que mandan a sus guerras y que luego llenan de honores y aplausos, y maldicen al Estado que les chupa la sangre. Cuando las economías van bien, exigen recortes de impuestos para sostener la prosperidad y cuando las cosas van mal exigen que el maldito Estado los rescate de la catástrofe (con dinero de los impuestos, está de más decir).

Desde la crisis financiera de 2008, la mayor preocupación de la clase media norteamericana ha sido el desempleo y el déficit, ambas herencias del gobierno republicano de George Bush. Dentro de este partido, el Tea Party ha surgido con una fuerza que le ha permitido dominar su retórica pero tal vez sea su propia ruina en las próximas elecciones, que en principio se les presentan favorables. Su bandera es la ideología Reagan-Thatcher y la ortodoxia de oponerse a cualquier incremento en los impuestos. Aseguran que no se puede penalizar a los exitosos, los ricos, con impuestos, porque son los ricos quienes crean los puestos de trabajo cuando la riqueza comienza a derramarse desde arriba. En un debate de 2008, Obama comentó que los partidarios de esta teoría (más bien, ideología) con la crisis habían descubierto que cuando se espera que la riqueza gotee de arriba el dolor comienza a subir desde abajo.

Los datos actuales (para no ir lejos) contradicen la teoría del “trickle-down” llevada a sus extremos por el último gobierno republicano, ya que (1) la capacidad de la avaricia de los “de arriba” es ilimitada, sino infinita, y (2) el desempleo no ha bajado en los últimos años, sino lo contrario.

Aunque en el país ya no se destruyen 700.000 empleos por mes como hace un par de años, la creación de nuevos puestos sigue siendo débil (entre 15.000 y 250.000 por mes; un ritmo saludable para bajar el 9.2 por ciento de desempleo debería ser de 300.000 nuevos puestos por mes).

Por otro lado, en el último año la productividad ha crecido en proporciones muchos mayores y, sobre todo, los beneficios de las grandes compañías. Cada semana se pueden leer en los diarios especializados los resultados de una gigante financiera, industrial o de servicios que han incrementado sus ganancias en 30, 50 o 60 por ciento, como algo normal y rutinario. Cualquiera de estos porcentajes significan varios billones de dólares. Incluyendo las antes desahuciadas automotoras de Detroit. Sin entrar en detalles de cómo la clase media, Estado mediante, financió el rescate de todos esos gigantes, sin elección y bajo amenaza de que algo peor podía haber seguido.

Desde los ´80, la riqueza arriba se sigue acumulando y el desempleo abajo continúa desde el 2009 en niveles históricos. Estudios han mostrado que esta diferencia entre ricos y pobres (Bureau of Economic Analysis), una característica latinomericana, ha crecido bajo esta ideología del trickle-down.

Mucho antes de la crisis de 2008, cuando todavía existía un superávit heredado de la administración Clinton, los republicanos lograron reducir los impuestos sobre los sectores más ricos, entre ellos las petroleras. Este período de gracia vencía este año y fue extendido por el propio Obama bajo presión republicana, poco después de que los Demócratas perdieran el control de la cámara baja. Entonces, el presidente Obama fue fuertemente criticado por su propio partido por dar más concesiones a los Republicanos que exigir de ellos algo a cambio.

No obstante, en las últimas semanas las posiciones se han polarizado. En una de las últimas reuniones con los republicanos, Obama, el que nunca pierde el equilibrio, se levantó abruptamente amenazando: “no me prueben”. Ante las negociaciones para incrementar el techo de endeudamiento (práctica normal en Estados Unidos y en muchos otros países; sólo en la administración Bush se votó siete veces la misma medida) los republicanos continúan procurando suspender y eliminar varios programas de asistencia social y negándose radicalmente a subir los impuestos a los más ricos (en muchos casos, billonarios).

Por el otro, los demócratas y el presidente Obama se resisten a reducir los servicios sociales y en contrapartida exigen incrementar los impuestos a los más ricos. He escuchado a unos pocos millonarios preguntándose por qué ellos no pagaban más impuestos cuando son ellos, precisamente, los que más posibilidades tienen de aportar cuando el país necesita. Cuando el país de mitad para abajo lo necesita, habría que aclarar. Pero aparentemente no son estos millonarios los que hacen lobbies presionando en los congresos de los países.

De cualquier forma, y a pesar de toda esta mise-en-scène republicana, no tengo dudas de que antes del 2 de agosto el parlamento votará una nueva alza del techo de endeudamiento. ¿Por qué? simplemente porque le conviene a los dioses inversores de Wall Street. No porque haya trabajadores sin empleos o soldados sin piernas esperando por la caridad del Estado que los mandó al frente a cambio de un discurso y unas pocas medallas.

Jorge Majfud

Jacksonville University

Julio 2011

Milenio II (Mexico)

Costa Rica Hoy (Costa Rica)

La Republica (Uruguay)

Claridad (Puerto Rico)

Panama America (Panama)

Another day of big number for old winners

The Second Presidential Debate (2008)

McCain reacts to Obama's comment about Fox News

Following is a transcript of the second presidential debate between Senators John McCain and Barack Obama in Nashville, as recorded by CQ Transcriptions:

[…]

Next question for Senator Obama, it comes from the F section and is from Katie Hamm (ph). Katie?

QUESTION: Should the United States respect Pakistani sovereignty and not pursue al Qaeda terrorists who maintain bases there, or should we ignore their borders and pursue our enemies like we did in Cambodia during the Vietnam War?

OBAMA: Katie, it’s a terrific question and we have a difficult situation in Pakistan. I believe that part of the reason we have a difficult situation is because we made a bad judgment going into Iraq in the first place when we hadn’t finished the job of hunting down bin Laden and crushing al Qaeda.

So what happened was we got distracted, we diverted resources, and ultimately bin Laden escaped, set up base camps in the mountains of Pakistan in the northwest provinces there.

They are now raiding our troops in Afghanistan, destabilizing the situation. They’re stronger now than at any time since 2001. And that’s why I think it’s so important for us to reverse course, because that’s the central front on terrorism.

They are plotting to kill Americans right now. As Secretary Gates, the defense secretary, said, the war against terrorism began in that region and that’s where it will end. So part of the reason I think it’s so important for us to end the war in Iraq is to be able to get more troops into Afghanistan, put more pressure on the Afghan government to do what it needs to do, eliminate some of the drug trafficking that’s funding terrorism.

But I do believe that we have to change our policies with Pakistan. We can’t coddle, as we did, a dictator, give him billions of dollars and then he’s making peace treaties with the Taliban and militants.

OBAMA: What I’ve said is we’re going to encourage democracy in Pakistan, expand our nonmilitary aid to Pakistan so that they have more of a stake in working with us, but insisting that they go after these militants.

And if we have Osama bin Laden in our sights and the Pakistani government is unable or unwilling to take them out, then I think that we have to act and we will take them out. We will kill bin Laden; we will crush Al Qaida. That has to be our biggest national security priority.

BROKAW: Senator McCain?

MCCAIN: Well, Katie (ph), thank you.

You know, my hero is a guy named Teddy Roosevelt. Teddy Roosevelt used to say walk softly — talk softly, but carry a big stick. Senator Obama likes to talk loudly.

In fact, he said he wants to announce that he’s going to attack Pakistan. Remarkable.

You know, if you are a country and you’re trying to gain the support of another country, then you want to do everything you can that they would act in a cooperative fashion.

When you announce that you’re going to launch an attack into another country, it’s pretty obvious that you have the effect that it had in Pakistan: It turns public opinion against us.

Now, let me just go back with you very briefly. We drove the Russians out with — the Afghan freedom fighters drove the Russians out of Afghanistan, and then we made a most serious mistake. We washed our hands of Afghanistan. The Taliban came back in, Al Qaida, we then had the situation that required us to conduct the Afghan war.

Now, our relations with Pakistan are critical, because the border areas are being used as safe havens by the Taliban and Al Qaida and other extremist organizations, and we have to get their support.

Now, General Petraeus had a strategy, the same strategy — very, very different, because of the conditions and the situation — but the same fundamental strategy that succeeded in Iraq. And that is to get the support of the people.

We need to help the Pakistani government go into Waziristan, where I visited, a very rough country, and — and get the support of the people, and get them to work with us and turn against the cruel Taliban and others.

And by working and coordinating our efforts together, not threatening to attack them, but working with them, and where necessary use force, but talk softly, but carry a big stick.

OBAMA: Tom, just a…

BROKAW: Senator McCain…

OBAMA: … just a quick follow-up on this. I think…

MCCAIN: If we’re going to have follow-ups, then I will want follow-ups, as well.

BROKAW: No, I know. So but I think we get at it…

MCCAIN: It’d be fine with me. It’d be fine with me.

BROKAW: … if I can, with this question.

OBAMA: Then let’s have one.

BROKAW: All right, let’s have a follow-up.

MCCAIN: It’d be fine with me.

OBAMA: Just — just — just a quick follow-up, because I think — I think this is important.

BROKAW: I’m just the hired help here, so, I mean…

(LAUGHTER)

OBAMA: You’re doing a great job, Tom.

Look, I — I want to be very clear about what I said. Nobody called for the invasion of Pakistan. Senator McCain continues to repeat this.

What I said was the same thing that the audience here today heard me say, which is, if Pakistan is unable or unwilling to hunt down bin Laden and take him out, then we should.

Now, that I think has to be our policy, because they are threatening to kill more Americans.

Now, Senator McCain suggests that somehow, you know, I’m green behind the ears and, you know, I’m just spouting off, and he’s somber and responsible.

[…]

video >>

source NYT October 7, 2008 >> read more>>

Obama’s Young Mother Abroad

Ann Dunham with her husband Lolo Soetoro and c...

Image via Wikipedia

Stanley Ann Dunham at Borobudur in Indonesia, in the early 1970s.

By JANNY SCOTT
Published: April 20, 2011

The photograph showed the son, but my eye gravitated toward the mother. That first glimpse was surprising — the stout, pale-skinned woman in sturdy sandals, standing squarely a half-step ahead of the lithe, darker-skinned figure to her left. His elas­tic-band body bespoke discipline, even asceticism. Her form was well padded, territory ceded long ago to the pleasures of appetite and the forces of anatomical destiny. He had the studied casualness of a catalog model, in khakis, at home in the viewfinder. She met the camera head-on, dressed in hand-loomed textile dyed indigo, a silver earring half-hidden in the cascading curtain of her dark hair. She carried her chin a few degrees higher than most. His right hand rested on her shoulder, lightly. The photograph, taken on a Manhattan rooftop in August 1987 and e-mailed to me 20 years later, was a revelation and a puzzle. The man was Barack Obama at 26, the community organizer from Chicago on a visit to New York. The woman was Stanley Ann Dunham, his mother. It was impossible not to be struck by the similarities, and the dissimilarities, between them. It was impossible not to question the stereotype to which she had been expediently reduced: the white woman from Kansas.

The president’s mother has served as any of a number of useful oversimplifications. In the capsule version of Obama’s life story, she is the white mother from Kansas coupled alliteratively to the black father from Kenya. She is corn-fed, white-bread, whatever Kenya is not. In “Dreams From My Father,” the memoir that helped power Obama’s political ascent, she is the shy, small-town girl who falls head over heels for the brilliant, charismatic African who steals the show. In the next chapter, she is the naïve idealist, the innocent abroad. In Obama’s presidential campaign, she was the struggling single mother, the food-stamp recipient, the victim of a health care system gone awry, pleading with her insurance company for cover­age as her life slipped away. And in the fevered imaginings of supermarket tabloids and the Internet, she is the atheist, the Marx­ist, the flower child, the mother who abandoned her son or duped the newspapers of Hawaii into printing a birth announcement for her Kenyan-born baby, on the off chance that he might want to be president someday.

Rep. Davenport Depicts President Obama as a Chimpanzee – Terra

Rep. Davenport Depicts President Obama as a Chimpanzee – Terra.

Californian Republican has apologized for an email that she sent to “friends and acquaintances” of President Barak Obama’s face imposed as a chimp.

Tea Party activist, Marilyn Davenport, who represents the 72nd Assembly District in Orange County, sent a picture via email of three chimps; two being the parents and the third being the president as a child, with the tagline “Now you know why no birth certificate.”

Scott Baugh, the chairman of the Republican Party of Orange County released a statement saying he plans to investigate the incident.

Baugh also calls for Davenport resignation saying the email was “highly inappropriate¿it’s a despicable message, it drips with racism and I think she should step down from the committee.”

Upon hearing what Baugh had to say – Davenport says that she has no plans to resign.

If Latin America Had Been a British Enterprise

His family was originally from Serantes, Ferro...

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Si América Latina hubiese sido una empresa inglesa (Spanish)

If Latin America Had Been a British Enterprise

Jorge Majfud

In the process of conducting a recent study at the University of Georgia, a female student interviewed a young Colombian woman and tape recorded the interview.  The young woman commented on her experience in England and how  the British were interested in knowing the reality of Colombia.  After she detailed the problems that her country had, one Englishman observed the paradox that England, despite being smaller and possessing fewer natural resources, was much wealthier than Colombia.  His conclusion was cutting:  “If England had managed Colombia like a business, Colombians today would be much richer.”

The Colombian youth admitted her irritation, because the comment was intended to point out  just how incapable we are in Latin America.  The lucid maturity of the young Colombian woman was evident in the course of the interview, but in that moment she could not find the words to respond to the son of the old empire.  The heat of the moment, the audacity of those British kept her from remembering that in many respects Latin America had indeed been managed like a British enterprise and that, therefore, the idea was not only far from original but, also, was part of the reason that Latin America was so poor – with the caveat that poverty is a scarcity of capital and not of historical consciousness.

Agreed: three hundred years of monopolistic, retrograde and frequently cruel colonization has weighed heavily upon the Latin American continent, and consolidated in the spirit of our nations an oppositional psychology with respect to social and political legitimation (Alberto Montaner called that cultural trait “the suspicious original legitimacy of power”).  Following the Semi-independences of the 19th century, the “progress” of the British railroad system was not only a kind of gilded cage – in the words of Eduardo Galeano -, a strait-jacket for native Latin American development, but we can see something similar in Africa: in Mozambique, for example, a country that extends North-to-South, the roads cut across it from East-to-West.  The British Empire was thus able to extract the wealth of its central colonies by passing through the Portuguese colony.  In Latin America we can still see the networks of asphalt and steel flowing together toward the ports – old bastions of the Spanish colonies that native rebels contemplated with infinite rancor from the heights of the savage sierras, and which the large land owners saw as the maximum progress possible for countries that were backward by “nature.”

Obviously, these observations do not exempt us, the Latin Americans, from assuming our own responsibilities.  We are conditioned by an economic infrastructure, but not determined by it, just as an adult is not tied irremediably to the traumas of childhood.  Certainly we must confront these days other kinds of strait-jackets, conditioning imposed on us from outside and from within, by the inevitable thirst for dominance of world powers who refuse strategic change, on the one hand, and frequently by our own culture of immobility, on the other.  For the former it is necessary to lose our innocence; for the latter we need the courage to criticize ourselves, to change ourselves and to change the world.

Translated by Bruce Campbell

* Jorge Majfud is a Uruguayan writer and professor of Latin American literature at the University of Georgia.

Ron Paul et l’anarchisme de droite.

Thomas Jefferson

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Ron Paul y el anarquismo de derecha (Spanish)

Ron Paul et l’anarchisme de droite

par Jorge Majfud

Choqué par la misère qu’il avait rencontrée dans les classes pauvres de la puissante France, Thomas Jefferson écrivit à Madison que cette misère était le résultat de la « unequal division of property » (« partage inégal de la propriété »). La richesse de la France, pensait Jefferson, était concentrée dans trop peu de mains, ce qui avait pour conséquence le chômage et la mendicité généralisés. Il reconnaissait également que « la répartition égale de la propriété est impraticable », mais les grandes différences engendrent la misère. Si l’on voulait préserver le projet utopique de la liberté en Amérique, pas uniquement pour la justice, il était urgent de garantir par la loi le partage des propriétés obtenues par héritage afin d’assurer une répartition équitable entre les descendants (Baylin 2003, 57). C’est pour cela que, en 1776, Jefferson procéda, dans son État, à l’abolition des lois qui favorisaient certains héritiers et il disposa que toute personne adulte qui ne possèderait pas 50 acres (20 hectares) de terre, les recevrait de l’État, étant donné que « la terre appartient aux vivants et non aux morts » (58).

En certaine occasion, Jefferson affirma que s’il devait choisir entre un gouvernement sans journaux et des journaux sans gouvernement, il prendrait cette dernière option. Comme la plupart des autres pères fondateurs, il se distingua par d’autres idées libertaires, par son anarchisme modéré et par une collection de contradictions diverses. Aujourd’hui, peut-être Ron Paul est-il une espèce de réincarnation postmoderne de ce président et philosophe illustré. C’est peut-être pour cette même raison qu’il a été supplanté par Sarah Palin dans la définition du bon conservateur. Médecin, représentant du Texas et un des leaders historiques du mouvement libertaire, Paul est en outre, probablement, le véritable fondateur de l’inexistant Parti du Thé (Tea Party). Si quelque chose a distingué les républicains néo-conservateurs des démocrates libéraux au cours des dernières décennies c’est son puissant interventionnisme international aux relents messianiques ou ses tendances à légiférer contre le mariage homosexuel. Au contraire, s’il y a quelque chose qui a caractérisé la forte attitude critique et la pratique législative de Ron Paul c’est bien sa proposition d’éliminer la banque centrale des États-Unis, son opposition à l’intrusion de l’État dans la définition de ce qu’est ou doit être le mariage et son opposition à toute espèce d’ingérence dans les affaires d’autres pays.

Le débat du Parti Républicain en décembre 2007 en est une parfaite illustration. Tandis que tous les autres candidats s’employèrent à répéter des phrases toutes faites qui soulevèrent les applaudissements et l’enthousiasme du public hispanique de Miami, Ron Paul ne manqua pas l’occasion de répéter ses embarrassantes convictions.

À la question de María Elena Salinas sur l’attitude à adopter avec le président du Vénézuela, Ron Paul répondit simplement en faveur du dialogue avec Chavez et avec Cuba. Évidemment les huées se firent entendre dans toute la salle. Sans attendre le retour au calme, il contre-attaqua : « Mais laissez-moi vous dire pourquoi, pourquoi nous avons des problèmes en Amérique centrale et en Amérique du sud : parce que nous sommes mêlés à leurs questions internes depuis très longtemps, nous nous sommes immiscés dans leurs affaires. C’est nous qui avons créé tous les Chavez du monde, nous avons créé tous les Castro en intervenant et en créant le chaos dans leurs pays et eux ont répondu en choisissant leurs dirigeants… »

Les huées cessèrent devant les arguments du Texan. On l’interrogea alors sur la guerre en Irak : « Nous n’avions aucune raison de nous engager là-bas, nous n’avions pas déclaré la guerre […] Mon point de vue est différent parce que je respecte la Constitution et je tiens compte de ce que les pères fondateurs nous disent : restez à l’écart des affaires internes des autres nations. »

En politique intérieure, le mouvement Libertaire partage plusieurs positions avec les néo-conservateurs. Par exemple l’idée que les inégalités sont la conséquence de la liberté entre des individus ayant des compétences et des intérêts différents. C’est ainsi que l’idée de « répartition des richesses » est considérée par les partisans de Ron Paul comme un acte arbitraire, une injustice sociale. Pour d’autres néocons, c’est simplement le résultat de l’endoctrinement des socialistes comme Obama. Et de mentionner alors tous les livres de Karl Marx qu’Obama a étudiés, apparemment avec beaucoup d’intérêt, à la Columbia University et de rappeler toutes les réunions des « Socialist Scholars Conference » auxquelles il a assisté (Radical-in-Chief : Barack Obama and the Untold Story of American Socialism, Stanley Kurtz). Néanmoins, aux yeux des libertaires, tout cela relève des droits de tout citoyen, comme fumer de la marihuana, du moment qu’il ne cherche pas à l’imposer à autrui. Ce qui pour un président serait pour le moins difficile.

La vache sacrée des néo-conservateurs étatsuniens c’est la liberté (puisque, pour eux, le libéralisme est un mauvais mot) comme s’il s’agissait d’un aspect indépendant de la réalité. Pour atteindre cette liberté, il suffit d’éliminer ou de réduire tout ce qui a à voir avec l’État ou le Gouvernement. À l’exception de l’armée. D’où la posture de certains en faveur de la détention d’armes par les individus : pour les utiliser contre le pouvoir intrusif d’un gouvernement, d’ici ou d’ailleurs.

Les extrémistes de la liberté absolue ne considèrent pas nécessaire, pour être libres, une certaine part de pouvoir ou, en tout cas, ils en minimisent l’importance. Pour Jefferson et pour Che Guevara, l’argent n’était guère qu’un mal nécessaire, produit de la corruption et outil du vol. Mais, aujourd’hui, le pouvoir (les Grecs de Périclès le savaient déjà) réside dans l’argent. Dès lors, il suffit d’avoir plus d’argent pour être, sur le plan social (et non existentiel) plus libre que le travailleur qui ne peut disposer du même niveau de liberté pour donner une éducation à ses enfants ou pour avoir des loisirs qui stimulent son développement humain et sa créativité intellectuelle.

À l’autre extrême, dans une grande partie de l’Amérique latine, la vache sacrée, aujourd’hui, c’est « la répartition des richesses », grâce à l’État. Souvent on ne prend pas en compte qu’il puisse y avoir une mauvaise répartition de la production ou on n’y accorde que peu d’intérêt. Dans ce domaine, les paramètres culturels sont essentiels : il y a des individus et des groupes qui créent et travaillent pour les autres lesquels ensuite se plaignent de l’injustice parce qu’elles n’obtiennent pas les bénéfices qu’elles mériteraient si la justice sociale existait. C’est comme si un menteur se cachait derrière une vérité pour préserver et pérenniser ses vices. Pour cette position, le mérite est seulement le résultat d’un système oppressif qui ne permet même pas aux paresseux de sortir de leur paresse. Voilà comment la paresse et le vol sont expliqués par la structure économique et la culture de l’oppression qui maintiennent des groupes entiers dans l’ignorance. Ce qui n’est pas si faux jusqu’à un certain point mais qui ne suffit pas à démontrer l’inexistence d’éternels cossards et d’autres faiblement doués pour le travail physique ou intellectuel. Quoi qu’il en soit, il ne devrait pas y avoir de répartition des richesses si, d’abord, il n’y a pas de répartition de la production. Ce qui, en partie, serait également répartition de l’envie d’étudier, de travailler et de prendre des responsabilités. Aujourd’hui, les États sont des maux nécessaires pour protéger l’éga-liberté. Mais, en même temps, ils sont le principal instrument, comme le pensaient les révolutionnaires étatsuniens, pour préserver les privilèges des plus puissants et nourrir le vice moral des plus faibles.

Jorge Majfud, Février 2011
Jacksonville University

Traduction de l’espagnol pour El Correo de : Antonio Lopez.

Oulala (Francia)


The Fragments of the Latin American Union

This political cartoon (attributed to Benjamin...

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Los fragmentos de la desunión latinoamericana (Spanish)

The Past Hurts But Does Not Condemn

The Fragments of the Latin American Union

Jorge Majfud

Lincoln University

1.

In Latin America, in the absence of a social revolution at the moment of national independence there were plenty of rebellions and political revolts. Less frequently these were popular rebellions and almost never were they ideological revolutions that shook the traditional structures, as was the case with the North American Revolution, the French Revolution, and the Cuban Revolution. Instead, internal struggles abounded, before and after the birth of the new Republics.

A half century later, in 1866, the Ecuadorian Juan Montalvo would make a dramatic diagnosis: “freedom and fatherland in Latin America are the sheep’s clothing with which the wolf disguises himself.” When the republics were not at war they enjoyed the peace of the oppressors. Even though slavery had been abolished in the new republics, it existed de facto and was almost as brutal as in the giant to the north. Class violence was also racial violence: the indigenous continued to be marginalized and exploited. “This has been the peace of the jail cell,” conclued Montalvo. The indian, deformed by this physical and moral violence, would receive the most brutal physical punishments but “when they give him the whip, trembling on the ground, he gets up thanking his tormenter: May God reward you, sir.” Meanwhile, the Puerto Rican Eligenio M. Hostos in 1870 would already lament that “there is still no South American Confederation.” On the contrary, he only saw disunion and new empires oppressing and threatening: “An empire [Germany] can still move deliberately against Mexico! Another empire [Great Britain/Brazil] can still wreck Paraguay with impunity!”

But the monolithic admiration for central Europe, like that of Sarmiento, also begins to fall apart at the end of the 19th century: “Europe is no happier, and has nothing to throw in our face with regard to calamities and misfortunes” (Montalvo). “The most civilized nations—Montalvo continues—, those whose intelligence has reached the sky itself and whose practices walk in step with morality, do not renounce war: their breasts are always burning, their jealous hearts leap with the drive for extermination.” The Paraguay massacre results from muscular reasoning within the continent, and another American empire of the period is no exception to this way of seeing: “Brazil trades in human flesh, buying and selling slaves, in order to bow to its adversary and provide its share of the rationale.” The old accusation of imperial Spain is now launched against the other colonialist forces of the period. France and England – and by extension Germany and Russia – are seen as hypocrites in their discourse: “the one has armies for subjugating the world, and only in this way believes in peace; the other extends itself over the seas, takes control of the straits, dominates the most important fortresses on earth, and only in this way believes in peace.” In 1883, he also points out the ethical contradictions of the United States, “where the customs counteract the laws; where the latter call the blacks to the Senate, and the former drive them out of the restaurants.” (Montalvo himself avoids passing through the United States on his trip to Europe out of “fear of being treated like a Brazilian, and that resentment might instill hatred in my breast,” since “in the most democratic country in the world it is necessary to be thoroughly blonde in order to be a legitimate person.”)

Nonetheless, even though practice always tends to contradict ethical principles—it is not by accident that the most basic moral laws are always prohibitions—the unstoppable wave of humanist utopia continued to be imposed step by step, like the principal of union in equality, or the “fusion of the races in one civilization.” The same Iberoamerican history is understood in this universal process “to unite all the races in labor, in liberty, in equality and in justice.” When the union is achieved, “then the continent will be called Colombia” (Hostos). For José Martí as well, history was directed inevitably toward union. In “La América” (1883) he foresaw a “new accommodation of the national forces of the world, always in movement, and now accelerated, the necessary and majestic grouping of all the members of the American national family.” From the utopia of the union of nations, project of European humanism, it comes to be a Latin American commonplace: the fusion of the races in a kind of perfect mestizaje. The empires of Europe and the United States rejected for such a project, the New World would be “the oven where all the races must be melted, where they are being melted” (Hostos). In 1891, an optimistic Martí writes in New York that in Cuba “there is no race hatred because there are no races” even though this more of an aspiration than a reality. During the period advertisements were still published in the daily newspapers selling slaves alongside horses and other domesticated animals.

In any case, this relationship between oppressors and oppressed can not be reduced to Europeans and Amerindians. The indigenous people of the Andes, for example, also had spent their days scratching at the earth in search of gold to pay tribute to those sent by the Inca and numerous Mesoamerican tribes had to suffer the oppression of an empire like the Aztec. During most of the life of the Iberoamerican republics, the abuse of class, race and sex was part of the organization of society. International logic is reproduced in the domestic dynamic. To put it in the words of the Bolivian Alcides Arguedas in 1909, “when a boss has two or more pongos [unsalaried worker], he keeps one and rents out the others, as if it were simply a matter of a horse or a dog, with the small difference that the dog and the horse are lodged in a wood hut or in a stable and both are fed; the pongo is left to sleep in the doorway and to feed on scraps.” Meanwhile the soldiers would take the indians by the hair and beating them with their sabres carry them off to clean the barracks or would steal their sheep in order to maintain an army troop as it passed through. In the face of these realities, utopian humanists seemed like frauds. Frantz Tamayo, in 1910 declares, “imagine for a moment the Roman empire or the British empire having national altruism as it foundation and as its ideal. […] Altuism! Truth! Justice! Who practices these with Bolivia? Speak of altruism in England, the country of wise conquest, and in the United States, the country of the voracious monopolies!” According to Angel Rama (1982), modernization was also exercised principally “through a rigid hierarchical system.” That is to say, it was a process similar to that of the Conquest and the Independence. In order to legitimate the system, “an aristocratic pattern was applied which has been the most vigorous shaper of Latin American cultures throughout their history.”

Was our history really any different from these calamities during the military dictatorships of the end of the 20th century? Now, does this mean that we are condemned by a past that repeats itself periodically as if it were the a novelty each time?

2.

Let us respond with a different problem. The popular psychoanalytic tradition of the 20th century made us believe that the individual is always, in some way and in some degree, hostage to a past. Less rooted in popular consciousness, the French existentialists reacted by proposing that in reality we are condemned to be free. That is, in each moment we have to choose, there is no other way. In my opinion, both dimensions are possible in a human being: on the one hand we are conditioned by a past but not determined by it. But if we pay paranoid tribute to that past believing that all of our present and our future is owed to those traumas, we are reproducing a cultural illness: “I am unhappy because my parents are to blame.” Or, “I can’t be happy because my husband oppressed me.” But where is the sense of freedom and of responsibility? Why is it not better to say that “I have not been happy or I have these problems because, above all, I myself have not taken responsibility for my problems”? Thus arises the idea of the passive victim and instead of fighting in a principled way against evils like machismo one turns to the crutch in order to justify why this woman or that other one has been unhappy. “Am I sick? The fault is with the machismo of this society.” Etc.

Perhaps it goes without saying that being human is neither only biology nor only psychology: we are constructed by a history, the history of humanity that creates us as subjects. The individual—the nation—can recognize the influence of context and of their history and at the same time their own freedom as potential which, no matter how minimal and conditioned it might be, is capable of radically changing the course of a life. Which is to say, an individual, a nation that would reject outright any representation of itself as a victim, as a potted plant or as a flag that waves in the wind.

Translated by Bruce Campbell

Puppets, Puppet Masters, and Closet Liberations

Gaga performing on The Monster Ball Tour in Bu...

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Títeres y titiriteros (Spanish)

Puppets, Puppet Masters, and Closet Liberations

Jorge Majfud

On April 5, 2010, a survey by the globally influential Time magazine revealed that for its readers Stefani Joanne Angelina Germanotta, also known as Lady Gaga, was the most influential person in the world.  According to journalist Robert Paul Reyes, the singer without a doubt “perfectly captures the times.”

On April 21, 2010, the investment bank Goldman Sachs reported in a triumphal tone a net profit of more than three billion dollars in the previous quarter.

On April 22, in a speech at Cooper Union, near Wall Street and with the purpose of convincing the public about his regulatory proposals for the financial system, president Barack Obama attempted to defend himself from the emerging groups on the extreme right who accuse him of being a Marxist, asserted that he still believes in the positive power of the market.  Nevertheless, “a free market was never meant to be a free license to take whatever you can get, however you can get it.”  Appealing to his populist discourse, according to the followers of Sarah Palin, Obama charged that “some on Wall Street forgot that behind every dollar traded or leveraged there’s a family looking to buy a house, or pay for an education, open a business, save for retirement.”

On Friday April 23, a Securities and Exchange Commission inspector general’s memo drafted for the United States Senate and reported by ABC News, charged that during the great financial crisis of the United States which left more than eight million people jobless in 2008, several SEC inspectors who should have been controlling Wall Street were investing their labor time instead in downloading and looking at pornography.  One of them achieved the record by spending eight hours a day in this activity.  While only a minority of employees dedicated their work hours to pornography, more than a dozen of them were senior staffers with important responsibilities.

Meanwhile, in Gotham City, according to a United States Senate commission, the managers of the investment megabank Goldman Sachs were betting on the collapse of the real estate sector that left thousands of families homeless.

According to the Reuters news agency, the New York Times and every one of the major daily newspapers in the United States, some managers of the Goldman Sachs Group saw a chance to make some good money in the midst of the credit crisis and shortly before the mortgage collapse.

“Sounds like we will make some serious money,” Donald Mullen, one of Goldman’s executives, wrote in an email.  Another executive, Lloyd Blankfein, faced with accusations of fraud brought by the government in a hostile reform-minded context, claimed that the company had lost money during the crisis.  In September of 2008 the company received $25 billion dollars of taxpayers’ money in the form of a financial bailout.

According to Democratic Senator Carl Levin, the uncovered emails show that, “in reality, Goldman made a lot of money by betting against the mortgage market.” In November of 2007, according to Goldman Sachs’ Chief Financial Officer David A. Viniar, the company made more than $50 million dollars in just one day by betting that mortgage securities would sink.  According to the Washington Post, Goldman’s game consisted in convincing people to invest in the real estate market at the same time that the company itself was betting in the opposite direction.

In any case the main instrument consists of promoting desire and punishing pleasure.  Toward this end the social order and the hegemonic culture make use of their bankers and their religions, of their artists and their prostitutes, of their discourse about heroic and exemplary liberations from closets and dressing rooms.

Hence the importance of the populist culture and the innocence of the market for sex, of pornography conveniently called art, and of “authentic personal expressions” that claim to have nothing to do with politics.

Except in the perverse minds of radical critics.

Perhaps the readers of Time magazine are right.  In a gaga society, in a planetary order dominated by superficiality and meaningless narcissism perhaps an irrelevant personality like Lady Gaga really is one of the most influential people in the world.

Translated by Bruce Campbell

Cornel West

Justicia Social


Cornel West


Traducción de Jorge Majfud

Martin Luther King dijo una vez que un hombre no puede saltar por encima de uno al menos que uno esté agachado. Sin embargo, no es fácil enderezar la espalda; hay que pagar un precio para ello. ¿Cuáles son las condiciones por las cuales los negros van a enderezar sus espaldas? ¿Cómo los negros podrían sacudirse su propia negrización?

Cuando examinamos los orígenes de esta negrización debemos darnos cuenta de la forma en que las prácticas de supremacía blanca se volvieron progresivamente sistemáticas y dominantes. Estoy hablando del miedo, del odio y de la codicia del blanco que se extendió hasta el extremo de traumatizar profundamente a los negros hasta hacerlos sentir desprotegidos y sin esperanzas. Se nos negó la facultad de amar y de ejercitar la autoestima. Por resistir o por organizarnos contra ese tipo de opresión pusimos nuestras vidas en peligro. Aún hoy en día lo hacemos.

La negrización de los negros procuró convertir su amor en un crimen, su historia en una materia universitaria, sus esperanzas en una broma y su libertad en una quimera.

¿Por qué llamamos “grande” a Alejandro? Alejandro dominó más gente en su tiempo que ningún otro. ¿Por qué llamamos “grande” a Napoleón? Porque sus conquistas y sus matanzas fueron históricas. ¿Qué ocurriría si nuestros criterios sobre la grandeza no dependieran de las conquistas y las matanzas? ¿Qué pasaría si nuestros criterios fuesen el amor, el servicio y la justicia social?

Occidente llama grande a Churchill. Él creía que los negros eran subhumanos y estaba con Mussolini. Fue grande resistiendo el nazismo para el imperio británico. Puedo reconocérselo. Si vamos a definir la grandeza de esa forma, bueno, sí, fue un gran hombre. Pero nadie puede pensar que sólo porque su sufrimiento está en el centro de su propia discusión, sólo por eso puede pasar por encima el sufrimiento de los demás.

¿El ministro Louis Farrakhan es grande por su homofobia? No. ¿Tal vez por su posición sobre el patriarcado? No. ¿Es grande por haberse preocupado por la humanidad de los hermanos judíos? No. ¿Es grade por haber luchado contra la supremacía blanca? Sí.  Louis Farrakhan dedicó toda su vida a perseguir y denunciar la supremacía blanca, sus efectos y consecuencias tal como él los entendía. Se dedicó a vivir y morir para poner de pié al pueblo negro.

* * *

La cultura norteamericana parece carecer de al menos dos elementos que son esenciales para la justicia racial: un profundo sentido de la tragedia y del real alcance que tuvo el odio vertido sobre la sociedad norteamericana; una negación crónica de muchos norteamericanos a reconocer el absurdo por el cual un descendiente de africanos debe enfrentar en su propio país, como el permanente asalto contra la inteligencia, la belleza y carácter de los negros. No se trata sólo de defender los privilegios de quienes poseen piel blanca. Además demuestra una resistencia a mirar directamente la brutalidad y la tragedia del pasado y el presente de su propio país.

Esta persistente y difícil mirada podría pinchar la burbuja en la que viven muchos norteamericanos, si comprendieran que esta nación que ama la libertad, esta tierra de indudables oportunidades también ha cometido innombrables crímenes contra otros seres humanos, especialmente contra los negros.

* * *

El reverendo Jeremiah Wright es un querido hermano. Hace poco, ha sido bautizado por los medios de comunicación como la última encarnación del típico “negro malo”. Sea en la esclavitud o en las comunidades bajo Jim Crow, los malos negros son aquellos que están “fuera de control”. Jeremiah Wright dice lo que piensa. No olvidemos que todos somos cálices rotos. Como cualquiera, Wright no se salva de merecer críticas —por ejemplo, sus afirmaciones sobre el Sida y el VIH son erróneas—, pero deben ser críticas justificadas.

Tuve la oportunidad de hablar en su iglesia muchas veces y me alegra cada vez que sus palabras y sus ideas completas son reproducidas por los medios porque toda verdadera plegaria hacia Dios condena la injusticia. Cuando Wright dice que Dios condena a Estados Unidos por matar a inocentes, por tratar a sus propios ciudadanos como si fuesen algo menos que seres humanos, es verdad. Es verdad para cualquier nación. No podemos nunca poner la cruz por debajo de ninguna bandera.

Wright es un profeta cristiano y por lo tanto cualquier bandera está por debajo de la cruz. Si uno cree que Estados Unidos nunca ha asesinado a inocentes, entonces Dios nunca lo va a condenar. Para nosotros Dios condena la esclavitud, a Jim y a Jane Cow, condena el odio a los gays y a las lesbianas, el antisemitismo y la tendencia antiárabe a identificarlos con el terrorismo. Dios es un Dios de justicia y amor.

Lo que Wright está señalando es el grado de injusticia que todavía existe en Estados Unidos. Nunca debemos confundir esta crítica con el antiamericanismo. Cualquier resistencia a la injusticia, sea en Estados Unidos, en Egipto, en Cuba o en Arabia Saudí es una acción dirigida por Dios, ya que toda indignación contra el trato cruel de cualquier grupo humano es un eco de la voz de Dios para todos aquellos que tomamos la cruz en serio.

©2008. Dr. Cornel West es profesor de filosofía y religión de Pinceton University y uno de los intelectuales más influyentes en Estados Unidos.

La traducción de Jorge Majfud que publicamos pertenece a su más reciente libro Hope on a Tightrope (2008) y fue autorizada por el autor y por la editorial Smiley Books.

Ron Paul y el anarquismo de derecha

Ron Paul taking questions in Manchester, NH

Ron Paul

Ron Paul et l’anarchisme de droite (French)

Ron Paul and Right-Wing Anarchy (English)

Ron Paul y el anarquismo de derecha.

Escandalizado por la miseria que había encontrado en las clases bajas de la poderosa Francia, Thomas Jefferson le escribió a Madison que ésta era producto de la “unequal division of property” (“división desigual de la propiedad”). La riqueza de Francia, pensaba Jefferson, estaba concentrada en muy pocas manos, lo que provocaba que las masas vivieran desempleadas y mendigando. También reconoció que “la igual distribución de la propiedad es impracticable”, pero las grandes diferencias producen miseria. Si se quería preservar el proyecto utópico de la libertad en América, ya no solo por justicia, era urgente asegurar que las leyes dividiesen las propiedades obtenidas por herencia para ser equitativamente distribuida a los descendientes (Bailyn 2003, 57). Por esta razón, en 1776 Jefferson abolió en su estado las leyes que privilegiaban herederos y estableció que toda persona adulta que no poseyera 50 acres (20 hectáreas) de tierra, las recibiera del Estado, ya que “la tierra pertenece a los vivos, no a los muertos” (58).

Alguna vez Jefferson sostuvo que si tuviese que elegir entre un gobierno sin periódicos y los periódicos sin gobierno, elegía esto último. Como la mayoría de sus pares fundadores, fue famoso por otras ideas libertarias, por su anarquismo moderado y por una colección de otras contradicciones.

Quizás hoy en día Ron Paul sea una especie de encarnación posmoderna de aquel presidente y filósofo ilustrado. Quizás por eso mismo haya sido desplazado por Sarah Palin en la definición de lo que es ser un buen conservador. Además de médico, representante texano y uno de los líderes históricos del movimiento Libertario, probablemente Paul sea el verdadero fundador del inexistente Partido del Té (Tea Party).

Si algo ha diferenciado en las últimas décadas a los republicanos neoconservadores de los demócratas liberales, es su fuerte intervencionismo internacional con reminiscencias mesiánicas o sus tendencias a legislar contra el matrimonio homosexual. Por el contrario, si algo ha caracterizado la fuerte crítica y la práctica legislativa de Ron Paul ha sido su propuesta de eliminar el banco central de EE.UU, su oposición a la intromisión del Estado en la definición de lo que es o debe ser un matrimonio y su oposición a todo tipo de intervencionismo en los asuntos de otros países.

Un momento ilustrativo fue el debate del partido Republicano en Miami, en diciembre de 2007. Mientras el resto de los candidatos se dedicaron a repetir frases prefabricadas que levantaron los aplausos y el entusiasmo del público hispano de Miami, Ron Paul no perdió la oportunidad para repetir sus incómodas convicciones.

Ante la pregunta de María Elena Salinas sobre cómo tratar con el presidente de Venezuela, Ron Paul simplemente contestó a favor de dialogar con Chávez y con Cuba. Obviamente los abucheos resonaron en toda la sala. Sin esperar a que la tribuna se calmara, contraatacó: “Pero déjenme decirles por qué, por qué tenemos problemas en Centro América y en América del Sur: porque hemos estado metidos en sus asuntos internos desde hace mucho tiempo, nos hemos metido en sus negocios. Nosotros creamos a los Chávez de este mundo, hemos creado a los Castro de este mundo, interfiriendo y creando caos en sus países y ellos han respondido sacando a sus líderes constituidos…”.

Los abucheos terminaron con la línea argumentativa del tejano, hasta que le preguntaron de nuevo sobre la guerra en Irak: “no tuvimos razones para meternos ahí, no declaramos la guerra […] Tengo un punto de vista diferente porque respeto la Constitución y escucho a los padres fundadores que nos dicen: quédense afuera de los asuntos internos de otras naciones.”

En política interna, el movimiento Libertario comparte varios puntos con los neoconservadores. Por ejemplo la idea de que las desigualdades son producto de la libertad entre diferentes individuos con habilidades e intereses diferentes. De ahí que la idea de “distribución de la riqueza” sea entendida por los seguidores de Ron Paul como un acto arbitrario, de injusticia social. Para otros neocons, es simplemente un producto del adoctrinamiento ideológico de los socialistas como Obama. Acto seguido, no pierden oportunidad de señalar todos los libros de Karl Marx que Obama estudió, aparentemente con pasión, en Columbia University y todas las reuniones de los “Socialist Scholars Conference” a las que acudió (Radical-in-Chief: Barack Obama and the Untold Story of American Socialism, Stanley Kurtz). No obstante, según la perspectiva de los libertarios, todo esto caería dentro de los derechos de cualquiera, como fumar marihuana, siempre y cuando no intente imponérselo a los demás. Cosa que en un presidente sería por lo menos difícil.

La vaca sagrada de los neoconservadores norteamericanos es la libertad (ya que para ellos el liberalismo es una mala palabra) como si se tratase de una escancia independiente de la realidad. Para lograrla, basta con eliminar o reducir todo lo que se llame Estado y Gobierno. Menos el ejército. De ahí la afición de algunos por las armas en manos de los individuos: para ser usadas contra el poder intruso de los gobiernos, sean propios o ajenos.

Los fanáticos de la libertad absoluta no consideran o le restan importancia al hecho de que para ser libres se necesita una determinada cuota de poder. Para Jefferson y para el Che, el dinero era solo un mal necesario, producto de la corrupción de la civilización y frecuente instrumento robo. Pero en nuestro tiempo (ya lo sabían los griegos de Pericles) el poder radica en el dinero. Basta, entonces, tener más dinero para ser, en términos sociales (no existenciales) más libre que un obrero que no puede disponer del mismo grado de libertad para educar a sus hijos o para tener tiempo libre que estimule su desarrollo humano y su creatividad intelectual.

En el otro extremo, en gran parte de América latina, hoy en día la vaca sagrada es la “distribución de la riqueza”, Estado mediante. Con frecuencia no se considera o se le resta importancia al hecho de que también la producción puede estar mal distribuida. Aquí los parámetros culturales son cruciales: hay individuos y grupos que crean y trabajan por el resto que luego clama por la injusticia de no obtener los beneficios que se merecerían si existiera la justicia social. Lo que es como si un mentiroso se escondiese detrás de una verdad para salvar y perpetuar sus vicios. Para esta posición, cualquier mérito es sólo el resultado de un sistema opresivo que, incluso, no permite a los perezosos salir de su pereza. Así, la pereza y el robo se explican por la estructura económica y la cultura de la opresión que mantiene a grupos enteros en la ignorancia. Lo cual no deja de ser cierto hasta cierto punto pero no es suficiente para demostrar la inexistencia de eternos haraganes y otros escasamente dotados para el trabajo físico o intelectual. En todo caso no debería haber redistribución de la riqueza si primero no hay redistribución de la producción. Lo que en parte sería también una redistribución de las ganas de estudiar, de trabajar y de hacerse responsable de algo.

En la actualidad los Estados son males necesarios para proteger la igual-libertad. Pero al mismo tiempo son el principal instrumento, como creían aquellos revolucionarios americanos, para proteger los privilegios de los más poderosos y alimentar el vicio moral de los más débiles.

Jorge Majfud

Febrero 2011

Jacksonville University

Milenio

La Republica

Ο δεκάλογος κατά του ανθρωπισμού

Painting "Humanism and the Technology"

Image via Wikipedia

Diez azotes contra el humanismo (Spanish)

Monthly Review
MR II

Ο δεκάλογος κατά του ανθρωπισμού

Translated by Eleni Alexopoulou

του ΧΟΡΧΕ ΜΑΧΦΟΥΝΤ*
Χόρχε Μαχφούντ
Τεύχος Νο 30
Αρχική Δημοσίευση: MRZine, 6 Μαρτίου 2007

Μετάφραση: Νίκος Παπαπολύζος

Μια δευτερεύουσα παράδοση στη συντηρητική σκέψη είναι ο ορισμός του διαλεκτικού αντιπάλου ως πνευματικά ανεπαρκούς και ηθικά επιλήψιμου. Καθώς αυτό ποτέ δεν συγκροτεί επιχείρημα, το ξέσπασμα συγκαλύπτεται από κάποια ανακόλουθη και ταυτολογική συλλογιστική, ίδιον της μεταμοντέρνας σκέψης στην πολιτική προπαγάνδα. Δεν είναι τυχαίο που στη Λατινική Αμερική άλλοι συγγραφείς αναπαράγουν το παράδειγμα των ΗΠΑ με βιβλία όπως το Manual del perfecto idiota latinoamericano [Εγχειρίδιο για τον τέλειο Λατινοαμερικανό ηλίθιο] (1996) ή καταρτίζοντας λίστες σχετικά με τους «Los diez estúpidos más estúpidos de América Latina» [Οι δέκα πιο βλάκες από τους βλάκες της Λατινικής Αμερικής]. Λίστες που συνήθως έχουν στην κορυφή τον φίλο μας, τον φοίνικα Εντουάρδο Γκαλεάνο, ο οποίος απαντά με αβρή αδιαφορία• τον έχουν σκοτώσει τόσες πολλές φορές που έχει συνηθίσει να ξαναγεννιέται.

Κατά κανόνα, οι λίστες των δέκα βλακωδέστερων ανθρώπων στις Ηνωμένες Πολιτείες τείνουν να φιλοξενούν στην κορυφή διανοούμενους. Η εξήγηση για αυτή την ιδιοτυπία δόθηκε κάμποσο καιρό πριν από έναν αξιωματικό του στρατού της τελευταίας αργεντινής δικτατορίας (1976–1983), ο οποίος παραπονέθηκε στις τηλεοπτικές κάμερες για τους διαδηλωτές που έκαναν πορεία στους δρόμους του Μπουένος Άιρες: «Δεν υποπτεύομαι τους εργαζόμενους, γιατί είναι πάντα απασχολημένοι με τη δουλειά τους. Υποπτεύομαι τους φοιτητές γιατί, έχοντας τόσο πολύ ελεύθερο χρόνο, τον καταναλώνουν στη σκέψη. Και όπως γνωρίζετε, κε δημοσιογράφε, η υπερβολική σκέψη είναι επικίνδυνη». Κάτι που ήταν συνεπές προς το προηγούμενο εγχείρημα του στρατηγού Ονγκανία[1] (1966–1970): την εκδίωξη όλων των διανοουμένων ώστε να λυθούν τα προβλήματα της Αργεντινής.

Σχετικά πρόσφατα, ο Νταγκ Χάγκιν, στο διάσημο τηλεοπτικό πρόγραμμα Dave’s Top Ten, παρασκεύασε τη δική του λίστα των Δέκα Πιο Βλακωδών Αριστερών Ιδεωδών. Αν προσπαθήσουμε να δούμε το πρόβλημα χωρίς την απλούστευση που προσφέρει η πολιτική ετικέτα, θα αντιληφθούμε ότι κάθε κατηγορία ενάντια στους λεγόμενους αριστερούς των ΗΠΑ στην πραγματικότητα αποτελεί επίθεση σε διάφορες ανθρωπιστικές αρχές.

10. Περιβαλλοντισμός.

Σύμφωνα με τον συγγραφέα, οι αριστεροί δεν σταματούν σε ένα λογικό επίπεδο προστασίας του περιβάλλοντος.

Προφανώς ο ορισμός του τι είναι ή δεν είναι λογικό εξαρτάται από τα οικονομικά συμφέροντα της στιγμής. Όπως κάθε συντηρητικός, ασπάζεται την ιδέα ότι η θεωρία της παγκόσμιας υπερθέρμανσης είναι μόνο μια θεωρία, όπως η θεωρία της εξέλιξης: δεν υπάρχουν αποδείξεις ότι ο Θεός δεν δημιούργησε τους σκελετούς των δεινοσαύρων και των άλλων ειδών και μετά τους σκόρπισε τριγύρω, απλά για να συγχύσει τους επιστήμονες και να δοκιμάσει την πίστη τους. Η συντηρητική νοοτροπία, ηρωικά αμετακίνητη, αδυνατεί να φανταστεί ότι οι ωκεανοί μπορεί να υπόκεινται στην εξέλιξη, πέρα από ένα λογικό επίπεδο.

9. Για να μεγαλώσεις ένα παιδί χρειάζεσαι μια κοινότητα.

Ο συγγραφέας το αρνείται: το πρόβλημα είναι ότι οι αριστεροί πάντοτε σκέφτονταν συλλογικά. Εφόσον δεν πιστεύουν στον ατομικισμό, θεωρούν ότι η εκπαίδευση των παιδιών πρέπει να λαμβάνει χώρα μέσα στην κοινωνία.

Αντιθέτως, η αντιδραστική σκέψη πιστεύει περισσότερο στη μονάδα, στον κοινωνικό αυτισμό, παρά στον ύποπτο ανθρωπισμό. Κατά το σκεπτικό μεσαιωνικού αριστοκράτη, ένας πλούσιος άνθρωπος μπορεί να είναι πλούσιος εν μέσω εξαθλίωσης, ένα παιδί μπορεί να γίνει ηθικός άνθρωπος και να εισέλθει στον παράδεισο χωρίς να μολυνθεί από τις αμαρτίες της κοινωνίας. Η κοινωνία, οι μάζες, χρησιμεύουν μόνο για να επιτρέψουν στον ηθικό άνθρωπο να επιδείξει τη συμπόνια του δωρίζοντας στους έχοντες ανάγκη αυτά που του περίσσεψαν – αφαιρώντας τα από τους φόρους του.

8. Τα παιδιά δεν μπορούν να χειριστούν το στρες. Εξού και δεν πρέπει να τα διορθώνουν οι δάσκαλοι με κόκκινο μελάνι, ή δεν πρέπει να έρχονται αντιμέτωπα με τις ωμότητες της ιστορίας.

Ο συγγραφέας σωστά παρατηρεί ότι το να δουν κάτι δυσάρεστο ως νήπια προετοιμάζει τα παιδιά για ένα κόσμο που δεν είναι ευχάριστος. Παρ’ όλα αυτά, κάποιοι συμπονετικοί συντηρητικοί υπερβάλλουν λίγο όταν ντύνουν τα παιδιά τους με στρατιωτικές στολές και τους δίνουν παιχνίδια που, αν και ρίχνουν μόνο ακτίνες λέιζερ, μοιάζουν πάρα πολύ με όπλα ακτίνων λέιζερ που ρίχνουν άλλου είδους βλήματα σε παρόμοιους στόχους (και σε μαύρους ανθρώπους).
7. Ο ανταγωνισμός είναι κακός.

Για τον συγγραφέα, όχι: το γεγονός ότι κάποιοι κερδίζουν σημαίνει ότι άλλοι χάνουν, όμως αυτή η δυναμική μάς οδηγεί στη μεγαλοσύνη.

Δεν εξηγεί κατά πόσο υφίσταται εδώ το «λογικό όριο» για το οποίο μίλησε πριν, ή κατά πόσο αναφέρεται στη μισητή ιστορία της εξέλιξης, που θέλει τον ισχυρότερο να επιβιώνει στον πρωτόγονο κόσμο. Ούτε και ξεκαθαρίζει σε ποια μεγαλοσύνη αναφέρεται – σε αυτή του σκλάβου στην ευημερούσα βαμβακοφυτεία ή στο μέγεθος της φυτείας; Δεν λαμβάνει υπόψη, φυσικά, κανένα είδος κοινωνίας που να βασίζεται στην αλληλεγγύη, να έχει απελευθερωθεί από τη νεύρωση του ανταγωνισμού.

6. Η υγεία είναι δικαίωμα του πολίτη.

Όχι για τον συγγραφέα: η υγεία αποτελεί προσωπική ευθύνη.

Σε αυτό το επιχείρημα αρέσκονται όσοι αρνούνται την ανάγκη για καθολικό σύστημα υγείας, αλλά την ίδια στιγμή δεν προτείνουν ιδιωτικοποίηση της αστυνομίας και ακόμη περισσότερο του στρατού. Κανείς δεν πληρώνει την αστυνομία μόλις καλέσει το 100, κάτι που είναι λογικό. Αν κάποιος μας επιτεθεί και μας πυροβολήσει στο κεφάλι, δεν θα πληρώσουμε τίποτα για τη σύλληψή του, όμως αν είμαστε φτωχοί, και θέλουμε οι γιατροί να μας σώσουν τη ζωή, θα καταλήξουμε χρεοκοπημένοι. Συμπεραίνει κανείς ότι, σύμφωνα με αυτή τη λογική, ένας κλέφτης που ληστεύει ένα σπίτι αντιπροσωπεύει μια κοινωνική ασθένεια, αλλά μια επιδημία δεν είναι τίποτα περισσότερο από ένα μάτσο ανεύθυνα άτομα που δεν επηρεάζουν την υπόλοιπη κοινωνία. Ποτέ βεβαίως δεν λαμβάνεται υπόψη ότι η συλλογική αλληλεγγύη είναι μια από τις υψηλότερες μορφές ατομικής ευθύνης.

5. Ο πλούτος είναι βδέλυγμα.

Σύμφωνα με τον συγγραφέα, οι αριστεροί θέλουν να ποινικοποιήσουν την επιτυχία των πλουσίων και να τους επιβάλουν φόρους, ούτως ώστε να δώσουν τον πλούτο τους στην ομοσπονδιακή κυβέρνηση για να τον χρησιμοποιήσει ανεύθυνα, βοηθώντας αυτούς που δεν είναι τόσο επιτυχημένοι.

Με άλλα λόγια, οι εργαζόμενοι οφείλουν το καθημερινό ψωμί τους στους πλούσιους. Το να κερδίζεις τα προς το ζην με τον ιδρώτα του προσώπου σου είναι η τιμωρία σου από αυτούς τους επιτυχημένους ανθρώπους που δεν έχουν ανάγκη να εργαστούν. Υπάρχει λόγος που η σωματική ομορφιά έχει ιστορικά συσχετιστεί με τις μεταβαλλόμενες, αλλά πάντοτε νωχελικές, συνήθειες της αριστοκρατίας. Υπάρχει λόγος που στον ευτυχισμένο κόσμο του Ουώλτ Ντίσνεϋ δεν υπάρχουν εργαζόμενοι. Η ευτυχία είναι κρυμμένη σε κάποιο σεντούκι με χρυσά νομίσματα. Για τον ίδιο λόγο, είναι αναγκαίο να μην χαραμίζονται λεφτά από φόρους στην εκπαίδευση και την υγεία. Τα εκατομμύρια που ξοδεύονται σε στρατούς ανά τον κόσμο δεν μας προβληματίζουν επειδή αποτελούν μέρος των επενδύσεων που τα κράτη κάνουν με υπευθυνότητα, για να διατηρήσουν την επιτυχία των πλουσίων και το όνειρο των φτωχών για δόξα.

4. Υπάρχει αχαλίνωτος ρατσισμός που θα διορθωθεί μόνο με την ανεκτικότητα.

Όχι: οι αριστεροί βλέπουν τις φυλετικές σχέσεις μέσα από το πρίσμα του πεσιμισμού. Όμως το θέμα της φυλής δεν απασχολεί τους περισσότερους από εμάς, απασχολεί μόνον εκείνους.

Σαν να λέμε δηλαδή, όπως με το εφεύρημα της παγκόσμιας υπερθέρμανσης, ότι αν ένας συντηρητικός δεν έχει στο μυαλό του κάτι ή κάποιον, αυτό το κάτι ή ο κάποιος δεν υπάρχουν. Οι Δε Λας Κάσας, Λίνκολν και Μάρτιν Λούθερ Κινγκ πολέμησαν ενάντια στο ρατσισμό γιατί ήταν αδαείς. Αν οι ανθρωπιστές σταματούσαν να σκέφτονται τον κόσμο θα ήμασταν ευτυχέστεροι, επειδή ο πόνος των άλλων δεν θα υπήρχε, ούτε θα υπήρχαν άκαρδοι ληστές που κλέβουν από τους συμπονετικούς πλούσιους.

3. Έκτρωση.

Για να αποφύγουν την προσωπική ευθύνη, οι αριστεροί υποστηρίζουν την ιδέα της φόνευσης του αγέννητου.

Ο μαζικός φόνος των ήδη γεννημένων αποτελεί επίσης μέρος της ατομικής ευθύνης, σύμφωνα με την τηλεοπτικά μεταδιδόμενη δεξιά σκέψη, αν και κάποιες φορές αποκαλείται ηρωισμός και πατριωτισμός. Μόνο όταν ωφελεί το σπίτι μας. Αν κάνουμε λάθος που καταπιέζουμε ένα λαό, αποφεύγουμε την ευθύνη μιλώντας για την έκτρωση. Ένα διπλό ηθικό παζάρι, βασισμένο σε ηθική δύο μέτρων και δύο σταθμών.

2. Τα όπλα είναι φαύλα.

Οι αριστεροί μισούν τα όπλα και μισούν όσους θέλουν να αυτοπροστατευθούν. Σε αντίθεση, οι αριστεροί πιστεύουν ότι αυτή την προστασία θα έπρεπε να την παρέχει το κράτος. Και πάλι, δεν θέλουν να αναλάβουν ευθύνη για τον εαυτό τους.

Σαν να λέμε, οι βιαιοπραγούντες, οι ανήλικοι συμμορίτες, οι μαθητές που πυροβολούν στα λύκεια, οι έμποροι ναρκωτικών και οι λοιποί γκάγκστερ ασκούν το δικαίωμά τους να υπερασπίζονται το συμφέρον τους, το ατομικό και επιχειρηματικό. Κανείς άλλωστε δεν αμφισβητεί το κράτος και δεν πιστεύει στη δική του ευθύνη περισσότερο από αυτούς. Εξυπακούεται λοιπόν ότι οι στρατοί, σύμφωνα με το παραπάνω σκεπτικό, αποτελούν το βασικό στοιχείο της υπεύθυνης άμυνας που διεξάγεται από το ανεύθυνο κράτος.

1. Ο κατευνασμός του κακού εξασφαλίζει την ειρήνη.

Οι αριστεροί πάντοτε θέλησαν να κατευνάσουν τους Ναζί, τους δικτάτορες και τους τρομοκράτες.

Η σοφία του συγγραφέα δεν φτάνει στο σημείο να λάβει υπόψη ότι πολλοί αριστεροί ήταν συνειδητά υπέρ της βίας, και ως παράδειγμα θα αρκούσε να θυμηθούμε τον Ερνέστο Τσε Γκεβάρα – μολονότι αντιπροσωπεύει τη βία του σκλάβου μάλλον, παρά του αφέντη. Είναι αλήθεια, οι συντηρητικοί δεν έχουν κατευνάσει δικτάτορες: στη Λατινική Αμερική τουλάχιστον, τους εξέθρεψαν. Στην τελική, οι δικτάτορες υπήρξαν πάντοτε φίλοι των όπλων και μάλιστα έκλειναν πολύ καλές συμφωνίες στο όνομα της ασφάλειας. Οι Ναζί, οι δικτάτορες και οι τρομοκράτες κάθε είδους, έτσι όπως ρέπουν προς την ιδεολογική υπεραπλούστευση, θα συμφωνούσαν επίσης με το τελευταίο κομμάτι στη συλλογιστική της λίστας: «Οι αριστεροί δεν καταλαβαίνουν ότι κάποιες φορές η βία είναι η μόνη λύση. Το Κακό υπάρχει και πρέπει να εξαρθρωθεί». Και, τέλος: «Θα το σκοτώσουμε [το Κακό], ή αυτό θα σκοτώσει εμάς, είναι τόσο απλό. Θα σκοτώσουμε το Κακό, ή το Κακό θα σκοτώσει εμάς. Το μόνο πράγμα που είναι πιο απλουστευτικό από αυτό είναι η αριστερή σκέψη».

Άμπρα κατάμπρα!

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* Ο Χόρχε Μαχφούντ γεννήθηκε στο Τακουαρεμπό της Ουρουγουάης το 1969. Διδάσκει λατινοαμερικανική λογοτεχνία στο Πανεπιστήμιο της Τζώρτζια. Έχει επισκεφτεί περισσότερες από σαράντα χώρες, και οι ταξιδιωτικές του εντυπώσεις περιλήφθηκαν στα μυθιστορήματα και τα δοκίμιά του. Έχει εκδώσει, μεταξύ άλλων, τα μυθιστορήματα Hacia qué patrias del silencio (memorias de un desaparecido) (1996), La reina de América (2002) και Perdona nuestros pecados (2007), καθώς και τα δοκίμια Crítica de la pasión pura (1998). Έργα του έχουν μεταφραστεί στα αγγλικά και τα πορτογαλικά. Ιστορίες και άρθρα του έχουν κυκλοφορήσει σε διάφορες εφημερίδες και περιοδικά όπως οι El País και La República του Μοντεβιδέο, Página/12 του Μπουένος Άιρες, Milenio του Μεξικού καθώς και τα Rebelión και Hispanic Culture Review του Πανεπιστημίου George Mason. Είναι ιδρυτής και εκδότης του περιοδικού SigloXXI – reflexiones sobre nuestro tiempo, και τακτικός συνεργάτης της εβδομαδιαίας έκδοσης της República, Bitácora.

[1] Στις 29 Ιουλίου 1966, κατόπιν διαταγών του δικτάτορα μόλις από την προηγουμένη Juan Carlos Onganía, η αστυνομία εισέβαλε στο Πανεπιστήμιο του Μπουένος Άιρες, ξυλοκόπησε και συνέλαβε τους ενάντιους στη δικτατορία φοιτητές και καθηγητές, και κατέστρεψε εργαστήρια και βιβλιοθήκες. Η πανεπιστημιακή αυτονομία καταλύθηκε και πάρα πολλοί καθηγητές απολύθηκαν ή αυτοεξορίστηκαν. Το περιστατικό είναι γνωστό ως «νύχτα των κλομπ» (La Noche de los Bastones Largos). (Σ.τ.Ε.)

Títeres, titiriteros y liberaciones de closets

Lady GaGa concert

Image via Wikipedia

Puppets, Puppet Masters, and Closet Liberations

Títeres, titiriteros y liberaciones de closets


El 5 de abril de 2010, una encuesta de la mundialmente influyente revista Time reveló que para sus lectores Stefani Joanne Angelina Germanotta, conocida como Lady Gaga, era la persona más influyente del mundo. Según el periodista Robert Paul Reyes, sin duda la cantante captura perfectamente el espíritu de los tiempos (“she perfectly captures the spirit of the times”).

El 21 de abril de 2010 el banco de inversiones Goldman Sachs reportó con tono triunfal una ganancia neta de más de 3.000 millones de dólares en el último trimestre.

El 22 de abril, en un discurso en Cooper Union, cerca de Wall Street y con el propósito de convencer al público sobre sus propuestas regulatorias del sistema financiero, el presidente Barack Obama quiso defenderse de los emergentes grupos de la extrema derecha que lo acusan de marxista, asegurando que él todavía cree en el poder positivo del mercado. No obstante, “un mercado libre no significa que cada uno pueda tomar todo lo que quiera de la forma que sea”. Apelando a su discurso populista, según los seguidores de Sara Palin, Obama acusó que “algunos en Wall Street olvidaron que detrás de cada dólar invertido en la bolsa hay una familia que intenta comprar una casa, pagar sus estudios, abrir un comercio o ahorrar para un retiro”.

El viernes 23 de abril, un informe de la Comisión de Valores del senado de Estados Unidos emitido por el ABC TV denunció que durante la gran crisis financiera de Estados Unidos que dejó sin trabajo a más de ocho millones de personas en 2008, varios inspectores que debían controlar Wall Street invertían sus horas laborales en descargar y mirar pornografía. Uno de ellos llegó al record de invertir ocho horas en esta actividad. Si bien sólo una minoría de los empleados se dedicaba la pornografía en sus horas de trabajo, más de una docena de ellos eran altos funcionarios con cargos de responsabilidad.

Mientras tanto, en ciudad Gótica, según reveló una comisión del Senado norteamericano, los gerentes del mega banco de inversión Goldman Sachs apostaban al derrumbe del sector inmobiliario que dejó a miles de familias sin su propiedad.

Según la agencia Reuters, el New York Times y cada uno de los diarios de mayor circulación en Estados Unidos, algunos responsables de Goldman Sachs Group vieron la posibilidad de hacer un buen dinero en medio de la crisis crediticia y poco antes del derrumbe de las hipotecas.

“Parece que vamos a ganar bastante dinero”, escribió en un correo electrónico Donald Mullen, uno de los ejecutivos de Goldman. Otro, Lloyd Blankfein, ante las acusaciones de fraude emitidas por el propio gobierno y en un hostil contexto reformista del presidente Obama, aseguró que la compañía había perdido dinero durante la crisis. En setiembre de 2008 la empresa recibió 25.000 millones de dólares de los contribuyentes en forma de bailout o rescate financiero.

Según el senador demócrata Carl Levin, los correos descubiertos demuestran que, en realidad, Goldman ganó mucho dinero apostando contra el mercado hipotecario” (“These e-mails show that, in fact, Goldman made a lot of money by betting against the mortgage market“. Fox News). En noviembre de 2007, según el jefe financiero de Goldman Suchs David A. Viniar, habían ganado más de 50 millones de dólares en un solo día apostando a que las acciones vinculadas a hipotecas se hundirían. Según el Washington Post, el juego de Goldman consistió en convencer a la gente para invertir en el mercado inmobiliario al mismo tiempo que ellos mismos apostaban en dirección contraria.

En cualquier caso la herramienta principal consiste en la promoción del deseo y el castigo del placer. Para esto el orden y la cultura hegemónica se sirven de sus banqueros y sus religiones, de sus artistas y de prostitutos, de sus discursos de heroicas y ejemplificartes liberaciones de closets y de tocadores.

De aquí la importancia de la cultura populista y de la inocencia del mercado del sexo, de la pornografía que convenientemente se llama arte, y de las “expresiones personales de autenticidad” que proclaman no tener nada que ver con la política.

Salvo en la mente de perversos críticos radicales.

Quizás los lectores de Time tengan razón. En una sociedad gaga, en un orden planetario dominado por la superficialidad y el narcisismo intrascendente, tal vez un personaje irrelevante como Lady Gaga sea, de verdad, una de las personas más influyente del mundo.

Jorge Majfud