Por el bien de la civilización

Mucho antes de la conquista de América, China poseía una flota marítima dos veces más poderosa que la de la mayor potencia europea de la época, España, pero no se molestó en ir más allá de África, porque alcanzar un continente tan pobre como Europa no representaba ningún incentivo para el país asiático, ensimismado y reticente a los negocios privados de los piratas. De hecho, el gobierno chino solía destruir las flotas no gubernamentales, hasta que la inundación de plata procedente de Potosí le demostró las ventajas de la piratería privada.

Durante los siglos posteriores a la colonización de América (realizada por el meritorio espíritu de emprendedores privados y con la ayuda de algunos Estados) y antes de la colonización europea de África, las diferencias económicas entre África y Europa era, por lejos, mucho menor a la actual.

El siglo XIX representó la máxima expansión del colonialismo europeo en el mundo, el que cedería luego a Estados Unidos con otros nombres y otras prácticas. En ambos casos, los Estados y las empresas privadas lograron una colaboración perfecta.

En Bélgica, el rey Leopoldo II, quien reinó durante más de cuarentena de años, desde 1865 hasta su muerte en 1909, tuvo su propio proyecto privado, el que llamó “Estado Libre del Congo”. Entre sus logros se cuentan los millonarios beneficios para el Estado belga debido a toneladas de marfil, caucho y la “mejoría de la vida de los nativos” a través de la mutilación de millones de africanos y elasesinato de aproximadamente diez millones de otros tantos, aunque las malas lenguas hablan de quince millones.

Para recordarlo, se levantó un monumento en Bélgica con una de sus máximas: “Lo que he llevado a cabo en el Congo ha sido porel bien de Bélgica y de la civilización”. La historia lo menciona pero las narrativas sociales no lo recuerdan, injusticia probablemente debida a que sus millones de colaboradores sacrificados en tan noble propósito eran todos negros, tan negros como los que ahora invaden las blancas costas de Europa buscando una mejor vida.

Una breve lista de sus condecoraciones recibidas de todas partes del mundo incluye:

Condecoraciones nacionales

 

  1. Grand master of the Order of Leopold,
  2. Grand master of the the Order of the Crown
  3. Grand master – founder of the the Order of Leopold II
  4. Grand masterfounderof the the Royal Order of the Lion
  5. Grand masterfounderof the and the Order of the African Star.

 

Condecoraciones extranjeras

 

  1. Knight of the Garter.
  2. Knight grand Cross in the Royal Hungarian Order of Saint Stephen.
  3. Knight of the Golden Fleece,by Emperor Frans Jozef in 1835
  4. Knight Grand Cross of the House Order of Albert the Bear
  5. Knight Grand Cross of the Royal Order of Cambodia.
  6. Knight Grand Cross of the Order of the Zähringer Lion.
  7. Knight Grand Cross of the Royal Order of the Two-Sicilies
  8. Knight Order of Saint Hubert.
  9. Knight grand Cross in the National Order of the Southern Cross.
  10. Knight grand Cross in The Imperial Order of Dom Pedro I
  11. Knight grand Cross in the Order of the Double Dragon.
  12. Knight of the Order of the Elephant.
  13. Knight grand Cross in the Order of the Seal of Solomon
  14. Knight grand Cross in the Legion of Honour.
  15. Knight grand Cross in the Order of the Redeemer.
  16. Knight of the Order of St. George.
  17. Knight grand Cross in the Royal Order of Kamehameha I
  18. Knight grand Cross in the Ludwig Order.
  19. Knight grand Commander in the House Order of Hohenzollern.
  20. Knight grand Cross in the Supreme Order of the Most Holy Annunciation
  21. Knight grand Collar in the Order of the Chrysanthemum.
  22. Knight grand Cross in the Humane Order of African Redemption.
  23. Knight grand Cross in the Order of Malta
  24. Knight grand Cross in the House Order of the Wendish Crown.
  25. Knight grand Cross in the Order of the Eagle.
  26. Knight grand Cross in the Order of Saint-Charles.
  27. Knight grand Cross in the Order of the Netherlands Lion.
  28. Knight grand Cross in the Order of Saint Olav.
  29. Knight grand Cross in the House and Merit Order of Peter Frederick Louis
  30. Knight of the Golden Fleece.
  31. Knight grand Cross in the Order of Leopold.
  32. Knight grand Cross in the Order of Saint Stephen.
  33. Knight grand Cross in the Order of the Iron Crown.
  34. Knight grand Cross in the Order of the Lion and the Sun.
  35. Knight grand Cross in the Order of the Tower and Sword
  36. Knight grand Cross in the Military Order of Saint James of the Sword
  37. Knight grand Cross in the Military Order of Aviz
  38. Knight grand Cross in the Military Order of Christ.
  39. Knight grand Cross in the Order of the Black Eagle.
  40. Knight grand Cross in the Order of the Red Eagle.
  41. Knight grand Cross with Chain in the
  42. Knight grand Cross in the Order of Carol I.
  43. Knight grand Cross in the Order of St. Andrew the Apostle the First-Called.
  44. Knight grand Cross in the Order of Saint Anna.
  45. Knight grand Cross in the Imperial Order of Saint Alexander Nevsky.
  46. Knight grand Cross in the Order of San Marino.
  47. Knight grand Cross in the Order of the Rue Crown.
  48. Knight grand Cross in the Saxe-Ernestine House Order.
  49. Knight grand Cross in the Order of the White Falcon.
  50. Knight grand Cross in the Order of the White Elephant
  51. Knight grand Cross in the Order of Charles III.
  52. Ordine del merito civile e militare (Toscana)
  53. Hanedan-i-Ali-Osman Nishani.
  54. Knight grand Cross in the Order of the Liberator.
  55. Knight grand Cross in the Order of the Crown.
  56. Knight of the Order of the Seraphim

 

 

jorge majfud

La paja en el ojo ajeno

Stop The War - 09 - George Galloway

Le racisme dans l’autrui (French)

Todos contra Uruguay

El racismo en el ojo ajeno

A propósito de las acusaciones  contra el futbolista uruguayo Luis Suárez en Inglaterra por posibles expresiones racistas hacia un jugador francés, George Galloway, ex diputado inglés, afirmó que “Uruguay es la nación más racista del mundo entero”.

Por supuesto que no voy a decir que en Uruguay no hay racismo. Espero haberme curado hace tiempo de chauvinismo y de patriotismos de escarapelas e hipócritas reverencias. De hecho no puedo señalar un sólo país en el mundo donde no haya racismo. En Estados Unidos ya sabemos el historial que tiene; en los mejores casos de lucha contra el racismo pero muy pocos son capaces de negar las barbaridades históricas contra su población negra que incorrecta e eufemísticamente llaman “afroamericanos”. La palabra “negro” en español suena my semejante a “negroe” o directamente “negro” en inglés y es una de las ofensas mas denigrantes, sin ambigüedades de intención, como en español o portugués, por su carga histórica y por su particularidad semántica. En español es ciertamente ambigua, depende de la intencionalidad del hablante, y va desde la expresión de cariño y amistad hasta el insulto más primitivo.

 En Uruguay mi abuelo a veces me llamaba “negro”, me consta que con cariño, porque mi piel era más mora que la del resto de mis primos. Sin embargo, en Sud África casi me asesinaron a cuchilladas en una calle de Johannesburgo; por ser blanco, como me lo explicó poco después un taxista negro.

En mi querido Mozambique, el primer mes no podía distinguir entre macúas y macondos y ellos se mataban por sus diferencias. Actitud tribal y racista que fue bien aprovechada por ingleses, portugueses, holandeses, hindúes y otros africanos blancos, hasta no hae mucho, según me consta. Ni que hablar de los hutus que en la Rwanda de los ’90 masacraron casi un millón de tutsis por razones étnicas y raciales, que para el caso significa lo mismo.

Pero en los últimos mil años el premio (eso lo sabe cualquier persona de mediana cultura) se lo ha llevado el racismo blanco con sede y origen en los grandes imperios europeos. Cuando no fue en las matanzas que realizaban los cruzados a principios del milenio, al mejor estilo Atila, fue la honorable Reconquista primero y la Conquista española en Nuevo Mundo después, empresa, entre otras cosas, profundamente racista y etnocida, si las hubo; el inconmensurable holocausto judío a mano de los nazis y las sucesivas limpiezas étnicas, como la de los Balcanes. Sin olvidarnos de los diarios actos de racismo que hoy en día sufren, con crueldad o con sutil discriminación, las minorías o las mayorías débiles, desde el mundo desarrollado hasta Medio Oriente, desde algunos hispanos pobres en Estados Unidos hasta los palestinos sin derechos civiles y a veces sin derechos humanos en sus propia tierra.

El señor George Galloway menciona la aniquilación de los charrúas en el siglo XIX, a mano de los criollos blancos. Esto es estrictamente cierto. Muchas veces hemos criticado sin delicadeza el chauvinismo que disimula todo tipo de racismos; en nuestro país; hemos señalado repetidas veces este genocidio como el genocidio indígena en el resto a America y rara vez mencionado en los medios de comunicación. Los indígenas que habían sobrevivido a la colonización europea molestaban las propiedades y las apropiaciones de los hacendados y se los exterminó o se los despojó de sus tierras bajo la excusa de que eran una raza incapaz de civilización, como lo definió en sus múltiples libros el presidente y educador argentino Domingo Faustino Sarmiento. Ni que hablar del racismo contra poblaciones indígenas varias veces superior, como en Paraguay, Bolivia, Perú, Ecuador o Centro America; ni que hablar del racismo contra las poblaciones afrodescendientes en el Caribe y sobre todo en el Brasil.

Cierto, el racismo ha campeado en nuestra América latina. Pero que un inglés venga a declarar que “Uruguay es la nación más racista del mundo entero” (y lo enfatizó en un inglés muy británico, para que lo entendiera el mundo entero, aclarando que “conocía Uruguay” porque “había estado allí”), sería una broma de mal gusto si no fuese una hipocresía tan patética.

No porque un inglés cualquiera no pueda señalar el racismo en otro país. Me explicaré.

El mismo ex diputado y showman George Galloway sabe perfectamente el larguísimo historial del más feroz racismo que conoció el mundo en los últimos siglos, obra del flemático y civilizado imperio británico que sólo se opuso al tráfico de esclavos a America y empezó a hablar de moral cuando el millonario negocio negrero dejó de serle rentable. Un imperio que arrasó pueblos enteros, desde la China hasta América, pasando por India, África o por cualquier otra región marítima donde habitaban algunos animales humanoides de test oscura. Los invadió, los sometió y los humillo sistemáticamente.

Por eso es crítica y necesaria la aclaración. No es que en Uruguay no haya racismo como afirman algunos chauvinistas que viven mirando para otro lado. El problema radica en un par de palabras como “el más” y con el especial agravante de que quien lo dice haya sido un diputado de una potencia político-militar racista por tradición y reincidente por interés. Decir que un pais X “es el más racista del mundo” directamente implica que Inglaterra (junto con una plétora de naciones con igual mérito) lo es en menor grado o no lo es.

Mister George Galloway, como diputado inglés, se opuso a la Guerra de Irak y ha tenido el detalle de firmar varias declaraciones en defensa de la humanidad. Precisamente, por ambas condiciones, la de inglés y la de humanista (o algo parecido), debería estar curado de hipocresía. Pero en detalles como esos, demuestra que en el fondo es otro primermundista colonialista.  Lo cual debería ser igualmente motivo de una acusación ante tribunales internacionales. Con el agravante de que si el futbolista Suárez es un muchacho que pudo haber dicho una estupidez en la calentura de un partido de fútbol, Mister George Galloway es un viejo político, con aura de intelectual, con todo el tiempo del mundo para reflexionar sobre sus propias estupideces y sobre las estupideces criminales de los sucesivos gobiernos que se sucedieron en su país y que ya tienen varios siglos de impune insistencia.

Jorge Majfud

majfud.org

Jacksonville University

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