Por días, por meses, por años, por generaciones, las potencias hegemónicas han presumido en sus propios medios de adoctrinación de eliminar a este y a aquel líder de algún movimiento o de algún país rebelde, desalineado, desobediente.
Poseen y ven el mundo desde una mentalidad anacrónica. Podrán eliminar a todos los líderes molestos que quieran. No podrán detener la historia, como ningún paraguas puede detener la lluvia.
Sí podrán continuar, por mucho tiempo más, la vieja tradición de sangre, arrogancia y fanatismo de creerse los elegidos de Dios, los dueños del mundo, los miembros de una raza superior, tan hedionda como cualqueir otra.
majfud 2026
