La coherencia del Papa
Hoy el Papa nos ha dado otra clase de educación sexual. Estoy de acuerdo con su sermón de que la sexualidad debe ser humanizada. No estoy de acuerdo que la idea cobre autoridad precisamente por boca de alguien desautorizado en la materia, alguien que:
1) Se abstiene de tener relaciones sexuales, lo cual no es algo humanizado. Podrá ser divino en algunos casos, según algunas sectas y según algunas teorías religiosas. Pero dudosamente humano o tan desumanizado como la pornografia o el sexo prostibular.
2) Si las tiene (si tiene relaciones sexuales) es un hipócrita, porque su religión le impone celibato.
3) Si es célibe y tiene relaciones sexuales consigo mismo es igualmente hipócrita, porque él como la Biblia condenan el onanismo.
Digo “hipócrita” y no pecador, porque para cierta tradición católica cualquier crimen se perdona si en lugar de “crimen” o “hipocresía” lo llaman “pecado”. De ahí que la pedofilia se llame “pecado” o “tentación del Diablo”, que es otra forma de decir “yo no fui el que hizo lo que hice”.