Principios y resultados

Según los votantes de Donald Trump, el hecho de que su candidato apoye el racismo y la xenofobia son problemas que no deben distraernos del objetivo principal que es ganar primero las elecciones y luego resolver esos problemas.

Según los votantes de Kamala Harris el hecho de que su candidato apoye el genocidio en Gaza, la ocupación en Palestina y los bombardeos en el Líbano son problemas que no deben distraernos del objetivo principal que es ganar primero las elecciones y luego resolver esos problemas.

En las elecciones de Estados Unidos (y en la de muchos otros países) nos hemos acostumbrado, desde hace mucho, a que primero debemos ganar las elecciones para luego seguir nuestros principios ideológicos, éticos y morales. ¿No se supone que una política decente debe proceder al revés? ¿Primero los principios éticos y morales, luego los resultados?

¿No será que algún margen de los votantes priorizan los principios sobre los resultados y ese margen puede decidir los resultados electorales, al menos una vez en la vida?

Sospecho, quiero pensar que sí.

Jorge Majfud, octubre 2024