«El ombligo del mundo, 2055» (2000)

Casi nunca releo lo que escribo porque no puedo olvidarlo y, también con frecuencia, la distancia me hace discrepar con aquel joven hambriento que tomaba notas sin cesar en diferentes rincones del mundo. Esta historia que imagina el año 2055, escrita en el 2000 (con la memoria reciente de Nueva York, 1995) me recuerda que no tengo derecho a corregir a aquel joven soñador. Lo he escuchado y me confirma en cada detalle que esa realidad ya está aquí.

JM.

Descubre más desde Escritos Críticos

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo