Banderas

Las banderas nacieron para la guerra y, más allá de las cándidas excusas, nunca cambiaron de significado. Aunque se ondeen en nombre del amor, siguen cargando, de una forma o de otra, su cuota de odio en diferentes grados, ya sea de los opresores o de los oprimidos. Cuánto más se venera una bandera, más odio oculto se lleva dentro.

JM