«1976: El exilio del terror» (libro)

1976: el exilio del terror
Jorge Majfud. Humanus, 2024. 546 pp.

Hay libros que buscan explicar un episodio histórico y otros que aspiran a desmontar una narrativa. 1976: el exilio del terror pertenece a esta segunda categoría. Su ambición no consiste en añadir un capítulo más a la abundante bibliografía sobre las dictaduras del Cono Sur, sino en invertir el punto de observación desde el cual esas historias han sido contadas durante décadas.

Aunque el título remite al año del golpe militar en Argentina, a los atentados terroristas que acabaron con la vida de Orlando Leterlier en Washington y de los 73 pasajeros de Cubana 455, el libro despliega un arco narrativo mucho más amplio. Comienza varias décadas antes, en la Guerra Fría, y reconstruye una red continental donde confluyen operaciones de inteligencia, intereses económicos, campañas mediáticas, grupos paramilitares, dictaduras militares y organizaciones del exilio anticastrista. Desde las primeras páginas queda claro que el autor no entiende 1976 como una fecha aislada, sino como el resultado de un largo proceso histórico cuyas raíces se hunden en la política hemisférica de Washington después de la Segunda Guerra Mundial.

Majfud escribe desde una tradición ensayística poco frecuente en la historiografía académica contemporánea. No pretende ocultar su punto de vista detrás de una falsa neutralidad. Su escritura recuerda más a la gran tradición latinoamericana del ensayo histórico—de Eduardo Galeano a Gregorio Selser, pasando por Rodolfo Walsh—que al lenguaje impersonal de las monografías universitarias. Esa decisión tiene ventajas y riesgos.

La principal virtud del libro reside precisamente en su capacidad narrativa. Los episodios se suceden con ritmo novelesco: encuentros diplomáticos, operaciones clandestinas, asesinatos políticos, conspiraciones, documentos desclasificados y personajes que reaparecen décadas después formando parte de una misma trama continental. La lectura avanza con la tensión de una investigación policial, aunque el desenlace sea conocido desde el comienzo.

El autor dedica especial atención a un aspecto frecuentemente relegado por la historiografía tradicional: la continuidad entre las intervenciones estadounidenses en Guatemala, Cuba, República Dominicana, Chile, Uruguay y Argentina. En su reconstrucción, las fronteras nacionales pierden importancia frente a una geografía transnacional de la Guerra Fría donde los mismos operadores, las mismas agencias y, en ocasiones, los mismos métodos reaparecen una y otra vez. La derrota de Bahía de Cochinos, por ejemplo, deja de ser un episodio exclusivamente cubano para convertirse en una pieza dentro de una historia mucho más extensa sobre la reorganización de las estrategias de intervención en América Latina.

Uno de los mayores aciertos consiste en recuperar figuras secundarias que suelen desaparecer en los grandes relatos históricos. Funcionarios de segundo nivel, periodistas, empresarios, agentes de inteligencia, diplomáticos y militantes anónimos terminan revelando conexiones inesperadas. El libro muestra una notable habilidad para convertir documentos dispersos en una narración coherente.

No obstante, esa misma amplitud constituye tam bién su principal debilidad. En ocasiones el relato acumula nombres, episodios y referencias con una velocidad que exige un lector ya familiarizado con la historia latinoamericana del siglo XX. Algunos capítulos podrían haberse beneficiado de una mayor síntesis o de una jerarquización más clara entre acontecimientos centrales y secundarios.

También es evidente que Majfud escribe desde una interpretación definida del papel de Estados Unidos en América Latina. Quien espere una exposición equidistante probablemente encontrará un libro demasiado comprometido. Pero esa objeción pierde fuerza cuando se advierte que el autor no basa su argumentación únicamente en opiniones, sino en una abundante documentación, testimonios, archivos desclasificados y bibliografía internacional. Su tesis puede discutirse; difícilmente pueda ignorarse.

En el plano estilístico sorprende la combinación de investigación histórica y recursos literarios. Los diálogos reconstruidos, las escenas breves y cierto humor irónico alivian una materia particularmente oscura. La violencia política nunca es presentada como espectáculo; aparece integrada dentro de una reflexión más amplia sobre las relaciones entre poder, propaganda y memoria.

Más que un libro sobre el exilio, 1976: el exilio del terror termina siendo una reflexión sobre la fabricación de la historia oficial. Su pregunta de fondo no es únicamente quién ejerció la violencia, sino quién consiguió imponer posteriormente el relato sobre esa violencia.

En tiempos en que la Guerra Fría vuelve a ocupar un lugar central en el debate internacional y proliferan interpretaciones simplificadoras del pasado reciente, el libro de Jorge Majfud recuerda que la historia latinoamericana difícilmente pueda comprenderse dentro de los estrechos límites de cada nación. Su verdadera escala fue, y probablemente siga siendo, continental.

Como toda obra de fuerte vocación interpretativa, invita tanto al acuerdo como a la discusión. Y quizá ese sea, finalmente, el mejor elogio que pueda hacerse de un ensayo histórico: obligar al lector a revisar certezas que creía definitivamente establecidas.

D.S. Columbia.

Libro para bajar gratis en los próximos nueve días:

Papel en https://www.amazon.com/-/es/1976-exilio-del-terror-Spanish/dp/1956760954/ref=tmm_pap_swatch_0


Comentarios

Deja un comentario

Descubre más desde Escritos Críticos

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo