Se le atribuye a un personaje de Tennessee Williams una idea extraña, pero célebre por una razón justificable: “no confío en alguien que no bebe”. Debido a su resonancia epistemológica, esta frase, como la atribuida al célebre escritor estadounidense y fudnador de La Liga Antiiperialista, Mark Twain “la historia no se repite, pero rima” o la de Churchill “Gran Bretaña no tiene amigos sino intereses” hacen del original un dato irrelevante.
La estructura profunda de ese pensamiento me resuena cuando veo imágenes como las del Ministro de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth. Puede ser un prejuicio infundado o, tal vez algo injusto, pero siempre sospecho de aquellos que llevan sus ideas tatuadas en la piel–sobre todo cuando no son visibles.
jorge majfud, feb. 2026


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