El 6 de julio a las 10:00 AM, un día después de que una bomba explotase en la embajada de Cuba ante las Naciones Unidas en Nueva York, la reina de Inglaterra y su esposo, el príncipe Felipe, descendieron sobre Filadelfia. Al día siguiente, la reina inauguró las obras del Edificio del Bicentenario con el lema grabado en una enorme campana: Que la libertad suene fuerte.
―Fue increíble haber podido ver a la reina… ―confesó un hombre ante las cámaras de televisión.
Luego, visitó Washington, donde dio discursos como parte del programa de celebración de los 200 años de independencia de las Trece Colonias, titulado El camino de la libertad.
El 8 de julio, los luchadores por la libertad de Orlando Bosh detonan una bomba en la embajada de Cuba de España. En la noche del 9 de julio, mientras la reina disfrutaba de un banquete a bordo del Royal Yacht frente a Manhattan, otra bomba explotó en el aeropuerto de Jamaica. El explosivo, destinado a derribar un vuelo comercial de Cubana, explotó en una maleta poco antes de ser depositado en el avión. Los autores, miembros de la Coordinación de Organizaciones Revolucionarias Unidas del exilio cubano, sumaron un nuevo fracaso, pero también la experiencia necesaria para alcanzar el éxito tres meses después, contra la misma aerolínea, logrando arrojar decenas de cuerpos a la bahía de Bridgetown.
El incidente ocupó cinco centímetros de las páginas interiores de los diarios del domingo. La reina y el príncipe no se enteraron y esa misma noche, a las 11:30 del viernes, volaron a Nueva Inglaterra. Al día siguiente, en Boston, Elizabeth II dio otro discurso, esta vez en la calle. La experiencia fue casi tan exótica como cuando fue recibida por un embajador africano con apariencia de gorila.
―No somos dos naciones divididas por una lengua en común ―dijo la reina, con ese gusto anglosajón por el sofisma y la paradoja.
Todo bajo control. La comisión de festejos del Bicentenario probó que había aprendido de la experiencia. Más de dos años atrás, el 16 de diciembre de 1973, se habían celebrado los doscientos años del Tea Pary con actores disfrazados de indios y lanzando sacos de té a la bahía de Boston para reconstruir el coraje y la rebeldía de los colonos patriotas contra el Imperio británico. La celebración se salió de protocolo cuando un grupo de inadaptados arrojaron a la misma bahía galones marcados con los logos de Exxon y Gulf Oil para protestar por las ganancias abusivas y el impacto ambiental de las corporaciones petroleras. La prensa y la gente decente se indignó por estos actos fuera de la agenda y el orden protocolar volvió a imponerse en el resto de las celebraciones de la Revolución.
El Boston Globe del 11 de marzo de 1975, en su página 18, recordó este desagradable incidente provocado por los seguidores del nuevo Tea Party, quienes afirmaban que las corporaciones eran los nuevos tories, es decir, los abusivos conservadores británicos de dos siglos atrás. [i] En diciembre de 1975, el Washington Post publicó una encuesta con los visitantes a la exposición en el histórico Faneuil Hall Market, donde los revolucionarios más famosos dieron discursos contra los abusos de Inglaterra. La exposición fue financiada con 1,3 millones de dólares por la Sun Oil Company, la Rouse Company y la Honywell Information system. En total, setenta mil personas respondieron preguntas sobre los temas más importantes de la década que precedió a la Revolución Americana.
―¿Usted habría pagado los impuestos o habría boicoteado a los británicos?
―¿Se habría sumado a un grupo guerrillero contra el imperio?
El 17 por ciento respondió como los patriotas revolucionarios habían respondido dos siglos atrás. [ii]
Pero volvamos al 7 de julio de 1976. Mientras la reina terminaba su ginebra, es decir, la segunda de las cuatro dosis diarias de licor, una mujer, emocionada, respondía frente a las cámaras de televisión:
―La reina representa la libertad y la dignidad de un verdadero líder.
Ese mismo día, mientras en Irlanda el grupo paramilitar leal a la reina Luchadores por la Libertad del Ulster asesinaba a una pareja católica en su casa, el CORU logró explotar otra bomba en las oficinas de Cubana de Aviación en Barbados. El 11 de julio, el mismo grupo de exiliados cubanos detonó otra bomba en las oficinas de Air Panama en Colombia. Para indignación de sus organizadores, estas noticias pasaron desapercibidas debido a la matanza de siete personas en la librería de California State University (atribuida, como lo indica el protocolo para esos casos, a un individuo con problemas mentales) y por la gran Convención Demócrata que un día después confirmaría a Jimmy Carter como su candidato para las elecciones de noviembre.
Del país de la libertad celebrando su bicentenario, la reina viajó a Canadá para inaugurar los juegos olímpicos de Montreal. La comisión organizadora estaba decidida a expurgar cualquier lectura política, luego de los trágicos eventos de México en 1968 y de Munich en 1972. Varios países de África se retiraron en protesta por la presencia de la delegación de Nueva Zelanda, cuyo gobierno era cómplice del régimen del apartheid en Sud África.
Mientras en Irlanda las bombas y los muertos se repartían de un lado y el otro, las bombas de Bosh y Posada Carriles, sin competencia, se multiplicaban a lo largo y ancho del Caribe. Los asesinatos y ajustes de cuentas de amigos y enemigos en Florida, Nueva Jersey y Nueva York, también.
Anne, la hija de la reina competía en categoría ecuestre. Fue exonerada del humillante examen de género al que debieron someterse otras participantes. No pudo ganar porque su caballo tropezó con un obstáculo y el equipo británico debió retirarse de la competición. En 1987, la princesa será nombrada Princesa Real de por vida y, un año después, miembro del Comité Olímpico Internacional. [iii] [iv]
[i] The Boston Globe 11 Mar 1975, page 18 – Newspapers.com. (2023). Newspapers.com. https://www.newspapers.com/image/435990640/?terms=protests%20%20%20%22Boston%22%20Harbor%20oil&match=1
[ii] Anderson Independent-Mail 18 Dec 1975, page 27 – Newspapers.com. (2023). Newspapers.com. https://www.newspapers.com/image/809843013/?terms=protests%20%20%20%22Boston%22%20Harbor%20oil%201975%20tories&match=1
[iii] https://www.cbc.ca/archives/royal-visit-1976-queen-princess-anne-olympics-1.5204216
[iv] https://people.com/royals/princess-anne-excused-from-olympics-gender-testing/
Del libro 1976.


Por favor,profesor Majfud,no siga tomando partido y apoyando a terroristas que constituyen un estado( el palestino,el Iraní)solo con la finalidad que el Coran sea ley e Israel no deba existir lo mismo que los judíos Usted sabe bien que Israel son solo 25000 kilómetros cuadrados y además sabe bien que nunca se fueron en totalidad de esa tierra a la que llegaron hace milenios.No cita los actos terroristas contra la AMIA y los del 7 de Octubre.Ver a los turcos lamentando lo que pasa en Gaza pero ni reconocen el genocidio armenio,da bronca.Todos los pueblos tienen derecho a existir.A pesar de su origen árabe,recuerde ser también uruguayoy Artiguista y no tome partido por los que se lamentan que los nazis no concluyeron su tarea.
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Yo no apoyo ni nunca apoyé terroristas. Lamento que usted sí lo haga.
Estoy claramente en contra del supremacismo racial y étnico, tanto nazi como sionista. Le hago la misma petición: no apoye a terroristas de Estado, que, solo en dos años (sin contar las últimas generaciones) ya van dejando cientos de miles de víctimas inocentes, en gran proporción niños. Asesinados bajo los bombardeos constantes, ejecutados a sangre fría y hasta por diversión, hambreados, humillados, todo bajo una excusa de liberar decenas prisioneros propios que si son 12.000 secuestrados palestinos en cárceles israelíes y sin derecho debido, muchos niños, se llaman “prisioneros de guerra”, sin importar que sean niños. Los palestinos no tienen ekjército. Casi todos los israelíes son parte de su ejército nacional, muy bien finanicado y armado por Estados Unidos.
Que ”Israel” tenía más tierra hace 3000 años es un argumento inaceptable. Así Italia debería reclamar Europa, el norte de África y medio oriente porque por dos mil años, más recientemente, todo eso fue el Imperio Romano. Por no seguir por casi todos los países del mundo que existen o han dejado de exisitr.
Los países no tienen derechos a existir. Son los seres humanos, los pueblos, quienes tienen derechos. Y los palestinos son un pueblo con los mismos derechos a existir que cualquier otro.
Ya basta de lágrimas supremacistas de quienes invaden, ocupan, discriminan y asesinan sin límite alguno y hasta por diversión.
Si no lo entiendes, lo entiendo perfectamente.
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