Trump cometió un terrible error (como tantos otros) al secuestrar a Maduro. Tendrá un show pero complicado en los tribunales de NY y Venezuela se va a fortalecer en su contra, ya que, como repetimos mil veces, invadir y descabezar a un líder extranjero es fácil para las fuerzas de elite de EEUU, pero luego la ocupación se hace terriblemente difícil. Por eso no puso a Corina Machado, no solo porque dijo que no era respetada, sino porque necesita extorsionar en lo posible a una estructura de poder que quedó intacta.
El objetivo, más que comprarle petróleo a Maduro es asegurarse su monopolio para que se pueda volver a atacar a Irán. Una crisis petrolera en el estrecho de Ormuz y en todo Oriente Medio dejaría intacto a Estados Unidos, golpearía a China y le daría pase libre a Israel para destruir el gobierno iraní (el único escollo sobreviviente de Irael) y continuar su expansión.
Pero este plan bien puede no ser perfecto. Todo lo contrario. A largo plazo, la invasión a Venezuela se revelará como otro espectáculo hollywoodense de Washington, otra intervención en un país extranjero y otro fiasco en la realidad. Venezuela no dependía de Maduro como muchos creen. No era Sadam Hussein. Aun así, Irak desarrolló su propio caos resistente, como muchos otros casos. Venezuela podría ser aún más descentralizado y una desagradable sorpresa para Washington.
Esto lo hemos detallado en varios análisis. Lo último que recuerdo rápido fue una conversación con un canal de Caracas, a mediados diciembre :
(Audio: interpretación libre. El autor no es responsable de las interpretaciones de este audio)
En una contratapa de Página12 de 2007, reflexionábamos sobre el ideoléxico serde derecha: “Veinte o treinta años atrás en el Cono Sur era suficiente declararse izquierdista para ir a la cárcel o perder la vida en una sesión de tortura (…). Ser de derecha no sólo era políticamente correcto sino, además, una necesidad de sobrevivencia. La valoración de este ideoléxico ha cambiado de forma dramática. Lo demuestra un reciente juicio que tiene lugar en Uruguay. Búsqueda ha entablado juicio contra un senador de la república, José Korzeniak, porque lo definió como ‘de derecha…’”
Los ideoléxicos (y, con ellos, las cristalizaciones ideológicas) parecen mostrar ciclos de 30 años―una generación. Pero estos ciclos, más allá de una posible dinámica social o de una naturaleza psicológica, como “la dinámica de las cuatro generaciones”, también están afectados, distorsionados y hasta determinados por la mirada de los imperios (ver “La lógica de las olas reaccionarias en América Latina”).
Diferente, en el epicentro del Imperio, esta dinámica ideológica tiene ciclos mayores (60 años), porque no dependen de intervenciones exteriores. Dependen del poder relativo de su clase dominante―no de la clase dominante de otro país. En cualquier caso, las leyes son la expresión del poder (plutocracia) o de los poderes (democracia) de una sociedad. En las sociedades capitalistas y, aún de forma más radical, en las plutocracias del capitalismo neoliberal y neofeudal, el poder radica en la concentración del dinero, por lo cual los millonarios compran políticos y sus corporaciones escriben directamente las leyes, como en Estados Unidos, o deciden gobiernos en las repúblicas bananeras.
Como ningún sistema jurídico reconoce el derecho de un país para escribir las leyes de otros países soberanos, los imperios y los gobiernos supremacistas escriben doctrinas, como la Doctrina Monroe y otros tratados para que otros pueblos obedezcan mientras les sirva a los dueños del cañón. Pero estas doctrinas y esta tras-ideologización de las colonias siempre se vistió de alguna excusa sagrada, como Dios, la raza, la libertad, la propiedad privada o la democracia. Algo que, en Estados Unidos, comienza a secarse, dejando al desnudo y sin disimulo las verdaderas razones de su violencia, como lo es el reconocimiento del presidente Trump de invadir Venezuela para “hacer mucho dinero con (nuestro) petróleo”―en su conferencia de prensa tras el secuestro del presidente Maduro, mencionó 23 veces la palabra petróleo y ni una sola vez democracia, lo que se ajusta al Proyecto 2025 y los neo monárquicos como Curtis Yarvin.
El imperialismo norteamericano viene del fanatismo protestante, calvinista y privatizador de cuatro siglos atrás, desde que se inició el despojo de los “salvajes que nos atacaron sin ninguna provocación”. Hoy, su conducta violenta de intervención y despojo se repite con la misma desnudez que al principio, como cuando James Polk le ordenó a un emisario buscar un río dentro de México con el mismo nombre del por entonces límite fronterizo o, si no encontraba, nombrar otro río con el mismo nombre para provocar una “guerra de defensa” contra México y así quitarle la mitad de su territorio. Exactamente lo mismo hizo Trump acusando a Maduro de narcotráfico y luego decretando que el fentanilo era “arma de destrucción masiva”, una decoración usada para la invasión de Irak, el secuestro de Sadam Hussein y la apropiación del petróleo.
Hasta entonces, los emperadores como Bush y Obama mantenían el smoking bastante bien planchado. Con el Tea Party y, luego, con la primera presidencia de Trump, ser fascista, racista y misógino comenzó a ser considerado un orgullo. Allí comenzó “La rebelión de los amos”, peleada, como en las batallas medievales, por los peones sin rostro, sin nombres y sin nada que ganar o perder, excepto la vida.
En sus primeros años en la Casa Blanca, Trump todavía negaba ser machista, racista o imperialista. En su segundo período, continuó siendo el mismo de siempre, pero ya no lo disimuló más. En una conferencia en el Despacho Oval le preguntaron al alcalde electo de Nueva York si todavía pensaba que Trump era un fascista, a lo que Trump le dijo que no había problema: “diles que sí”. Mamdani respondió que sí, para satisfacción del presidente.
Hace unos años propusimos la fórmula P = d.t que relaciona poder (P), tolerancia (t) y diversidad/disidencia (d), según la cual los imperios incontestables tienen una alta tolerancia a la diversidad y a la disidencia cuando su poder (P) es incontestable, y se vuelven intolerantes a la diversidad y a la disidencia cuando su poder comienza a disminuir, relación que mantiene la ecuación en P-d.t = 0 en equilibrio. Actualmente, la creciente intolerancia a la disidencia, a la crítica, a los libros y cursos sobre sobre la historia esclavista e imperial, o a la aceptación de iguales derechos para diferentes etnias, géneros, sexos o clases sociales es un signo inequívoco de la creciente debilidad del Imperio americano.
Las máscaras y el smoking ya no son necesarios. La CIA lanzó su operación de secuestro del presidente Maduro para ser juzgado por narcotráfico tres semanas después de que el presidente Trump ordenase la liberación del expresidente hondureño, Juan Orlando Hernández, condenado a 40 años de prisión por un jurado federal del mismo Estado, por narcotráfico, y 24 horas después de reuniese con Benjamín Netanyahu, requerido por la Corte Penal Internacional por crímenes de Guerra y de lesa humanidad en Palestina.
Ante el acoso y luego bombardeo de Venezuela (que ya costó la vida de decenas de personas y que, con el tiempo, producirá más violencia), la ONU y varios presidentes han manifestado lo mismo: sentidas declaraciones de cancillerías sobre que “el ataque militar estadounidense sienta un precedente peligroso”.
¿No hace más de 200 años que estamos sentando precedentes peligrosos? ¿Qué está ocurriendo que no haya ocurrido antes? (1) Invasión imperial por avaricia de los recursos naturales, solo que ahora las excusas no son importantes; (2) cipayismo criollo, cobarde y entreguista; (3) timidez de los líderes izquierdistas de la región; (4) ausencia de consenso ante las más graves violaciones al derecho internacional…
¿Algo nuevo? Seguimos avanzando hacia la “Rebelión de los amos” a través de la “Palestinización del mundo” como un conductor que se duerme lentamente sobre el volante. Esto es sólo un capítulo más de un proceso que se radicalizará.
El secuestro de líderes desobedientes es una vieja práctica imperial. Los imperios siempre violaron las leyes ajenas, pero se cuidaron de hacerlo dentro de sus propios feudos (razón por la cual la cárcel de Guantánamo está en Cuba y no en Illinois), pero también esto ha cambiado. Ahora, los enmascarados del ICE y la Guardia Nacional han extendido la palestinización del mundo dentro de las fronteras de Estados Unidos, acostumbrando a su población a la brutalidad, al miedo y a la violación de los Derechos Humanos.
Los conflictos reaccionarios de los supremacistas y decadentes imperios occidentales continuarán sumando intervenciones al viejo estilo; invasiones, golpes de Estado, revueltas y guerras civiles inoculadas por las agencias secretas (CIA-MI6-Mossad). Seguiremos viendo un escenario de creciente violencia de Estados Unidos y Europa-Israel en sus patios traseros―América latina, África y Oriente Medio.
El objetivo es aplastar el surgimiento de China y del Sur Global, pero esta lucha desangrará más a Medio Oriente, África y América Latina que a China, hasta que ésta no tenga otra opción que intervenir en un conflicto bélico masivo.
Por el momento, a Rusia le importa Ucrania y a China, Taiwán. Por eso, sus reacciones ante la re-colonización supremacista del Sur Global son apenas simbólicas.
Trump intenta acostumbrar a los estadounidenses y al mundo a la idea de una intervención en Venezuela que costaría una guerra civil y un baño de sangre sumado al ya largo crimen de la guerra comercial, financiera y mediática.
Mientras tanto, desde Miami, la Premio Nobel de la Paz le promete a la oligarquía mundial el oro y el moro a cambio de que la pongan de presidenta en lugar del “dictador ilegítimo” en Miraflores.
Para eso, no duda en insistir y llama a su presidente, rey del mundo, a una guerra que no peleará ella ni sus hijos ni ningún empresario que hoy se frota las manos.
No, señora Machado. Usted nunca, jamás será la presidenta legítima que sueña ser en sus delirios de poder psicópata.
Ningún cipayo entreguista y cobarde podrá nunca ser legítimo en nada. No existe ni existirá nunca un gobernador de colonia legítimo. Menos aquel que asume el poder derramando sangre de su propio pueblo vendido por treinta piezas de plata y con las siempre infinitas bombas de un imperio insaciable.
En una clase esta semana se salieron del tema y me preguntaron por el cartel de drogas de Venezuela…
Hace casi treinta años que venimos con el mismo tema: si quieren eliminar el narcotráfico, inviertan en prevención, salud y reducción del consumo. ¿No era que la ley de la oferta y la demanda lo explica todo? Aparte, basta con mirar la experiencia de la Ley Seca. Como la Libertad, la democracia y los Derechos Humanos, la “lucha contra la droga” ha sido siempre una vieja excusa intervencioncita de los imperios―sobre todo de Washington. La criminalización fue también interna, contra negros y latinos, como en el caso de Nixon.
“El Cartel de los Solos no existe ―todavía”, contesté, como para cortar por lo sano. “Lo que existe allí es la mayor reserva de petróleo del mundo y más de un siglo de la misma historia”.
Pues, por si fuese poco, ahora el venezolano antichavista Capriles sale a decir lo mismo y, para rematarla, Larry Johnso, ex agente de la CIA, lo confirma.
Sr. Luis Almagro, Secretario de la Organización de Estados Americanos:
Considerando sus repetidos fracasos y sus aún más insistentes abusos de funciones como «Secretario» de los Estados, le solicitamos tenga a bien y por el poco honor que le resta, renunciar a su cargo posibilitando que alguien más apto pueda continuar con la conocida y fundacional misión de la OEA de seguir los intereses de Washington, al menos de forma más disimulada (excluimos aquí al pueblo estadounidense que suele brillar por su radical ignorancia de lo que ocurre en el mundo).
Seguramente no será un detalle para usted dejar de hacer el ridículo histórico y mucho menos para los de abajo tener que sufrir su criminal indiferencia y desprecio. Usted ha honrado la antigua regla de que “el hábito hace al monje” cada vez que ocupó un cargo público, desde el gobierno de izquierda en Uruguay hasta el gobierno de derecha de la OEA.
Amablemente, le pedimos la renuncia, porque sabemos que usted no será derrocado por ningún golpe de Estado ya que la OEA no cuenta con un ejército propio.
Mr. Luis Almagro, Secretary General of the Organization of American States (OAS):
In light of your repeated failures and continued abuse of the functions of «secretary» of the States, we request that you, for the sake of the little honor that remains to you, resign your position and thereby allow someone more fitting to continue, at least in a more disguised fashion, with the OAS’s well-known and fundamental mission of pursuing the interests of Washington (not to say the interests of the U.S. public, which tends to shine in its radical ignorance of what is happening in the world).
Surely it will be no great effort for you to cease your history of making a fool of yourself, and even less so from the perspective of those at the bottom of the social order who have to suffer your criminal indifference and disdain. You have honored the old rule that the cowl makes the monk in every public charge you have occupied, from the left-wing administration of Uruguay to the right-wing administration of the OAS.
We kindly ask for your resignation, because we know that you will not be brought down by any coup d’etat, since the OAS does not have an army of its own.
Mr. Luis Almagro, Secretary of the Organization of American States:
Considering Your repeated failures and Your even more insistent abuses of functions as «Secretary» of the States, we ask You to do well and for the little honour that You have left, to resign Your position, making it possible for someone more able to continue with the well-known and foundational mission of the OAS to follow Washington’s interests, at least in a more disguised way (we exclude here the USAmerican people who usually shines with a radical ignorance of what is happening in the world).
Surely it will not be a detail for you to stop making a fool of yourself in front of History and much less for those below to have to suffer Your criminal indifference and contempt. You have honoured the old rule that «the habit makes the monk» every time you held public office, from the left-wing government in Uruguay to the right-wing government of the OAS.
We kindly ask you to resign, because we know that you will not be overthrown by any coup d’état since the OAS does not have a traditional army.
M. Luis Almagro, Secrétaire de l’Organisation des États américains,
Considérant vos échecs répétés et vos abus encore plus insistants des fonctions de » Secrétaire » des États, nous vous demandons de bien faire et de sauver le peu d’honneur qui vous reste, en démissionnant de votre poste, afin de permettre à quelqu’un de plus apte à poursuivre la mission connue et fondamentale de l’OEA – suivre les intérêts de Washington-, au moins d’une manière plus masquée (nous excluons ici le peuple usaméricain qui brille généralement par son ignorance totale de ce qui se passe dans le monde).
Ce ne sera certainement pas un détail pour vous d’arrêter de vous ridiculiser face à l’histoire et encore moins pour ceux d’en bas d’avoir à subir votre indifférence criminelle et votre mépris. Vous avez respecté la vieille règle selon laquelle » l’habit fait le moine » chaque fois que vous avez occupé une charge publique, du gouvernement de gauche en Uruguay au gouvernement de droite de l’OEA.
Nous vous demandons de bien vouloir démissionner, car nous savons que vous ne serez pas renversé par un coup d’État puisque l’OEA n’a pas d’armée traditionnelle.
Considerando i suoi ripetuti fallimenti e i suoi ancora più insistenti abusi delle funzioni di «Segretario» degli Stati, le chiediamo di fare la cosa giusta e salvare il poco onore che le rimane, dimettendovi dalla vostra posizione, rendendo possibile a qualcuno più capace di continuare con la nota e fondamentale missione dell’OSA – seguire gli interessi di Washington – almeno in modo più mascherato (escludiamo qui il popolo americano che tende ad essere radicalmente ignorante di quanto sta accadendo nel mondo).Sig. Luis Almagro, segretario dell’Organizzazione degli Stati Americani:
Sicuramente non sarà un dettaglio per voi smettere di rendervi ridicolo di fronte alla storia e ancor meno per coloro che sono sotto di voi ner dover sopportare di dover subire la vostra indifferenza criminale e il vostro disprezzo. Lei ha rispettato la vecchia regola che «l’abito fa il monaco» ogni volta che ha ricoperto cariche pubbliche, dal governo di sinistra in Uruguay al governo di destra dell’OSA.
Vi chiediamo gentilmente di dimettervi, perché sappiamo che non sarete rovesciato da nessun colpo di Stato, poiché l’OSA non ha un esercito tradizionale.
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