Los mismos hechos. ¿Una nueva conciencia?

“David vivió en territorio de los filisteos [habitantes cananeos de la actual Gaza hasta el Jordán] un año y cuatro meses (…) Arrasaba la comarca y no dejaba con vida hombre ni mujer; se apoderaba de las ovejas, bueyes, burros, camellos y vestidos y volvía donde Aquís. David no dejaba hombre ni mujer con vida, para no tener que llevarlos a Gat, pues decía: ‘No sea que hablen contra nosotros y nos denuncien a los filisteos’. De esta forma se comportó David todo el tiempo que habitó en el país de los filisteos”.

1 Samuel, 27 7

I

En 1995 recorrí Líbano, Jordania, Palestina e Israel a pie. Por los caminos destruidos, los niños palestinos me tiraban pequeñas piedras pensando que era judío (“Juif!”). Los niños judíos me escupían y decían que iban a matar a todos los cristianos (dedo en la garganta: “you Christians, all”). Pero mi entusiasmo y curiosidad superaba cualquier inconveniente. Me detuvieron en varios lugares, el último, dos horas en el aeropuerto de Tel Aviv; los agentes no entendían cómo un estudiante pobre (hijo de un carpintero uruguayo, durmiendo en las calles de Jordania y alimentándose con un helado de máquina por día en Jerusalén) podía darle la vuelta al mundo en nueve meses. Como decía Oriana Fallaci “[_____] debe estar pagando los pasajes de avión de los pobres que vienen a orinar en nuestras hermosas plazas”.

Poco después de aterrizar en Roma, supe que Yitzhak Rabin había sido asesinado por un fanático judío, furioso por las conversaciones de paz. Desde entonces, todo fue de mal en peor. Un año antes, una semana después de haber escuchado el relato bíblico de acabar con todos los habitantes de Amalek, orden dada 3000 años atrás, Baruch Goldstein, de Nueva York, masacró a 29 musulmanes en una mezquita de Hebrón. Peter Beinart, un judío ortodoxo del New Republic, escribió que “la sabiduría de la tradición rabínica fue declarar que ya no sabemos quién es Amalek; eso restringe el significado claro y genocida del texto bíblico”. Cuando Netanyahu afirma saber quién es Amalek, “está deshaciendo el andamiaje moral creado por la tradición judía y afirmando un literalismo bíblico que es ajeno al judaísmo de los últimos dos mil años y, dado su poder militar, es aterrador”.

Pero es un engaño reducir toda la política militarista de Israel a un hombre o a un gabinete ministerial que repite la misma necesidad de “matar a todos, incluido niños”, porque ellos serán “los terroristas de mañana” y, por si fuera poco, acusa a sus críticos de racismo. Una muestra insuperable de fanatismo religioso unido a un incontestable poder militar y un poder mediático que comienza a resquebrajarse en todo el mundo.

II

Traduzco aquí la carta de la candidata a la presidencia Jill Stein enviada por correo a quienes seguimos de cerca su carrera política en Estados Unidos, una rara avis de un sistema llamado democrático pero secuestrado por megacorporaciones secretas como BlackRock, Vanguard y otras sectas.

Nada de lo que denuncia Stein es una novedad, ya que muchos otros medios, prisioneros y trabajadores humanitarios han denunciado abusos similares por años. Cuando se realizaron estas denuncias, el gobierno de Israel calificó a las organizaciones de “organizaciones terroristas” y a sus criticas como antisemitas o “simpatizantes de Hamás”. Fue el caso, por ejemplo, de la organización Defence for Children International integrada por Josh Paul, funcionario del Departamento de Estado de Estados Unidos. Luego de un estudio cuidadoso sobre la denuncia de la violación de un joven palestino de 13 años en una cárcel de Israel en Jerusalén, el ejército israelí allanó sus oficinas, se llevó todas las computadoras y Tel Aviv declaró a la ONG como “entidad terrorista”.

Recordemos que en las cárceles israelíes hay 9.500 palestinos prisioneros sin proceso debido y por el criterio de quienes los acusan de publicar imágenes o denuncias contra la ocupación o por tirar piedras a los tanques de guerra. En ningún sistema judicial, los prisioneros menores pueden ser otra cosa que secuestrados.

También la CIA tiene decenas de prisiones secretas alrededor del mundo, a las cuales no se le aplica ninguna ley del derecho estadounidense o internacional. Menos secreta pero igual de impune, ha sido y es Guantánamo, el lugar donde se violan todos los derechos humanos en Cuba sin que La Habana o cualquier otro gobierno del mundo puedan incluir a Washington en la lista de “Estados que promueven el terrorismo”.

Stein concluye su carta con algo que no estoy seguro pueda ser una obviedad, pero sin dudas es un elemento central en el conflicto: “Biden podría terminar con TODO esto ahora mismo con una sola llamada telefónica. En cambio, nuestro gobierno continúa canalizando armas y dinero en efectivo a Israel”.

III

La Carta de Jill Stein

Es un horror sobre otro horror. Incluso cuando la puerta de Rafah en la frontera egipcia está bloqueada por tanques israelíes y el cerco se aprieta aún más sobre Gaza, hoy salió a la luz un nuevo y repugnante informe de CNN que expone una prisión secreta en el desierto donde las Fuerzas de Ocupación Israelíes están torturando a detenidos palestinos.

Un gráfico con un titular publicado el viernes 10 de mayo de 2024 dice: “Atados, con los ojos vendados, en pañales: denunciantes israelíes detallan el abuso de Palestinos en un oscuro centro de detención”.

Esto es lo que sabemos: tres denunciantes israelíes han presentado detalles y evidencia fotográfica de tortura psicológica y física, incluida humillación ritual y deshumanización, de ciudadanos palestinos encarcelados ilegalmente en el desierto de Negev en Israel.

Los denunciantes describieron la amputación de extremidades de los prisioneros debido a las lesiones causadas por estar esposados constantemente y procedimientos médicos realizados por personal no calificado, mencionando que esta prisión es conocida como “el paraíso del infierno”.

Las imágenes compartidas por los denunciantes son demasiado inquietantes para compartirlas aquí. Es un retroceso impactante similar al sufrido por los iraquíes inocentes detenidos en la prisión de Abu Ghraib y torturados a manos de las fuerzas y contratistas estadounidenses, una tortura que quedó expuesta al mundo hace exactamente 20 años y 12 días.

No sabemos el número total de palestinos que han sido recluidos en campos de detención como Sde Teiman. Lo que sí sabemos es que son miles (si no decenas de miles) y que fueron detenidos por el ejército israelí tanto Gaza como en Cisjordania. No sabemos cuántas prisiones secretas más existen y podemos estar seguros de que aún no hemos oído lo peor de los abusos.

Vale la pena repetir que Biden podría terminar con TODO esto ahora mismo con una sola llamada telefónica. En cambio, nuestro gobierno continúa canalizando armas y dinero en efectivo a Israel de manera indiscriminada.

La cobertura diplomática continua e incondicional de nuestro gobierno para estos horrores convierte a nuestro país en cómplice de los crímenes de guerra de Israel.

Paremos las armas y la ayuda para la guerra. Impongamos un embargo a este monstruo. El mundo debe actuar ahora.

En solidaridad, Jill Stein

JM, mayo 2024

Notas del Antuguo Testamento

1 Samuel, 27 7. David vivió en territorio de los filisteos un año y cuatro meses. 8.Subía David con su gente a hacer correrías contra los guesuritas, los guergueseos y los amalecitas, porque antiguamente éstos eran los habitantes de la región desde Telam, yendo hacia Sur y hacia Egipto. 9.Devastaba la comarca y no dejaba con vida hombre ni mujer; se apoderaba de las ovejas, bueyes, burros, camellos y vestidos, y volvía donde Aquís. 10.Aquís preguntaba: «¿A quiénes han atacado esta vez?» David respondía: «Al sur de Judá, o el territorio de Jerajmeel, o de los quenitas.» 11.David no dejaba hombre ni mujer c vida, para no tener que llevarlos a Gat, pues decía: «No sea que hablen contra nosotros y nos denuncien a los filisteos.» De esta forma se comportó David todo el tiempo que habitó en el país de los filisteos.

Números 31:7-12 Y los israelitas pelearon contra Madián, tal y como el Señor se lo ordenó a Moisés, y mataron a todos sus hombres. Entre ellos mataron también a los cinco reyes de Madián, es decir, a Evi, Requén, Sur, Jur y Reba, y mataron también a filo de espada a Balaam hijo de Beor. Los israelitas se llevaron cautivas a las mujeres de los madianitas, y a sus niños, y les arrebataron todos sus bienes, lo mismo que todas sus bestias y todos sus ganados, e incendiaron todas las ciudades y aldeas donde habitaban. Recogieron todos los despojos, y todo el botín de guerra, tanto de hombres como de animales, y todo se lo llevaron a Moisés y al sacerdote Eleazar, y a la congregación de los hijos de Israel. Los cautivos, el botín y los despojos los llevaron al campamento, el cual estaba en los llanos de Moab, junto al Jordán y frente a Jericó.

JM, mayo 2024.

El Ministro de Finanzas israelí pidió la “aniquilación total” de Gaza

“Pero, ¿por qué el escándalo? ¿Lo dijo en un campus universitario?” preguntó con sorna un periodista. “Porque no es noticia. Lo siento, son las reglas”.

Por Julia Conley

Traducción Jorge Majfud

Es el último ejemplo de un alto funcionario israelí que pide abiertamente la eliminación de Gaza y de los 2,3 millones de palestinos que viven allí. El ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, exigió el martes la destrucción de ciudades y campos de refugiados en el enclave bloqueado de Gaza.

“No hay medias tintas”, afirmó Smotrich en una reunión televisada del gobierno. “Rafah, Deir al-Balah, Nuseirat: aniquilación total”.

Luego, citando la Biblia, dijo: “Borrarás la memoria de Amalek debajo del cielo”. Según el Ministro de finanzas, Dios ordenó a los israelitas exterminar a Amalek, lo que justificaría el exterminio de Palestina. Varios líderes israelíes de derecha han invocado la misma historia bíblica de Amalek, durante mucho tiempo, para justificar el matanza de palestinos.

El Primer Ministro Benjamín Netanyahu también hizo referencia a Amalek en las primeras semanas de la actual escalada de Israel contra Gaza; Los comentarios de Smotrich se produjeron mientras él y otros funcionarios del gobierno presionaban a Netanyahu para que siguiera adelante con un ataque planeado contra la ciudad sureña de Rafah, a donde más de 1,5 millones de personas han sido desplazadas mientras otras ciudades de Gaza han sido diezmadas por los bombardeos israelíes.

Ibrahim Hooper, director nacional de comunicaciones del Consejo de Relaciones Estadounidenses-Islámicas (CAIR), pidió al presidente Joe Biden que deje de condenar a miles de estudiantes universitarios estadounidenses que han exigido un alto el fuego y el fin de la ayuda militar a Israel y que dirija su ira hacia el gobierno israelí, que ha insistido repetidamente que tiene como objetivo a Hamas, a pesar de sus declaraciones genocidas y ataques indiscriminados contra todo el pueblo palestino.

“En caso de que la intención genocida del gobierno israelí en Gaza no estuviera clara para nadie, a pesar de sus crímenes de guerra diarios contra el pueblo palestino, las palabras del ministro de Finanzas israelí, Bezalel Smotrich, deberían servir como otra llamada de atención”, dijo Hooper. “La intención del gobierno de Netanyahu siempre ha sido la tierra palestina sin palestinos, y la violencia siempre ha sido la ruta para lograr ese atroz objetivo. En lugar de condenar a los estudiantes universitarios, el presidente Biden debe condenar a los líderes israelíes por formular y actuar en consecuencia de sus amenazas genocidas”.

En los últimos meses, funcionarios israelíes han declarado que la “migración” de los residentes de Gaza es su objetivo final al atacar implacablemente la franja, y que todos los palestinos en Gaza son responsables de un ataque liderado por Hamás contra el sur de Israel en octubre, por lo que son objetivos legítimos. También dijo que Gaza debería ser aplastada y que las Fuerzas de Defensa de Israel están luchando contra “animales humanos”.

El periodista Mehdi Hasan sugirió con ironía que los comentarios de Smotrich serán considerados aceptables por la administración Biden, los miembros del Congreso y los medios corporativos estadounidenses porque “no lo dijo en un campus universitario”.

“El Ministro de Finanzas Bezalel Smotrich, miembro del gabinete de seguridad, debería ser despedido inmediatamente por sus últimos comentarios”, afirmó un editorial del diario Haaretz de Israel, en su publicación del martes por la noche, mientras la policía de Nueva York irrumpía en la Universidad de Columbia para arrestar a los estudiantes que protestaban contra esta masacre. “Así es como actuaría cualquier país adecuadamente administrado, y más aún, un país contra el cual la Corte Internacional de Justicia de La Haya ha emitido medidas provisionales exigiéndole que se abstenga de cometer genocidio, incluida una que le exige abordar adecuadamente la incitación al genocidio”.

Smotrich y otros se han opuesto a lo que el Ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, llamó el martes, “un acuerdo imprudente” que permitiría la liberación de decenas de rehenes israelíes retenidos por Hamas a cambio de prisioneros palestinos que han estado detenidos durante mucho tiempo en cárceles israelíes. El acuerdo incluiría un cese de los combates durante 40 días.

CAIR también señaló el martes pasado que cinco unidades de las fuerzas de seguridad de Israel han sido acusadas de cometer una “grave violación de los derechos humanos”, según un análisis del Departamento de Estado de Estados Unidos.

“La repetida afirmación de que nuestra nación apoya el derecho internacional y los derechos humanos”, dijo el director ejecutivo nacional Nihad Awad, “es solo una cruel ilusión”.

1 de mayo de 2024.

La lengua de Dios

La lengua de Dios

Un incidente menor nos fastidió el viaje, una tarde en una gasolinera rural de Alabama, a un costado de la 59, casi llegando a Mississippi. Un tipo, más alto que cualquiera de nosotros, se había molestado porque nos escuchó hablando español ente las góndolas de helados y periódicos. Al parecer, el detonante fue cuando Thomas continuó hablando español con el cajero que, increíblemente, no era sikh ni hindú sino un muchacho que luego resultó ser de Honduras. El hombre no pudo esperar en la cola y dijo que debíamos hablar inglés, que esto era América, no México. En su camisa a cuadros vi problemas.

Aunque me había prometido mil veces desinteresarme del mundo, porque el mundo al fin y al cabo no valía la pena de tantas penas, por un viejo instinto criminal terminé respondiendo que en América e, incluso, en Estados Unidos se hablaba español desde mucho antes que inglés, y que nunca se había dejado de hablar español. Que hasta el signo de dólares, esa con una rayita, era la abreviación de Pesos, de PS, es decir, $, y que si a veces tenía dos rayitas se debían a las columnas de Hércules de la bandera española. Que si la gente que ignoraba que el español no era un idioma extranjero en Estados Unidos, que si alguien de por allí no sabía que la cultura hispana era una cultura más de este país, no sólo era un ignorante de la historia de su propio país sino que además era un ignorante.

Tal vez debí pensar que ante cualquier eventualidad mis amigos tendrían la obligación moral de defenderme. De otra forma no se entendía ese uso tan despojado de palabras que podrían costarle un diente a cualquiera. “Al menos que tu osadía se debiera a alguna condición propia de esas que padecen los argentinos, que van del exceso de confianza a cierta tendencia al suicidio, estilo Che Guevara”, me dijo luego Douglas.

El hombre de la camisa a cuadros no esperó a que terminase con mi conmovedora defensa del idioma y de la cultura hispana y me agarró por donde mejor podía.

What? Usted, pequeño malhablado —dijo—, ¿pretende enseñarle historia americana a un americano?

—Por ahí si…

—¿Sabe usted en qué idioma está escrita la constitución de este país?

—Sí, claro que lo sé. Un grupito de intelectuales, de esos que ya no se ven entre los políticos, revolucionarios y progresistas radicales…

Wait, wait, wait —me interrumpió—. En aquella época no había progres ni liberales como ahora, gracias a toda esa basura que traen ustedes del otro lado.

—Sí que eran liberales, progresistas y revolucionarios radicales como nunca los hubo después, ni siquiera en Francia. Por algo los libros Thomas Jefferson, el fundador de la democracia americana, estuvieron prohibidos por años después de su muerte. Unos pobres analfabetos lo habían acusado de ateo. En esa época no había homosexuales.

Detrás del hombre de camisas a cuadros, Carlos festejó la respuesta con un gesto obsceno. El tipo se movió nervioso, como si estuviese a punto de cambiar sus argumentos con un puñetazo de esos que solo se ven en las películas viejas.

—A ver, señor sabiondo —dijo el hombre, esbozando una sonrisa—. No cambie de tema. Por casualidad, ¿sabe usted en qué idioma está escrita la constitución de América?

—En inglés —dije.

— YeahpIn English. ¿Vio? Por algo la constitución de este país fue escrita en inglés. Entonces, si la misma constitución está escrita en inglés, todos los habitantes de este país deben hablar inglés para que entiendan lo que dice y entiendan las leyes de este país. Period.

—Señor, ¿es usted creyente? —pregunté, advirtiendo que el hombre de la camisa a cuadros llevaba una cruz tatuada debajo de la oreja derecha.

—Por supuesto —dijo el hombre, con una evidente excitación—. Soy cristiano, como todos aquí.

Next customer —dijo el hondureño.

—Bueno, al menos no es masón, como algunos de los padres fundadores. Es decir, que usted va a la iglesia los domingos y todo eso.

—A la casa de Dios —aclaró el aludido.

—Entonces ha leído la Biblia alguna vez.

—¿Bromea?

—Es decir, usted es un acérrimo defensor del uso del hebreo, el arameo y el griego en las iglesias. Obviamente usted lee la Biblia en alguno de esos idiomas, ya que fueron esos idiomas los elegidos por Dios para hablar y escribir hasta que un día, por alguna razón, decidió callarse.

Next customer in line, please —insistió el hondureño.

El hombre de la camisa a cuadros me hizo a un lado y puso las cervezas sobre el mostrador. Las pagó y, entes de irse, me señaló con un dedo:

—Aprende inglés. Tienes un acento horrible. Y tu amigo peor.

—Acento de Boston —dije.

—Lo hablan mal todos ustedes, yall —insistió el hombre, mientras abría la puerta de salida con las nalgas y nos miraba con cara de muy pocos amigos.

—Pero lo escribimos muy bien, eh —insistí, aunque el mensaje nunca llegó a destino.

Carlos se había fastidiado con este incidente y había dicho que no iba a comprar café ni nada en aquel lugar.

—Estos yanquis son unos hijos de puta —dijo Carlos.

—Hijo mío —dijo una vieja con acento sureño que había estado escuchando la conversación mientras se servía café—. No me incluya en ese grupo. No le dé el gusto a esa pobre gente.

 

Jorge Majfud

Periodico Irreverentes (ESpaña)

La Republica (Uruguay)

Tacuarembo2030 (Uruguay)