El negocio de la guerra

Un mes antes de que Rusia invadiera Ucrania, publicábamos el artículo “EE.UU: nuevo enemigo se busca” advirtiendo del inminente conflicto, debido a (1) los movimientos de la OTAN y (2) una publicidad de Lockheed Martin

“Antes de una aventura mayor con China, la opción de EE.UU. es clara: continuar violando los tratados de la OTAN hacia el Este, presionar a Rusia para que despliegue su ejército en la frontera con Ucrania y, acto seguido, acusarla de intentar invadir el país vecino».

La publicidad de Lockheed Martin destacaba un eslogan:

“El enemigo nunca descansa… Tu misión es la nuestra”.

“Así y en primera plana, Lockheed Martin, una compañía privada que vende armamento de guerra (siempre haciendo referencia al “derecho de defensa” y a la “seguridad nacional”) se anuncia en el New York Times, por si hay algún otro comprador, aparte del gobierno. 50.000.000.000 dólares a la búsqueda de nuevos enemigos (…) Tras el nuevo fiasco militar en Afganistán, y tras semejante fortuna invertida por Washington en las compañías de la guerra, en los mercaderes de la muerte, es urgente encontrar un nuevo enemigo y un nuevo conflicto”. https://www.alai.info/214797-2/

Un mes después, Le Monde de París nos culpó a Paco Ignacio Taibo y a mí de liderar la “izquierda latinoamericana” a favor de Putin por mera reacción a las políticas de Washington (la gran prensa siempre tan criminalmente simplista), pese a que en artículos publicado antes había insistido en que no aprobaba ninguna invasión de ningún país, pero entendí que se debía apuntar directamente a la OTAN y a los insistentes complots de Washington como aquellos que habían estado buscando este conflicto por muchos años .

Hoy Reuters anunció: “Lockheed Martin asegura un contrato de 4.700 millones de dólares para la producción de misiles interceptores Patriot” con el gobierno de EE.UU.

Pero en EE.UU. no hay dinero para pagarle ni a los inspectores de aduanas de los aeropuertos.

jorge majfud, abril 10, 2026.


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