Unas memorias gráficas de mis tiempos en el «Astillero Naval de Pemba» con aquellos barcos británicos del siglo XIX, 100 por ciento de madera umbila, en Mozambique, 1997. Ahora la han convertido en una Base Militar. Memorias más profundas las publiqué en 1998 en mi segundo libro Crítica de la pasión puura.
Creo que viví siete vidas en menos de un año, entre Pemba y las aldeas del Norte de Mozambique.
Al igual que la Palestina que caminé en 1995, hoy me dicen que esa región ha sido copada por el ISIS y toda esa mierda de falsas banderas fuera de control que los lobbies billonarios de Noroccidente inventaron
jorge majfud,
(Mis estudiantes me piden selfies de estos tiempos… Pobres muchachos. «Algo tengo en Uruguay, les digo. Por entonces no nos preocupaban esas cosas. Estábamos más ocupados en vivir…)





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