Plan de austeridad

 

Las palabras importan y son el principal arma de cualquier poder social. Cuando un político habla de “planes de austeridad” nunca se refiere a reducir los lujos de quienes más pueden, de quienes mejor viven, sino lo contrario. Cuanto mejor estén los de arriba, más segura estará la economía y el mundo. Al fin y al cabo, son los amos quienes hacen posible el orden, el progreso y la pósima que reciben los esclavos dos veces al día, mientras algunos de ellos se quejan y amenazan el orden y la civilización con el caos.

Cuando los políticos responsables hablan de «planes de austeridad», siempre, pero siepre se refieren al recorte de servicios básicos de quienes, por obligación, ya viven de forma austera.

Este otro absurdo, que en el discurso social pasa por lógico y normal, debería ser suficiente ejemplo. Una vez colonizadas, las palabras piensan por sí mismas y solo una crítica radical puede liberarlas para comenzar a liberar a los individuos y a los pueblos.

JM, febrero 2022

Martin Luther King, el mujeriego

El FBI estuvo detrás de Martin Luther King por socialista y por oponerse a la Guerra de Vietnam. Una de las obsesiones de la agencia de asuntos domésticos fue documentar la debilidad del doctor King por las mujeres. Lo mismo habían hecho con muchas otras figuras públicas, como John Lennon, aunque en este caso buscaban una prueba de su homosexualidad, ya que, según el macartismo, ser homosexual y ser comunista eran la misma cosa.

Es curioso que la gente siempre busque este tipo de notas al margen en la vida de gigantes que no pueden derrotar sino con la muerte apresurada.

Si Martin Luther King hubiese sido un santo, nunca hubiese sido de mi devoción.

JM, febrero 2022 tell you why this show rocks!

Audio: Martin Luther King, el mujeriego