Es por tu bien

breve tratado de política internacional

(breve tratado de política internacional)

La primera mañana de casados, el hombre terminó su café y miró a su esposa que miraba por la ventana. No sólo la casa era nueva para ella. La ciudad también. 

—No te recomiendo que salgas a la calle sola —le dijo el hombre—. Es muy peligroso. 

La mujer se dio vuelta sorprendida y, luego de descartar varias palabras, dijo:

—¿Podemos salir juntos esta mañana?

El hombre afirmó con la cabeza.

Durante toda la semana, el hombre y la mujer salieron cada mañana después del desayuno. Siempre caminaban hacia el norte, por las calles más sucias de la ciudad, y regresaban por la tarde. 

El segundo lunes, el hombre debía volver al trabajo y, apenas terminó el desayuno, volvió a decirle a su mujer:

—No salgas a la calle sola. Es muy peligrosa. 

Esta vez no era una recomendación.

La joven se quedó pensando que se iba a quedar en la casa todo el día, al menos hasta que su esposo regresara por la noche. Pero por la noche la ciudad debía ser aún más peligrosa. 

—¿Y mañana? —preguntó la mujer.

—Mañana será la misma ciudad. Es muy peligroso para una mujer como tú salir sola a la calle. Te golpearán para robarte y sabe Dios si no te secuestran también.

La mujer permaneció en la casa una, dos, tres semanas. A la cuarta, un día viernes por la mañana, salió. No fue muy lejos. Le bastaba con mirar las vidrieras de las tiendas del barrio. Como la gente parecía más bien tranquila, se atrevió a cruzar la calle y caminó una cuadra hacia el sur, hasta un salón de belleza. Mientras miraba a las clientas por la vidriera, todas mayores que ella, todas mujeres de ciudad, sintió una mano fría que la tomaba del brazo y la conducía a la fuerza hacia un callejón que no había visto antes.

Era su esposo. Sin que mediara una palabra, la golpeó en el rostro, una, dos, tres veces, hasta que un pequeño hilo de sangre bajó por su nariz. 

—Te dije que no salieras sola a la calle —dijo el hombre—, pero no me creíste. ¿Qué confianza puede haber entre nosotros si no me crees? Es muy peligroso para una mujer como tú salir sola a la calle. Te golpearán y sabe Dios si no te secuestran también. 

JM