Hechos y relatos

Desde principios del siglo XX la física entendió que el fenómeno observado no es independiente del observador, sea por su perspectiva (Teoría de la relatividad) como por el mismo hecho de observar que modifica el fenómeno observado (física cuántica).

En el caso de los hechos referidos a la natrualeza humana el problema es infinitamente más complejo. No existen los hechos puros. En cualquier caso, todos los hechos de lo que considramos el mundo exterior y factual nos llegan siemrpe a través de una narrativa que lo muestra o lo demuestra, lo aclara o lo oscurece. Es mas: podemos mirar sin ver, pero si vemos algo es porque lo estamos pensando, y si lo pensamos estamos proyectando sobre el hecho todo lo que sabemos o creemos saber a través de años de otros hechos aprendidos a través de otros relatos.

Nuestro objetivo debe ser, para comenzar, reconocer este factor. Segundo, a lo más que podemos aspirar en la búsqueda de la verdad es que ese lente sea lo más tranparente posible, que nos acerque al hecho o nos aleje para ganar perspectiva, que nos sirva como un telescopio o como un microscopio. No podemos eliminarlo porque entonces no veríamos nada, ni siquiera nuestros propios sueños.

jm, julio 2020

Derechos especiales

“Wanted. El gobierno ofrece un millón de dólares por Henry Kissinger y Elliott Abrams, entre otros, luego que un juez de ese país latinoamerciano ordenara la captura internacional por crímenes contra la humanidad”.

Nunca nadie leerá este titular. Lo natural es lo contrario.

El 21 de julio de 2020, el gobierno de Trump emitió una orden de captura y una recompensa de cinco millones de dólares por la captura del presidente del Tribunal Supremo de Venezuela, Maikel Moreno, acusado de corrupción. El secretario de Estado Mike Pompeo explicó la decisión: Moreno “aceptó sobornos para influir en los resultados de algunos casos criminales en Venezuela; con este anuncio estamos enviando un mensaje claro: Estados Unidos está en contra de la corrupción”.

Dos décadas atrás, por poner sólo un ejemplo de normalidad, en agosto de 2001, como respuesta al requerimiento del juez español Baltasar Garzón para que el ex secretario de Estado Henry Kissinger declare ante los tribunales internacionales por su participación en la mafia de generales que asesinaba desde Tierra del Fuego hasta Estados Unidos, pasando por Europa, y de otras diversas formas en las sangrientas dictaduras latinoamericanas, el gobierno de George W. Bush emitió un comunicado protestando: “Es injusto y ridículo que un distinguido servidor de este país sea acosado por cortes extranjeras. El peligro de la Corte Penal Internacional es que un día los ciudadanos estadounidenses puedan ser arrestados en el extranjero por motivaciones políticas, como en este caso”.

jm, julio de 2020