Literatura femenina y literatura feminista (I y II)

Isabel Allende

Isabel Allende

Literatura femenina y literatura feminista (I)

Hermeneutica >>

Isabel Allende estuvo en Uruguay para promover su última novela. Una vez más fue presentada como “la autora que vende millones de libros” y una vez más demostró que hay algo que le importa mucho, aunque diga precisamente lo contrario.

En muchas otras ocasiones ha criticado a los críticos, a los que llama “hombres de barba”, a pesar que existe una lista considerable de críticas mujeres que han sido mucho más impiadosas con ella (bastaría con recordar a la gran escritora mexicana, Elena Poniatowska: “Isabel Allende, Ángeles Mastretta o Laura Esquivel entran en la literatura como fenómenos comerciales y hacen “literatura femenina”).

Para rechazar la calificación de “literatura femenina”, Allende ha formulado una regla según la cual “todo adjetivo disminuye la literatura”. Hablar de literatura femenina sería como hablar de literatura afroamericana.

Sin embargo, cuando hablamos de “literatura griega”, “literatura latinoamericana”, “literatura posmoderna”, “literatura comprometida” o “literatura judía” no necesariamente estamos disminuyendo la literatura, ya que no podemos probar que exista una Literatura en lugar de Las literaturas.

El problema es que, desde muchos aspectos, la expresión “literatura femenina” sí suele indicar, por acumulación de evidencias, una disminución de las expectativas de la literatura. Si Isabel Allende no lo piensa, lo siente; e inconscientemente lo prueba cada vez que sale de su claustro californiano y hace declaraciones a la prensa.

No voy a etiquetar su obra como “literatura femenina”. Creo que es algo más que eso. Tal vez si sólo hubiese publicado La casa de los espíritus y Paula hubiese sido mejor escritora.

Pero la llamada literatura femenina existe y es todo lo opuesto a la literatura feminista. Para un crítico humanista, por ejemplo, el adjetivo “feminista” no disminuye el valor de una literatura particular; trasciende sus propias definiciones.

El adjetivo “problemática” tampoco disminuye al sustantivo “literatura” como sí lo hace el adjetivo “fácil”. Si bien el mercado editorial (que no se diferencia en nada del mercado de jabones) ha establecido que la primera condición y el primer requisito de cualquier literatura debe ser una “lectura fácil”, este canon nunca rigió las grandes obras. También la crónica sobre la boda real del príncipe de Inglaterra es una lectura fácil, divierte y entretiene, pero no ese tipo de literatura la que tenemos en mente cuando hablamos de la gran literatura. Ese es un requisito del mercado; no del arte.

Cervantes fue uno de esos raros casos de un gran escritor que tuvo éxito de ventas en su tiempo. También lo fue Lope de Vega. Pero Cervantes no es grande por el éxito de ventas de El Quijote sino por haber resistido y trascendido los tiempos, entre otras cosas. Obviamente, se echa al olvido los cientos de otros escritores exitosos en su época que cayeron en el olvido o se los recuerda hoy porque pasaron a ser una anécdota histórica y sociológica. Hernán Cortes, por ejemplo, fue un best seller en su época, y la historia no lo recuerda por sus virtudes literarias sino por su heroísmo militar o por sus monstruosidades genocidas.

También Corín Tellado fue un éxito casi infinito en el mercado editorial de la lengua española y ha pasado a la historia de la literatura por estas mismas razones y no por haber sido una gran escritora. Es decir, no por haber aportado algo a la historia de la literatura o haber buceado en las profundidades de la sensibilidad humana sino, quizás, todo lo contrario. Su literatura, como el cine más comercial, es la confirmación de estereotipos que encapsulan al ser humano, lo simplifican y lo lanzan de nuevo a la sociedad como productos funcionales a los mismos valores de esa sociedad.

Sí, también hay una literatura compleja, problemática y sofisticada, como hay lectores complejos, problemáticos y sofisticados. También hay una “ciencia popular” y hay una ciencia que podríamos llamar “elitista”. La palabra es odiosa, más aun para un humanista. Uno de los principios y practicas del Humanismo desde la Edad Media ha sido la popularización de la cultura, la democratización del conocimiento y el interés por las manifestaciones populares; paradójicamente, desde comienzos del Renacimiento los humanistas han sido, en cierta forma, grupos elitistas que han cambiado el mundo yendo contra todas las fuerzas establecidas de tradiciones centenarias y de instituciones omnipresentes, como hoy lo es el mercado.

La crítica contra Allende se debe, según Allende, a la injusticia de que las mujeres no sean consideradas como modelos de escritores. “Se supone –comentó– que la literatura es escrita siempre por un hombre, y blanco, generalmente de bigotes”. Según Allende, el famoso Boom latinoamericano (Rulfo, Cortázar, García Márquez, etc.) fue un club de “machos” que excluía a las mujeres.

Cierto, en el pasado los “grandes escritores” fueron en su gran mayoría hombres. Muchos hombres blancos y algunos con bigotes. Pero fue así por una razón de injusticia social, donde la mujer estaba más bien marginada y reprimida; no porque los grandes escritores no fueran realmente grandes.

Esta es seguramente la razón principal por la cual también la lista de hombres filósofos y científicos es abrumadoramente mayor que la lista de mujeres. El mismo Max Plank, genio de la física quántica, era machista; y de Albert Einstein tengo muchas dudas al respecto. Lo mismo Pablo Picasso en pintura o los genios de la era digital (Gates, Jobs, etc.). Por otro lado, también es posible que las mujeres estén ocupadas en cosas mas importantes que la civilización masculina no considera importantes, como reproducir y conservar la vida, por ejemplo.

También la proliferación de genios griegos en tiempos de Esquilo, de Arquímedes, de Sócrates o de Pitágoras, por mencionar unos pocos, fue posible por una injusticia social, no sólo de género sino también de clase, en una sociedad que daba el privilegio de una vida democrática a unos y la servidumbre de los esclavos a otros. Pero no por todas estas injusticias aquellos genios dejan de serlo.

(continúa)

Milenio (Mexico)

Literatura femenina y literatura feminista (II)

(continuación)

Escritores blancos con bigotes, en realidad, no son muchos. Pero podemos enlistar a Shakespeare, a Cervantes o a Ernesto Sábato. Vargas Llosa perdió el bigote junto con sus ideas políticas de la juventud. García Márquez tal vez no se consideraría blanco. Menos Nicolás Guillén o Franz Fanon. Pero no es cierto que, como afirma Allende, los hombres blancos y de bigotes sean (injustamente) los únicos modelos de escritores.

Aquí Allende demuestra su dolor por no haber recogido de la crítica especializada el mismo éxito que obtuvo de los lectores consumidores de ese tipo de literatura donde ella es una experta. Tal vez debería darse por feliz con ese logro. Hay muchas mujeres, miles o millones, que ven en Allende un modelo de escritora sin necesidad de usar bigotes. El mercado y las editoriales no las marginan. Todo lo contrario.

Aunque Allende recurre a un feminismo lacrimógeno, el hecho es que la “literatura femenina” es todo lo opuesto a la “literatura feminista”. Sólo en el último siglo tuvimos muchas escritoras de la estatura de los Sarte o mayores que él (bastaría con citar a su compañera, Simone de Beauvoir, o a Virginia Woolf, Susan Sontag, Toni Morrison, etc.). Pero estas escritoras rara vez tuvieron el éxito de Isabel Allende o de J. K. Rowling, la autora de la Harry Potter que logró millones de lectores y millones de fanáticos, además de millones de copias vendidas y muchos millones más de dólares. Algunas de aquellas grandes ni siquiera tuvieron algún éxito de ventas en sus tiempos.

Corín Tellado, Agatha Christie, Isabel Allende y J. K. Rowling no hacen una mínima fracción de Sor Juana Inés de la Cruz, aquel genio que vivió en México en el siglo XVII. De acuerdo, Sor Juna tenía carencias. Tenía conciencia de género pero no tenía conciencia de clase y la única vez que menciona a una esclava de su propiedad fue en un contrato de venta. Sus poemas repetían las formas, no los contenidos, de algunos patéticos escritores españoles del Siglo de Oro (bastaría con un poema simple como “Redondillas” para demostrarlo). Pero verlo desde nuestro tiempo es fácil. Verlo desde un tiempo y desde una sociedad marcada por el éxito del misoginismo y la opresión de las mujeres es propio de genios como Sor Juana. Y hacerlo como ella lo hizo con su vida y con su literatura es una prueba irrefutable de su grandeza. Sor Juana no tuvo casi ningún éxito. Cuando el establishment patriarcal decidió hacerla famosa publicándola, fue para sentenciarla al ostracismo y a la muerte de una forma cruel y sutil.

El feminismo es una posición compleja y sofisticada. La literatura feminista no es una literatura fácil. Todo lo contrario. La literatura feminista no reproduce los valores del establishment sino que los cuestiona y los deconstruye. Por el contrario, la “literatura femenina” es un producto y un instrumento de los mismos valores patriarcales (y hasta de la misma cultura machista).

El feminismo es una de las mayores revoluciones de la historia, quizás la mayor revolución de nuestro tiempo. La literatura femenina, como todos los cánones de la “verdadera mujer” de Hollywood y de los medios de comunicación de todo el mundo, son funcionales al mercado, a la cultura y los valores masculinos. Sirven como catarsis y analgésico, como monologo y como válvula de escape de un orden masculino.

Las autoras de la literatura femenina tienen muchas cosas en común: escriben torres de libros, venden montañas de ejemplares. ¿Cómo decir que no son aceptadas por la sociedad? Todo lo contrario. Son aceptadas por una sociedad que no desea ser desafiada en sus convicciones. Por una sociedad consumista y autocomplaciente, que prefiere verse como víctima para justificar sus frustraciones (producto de la misma fiebre consumista) pero no está muy dispuesta a  cuestionarse la raíz de esas insatisfacciones. Es más fácil echarle la culpa al compañero que está al lado que criticar un sistema en el cual ambos son coparticipes, autores y consumidores, víctimas y victimarios simultáneamente.

La literatura femenina, que es vendida por millones pero no alcanza a promover un mínimo cambio sino la misma inmovilidad, es como el cine comercial o el prostíbulo tradicional: es una institución, un instrumento funcional al status quo, a los valores dominantes, incluso cuando parecen criticarlos, como una telenovela confirma la injusticia radical de un orden social presentando a la pobre mucama como víctima y a la rica explotadora como opresora. En ese drama estereotipado, la mucama termina venciendo, la justicia del pobre se realiza, y así la raíz del orden injusto permanece oculta a los ojos lacrimógenos de los espectadores.

Obviamente que algunos escritores y “críticos” como yo mismo, si dedicamos una hora a escribir sobre Allende (en mi caso también he enseñado alguno de sus cuentos en la universidad) es porque, aunque no la consideremos una gran escritora o consideremos sus opiniones muy objetables, no deja de ser un fenómeno insoslayable, típico de nuestro tiempo pero que sólo elige a unos pocos entre miles. Sus opiniones nos interesan, como nos interesan las opiniones de un político o de un deportista exitoso que tiene el poder, no de crear más sensibilidades y más opinión pública, sino de expandir y consolidar lugares comunes que surgen de una cultura hegemónica que cada tanto se trasviste para sobrevivir.

Tampoco Allende deja de tener el talento para escribir libros tan bien escritos y, sobre todo, para lograr semejante fenómeno social. Objetable, pero fenómeno al fin.

Jorge Majfud

Milenio II (Mexico) 

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cine pilitico

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La misión

Red sky at night, sailor's/shepherd's delight.

Image via Wikipedia

 

 

La misión

Cuando supo que había sido uno de los elegidos para ir a la guerra, el corazón se le saltó por la garganta.

Pronto cumpliría diecinueve años. Se había preparado toda la vida, toda su corta vida para ese momento. Alguna vez temió que la guerra lo alcanzara demasiado viejo, pero las noticias y los movimientos de los últimos meses le habían ido dejado poco a poco la certeza de que su hora había llegado.

No fue una sorpresa, pero no pudo evitar las emociones que lo dejaron de rodillas, inclinado sobre el suelo y llorando de alegría. Pasó su mano por el pecho, donde años atrás se había tatuado el nombre de Dios y sintió que estaba vivo. La hora, su hora más gloriosa había llegado. Sabía que podía a morir pronto, pero lo haría por su pueblo y por su fe.

Su madre lloró después de él, cuando estuvo sola en la cocina, pero la consoló el orgullo de un hijo valeroso y sin vanas rebeldías, propias de otros jóvenes ajenos a sus valores. Recordó los juguetes que más le gustaban, las palabras que más repetía de niño, sus sueños infantiles de volar hasta la luna en una bola de fuego, sus preguntas imposibles de responder: “¿por qué llueve? ¿ por qué sale el sol?”, y otras más fáciles: “¿dónde va la gente cuando muere?, ¿por qué nacemos si luego tenemos que morir?”. Nada de su rutina cambió. La cocina, fingir alegría y disimular las verdaderas emociones eran su misión en la tierra. Pensar otra cosa era aumentar el dolor de todo lo inevitable.

El joven soldado recordó a su primer guía espiritual revelándole la pasión y las mieles de la verdad eterna que tantas veces lo puso a resguardo de la locura. Por el contrario, había aprendido que el temor era, en el fondo, la fuente de todas las fortalezas y el camino más profundo de la verdadera fe. Quien no teme no cree.

Había aprendido que la muerte no existe para quien ha tenido una vida fructífera. La muerte no existe para quien ha servido a su nación y ha caído como un héroe luchando por los valores de sus antepasados. El infierno, el olvido, la nada estaban reservados para aquellos que no creían en nada. En cierta medida y por la misma razón, respetaba y valoraba a todos los enemigos que morirían en el campo de batalla. No los esperaba el cielo, pero sin dudas se librarían del infierno que aguarda a los cínicos y a los incrédulos. Porque también los enemigos eran necesarios para cumplir un destino y nada ocurría sin la aprobación de Dios.

En el combate, suprimió un centenar de enemigos. No recordaba ningún rostro en particular. Casi no había podido ver alguno con claridad. Pero sí recordaba el sabor del miedo en la saliva y el olor a sangre y polvo que una noche lo rodeó a él y a sus compañeros, muchos de los cuales no regresaron. Sí recordaba que ante el vértigo del miedo le bastaba con repetir tres veces las plegarias que había aprendido de su primer pastor para recuperar el valor y levantarse con una furia que alcanzaba para destrozar a diez con un solo fuego.

Dios le dio la fuerza al guerrero y el triunfo a su pueblo. El peligro de los falsos ídolos y de las costumbres bárbaras había pasado, al menos hasta la próxima prueba. Por años, los niños escucharon al héroe con infinita admiración. El pueblo lo homenajeó hasta que llegó un moderado período de paz y el héroe cayó en el olvido y la pobreza.

Sin embargo, sabía que el mundo no era un lugar seguro y pronto la nación de Dios volvería a estar amenazada, porque así había sido por siempre y por siempre, no sin sangre y dolor, había prevalecido la verdad.

La insólita tregua duró veinte largos años. Veinte años de paz y casi veinte de irresponsable alegría. Hasta que los cielos volvieron a agitarse con terribles explosiones y otra vez se llenaron de fuego.

El viejo héroe marchó a la guerra con casi cuarenta años, sabiendo que esta vez no volvería. Esta vez no recibiría la gloria efímera de sus compatriotas, las frutas de corta vida que daba la tierra, sino la gloria eterna de Huitzilopochtli, el más poderoso de todos los dioses, el eterno que había demostrado por miles de años que todo lo demás es falso y perecedero. Todo cambia y se destruye cada cincuenta y dos años. Menos Huitzilopochtli y los dioses eternos del eterno imperio azteca.

Jorge Majfud

Agosto, 2011

Milenio (Mexico)

 

la película más triste

‘Campeón’ es la película más triste

Un estudio científico determina que el filme permite descubrir emociones en las personas.- El filme de Rob Reiner ‘Cuando Harry encontró a Sally’ (1989), la más divertida de todos los tiempos

Billy Flynn (Jon Voight) es un alcoholizado exboxeador que vive en un hipódromo junto a su hijo (Rick Schroder). Un día, tras reencontrarse con la madre del chaval, decide volver al ring y probar su valía ante su vástago. En su último combate Flynn cae destrozado por su oponente y, tras llamar agonizante a su pequeño, muere. “Campeón, ¡despierta! No duermas ahora. ¡Tienes que ir a casa!. Es la secuencia que convierte a Campeón, de Franco Zeffirelli (1979), como la película más triste de la historia. Así ha concluido una investigación de la Universidad de California, divulgada recientemente por la revista del museo Smithsonian.

El estudio, realizado por James J. Gross y Robert W. Levenson, revela que la secuencia final de Campeónse ha convertido en una pieza clave en los laboratorios de psicología del mundo para determinar si una persona deprimida es más propensa a llorar que una que no lo está, e incluso para detectar si una que está triste tiende a gastar más dinero. A través de la imagen también se puede determinar si las personas mayores son más sensibles al dolor que los jóvenes. “Todavía me siento triste cuando veo a ese niño llorar con todo su corazón”, dice Gross, citado por la publicación californiana. El momento cumbre de la película dura 2 minutos con 51 segundos.

El drama, estrenado en 1979 y con la que Schroder, con solo 9 años, ganó un Globo de Oro a mejor actor revelación, es capaz de producir en el espectador una tristeza profunda que otras secuencias infantiles como Kramer contra Kramer (Robert Benton, 1979) o la muerte de la madre del tierno ciervo protagonista de Bambi, del clásico Disney de 1942.

La investigación científica se remonta a 1988. Robert W. Levenson, profesor de psicología en la Universidad de California, y su estudiante graduado, James Gross, ahora profesor de la Universidad de Stanford, pidieron recomendaciones de películas a expertos y críticos de cines, así como a sus propios colegas. La idea, según explica la revista californiana, era identificar los momentos de filmes capaces de provocar reacciones emocionales en las personas y a partir de ello, desarrollar un catálogo que sirviese de instrumento en los laboratorios psicológicos.

La película más divertida

Durante 20 años de experimentación y evaluación de más de 250 películas y entrevistas a casi 500 personas, la investigación también desvela que la secuencia del orgasmo fingido por Meg Ryan enCuando Harry encontró a Sally (Rob Reiner, 1989) es la más divertida de la historia. El Resplandor de Stanley Kubrick (1980) protagonizado por Jack Nicholson encarnando al esquizofrénico Jack Torrence. Le sigue El silencio de los corderos, de Jonathan Demmen, 1991.

De las 250 películas evaluadas, solo 78 fueron seleccionadas. De ellas, 16 filmes fueron los que provocaron emociones contundentes en los espectadores. “Algunas secuencias de la película fueron rechazadas debido a que obtuvieron una mezcla de emociones. Se detectaron momentos que provocaban ira y tristeza en fragmentos donde se apreciaban momentos de injusticia”, según explica la revista. Aunque en un inicio se creyó que la investigación ser realizaría en corto tiempo, al final se tomó años. “Todo el mundo pensó que era fácil”, afirma Levenson, citado por la publicación estadounidense.

[Fuente: El Pais de Madrid]

Borges en Nueva York

Jorge Luis Borges, Beatriz Guido y Marta lynch

Jorge Luis Borges, Beatriz Guido y Marta lynch

Borges en el corazón

“Ahora, todo el mundo está en mi interior”, decía el escritor cuando la ceguera le iba permitiendo aislarse paulatinamente de las interferencias del mundo. A los 25 años de su muerte, el gran cronista estadounidense Gay Talese rememora la entrevista en la que lo conoció en Nueva York

Lo que sigue es la reproducción del relato que escribí de mi única entrevista con Borges, que tenía entonces 62 años (y su madre, de 85), que llevamos a cabo en un hotel de Nueva York (creo que era el Algonquin, en la Calle 44 Oeste) y se publicó en The New York Times el 31 de enero de 1962. En aquella época, yo tenía 30 años y era redactor delTimes; aquel día mi redactor jefe me ordenó que fuera a entrevistar a Borges, cuya obra conocía por supuesto; me sentí ligeramente nervioso ante la perspectiva de conocer a la gran figura literaria en persona.

Lo primero que me impresionó fue su aparente estado de alerta, sentado muy recto en una silla tapizada de respaldo alto

Junto a él se sentaba su madre, que, a pesar de tener 85 años, no aparentaba más de 60 y que era de una belleza asombrosa

Nos encontramos en el vestíbulo del hotel, a la hora acordada, y, aunque yo sabía que era ciego, lo primero que me impresionó fue su aparente estado de alerta, la impresión que daba de enterarse de todo, sentado muy recto en una silla tapizada de respaldo alto, desde donde parecía observar las idas y venidas de docenas de huéspedes que recorrían el ruidoso vestíbulo. Junto a él se sentaba su madre, que, a pesar de tener 85 años, no aparentaba más de 60 y que, podría añadir, era de una belleza asombrosa para tener cualquier edad. Pensé que no podía haber sido más bella ni cuando tenía 25 años; porque, a los 85, irradiaba una vitalidad y una energía intemporales, y la suave piel de su rostro era la de una mujer bien conservada que (no me cabía la menor duda) debía de dedicarse a diario a mantener su atractivo; seguro que pasaba horas delante de un espejo con el fin de satisfacer su deseo de representar la perfección para todas las personas con las que se encontrase. Durante la entrevista que hice a su hijo, no pude evitar mirarla mientras nos escuchaba y, a veces, introducía alguna palabra para subrayar lo que estaba diciendo él.

La entrevista no duró más de media hora; he aquí, reproducido, el artículo que escribí en aquella memorable ocasión, en 1962, cuando conocí a Borges y a su inolvidable madre.

Como su padre y su abuelo, su bisabuelo y su tatarabuelo, Jorge Luis Borges se ha quedado poco a poco ciego. Pero hasta la ceguera, dice, tiene ventajas.

“Antes, el mundo exterior interfería demasiado”, me decía este intelectual argentino de 62 años ayer en Nueva York. “Ahora, todo el mundo está en mi interior. Y veo mejor, porque puedo ver todas las cosas que sueño. Fue una ceguera gradual, nada trágica”, continuó. “Si uno se queda ciego de pronto, el mundo se le hace añicos. Pero si primero pasa por un crepúsculo, el tiempo fluye de manera diferente. No es preciso hacer nada. Uno puede quedarse sentado. Las personas ciegas tienen mucha dulzura. Las sordas, en cambio, no. Las personas sordas son muy impacientes. A veces, la gente se ríe de los sordos. Nadie se ríe de un ciego”.

“El jueves”, dijo el doctor Borges, “doy una conferencia en… ¿En? ¿Cómo se llama ese sitio?”.

“Yale”, dijo su madre.

“Eso es, Yale”, siguió él. “Voy a hablar sobre William Henry Hudson, un escritor inglés nacido en Argentina. Y el 6 de febrero, estaré en Harvard. El 12 de febrero, en la Universidad de Columbia. Y el 14 de febrero, en Princeton. Hablaré de clásicos argentinos como el magnífico poema Martín Fierro, que trata de un gaucho y fue escrito en 1872 por Hernández. El gaucho es un personaje realista pero poco romántico; también presentaré al otro gran poeta argentino, Lugones, que tradujo a Homero al español”.

Durante toda su gira de conferencias, el doctor Borges contará con la ayuda de una memoria extraordinaria, casi absoluta -otra consecuencia de la ceguera-, y de su madre, que, a sus 85 años, parece tan dinámica y se conserva tan bien como una de esas atractivas mujeres de 60 años dadas al narcisismo, algo que no parece ser el caso de la señora Borges. La madre de Borges, como su hijo, pasó la mayor parte de sus años prerrevolucionarios en Buenos Aires luchando contra Juan Perón, y en una ocasión pasó una semana en la cárcel por participar en una manifestación contra él.

“Los escritores sufrieron mucho con el dictador”, asegura el doctor Borges, aunque igual de mala era la situación en Argentina hace 30 años, “cuando nos leíamos las obras y nos lavábamos la ropa unos a otros”. Pero hoy los escritores han progresado, y en especial él. Es autor de 30 libros de ensayo, poesía y relato, y su primera recopilación traducida al inglés saldrá publicada esta primavera en New Directions, bajo el título Labyrinth.

“No creo que Perón supiera que había literatura en su país”, opina el doctor Borges. “Nos puso todos los obstáculos posibles, pero lo que más le importaba, en realidad, era agitar a todo el mundo en contra de Estados Unidos y mandar a la gente a la cárcel”.

Aunque el doctor Borges no puede adivinar las consecuencias a largo plazo de la última reunión de la Organización de Estados Americanos en Punta del Este, Uruguay, dice que, “por desgracia”, Fidel Castro parece afianzado, y “los comunistas son muy listos”.

“Los estadounidenses son siempre unos incomprendidos”, añade. “Si dan dinero, la gente piensa que es un soborno. Si no lo dan…”, reflexiona, “quizá sea mejor”.

La madre del doctor Borges miró su reloj y le recordó que tenían una cita en otro lugar unos minutos después. Me puse de pie, les di la mano a los dos y les agradecí que me hubieran dedicado su tiempo. Volví corriendo al edificio de The New York Times, que estaba a solo dos manzanas, con la esperanza de escribir algo que hiciera justicia al rato que había pasado con aquel extraordinario hombre de letras y su madre. También pensé en lo que había dicho sobre las personas ciegas, sobre todo esta frase inolvidable: “Ahora, todo el mundo está en mi interior… Y veo mejor, porque puedo ver todas las cosas que sueño”.

Traducción de María Luisa Rodríguez Tapia. Gay Talese (Ocean City, Nueva Jersey, 1932) ha publicado recientemente en España Honrarás a tu padre (traducción de Patricia Torres Londoño. Alfaguara. Madrid, 2011. 640 páginas. 21.50 euros) y el año pasado Retratos y encuentros (Alfaguara) y La mujer de tu prójimo (Debate).

[Fuente: diario El Pais, de Madrid]

Mythes de base sur l’immigration

A day without immigrants, May 1, 2006. Descrip...

A day without immigrants, May 1, 2006.

Mitos fundamentales sobre la inmigración (Spanish) 

Cinq mythes de base sur l’immigration : déconstruction

Jorge Majfud

Translated by  Alain Caillat-Grenier

Edited by  Fausto Giudice فاوستو جيوديشي

Dans la plupart des pays et à travers différentes époques, les classes les plus conservatrices se sont toujours situées aux extrémités de la pyramide sociale. Aux USA la rhétorique conservatrice s’est employée à capter une partie des couches les plus basses de la société, non pas en diminuant les impôts des riches (pour cela, il y a l’idéologie du “trickle down”*) mais en créant le démon de l’immigrant illégal. Rien de plus efficace pour canaliser les frustrations des populations défavorisées, que de fabriquer  des ennemis tribaux au sein même de leur classe sociale.

Ainsi, en Arizona et en Géorgie, des lois ont été votées qui criminalisent “les sans-papiers”, incitant de nombreux travailleurs “illégaux” à fuir d’un État à l’autre. Cela a entraîné chez les petits et moyens entrepreneurs une pénurie de main d’œuvre, notamment dans les secteurs de la construction et surtout de l’agriculture où l’on manque de bras pour les récoltes. Sur la seule côte ouest, plus de cent mille emplois de travailleurs agricoles saisonniers pour les récoltes n’ont pas trouvé preneurs. Bien sûr, il faut travailler sans climatisation !

De nombreuses études (ex. Damian Stanley et Peter Sokol-Hessner, NYU; Mahzarin Banaji, Harvard Univ., etc..) ont démontré que la peur de l’autre est préhistorique et que la présentation d’images de différents faciès provoque des réactions négatives, même chez l’individu le plus pacifique.

 Cependant, ceux d’entre nous qui croient en l’existence d’une certaine évolution chez l’être humain, ne se feront pas les chantres d’un comportement millénaire au seul prétexte qu’il est millénaire. Nous concevons que l’amour, la haine, la peur ou la solidarité sont des émotions irréductibles, non quantifiables par principe ou définition et vraisemblablement immanentes à tous les êtres humains au cours de l’histoire. Mais cette persistance ne devrait en principe pas se retrouver dans les formes sous lesquelles les individus et les sociétés établissent des relations pour se développer et évoluer.

 Si la notion de progrès historique n’est pas forcément intrinsèque à chacun de nous (un Tibétain du Ve siècle pouvait être socialement et moralement plus évolué que certains individus vivant aujourd’hui à Río ou à Philadelphie), nous pouvons en revanche espérer que ce progrès existe dans une société qui se donne la capacité de mettre à profit sa propre expérience historique et celle acquise hors de sa structure sociale. Si le mensonge, l’exploitation, les hiérarchies sociales et politiques se retrouvent chez les primates (Frans de Waal, etc..), ce n’est pas l’indice que ces structures (culturelles) ne peuvent pas être dépassées, mais exactement le contraire, si l’on s’attache à distinguer ce qui différencie les hommes de l’orang-outang.

Dans la problématique de l’immigration, ces éléments primitifs jouent inévitablement, bien que maquillés par des rhétoriques chargées de préceptes idéologiques dépourvus de la moindre rationalité. Par conséquent ce sont des mythes, des croyances indiscutables (donc, des réalités), qui dans des groupes déterminés, font l’objet de  réitérations, surtout médiatiques.

Mythe I : Les immigrés font monter la criminalité

Faux. Diverses études de différentes universités (Robert Sampson, Harvard University; Daniel Mears, Floride State University; ; Public Policy Institute of California , PPIC, etc..) ont clairement démontré qu’une augmentation de l’immigration est suivie d’une baisse de la criminalité. On a également observé que la première génération d’immigrés est moins encline à la violence que la troisième et ce malgré les grandes difficultés économiques auxquelles cette première génération a généralement été exposée. Concernant l’immigration latine, il peut sembler paradoxal que son niveau de violence soit inversement proportionnel à la violence brutale rencontrée dans les sociétés dont sont originaires ces immigrants. Mais cette contradiction apparente est évidemment très facilement explicable.

Mythe II: Les immigrés prennent le travail des nationaux

Faux. Dans tous les pays du monde on a toujours eu recours à une minorité fragilisée pour évacuer  toutes les frustrations engendrées par les crises. Aux USA certains chômeurs peuvent accuser les immigrants illégaux de prendre leur travail; ce comportement démontre une faible capacité d’analyse, si ce n’est de la mauvaise foi : il est en effet préférable de rester chez soi ou d’aller dans un restaurant avec l’argent de l’État, plutôt que de travailler à des tâches ingrates, que seuls les pauvres (les riches n’émigrent pas) immigrants acceptent d’effectuer.

Les immigrés les plus pauvres ne parlent pas anglais (parfois, les Mexicains et les habitants de l’Amérique centrale ne parlent même pas espagnol), ne connaissent pas les lois, n’ont pas de papiers pour travailler, ils sont poursuivis ou vivent en se cachant et malgré cela, ils obtiennent du travail au détriment des “pauvres américains”. Comment font-ils ?

Des études sérieuses démontrent a contrario que l’immigration aide à créer de nouveaux emplois (Gianmarco Ottaviano, Università Bocconi, Italie; Giovanni Peri, University of California). Selon une étude du Pew Research Center, l’immigration illégale latino-américaine aux USA a chuté de 22 pour cent dans les trois dernières années, sans que cela entraîne une baisse du taux de chômage. En réalité, les immigrés sans papiers représentent annuellement à eux seuls plus d’un demi-million de consommateurs.

Mythe III. Les immigrants illégaux sont une charge car ils utilisent des services publics qu’ils ne payent pas

Faux. Tout citoyen au chômage ou gagnant moins de 18.000 dollars par an, bénéficie d’un accès gratuit à l’ensemble des services médicaux et à de nombreux autres services publics ou privés, comme le logement et les retraites. Les travailleurs sans papiers ne se présentent dans  un service de santé qu’en dernière instance (The American Journal of Public Health) et souvent ils paient pour les consultations et les traitements. Nombreux sont ceux qui  ne dénoncent même pas les vols et les abus dont ils sont victimes.

Aucun camionneur ne prétendrait réaliser des bénéfices avec son véhicule sans le faire réviser de temps à autre, mais beaucoup de citoyens utilisant les services de travailleurs sans papiers, espèrent que ceux-ci n’auront jamais recours à l’hôpital, alors qu’ils leur confient habituellement les travaux les plus dangereux et insalubres.

Selon l’Académie nationale des sciences des USA, les chiffres montrent que ces immigrants apportent à l’économie nationale plus qu’ils ne lui prennent. D’après l’économiste Benjamin Powell, ces travailleurs rapporteraient 22 milliards de dollars par an et leur légalisation augmenterait facilement ce chiffre.

Le principal facteur donnant l’avantage aux USA sur les autres économies développées (y compris la Chine émergente) réside dans son potentiel toujours important de jeunes travailleurs, lequel se maintient en grande partie grâce au taux élevé de natalité dans la population hispanophone et dans les populations immigrées en général, sans lesquelles des programmes comme le Social Securityseraient insoutenables dans un proche avenir.

Mythe IV. Les sans-papiers ne payent pas d’impôts

Faux. Les sans-papiers paient des impôts directs ou indirects, sous diverses formes. Selon les calculs effectués sur les dernières années, chaque immigrant illégal paie des milliers de dollars en impôts, beaucoup plus que nombre de citoyens inactifs. Au total, la Social Security reçoit plus de 9 milliards de dollars par an de ces contribuables, qui ne réclameront probablement jamais de remboursement sous forme de retraites ou autres avantages. Actuellement, des centaines de milliards de dollars sont fournis par des travailleurs fantômes (Eduardo Porter, New York Times; William Ford, Middle Tennessee State University; Marcelo Suárez-Orozco, New York University).

Mythe V. Les immigrants illégaux peuvent exercer  un pouvoir réel en tant que groupe

Faux. Les immigrants non naturalisés, surtout les illégaux, ne votent dans aucune élection. Dans beaucoup de cas ils ne peuvent même pas voter dans les élections de leurs pays d’origine, bien que les millions représentés par leurs transferts d’argent n’aient jamais été rejetés, ni méprisés.

Le slogan “latinos unidos” est une bonne affaire pour les grandes chaînes de médias hispanophones aux USA, mais cette union est très relative. Bien que les  “non hispaniques”, puissent avoir le sentiment de l’existence d’une “hispanité”, il ne fait aucun doute que les rivalités, les rancœurs et le chauvinisme sournois resurgissent dès que l’autre “non-hispanique”, disparaît de l’horizon tribal. De même, dans certains cas, les statuts légaux et idéologiques sont radicalement inconciliables. Il suffit de constater la différence de statut entre un travailleur mexicain illégal et un balsero (boat people) cubain en protégé par loi.

Note

La théorie du ruissellement (traduction de l’anglais “trickle down theory”) est une théorie économique d’inspiration libérale selon laquelle, sauf destruction ou thésaurisation (accumulation de monnaie), les revenus des individus les plus riches sont in fine réinjectés dans l’économie, soit par le biais de leur consommation, soit par celui de l’investissement (notamment via l’épargne), contribuant ainsi, directement ou indirectement, à l’activité économique générale et à l’emploi dans le reste de la société. Cette théorie est notamment avancée pour défendre l’idée que les réduction d’impôt y compris pour les hauts revenus ont un effet bénéfique pour l’économie globale. L’image utilisée est celle des cours d’eau qui ne s’accumulent pas au sommet d’une montagne mais ruissellent vers la base.(wikipedia)


Courtesy of Tlaxcala


Bad Predictions about the Future

Top 87 Bad Predictions about the Future

Events

 

  • «We will bury you.»
    Nikita Krushchev, Soviet Premier, predicting Soviet communism will win over U.S. capitalism, 1958.
  • «Everything that can be invented has been invented
    Charles H. Duell, an official at the US patent office, 1899.
  • «I see no good reasons why the views given in this volume should shock the religious sensibilities of anyone.»
    Charles Darwin, in the foreword to his book, The Origin of Species, 1869.
  • «Stocks have reached what looks like a permanently high plateau.»
    Irving Fisher, economics professor at Yale University, 1929.
  • «If anything remains more or less unchanged, it will be the role of women
    David Riesman, conservative American social scientist, 1967.
  • «It will be gone by June.»
    Variety, passing judgement on rock ‘n roll in 1955.
  • «Democracy will be dead by 1950
    John Langdon-Davies, A Short History of The Future, 1936.
  • «A short-lived satirical pulp.»
    TIME, writing off Mad magazine in 1956.
  • «And for the tourist who really wants to get away from it all, safaris in Vietnam»
    Newsweek, predicting popular holidays for the late 1960s.
  • «Four or five frigates will do the business without any military force.» -– British prime minister Lord North, on dealing with the rebellious American colonies, 1774.
  • «In all likelihood world inflation is over.»
    International Monetary Fund Ceo, 1959.
  • «This antitrust thing will blow over.»
    Bill Gates, founder of Microsoft.
  • «Remote shopping, while entirely feasible, will flop – because women like to get out of the house, like to handle merchandise, like to be able to change their minds.»
    TIME, 1966, in one sentence writing off e-commerce long before anyone had ever heard of it.
  • «They couldn’t hit an elephant at this dist-»
    Last words of Gen. John Sedgwick, spoken as he looked out over the parapet at enemy lines during the Battle of Spotsylvania in 1864.
  • «Our country has deliberately undertaken a great social and economic experiment, noble in motive and far reaching in purpose.” -– Herbert Hoover, on Prohibition, 1928.
  • «It will be years – not in my time – before a woman will become Prime Minister
    Margaret Thatcher, future Prime Minister, October 26th, 1969.
  • «Read my lips: NO NEW TAXES
    George Bush, 1988.
  • «You will be home before the leaves have fallen from the trees.» -– Kaiser Wilhelm, to the German troops, August 1914.
  • «This is the second time in our history that there has come back from Germany to Downing Street peace with honor. I believe it is peace for our time.» -– Neville Chamberlain, British Prime Minister, September 30th, 1938.
  • «That virus is a pussycat.» -– Dr. Peter Duesberg, molecular-biology professor at U.C. Berkeley, on HIV, 1988.
  • «The case is a loser.» -– Johnnie Cochran, on soon-to-be client O.J.’s chances of winning, 1994.
  • «Reagan doesn’t have that presidential look.» -– United Artists Executive, rejecting Reagan as lead in 1964 film The Best Man.
  • «Capitalist production begets, with the inexorability of a law of nature, its own negation.»
    Karl Marx.
  • «Sensible and responsible women do not want to vote
    Grover Cleveland, U.S. President, 1905.
  • «Man will not fly for 50 years
    Wilbur Wright, American aviation pioneer, to brother Orville, after a disappointing flying experiment, 1901 (their first successful flight was in 1903).
  • «I am tired of all this sort of thing called science here… We have spent millions in that sort of thing for the last few years, and it is time it should be stopped.»
    Simon Cameron, U.S. Senator, on the Smithsonian Institute, 1901.
  • «The Americans are good about making fancy cars and refrigerators, but that doesn’t mean they are any good at making aircraft. They are bluffing. They are excellent at bluffing.»
    Hermann Goering, Commander-in-Chief of the Luftwaffe, 1942.
  • «With over fifteen types of foreign cars already on sale here, the Japanese auto industry isn’t likely to carve out a big share of the market for itself.»
    Business Week, August 2, 1968.
  • «The multitude of books is a great evil. There is no limit to this fever for writing; every one must be an author; some out of vanity, to acquire celebrity and raise up a name, others for the sake of mere gain.»
    Martin Luther, German Reformation leader, Table Talk, 1530s(?).
  • «Ours has been the first [expedition], and doubtless to be the last, to visit this profitless locality.»
    Lt. Joseph Ives, after visiting the Grand Canyon in 1861.
  • «There is no doubt that the regime of Saddam Hussein possesses weapons of mass destruction. As this operation continues, those weapons will be identified, found, along with the people who have produced them and who guard them.»
    General Tommy Franks, March 22nd, 2003.Light Bulb

  • «… good enough for our transatlantic friends … but unworthy of the attention of practical or scientific men.»
    British Parliamentary Committee, referring to Edison’s light bulb, 1878.
  • «Such startling announcements as these should be deprecated as being unworthy of science and mischievous to its true progress.»
    Sir William Siemens, on Edison’s light bulb, 1880.
  • «Everyone acquainted with the subject will recognize it as a conspicuous failure
    Henry Morton, president of the Stevens Institute of Technology, on Edison’s light bulb, 1880.Automobiles

  • «The horse is here to stay but the automobile is only a novelty, a fad.»
    The president of the Michigan Savings Bank advising Henry Ford’s lawyer not to invest in the Ford Motor Co., 1903.
  • «That the automobile has practically reached the limit of its development is suggested by the fact that during the past year no improvements of a radical nature have been introduced.»
    Scientific American, Jan. 2 edition, 1909.
  • «The ordinary “horseless carriage” is at present a luxury for the wealthy; and although its price will probably fall in the future, it will never, of course, come into as common use as the bicycle.»
    Literary Digest, 1899.Airplanes

  • «Flight by machines heavier than air is unpractical (sic) andinsignificant, if not utterly impossible.» – Simon Newcomb; The Wright Brothers flew at Kittyhawk 18 months later. Newcomb was not impressed.
  • «Heavier-than-air flying machines are impossible
    Lord Kelvin, British mathematician and physicist, president of the British Royal Society, 1895.
  • «It is apparent to me that the possibilities of the aeroplane, which two or three years ago were thought to hold the solution to the [flying machine] problem, have been exhausted, and that we must turn elsewhere.»
    Thomas Edison, American inventor, 1895.
  • «Airplanes are interesting toys but of no military value
    Marechal Ferdinand Foch, Professor of Strategy, Ecole Superieure de Guerre, 1904.
  • «There will never be a bigger plane built.»
    A Boeing engineer, after the first flight of the 247, a twin engine plane that holds ten people.Computers

  • «Where a calculator on the ENIAC is equipped with 18,000 vacuum tubes and weighs 30 tons, computers in the future may have only 1,000 vacuum tubes and weigh only 1.5 tons
    Popular Mechanics, March 1949.
  • «There is no reason anyone would want a computer in their home.»
    Ken Olson, president, chairman and founder of Digital Equipment Corp. (DEC), maker of big business mainframe computers, arguing against the PC in 1977.
  • «I have traveled the length and breadth of this country and talked with the best people, and I can assure you that data processing is a fad that won’t last out the year.»
    The editor in charge of business books for Prentice Hall, 1957.
  • «But what… is it good for?»
    IBM executive Robert Lloyd, speaking in 1968 microprocessor, the heart of today’s computers.Radio

  • «Radio has no future
    Lord Kelvin, Scottish mathematician and physicist, former president of the Royal Society, 1897.
  • «The wireless music box has no imaginable commercial value. Who would pay for a message sent to no one in particular
    Associates of David Sarnoff responding to the latter’s call for investment in the radio in 1921.
  • «Lee DeForest has said in many newspapers and over his signature that it would be possible to transmit the human voice across the Atlantic before many years. Based on these absurd and deliberately misleading statements, the misguided public … has been persuaded to purchase stock in his company …»
    a U.S. District Attorney, prosecuting American inventor Lee DeForest for selling stock fraudulently through the mail for his Radio Telephone Company in 1913.Space Travel

  • «There is practically no chance communications space satellites will be used to provide better telephone, telegraph, television, or radio service inside the United States.»
    T. Craven, FCC Commissioner, in 1961 (the first commercial communications satellite went into service in 1965).
  • «Space travel is utter bilge.»
    Richard Van Der Riet Woolley, upon assuming the post of Astronomer Royal in 1956.
  • «Space travel is bunk.»
    Sir Harold Spencer Jones, Astronomer Royal of the UK, 1957 (two weeks later Sputnik orbited the Earth).
  • «To place a man in a multi-stage rocket and project him into the controlling gravitational field of the moon where the passengers can make scientific observations, perhaps land alive, and then return to earth – all that constitutes a wild dream worthy of Jules Verne. I am bold enough to say that such aman-made voyage will never occur regardless of all future advances.»
    Lee DeForest, American radio pioneer and inventor of the vacuum tube, in 1926Rockets

  • «We stand on the threshold of rocket mail.» -– U.S. postmaster general Arthur Summerfield, in 1959.
  • «… too far-fetched to be considered.»
    Editor of Scientific American, in a letter to Robert Goddard about Goddard’s idea of a rocket-accelerated airplane bomb, 1940 (German V2 missiles came down on London 3 years later).
  • «A rocket will never be able to leave the Earth’s atmosphere.»
    New York Times, 1936.Atomic and Nuclear Power
  • «The basic questions of design, material and shielding, in combining a nuclear reactor with a home boiler and cooling unit, no longer are problems… The system would heat and cool a home, provide unlimited household hot water, and melt the snow from sidewalks and driveways. All that could be done for six years on a single charge of fissionable material costing about $300.» –- Robert Ferry, executive of the U.S. Institute of Boiler and Radiator Manufacturers, 1955.
  • «Nuclear-powered vacuum cleaners will probably be a reality in 10 years.» -– Alex Lewyt, president of vacuum cleaner company Lewyt Corp., in the New York Times in 1955.
  • «That is the biggest fool thing we have ever done [research on]… The bomb will never go off, and I speak as an expert in explosives.»
    Admiral William D. Leahy, U.S. Admiral working in the U.S. Atomic Bomb Project, advising President Truman on atomic weaponry, 1944.
  • «Atomic energy might be as good as our present-day explosives, but it isunlikely to produce anything very much more dangerous
    Winston Churchill, British Prime Minister, 1939.
  • «The energy produced by the breaking down of the atom is a very poor kind of thing. Anyone who expects a source of power from the transformation of these atoms is talking moonshine.»
    Ernest Rutherford, shortly after splitting the atom for the first time.
  • «There is not the slightest indication that nuclear energy will ever be obtainable. It would mean that the atom would have to be shattered at will.»
    Albert Einstein, 1932.
  • «There is no likelihood man can ever tap the power of the atom.»
    Robert Millikan, American physicist and Nobel Prize winner, 1923.Films

  • «Who the hell wants to hear actors talk
    H. M. Warner, co-founder of Warner Brothers, 1927.
  • «The cinema is little more than a fad. It’s canned drama. What audiences really want to see is flesh and blood on the stage.” -– Charlie Chaplin, actor, producer, director, and studio founder, 1916.Telephone/Telegraph
  • «This ‘telephone’ has too many shortcomings to be seriously considered as a means of communication. The device is inherently of no value to us
    A memo at Western Union, 1878 (or 1876).
  • «The Americans have need of the telephone, but we do not. We have plenty of messenger boys
    Sir William Preece, Chief Engineer, British Post Office, 1878.
  • «It’s a great invention but who would want to use it anyway?»
    Rutherford B. Hayes, U.S. President, after a demonstration of Alexander Bell’s telephone, 1876.
  • «A man has been arrested in New York for attempting to extort funds from ignorant andsuperstitious people by exhibiting a device which he says will convey the human voice any distance over metallic wires so that it will be heard by the listener at the other end. He calls this instrument a telephone. Well-informed people know that it is impossible to transmit the human voice over wires.»
    News item in a New York newspaper, 1868.Television

  • «Television won’t last. It’s a flash in the pan.»
    Mary Somerville, pioneer of radio educational broadcasts, 1948.
  • «Television won’t last because people will soon get tired of staring at a plywood box every night.»
    Darryl Zanuck, movie producer, 20th Century Fox, 1946.
  • «While theoretically and technically television may be feasible,commercially and financially it is an impossibility, a development of which we need waste little time dreaming.»
    Lee DeForest, American radio pioneer and inventor of the vacuum tube, 1926.Railroads

  • «Dear Mr. President: The canal system of this country is being threatened by a new form of transportation known as ‘railroads’ … As you may well know, Mr. President, ‘railroad’ carriages are pulled at the enormous speed of 15 miles per hour by ‘engines’ which, in addition to endangering life and limb of passengers, roar and snort their way through the countryside, setting fire to crops, scaring the livestock and frightening women and children. The Almighty certainly never intended that people should travel at such breakneck speed
    Martin Van Buren, Governor of New York, 1830(?).
  • «What can be more palpably absurd than the prospect held out of locomotives traveling twice as fast as stagecoaches?»
    The Quarterly Review, March edition, 1825.
  • «Rail travel at high speed is not possible, because passengers, unable to breathe, would die of asphyxia.»
    Dr Dionysys Larder (1793-1859), professor of Natural Philosophy and Astronomy, University College London.Other Technology

  • «Transmission of documents via telephone wires is possible in principle, but the apparatus required is so expensive that it will never become a practical proposition
    Dennis Gabor, British physicist and author of Inventing the Future, 1962.
  • «[By 1985], machines will be capable of doing any work Man can do
    Herbert A. Simon, of Carnegie Mellon University – considered to be a founder of the field of artificial intelligence – speaking in 1965.
  • «The world potential market for copying machines is 5000 at most.»
    IBM, to the eventual founders of Xerox, saying the photocopier had no market large enough to justify production, 1959.
  • «I must confess that my imagination refuses to see any sort of submarine doing anything but suffocating its crew and floundering at sea.»
    HG Wells, British novelist, in 1901.
  • «X-rays will prove to be a hoax
    Lord Kelvin, President of the Royal Society, 1883.
  • «Very interesting Whittle, my boy, but it will never work
    Cambridge Aeronautics Professor, when shown Frank Whittle’s plan for the jet engine.
  • «The idea that cavalry will be replaced by these iron coaches is absurd. It is little short of treasonous.»
    Comment of Aide-de-camp to Field Marshal Haig, at tank demonstration, 1916.
  • «Caterpillar landships are idiotic and useless. Those officers and men are wasting their time and are not pulling their proper weight in the war.»
    Fourth Lord of the British Admiralty, 1915.
  • «What, sir, would you make a ship sail against the wind and currents by lighting a bonfire under her deck? I pray you, excuse me, I have not the time to listen to such nonsense.»
    Napoleon Bonaparte, when told of Robert Fulton’s steamboat, 1800s.
  • «The phonograph has no commercial value at all.»
    Thomas Edison, American inventor, 1880s.
  • «If I had thought about it, I wouldn’t have done the experiment. The literature was full of examples that said ‘you can’t do this’
    Spencer Silver on the work that led to the unique adhesives for 3-M “Post-It” Notepads.
  • «Fooling around with alternating current is just a waste of time. Nobody will use it, ever.»
    Thomas Edison, American inventor, 1889 (Edison often ridiculed the arguments of competitor George Westinghouse for AC power).
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